
Si buscas un buen plan para comer en Majadahonda, El Viejo Fogón es la movida. Este sitio abrió sus puertas en 2006 y ya se ha hecho un nombre como uno de los restaurantes top de la zona. Con un ambiente íntimo y rústico, aquí te reciben con un servicio que realmente se nota que le echa ganas. Y si te gusta experimentar, la cocina que ofrecen tiene toques de fusión contemporánea que van a hacer que tu paladar se lleve una sorpresa. Además, puedes elegir entre carta, medias raciones o un par de menús, incluido uno de degustación que deja huella.
Yo fui con un colega y probamos de todo: los espárragos, el sam de cigala y los chipirones como entrantes, ¡¡tremendos!! Luego, compartimos una chuleta que, ojo, ¡costaba 90€/kg! Y, si la carne hubiera estado a la altura, la hubiéramos pagado sin pensarlo. Así que, si te animas a ir, asegúrate de disfrutar de su exquisita selección de platos, todo en un rincón que invita a relajarte y comer bien. ¡No te lo pierdas!
El Viejo Fogón
Horarios El Viejo Fogón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:45–16:00 |
| miércoles | 13:45–16:00, 21:00–23:00 |
| jueves | 13:45–16:00, 21:00–23:00 |
| viernes | 13:45–16:00, 21:00–23:00 |
| sábado | 13:45–16:00, 21:00–23:00 |
| domingo | 13:45–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Viejo Fogón
Cuándo abrió El Viejo Fogón sus puertas
¡Ey, colegas! Si andáis por Majadahonda, tenéis que probar El Viejo Fogón en la C. San Andrés, 14. Yo fui por las reseñas y menuda joya encontré. Les doy un 5 estrellas sin dudar. Probamos el menú degustación y fue un espectáculo. ¡Cada plato era como un viaje! La camarera se portó de lujo, preguntó por nuestros gustos y alergias, y cada vez que nos traían algo, nos explicaban lo que llevaba. ¡Ya sabes, te hacía salivar solo con la explicación!
La verdad que todo estuvo brutal. La comida estaba bien presentada, con cada plato bien elaborado, y el ambiente era superacogedor. Nos gustó un montón, aunque el postre no fue lo que esperaba. ¡No soy muy exigente, pero me quedé con ganas de más! Aun así, el menú ejecutivo a 28€ es una bomba, con aperitivos, dos entrantes, bebida y postre. Relación calidad-precio, de 10.
Ah, y el lugar es amplio, con una terraza acristalada, que se agradece para esas cenas de verano. Un detalle que no me gustó tanto fue que el servicio a veces era un poco invasivo. Pero, bueno, los platos, como los chipirones y el sapito, estaban muy ricos. Sin duda, volveremos. Y si os preguntáis, El Viejo Fogón abrió en 2018, así que ya tiene su ratito de experiencia en la cocina. ¡No os lo perdáis!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en El Viejo Fogón
Cuando piensas en El Viejo Fogón en Majadahonda, es imposible no emocionarse. Le hemos dado 5 estrellas a este sitio y, la verdad, se lo merece. Empezamos la velada con unas croquetas de jamón y las increíbles de gambas al ajillo (que son un must), un tartar de atún que te deja sin palabras, unos chiporones y unos canelones que no veas. Todo estaba buenísimo. Si tuviera que hacer un top 3, me quedaría con las croquetas de gambas al ajillo, el tartar de atún, y el coulant de pistacho... ¡una delicia! Además, la atención fue de 10, todos súper amables. Sin duda, ¡volvemos!
Y si no conocías el menú ejecutivo a 28€, es un auténtico descubrimiento. Amigo, esos judiones son de lo mejor que he probado en un restaurante. Todo en el de El Viejo Fogón apunta hacia la perfección: comida, servicio y ambiente. Definitivamente, ¡una buena elección para una cena!
