
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de verdadera cocina castellana, El Mesón de Fuencarral es tu sitio. Este restaurante lleva desde 1932 deleitando a la gente en las afueras de Madrid, y se ha convertido en toda una leyenda culinaria. Su especialidad son los asados, pero también tienen una carta amplia con más de 30 opciones sin gluten, ¡así que no hay excusa para no ir! Aquí puedes probar desde las croquetas caseras hasta unas chuletas de cordero que hacen que se te caiga la baba.
Situado en un caserón del siglo XIX, en la carretera de Colmenar Viejo, El Mesón tiene ese encanto rústico que hace la experiencia aún más auténtica. Tienen un ambiente perfecto para celebrar eventos o simplemente para ir a pasar un buen rato con amigos y familia. Ya sea que quieras un buen escalope o un postre que se deshace en la boca, vas a sentirte como en casa. A solo diez minutos de Plaza de Castilla, es un clásico que no te puedes perder. ¡No olvides reservar!
El Mesón de Fuencarral
Horarios El Mesón de Fuencarral
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–16:30 |
| miércoles | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Mesón de Fuencarral
Dónde se encuentra El Mesón de Fuencarral
¡Ey, escucha! Si buscas un sitio top para comer en Madrid, tienes que probar El Mesón de Fuencarral. La verdad nos lo recomendó una amiga y, déjame decirte, fue un grandísimo hallazgo. El lugar está en la Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid. Una ubicación tranquila, apartada, ideal para desconectar un poco de la locura de la ciudad, ¡y con vistas muy chulas desde la terraza!
Desde que llegamos, el servicio fue de 10. Alberto y Álvaro, los camareros, se aseguraron de que no nos faltara de nada, y éramos un buen puñado. Además, tienen parking gratis, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. Tienen un parque para los peques, aunque, sí, ya se ve un poco usado. Pero bueno, tampoco pasa nada. Lo que importa es la comida, y ahí se lucen.
Empezamos a compartir unas raciones y, ¡madre mía! La tortilla de callos y los torreznos fueron lo más. Solo les pondría un poco más de sal y un trozo de limón para que brillen aún más. Y el aperitivo de temporada, un tomate que estaba exquisito y si no lo cobran, pues mejor que mejor. Luego, cada uno pidió su plato principal y el lomo de vaca que sacan al punto es un espectáculo. Se deshace en la boca, brother. También está el rape a la bilbaína, que estaba muy rico, pero ojo, la pierna de lechazo es de otro nivel, ¡jugosa a más no poder!
Así que, si lo tuyo son buena comida, un ambiente genial y un servicio que te hace sentir como en casa, El Mesón de Fuencarral te está esperando. Para un grupo de 5 a 8 personas, el precio ronda los 50-60€ por cabeza, y eso lo vale. Si alguna vez te preguntas: ¿Dónde se encuentra El Mesón de Fuencarral?, ya sabes, está en Carr. Vía de Servicio, Km. 14, 500, Fuencarral-El Pardo, 28049 Madrid. ¡Repetiremos por supuesto! ️✨
Desde cuándo está en funcionamiento El Mesón de Fuencarral
Claro, ahí va:
Hombre, si estás buscando un buen lugar donde comer, El Mesón de Fuencarral es la caña. Fui un mediodía y la comida estaba de lujo*. La carne es de calidad y los entrantes, olvídate, están muy buenos. El sitio es amplio, perfecto para esos momentos en los que quieres compartir con tus colegas o la familia. Además, tienen terraza para disfrutar del aire y un aparcamientazo propio, ¡que eso siempre viene bien! Eso sí, el ruido es alto, pero se puede charlar sin problemas. La cuenta, algo entre 20-30 € por persona, está muy bien para lo que ofrecen. ¡Ah! Y no hace falta reservar, aunque siempre viene bien avisar.
