Mama Campo

Mama Campo

¡Oye, mira! Si aún no has pisado Mamá Campo en la C. de Trafalgar, 22, te estás perdiendo un lugar espectacular. Este restaurante no es solo otro sitio más en Chamberí, es un rincón donde la gastronomía ecológica brilla con todo su esplendor, y lo mejor es que está justo al lado de la Plaza de Olavide, ¡perfecto para disfrutar en la terraza! Aquí tienes más de 54 platos y bebidas en el menú, así que no hay forma de que te quedes con hambre. Un plato te sale por unos 13 pavos, y te aseguro que la calidad y el sabor lo valen.

Ya sabes que en el menú hay desde tapas clásicas hasta platos que van a hacer que una estrella Michelin se arrepienta de no haber pasado por aquí. Se trata de un colmado-restaurante en toda regla, donde todo lo que comes es fresco y de proximidad, directamente de los agricultores y ganaderos. Así que si quieres disfrutar de unas patatas bravas o una tortilla de patatas sin igual, este es el sitio. ¡Dale una oportunidad a Mamá Campo y no te arrepentirás!

Mama Campo

Restaurante
Valoración media: 3,9
Opiniones: 3.173 Reseñas
Dirección: C. de Trafalgar, 22, Chamberí, 28010 Madrid
Teléfono: 914 47 41 38

Horarios Mama Campo

DíaHora
lunes13:00–24:00
martes13:00–24:00
miércoles13:00–24:00
jueves13:00–24:00
viernes13:00–1:00
sábado13:00–1:00
domingo13:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mama Campo

Dónde se encuentra el restaurante Mamá Campo

Si estás buscando un buen plan para cenar, Mamá Campo es el lugar perfecto. Este sitio en C. de Trafalgar, 22 en Chamberí es una joyita. Te cuento que dimos en el clavo porque pudimos hacer una reserva justo el sábado, con poco tiempo de antelación. Y ya te digo, la comida está de locos. El bikini de lacón y la ensaladilla rusa son un must, ¡tienes que probarlos!

El ambiente es de 10. El local es ultra bonito y el ruido es muy bajo, así que puedes llevar a tus colegas a charlar tranquilamente. Además, el servicio es correcto, Aitor, el camarero con el que nos tocó, fue súper simpático. En general, fue una noche para recordar. El precio por persona ronda los 20-30 €, lo que está genial por la calidad de la comida.

Ahora, si vas en verano, te va a encantar que tienen terrazas con sombra y locales climatizados. Así que si te preocupan las alergias o eres celíaco, ellos tienen opciones sin gluten y adaptaciones. Y si estás con peques, tranquilo, admiten niños y el ambiente es acogedor. La relación calidad-precio es bastante buena, así que no hay excusa para no pasarse.

En mi última visita, fui con dos amigos y nos lanzamos a pedir platos de la carta. Admito que no todos nos dejaron impresionados y el tamaño de algunas porciones podría ser más generoso. Aun así, para picar y pasar una buena tarde es un sitio que vale la pena. En cuanto al servicio, que es agradable, aunque estaba lleno y nos dio un poco más de espera.

Así que, si preguntas por la dirección de Mamá Campo, ya sabes que está en C. de Trafalgar, 22, Chamberí, 28010 Madrid. Este lugar lo tiene todo: buena comida, buen rollo y un ambiente chido. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina ofrece Mamá Campo

Mira, si no has ido a Mamá Campo en Chamberí, tienes que pensarlo. Este lugar tiene una ubicación bastante chutona en la C. de Trafalgar, 22. La verdad es que la comida es de 4 estrellas, ¡y se nota! Los platos son espectaculares y el servicio, genial. La ensaladilla que sirven es una bomba, perfecta para compartir entre dos. Realmente te deja buen sabor de boca. Así que si andas en busca de un plan, recomendable 100%.

Pero, ojo, no todo es perfecto. Hubo quien tuvo una experiencia lamentable. Se tiraron horas ahí tomando algo y, de repente, les dicen que la mesa estaba reservada. Y ni siquiera les ofrecieron opción de comida. La carta incluye un extra del 10% por estar en la terraza, y por lo visto, los precios son abusivos para lo que ofrecen. De hecho, la cuenta les salió con un cobro excesivo sin preguntar, así que eso ya apesta un poco. Mal rollo, la verdad.

Aun así, hay quienes tienen una opinión más positiva. Mencionan la tarta de queso, que aunque a algunos les parece que le sobra harina, sigue siendo un must. Y lo del moscatel, ni se diga, ¡es un acierto seguro! El lugar tiene encanto, además. Sin embargo, se ha notado un cambio en el menú, ahora la carta se enfoca más en bebidas y la comida ha perdido un poco el estilo original. Así que vale la pena informarse antes de ir.