En otra ocasión, fuimos por las recomendaciones y, aunque el foie estaba riquísimo, probamos el Sapito y el Solomillo. La verdad, el Sapito muy rico, pero el solomillo se me hizo algo duro. Y luego, nos arriesgamos con el coulant de pistacho... no era exactamente lo que esperábamos, pero sigue siendo un sitio increíble. La atención sigue siendo de 5 estrellas, así que no tengo quejas por ese lado.
Lo que más me gusta de este lugar es lo acogedor que es. Es un restaurante familiar al que estoy seguro que siempre volveré. Hay un cuidado en la buena cocina y el detalle que te sorprende una y otra vez. De verdad, si no has ido todavía, ¡tienes que conocerlo!
Ahora, ¿qué tipo de ambiente se puede encontrar en El Viejo Fogón? Pues es un lugar especialmente acogedor, con un trato cálido por parte del personal que te hace sentir como en casa. El ambiente es muy agradable, perfecto para disfrutar de una buena comida y pasar tiempo con amigos o en pareja. Si buscas un sitio donde la calidad y el cariño en la atención se notan, ¡ya sabes a dónde ir!
Qué estilo de cocina ofrece El Viejo Fogón
Ya te digo que El Viejo Fogón es un sitio de cinco estrellas que no te puedes perder. La comida de autor está a otro nivel y, si quieres probar algo realmente special, tienes que pedir los erizos y ese volcán de Foie que parece un plato de lujo. Y las croquetas líquidas, ¡madre mía! Las de chorizo y gambas al ajillo son un pecado. Además, si te encuentras con el risotto de setas y trufa que es fuera de carta, prepárate a llorar de felicidad. Sin duda, volveremos a seguir disfrutando de todo lo que ofrecen.
La experiencia de cenar aquí es top. Nos atendieron como reyes y las raciones eran suficientes para cinco personas. Pedimos un chuletón para compartir, acompañado de buen vino y alguna que otra cerveza. Y apunta esto: no te puedes ir sin probar los postres. ¡El Coulant de chocolate manda! Todo por un precio de unos 40-50€ por persona, así que no está mal para lo que recibes, ¿verdad?
Lo que más me encanta de este sitio es el ambiente. Es acogedor, discreto e íntimo, perfecto para una cena con la pareja o con amigos. El personal es súper amable y siempre están ahí cuando los necesitas. Cenamos un par de platos espectaculares, incluyendo ceviche y un steack tartar con tuétano asado. Y el postre, fruta con granizado de limón y hierbabuena, fue una manera fresca y rica de cerrar la noche.
Sobre el estilo de cocina, El Viejo Fogón ofrece una mezcla de platos creativos y de autor, donde la calidad y los ingredientes bien seleccionados son la norma. Aquí encontrarás una propuesta que combina sabores tradicionales con una presentación actual que hace que cada plato sea una experiencia. Así que, si buscas un lugar donde comer o cenar bien, este es el sitio. ¡No me lo digas a mí, ve y pruébalo!
Qué características hacen que la experiencia de servicio en El Viejo Fogón sea notable
Mira, si no has probado El Viejo Fogón en C. San Andrés, 14 de Majadahonda, ya estás tardando. Cinco estrellas son pocas para lo que ofrecen. Fuimos a cenar el sábado y la experiencia fue estupenda. El trato del personal, de verdad, es de otro nivel. Todo el equipo está súper atento y eso se nota. Empezamos con unas croquetas de gambas y de jamón que estaban, menuda locura, ¡a cada cual mejor! Los platos siguen y tuvimos unas alcachofas con papada ibérica y huevo que son de esas que no te olvidas, y los erizos con salsa holandesa son un must. Y ya para rematar, optamos por un principal cada uno: ceviche de pez limón, tartar de atún y un Steak Tartar con tuétano a la brasa. ¡Impresionante! Y si no terminas con el Coulant de pistacho, ¡no has estado en El Viejo Fogón! Todo de 10, hablando claro.