Y si eres de los que valoran la atención al cliente, aquí se la juegan. El personal es superagradable y organizado*. La primera vez que fui, noté la chimenea abierta y esos techos altos* que le dan un toque especial. La comida tradicional está bien cuidada, con sabores auténticos y porciones generosas. Lo mejor fue el entrecot y la tarta de queso que me merendé. Por unos 40-50 € por persona, te llevas una experiencia brutal.
La otra vez que fui con amigos, pedimos cordero lechal y merluza. Vamos, una pasada. La buena comida y el servicio top hacen que valga la pena dejarse un poco más, gastamos unos 50-60 € por cabeza. Puedes traerte a los niños, tienen un espacio donde pueden jugar en la terraza, y si tienes que ir en silla de ruedas, no hay problema, el acceso es fácil.
Y una pregunta que te puedes hacer: ¿Desde cuándo está en funcionamiento El Mesón de Fuencarral? Aunque no tengo esa info exacta, es un mesón de toda la vida que ha sabido mantener su receta y ambiente original. Así que, ya sabes, si te pasas por ahí, no te arrepentirás. ¡Lo tienes que probar!
Cuál es la especialidad del restaurante
El Mesón de Fuencarral es uno de esos lugares que parece que no sabe si quiere ser un clásico o quedarse en el pasado. Te cuento que, en mi última visita, me quedé un poco pillado. Las alcachofas estaban duras, como intentar morder una piedra, y las migas, frías y blandas, no daba gusto. El Rape era más un "¿eso es todo?", y la Merluza a la Bilbaina, no sé ni qué decirte, porque estaba casi cruda y muy poco trabajada. Y no entiendo cómo en un sitio así no tienen parrilla de leña para las carnes. 50-60€ por persona y me quedé con un sabor de boca desconcertante.
No todo fue un desastre, claro. Me he escuchado a otros contar que la experiencia puede variar bastante. Un amigo me dijo que fue hace poco y a pesar de que el jamón era de calidad, lo cortaron como si tuvieran prisa. Las alcachofas, otra vez, duras, y el Rape más pequeño de lo que esperaban. Ah, y el sorbete... ¡prácticamente era cava! El servicio estaba desbordado porque era época de comuniones, así que entiendo eso, pero si estás pagando bien, ya deberías esperar más. Al final, la comida sacó un 3, igual que el servicio, mientras el ambiente se salvó con un 4.
Por otro lado, hay quien ha tenido experiencias brutales. Las reseñas más positivas hablan de un trato inmejorable y comida increíble. Dicen que la paletilla de cordero y el cochinillo son cosas de otro nivel, con un ambiente muy familiar y comida para celebrar. También hay quien descubrió el lugar casi por azar y le dejó una huella en el estómago, sobre todo por un gazpacho impresionante y una ensalada de tomate raft y aceitunas que es un regalazo.
Así que, ¿cuál es la especialidad del restaurante? Lo que más parece destacar es la comida tradicional, si te animas a probar las recomendaciones. Puede variar un poco, pero parece que la paletilla de cordero y el clásico gazpacho pueden ser dos cosas que no deberías dejar pasar. Pero, ojo, ve con la mente abierta y no esperes el oro puro siempre.
El Mesón de Fuencarral ofrece opciones para personas con intolerancia al gluten
Mira, si estás pensando en ir al Mesón de Fuencarral, te cuento que no te va a decepcionar. La verdad es que tienen 5 estrellas por un motivo, y es que tanto la comida como el servicio son de lujo. Los camareros son muy amables y atentos, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. Me pedí un rape a la Bilbaina y estaba exquisito. Las entradas que probamos también estaban de 10. Y ni hablar del postre: la tarta de queso con helado de blueberry, ¡una locura!
Claro, también hubo gente que se quejó de algunas cosas. Por un lado, mencionaron las alcachofas duras y las migas frías. No sé qué pasó ahí, pero eso suena raro. Y el rape que les tocó a ellos parecía que no daba ni para hacer una tapa. En fin, hay días buenos y otros no tanto, pero en mi experiencia, todo estuvo bien.