En cuanto a la cocina de Mamá Campo, se especializa en platos del tipo "de huerta", pero también incorporan opciones variadas como gildas, croquetas y molletes. O sea, que tienen una fusión de sabores que te deja satisfecho. La comida es generalmente buena y respetan las típicas tapas, aunque deberías estar pendiente de lo que hay en el menú por si han hecho cambios.

Qué hace que Mamá Campo se destaque de otros restaurantes en Chamberí

Mira, si buscas un sitio para ir a comer que te deje satisfecho, Mamá Campo en C. de Trafalgar, 22 es una opción que vale la pena. El lugar es tranquilo y acogedor, con una decoración que te hace sentir como en casa. Además, tienen una terraza amplia donde puedes disfrutar del aire libre. Eso sí, no te esperes un festín de mariscos en la fideuá, estaba rica, pero los mariscos eran escasos. La ensalada de burrata que pedimos estaba de 10, y la tarta de queso merece la pena también, ¡recomendadísima!

Hemos ido en varias ocasiones, incluso para celebrar algo en familia. Nos pusieron varias cosillas para picar en modo cóctel, y todo estuvo bastante bien. El ambiente es muy agradable, sobre todo en la zona que llaman la cantina, donde disfrutamos de una decoración bonita y acogedora. Aunque el servicio fue amable, junto con un par de despistes que tuvimos, eso sí, hay que tener un poco de paciencia.

Antes tenían un menú del día súper atractivo de lunes a viernes, ahora han cambiado a un plato del día por 9,50 €, pero eso no incluye nada, ni bebida ni postre. La clientela ha bajado y diría que encontrar mesa no es nada complicado en estos momentos. Y si quieres probar la carta, hay más variedad de bebidas que de comidas, ¡es un poco raro! El aparcamiento es un tema complicado, así que prepárate para buscar un sitio.

Entonces, ¿qué hace que Mamá Campo se destaque de otros sitios en Chamberí? Para empezar, el ambiente cálido y acogedor que tiene, además de la variedad de platos curiosos aunque con un par de altibajos. Su terraza es un gran plus, perfecto para esos días de sol. Y, aunque el servicio puede ser un poco despistado, siempre hay un buen rollo que lo compensa. Así que, si estás por la zona y quieres una experiencia más bien relajada, ya sabes, Mamá Campo es un buen sitio para dejarse caer.

Cuántos platos y bebidas hay en el menú de Mamá Campo

Hablando de Mama Campo, este sitio en C. de Trafalgar, 22, Chamberí, 28010 Madrid es una joya para quienes buscan comer bien y pasarlo a gusto. En mi primera visita, la rompí. Pedimos ensaladilla, pluma, burrata y luego, como no podía ser de otra forma, el crepe de nutella con crema de cacahuete. Los platos estaban de locura, hacía tiempo que no salía de un restaurante donde me guste absolutamente todo. La atención de Aitor fue un plus, ¡súper majo el tío! Así que sin dudas, volveremos seguro.

Por otro lado, hay gente que no le da tantas estrellas, y yo lo veo un poco exagerado. La comida es buena, sin pretensiones, aunque esas croquetas de jamón están de vicio. Eso sí, raciones un poco justitas si eres de los que come con ganas, como yo. La hamburguesa se me hizo pequeña, pero con la carta tan corta, es mejor pedir para compartir. Tienen un salón abajo que es donde comimos y, déjame decirte, el servicio fue bastante ágil y estuvieron siempre atentos. Así que, aunque no me deslumbró, me siento bien con la experiencia, y el ambiente es chido.

Si buscas un sitio para tapeo, Mama Campo es ideal. Las raciones son generosas y originales, lejos de lo habitual en muchos bares. La comida está buenísima, el ambiente agradable, y los precios van de 20-30 € por persona. Aparte, no te olvides de hacer reserva porque la zona se llena fácilmente. En cuanto al menú, aunque la carta no es extensa, tiene variedad en platos y opciones veganas. Recomiendo probar las bravas, la ensaladilla y los calamares, en resumen, tienes un buen número de platos para disfrutar. ¡Un lugar que no defrauda!

Cuánto cuesta aproximadamente un plato en Mamá Campo

Mira, si no conoces Mama Campo en C. de Trafalgar, 22, ya estás tardando en darte una vuelta. El lugar se siente acogedor, con un ambiente que te invita a quedarte mientras disfrutas de una buena cena. Y, hablando de comida, ¡madre mía! Pedimos varias cosas y todo estuvo súper rico. La ensalada de quinoa estaba aliñada de una manera que te hará querer repetir y los langostinos en tempura fueron una grata sorpresa. Pero la joya de la noche fue la carrillera: tierna, sabrosa y sin complicaciones. Lo mejor de todo es que las raciones son bastante generosas, así que prepárate a salir satisfecho.