La última vez que fuimos, la experiencia fue todavía mejor. El trato es siempre muy profesional y me sorprendió que incluso saben manejar el tema de la celiaquía con total seguridad. Estuvimos en la terraza y corría un aire muy fresco, ¡perfecto para comer con buen rollo! Repetiría sin dudarlo. Además, si te preocupa el precio, no está nada mal: unos 30-50€ por persona y por la calidad que ofrecen, ¡merece mucho la pena!
Y sí, sobre lo de si el Mesón de Fuencarral ofrece opciones para personas con intolerancia al gluten, la respuesta es que sí. Tienen todo bastante controlado y son muy responsables con la comida para celiacos. Así que, si tienes algún amigo en esa situación, puedes estar tranquilo. En resumen, si buscas un lugar con buena comida y un servicio de primera, ya sabes, ¡este es tu sitio!
Qué tipo de platos destacan en la carta del restaurante
Te cuento que el Mesón de Fuencarral es un lugar que, aunque tiene ya más de 100 años, no ha perdido un ápice de su esencia. Lo han modernizado, claro, pero manteniendo ese sabor auténtico de antaño. Te sientes como si estuvieras en una película de época, todo decorado con ese rollo vintage que te transporta al siglo XIX. Y ojo, el servicio es de 5 estrellas, no solo son atentos, también saben moverse bien y siempre están pendientes de lo que necesites. Eso se agradece, ¡vaya que sí!
La comida es otra historia. Aquí no solo hablamos de que sea buena, la calidad es top y además está presentada de una forma que te hace querer sacar la foto antes de hincarle el diente. Tienen platos clásicos que no te puedes perder, como las migas, los calamares y las croquetas que están de vicio. Y si eres celíaco, no te preocupes, tienen varias opciones que se adaptan a tus necesidades. ¡Un detallazo!
Y ese local… ¡es inmenso! Tiene un ambiente rústico que te hace sentir en casa y, aunque no todos los salones tienen las vistas del Pardo y la sierra, los reservados son geniales para una comida familiar. Si vas con gente, te aseguro que no saldrás decepcionado. Cuando fui con la familia, todos quedamos encantados. Si buscas un sitio con buena calidad y una experiencia chula, aquí lo tienes.
¿Qué platos destacan en la carta? Pues la chistorra, el solomillo a la plancha que está perfecto de punto, las croquetas de jamón ibérico y pollo, y no te olvides de dejar espacio para el postre, porque la leche frita y la tarta de queso con helado son un must. La experiencia puede rondar entre 60 y 70€ por persona, así que guárdatelo para una ocasión especial o si tienes un poco más de dinero. ¡Te va a encantar!
Es necesario hacer una reserva antes de visitar El Mesón de Fuencarral
La verdad es que El Mesón de Fuencarral es un sitio que no te puedes perder si estás por la zona. Con sus 4 estrellas, te prometo que vas a encontrar la comida de siempre en un ambiente que te hace sentir como en el campo. Cuando llegues, no te preocupes por el coche, porque tienen una zona amplia de aparcamiento vigilado incluso con cargadores para los eléctricos. ¡Así que no hay excusas! Las raciones son más que generosas, como ese cogote de merluza que estaba bien preparado y de calidad. Eso sí, mis amigos optaron por el cocido que, aunque dicen que está bueno, yo la verdad prefiero los garbanzos pedrosillanos. Pero bueno, cada uno a lo suyo, ¿no? El cocido lo sirven los viernes y, por 30€ por persona, sale más que a cuenta.
El ambiente es otra de las cosas que se llevan un 5 estrellas. La terraza es preciosa y es un planazo ir cuando cae el sol en primavera o verano. Te tiras ahí al atardecer y el espectáculo está garantizado. En cuanto a la comida, además de los platos de toda la vida como carnes y pescados, no te puedes perder las croquetas, están de miedo. Y si andas de celebraciones, celebaron una boda allí y la experiencia fue espectacular. La calidad y la cantidad, como siempre, de diez. El personal, especialmente Mario, ni hablar, súper atentos, te hacen sentir como en casa.