Además, el vinito verdejo de la casa estaba de lujo y la sidra ecológica que tomamos también fue muy top. En cuanto a precios, no está nada mal, aunque hay que tener en cuenta que la terraza puede subir un poco la cuenta. Y sí, la terraza estaba tan llena que el bullicio era un poco agotador. Te recomiendo que la próxima vez lo pruebes en el comedor adentro, donde se está más tranquilo.

Los camareros son un encanto, el primero que nos atendió fue muy rápido y nos montó la mesa en un abrir y cerrar de ojos. Eso sí, después de la ensalada tardaron un poquito en sacar los demás platos, pero créeme que mereció la pena. Si buscas una buena relación calidad-precio, te diría que calcula entre 20-30 € por persona para disfrutar de una buena cena. ¡Así que no lo dudes! ¡Mama Campo te espera!

Qué tipo de ingredientes se utilizan en los platos de Mamá Campo

La cosa con Mama Campo es un poco un sube y baja, ¿no? Por un lado, la terraza en la plaza de Olavide es un puntazo, pero, ¡vaya con lo que te sueltan en la mesa! Una vez pedí un tomate aliñado que costaba 13€ y resultó ser un tomate que podría haber salido del Mercadona, servido con un poco de aceite y vinagre en monodosis. Súper cutre. Los camareros no ayudaron en nada, eran más secos que el desierto. La nota de eso fue un 1 estrella para la relación calidad/precio. En serio, no repetiré y de hecho, se lo diré a todos mis colegas.

Por otro lado, tengo que reconocer que no todas las visitas han sido un desastre. En otra ocasión, caímos ahí y picamos de todo: boquerones, puerros, secreto, empanadillas, croquetas… y todo estaba rico. La vibra era buena, el ambiente en la terraza animaba el plan y, hey, hasta le pongo un 4 estrellas al servicio. Es un buen lugar para picoteo informal, y si no te importa gastar un poco, ¡dale una oportunidad!

Pero, no todo es perfecto en el reino de Mama Campo. En una cena con unos amigos, tuvimos la atención más desastrosa. Tardaron tanto que parecía un chiste. Primero nos trajeron la comida y luego las bebidas, tuvimos que pedir pan tres veces y cuando al final pensamos en un café, ya ni ganas teníamos. Aunque la calidad de la comida era buena, el servio fue tan malo que deja mal sabor. Así que, aunque pueda haber alguna joya allí, el mal servicio me hace pensar que no volveré, y la relación calidad/precio no compensa.

Así que, ¿qué tal son los ingredientes que usan en los platos de Mama Campo? Pues, al menos en algunos casos, parece que se enfocan en lo ecológico, con cosas como la ensalada de burrata, ensaladilla rusa generosa, o el picadillo de aguacate. Así que, ya sabes, en cuestión de ingredientes hay un esfuerzo por lo bueno, ¡pero si el servicio se queda en el aire, no sé si vale la pena!

Ofrece Mamá Campo opciones de platos típicos españoles

Y bueno, ya que estamos, hablemos de Mamá Campo. Este sitio en C. de Trafalgar, 22, Chamberí es una auténtica joya. Cuando entras, ya sabes que el ambiente va a ser fresco y acogedor. Es ese tipo de lugar donde te sientes como en casa, pero sin tener que fregar los platos después. ¡Perfecto, eh!

La carta está cargada de sabores locales que no puedes dejar pasar. Desde que te sientas, ya te empieza a dar hambre solo con leer los nombres de los platos. Tienen una variedad de tapas que son un must, ideal para picar mientras pasas un buen rato con tus colegas. Además, su compromiso con productos frescos y de temporada se nota ¡y se agradece!

Los platos son generosos, así que si vas con amigos, mejor pedir varios para compartir. A nadie le amarga un buen plato de patatas bravas, y aquí las hacen de maravilla. Y si te van las cosas dulces, no dejes de probar el flan casero, es la bomba. No se queda atrás la atención del equipo, que siempre está dispuesto a recomendarte lo mejor del día.

Y ya, yendo al grano, sí, Mamá Campo ofrece opciones de platos típicos españoles. No te esperes solo tapas, tienes desde un buen pisto manchego hasta las clásicas croquetas que te vuelven loco. Así que, si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida española con un toque moderno, ya sabes, ¡esta es tu parada!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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