Y sobre la pregunta del millón: ¿necesito reservar antes de ir? Pues sí, mejor que mejor, sobre todo si vas en fin de semana. Aunque el aparcamiento es generoso y hay muchas plazas libres, a veces se llena. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena cena o un almuerzo en El Mesón de Fuencarral, lo mejor es hacer una reserva para asegurarte ese sitio. No dejes que te lo cuenten, ¡vete y pruébalo tú mismo!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Mesón de Fuencarral
La verdad, estuve con 5 colegas en El Mesón de Fuencarral y... voy a ir directo al grano: 2 estrellas y no voy a dar más. Pedimos varios entrantes para compartir, pero la chistorra, que sí estaba buena, nos la trajeron quemada y solo 4 unidades para 5 personas. Raro, ¿no? Y las berenjenas, pues, poco sabor, sosas. Los torreznos parecían bacon, totalmente quemados, y las migas... Dios, no me hagan hablar. Se suponía que eran su especialidad y estaban blandurrias, casi como puré. Nadie se las comió, y eso que estoy hablando de un grupo que siempre come de todo. Los segundos un poco mejor, pero tampoco para tirar cohetes. 55€/pax, un poco desorbitado para lo que nos pusieron.
La siguiente vez que llegamos, destacaron que el ambiente era más tradicional, con un interior espacioso y una terraza exterior que tiene su encanto, pero, claro, si te traen todos los entrantes a la vez y los platos principales están a precio de centro de Madrid, la cosa se complica. Mi sensación es que 50€/persona es un precio fácil de alcanzar sin darte cuenta, pero tampoco por las cantidades que ofrecen. A lo mejor es bonito el espacio, pero caro para lo que es. Ojo, porque hay mejores opciones por ahí.
Y para colmo, otra amiga fue a celebrar su cumple y quedó tan decepcionada que le pusieron una atención pésima. Llevaban años yendo y se encontraron con un servicio que no reflejaba para nada esa tradición familiar que tenía el sitio. Con la nueva generación de camareros, parece que han perdido el norte. Por lo que cuenta, el nuevo dueño ni apareció, y eso que era un regalo de socios. Menuda falta de respeto, sinceramente. Ambiente tenía, pero la atención y el servicio dejaron mucho que desear. Si sigues esta línea, es fácil que se pierda el encanto. Si tus amigos y tú buscan un lugar para comer, quizás no deban pensar en El Mesón de Fuencarral para futuras salidas, a menos que vean un cambio significativo.
Hay opciones de comida para vegetarianos en el menú
Y bueno, si hablamos del Mesón de Fuencarral, no se puede dejar de lado que estamos ante un asador castellano 5 estrellas en plena naturaleza, a las afueras de Madrid. Es el lugar perfecto para poner un broche de oro a tu visita, disfrutando de platos tradicionales brutalmente bien hechos, como su sopa y el cordero . Y no, no te olvides del calamar a la brasa con esa salsa de pimientos que, aunque no es tan clásico, ¡te va a dejar flipando! mejor si tienes reserva. Los empleados son super educados y van al grano, lo que siempre se agradece. La verdad es que, en este rollo de restaurantes asador, este es de esos a considerar si quieres comer bien un domingo. Las valoraciones son claras: Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. No le falta de nada.
Pero claro, no todo es perfecto, ¿no? He escuchado que el sitio ha cambiado un poco con la masificación. Hay gente que ha tenido experiencias regulares, sobre todo en días festivos, con ruido y algo de despistes. Y aunque los camareros son amables, a veces las mesas están tan saturadas que hay poco margen para la atención rápida. Si no quieres arriesgarte, ve entre semana. Así te evitas los gritos de los críos corriendo entre las mesas y puedes disfrutar de unas alcachofas o unos torreznos que son de otro mundo.
Y sobre lo que me preguntas, para los vegetarianos, la verdad es que el menú está más centrado en lo tradicional y carnívoro. La opción de verduras no se destaca mucho, pero siempre pueden tener algo más improvisado en la cocina. Si realmente buscas algo vegetariano, sería mejor preguntar al llegar, aunque no prometo que tengan un menú extenso para ti. De todas maneras, ¡no dudes en pasar a probar, porque los platos de carne son un must!
El restaurante es adecuado para la celebración de eventos especiales
La verdad es que El Mesón de Fuencarral tiene su encanto, y no te voy a mentir, me recuerda a mi tierra con esas chimeneas y ese rollo de comedor clásico. La comida está de 10, tanto que le pongo un 5 estrellas sin dudarlo, el servicio también está en la misma línea. Vamos, que la experiencia global no se queda atrás: Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida y sentirte como en casa, este es el sitio.
Dicho esto, no todo es perfecto. También me tocó ir una vez y sí, la desesperación me invadió. ¡3 horas esperando! Y no porque la comida estuviera mal, sino porque hubo un colapso en la cocina. Los entrantes llegaron bien, pero entre eso y el segundo plato, ¡casi me da una hipoglucemia! ¡Una hora de espera! No entiendo cómo puedes tener tres comedores a reventar y no organizarte mejor. El camarero, Alberto, es un crack, me atendió de maravilla, pero el tiempo entre platos fue un verdadero drama. La comida estaba rica, aunque algo caro, unos 42 euros por persona.
El local está en la carretera de Tres Cantos, lo cual es un plus si necesitas aparcar, porque hay bastante espacio. Eso sí, a mí ir en coche ya me da pereza, pero si te pilla de paso, bien. La carta está centrada en la cocina española, con toques andaluces que molan, aunque esto de pedir platos vegetarianos no lo disfrutarás aquí. La atención a las intolerancias está de lujo, eso se agradece un montón. Sin embargo, la experiencia del ruido en el porche cerrado me chocó, así que si buscas algo íntimo para una cena más tranquila, quizás te convenga elegir otro salón.
Y ya te lo adelanto: si estás pensando en celebrar algún evento especial, probablemente no sea el mejor lugar. La atención a las intolerancias y la buena comida son un punto a favor, pero esa demora de una hora entre platos podría arruinar cualquier celebración. A menos que vayas un día tranquilo y sin mucha gente, pero en fines de semana me imagino que será un auténtico caos. Así que si buscas un sitio para un evento, mejor considera avisar antes o mirar alternativas en otro lado.
Cómo se puede describir el estilo del edificio donde se encuentra El Mesón
Te cuento que El Mesón de Fuencarral es un sitio que no puedes dejar pasar si te gusta comer bien. Este lugar tiene 5 estrellas y es todo un clásico en la zona. Si te decides a ir, ya te digo que merece la pena y no te vas a arrepentir. La carne que sirven es muy rica, ¡de esos platos que te dejan con ganas de más!
Nosotros pedimos una ensalada, unas croquetas y torreznos para picar. Todo estaba delicioso, pero lo que realmente nos sorprendió fueron los segundos. Optamos por un 1/4 de cordero para 2 y, hermano, ¡qué buena elección! Se deshacía en la boca. Y para cerrar con broche de oro, nos lanzamos con la tarta de queso de postre que también estaba de locos. Un buen restaurante de comida tradicional que vale cada euro.
¿Hablo de precios? Con unos 50-60€ por persona comes como un rey aquí, así que no te digas que no se puede disfrutar de una buena comida sin arruinarte.
El estilo del edificio donde se encuentra El Mesón es lo que esperas de un buen mesón. Es acogedor y tiene ese aire tradicional que mola, con un toque rústico y auténtico. Te da la sensación de que estás en un lugar donde se respira historia y buena comida, ¿sabes a lo que me refiero? ¡Déjate caer y dale una oportunidad!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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