Y si eres de los que le gusta probar un poco de todo, aquí también te lo montan. La carta tiene platos originales y muchas medias raciones, lo que significa que puedes ir probando más cositas. Con más de 200 referencias de vino, hay algo para cada paladar. Y el personal, especialmente el encargado, son unos cracks, siempre listos para recomendarte lo mejor. ¿Quieres más? El servicio es impecable, y te aseguro que no tendrás que esperar nada. Vas a sentirte como en casa, pero con comida de cinco estrellas.
En cuanto a mis amigos, fuimos allí para celebrar algo y, aunque unos platos nos sorprendieron más que otros, el equipo fue muy amable siempre. El brioche de pulpo fue una revelación y las setas con crema alioli están en mi top de este año. Eso sí, el coulant de pistacho se lleva el premio, es de esas cosas que te dejan queriendo más. La comida ronda entre 30 y 50 € por persona, pero te digo que cada euro vale la pena.
Lo que hace que la experiencia en El Viejo Fogón sea notable es, sin duda, la calidad de la comida y la atención al cliente. De verdad, tienen un ambiente que invita a relajarte y disfrutar. Los camareros son súper profesionales y están siempre atentos a tus necesidades. Así que, si buscas un lugar para una buena cena o celebrar algo, este es el sitio. Te va a encantar, ¡hazme caso!
Qué opciones de menú están disponibles en El Viejo Fogón
Y ya te digo, si buscas un sitio donde cenar tranquilo, El Viejo Fogón en Majadahonda es la movida. El ambiente está de diez, perfecto para relajarte con colegas o pareja. Te tratan de maravilla, los camareros son súper amables y están siempre al tanto de lo que necesites. Todo el rato explicándote cada plato, ¡así da gusto! La comida, en serio, está muy bien cocinada y se nota que usan ingredientes de calidad.
Lo que de verdad me hizo flipar fueron las setas gratinadas con alioli de miel. ¡Brutales! También probé el coulant de pistacho, y déjame decirte que es posiblemente el postre más rico que he probado nunca. Crema de pistacho y chocolate blanco, una auténtica delicia. Y el tartar de atún y la corvina también se deshacían en la boca. La quesada que pedimos al final estaba de lujo, un cheesecake suavecito. Aunque, para serte sincero, lo que no me convenció fue el pulpo, ya que no estaba tierno, pero la crema de coliflor que lo acompañaba estaba de diez.
La última vez que fui, éramos un grupo de cinco del trabajo, y la experiencia fue top. Pedí un solomillo de vaca con puré que estaba buenísimo. El precio, para lo que comes, es bastante razonable. Entre 40 y 60€ por persona y sales con el estómago lleno. Cierto que encontrar aparcamiento por allí puede ser un poco complicado, pero hay opciones gratuitas y de pago en la calle.
Sobre el menú, si decides ir, puedes elegir el ejecutivo por solo 22€. Tienes 4 opciones de primero y 4 de segundo, más 3 postres para cerrar con broche de oro. La lasaña es un must, y aunque la entraña estaba un poco pasada, estaba sabrosa. Vamos, que si buscas un buen sitio para comer o cenar, El Viejo Fogón es 100% recomendable. ¡Tienes que probarlo!
El Viejo Fogón ofrece menús de degustación
Claro, así que ya te cuento de El Viejo Fogón en Majadahonda. La verdad es que es un sitio top, con 5 estrellas en las calificaciones y un nombre que ya resuena entre los Majariegos. Tiene un ambiente pequeño pero precioso, perfecto para una cena en pareja o con amigos. Eso sí, los precios son un pelín más altos, pero créeme, vale cada euro que pagas por la calidad de la comida y la atención que te dan.
Los platos están a otro nivel. Si te gustan las croquetas líquidas, aquí son de las mejores. Y no te pierdas las setas con miel o el pulpo con puré de coliflor, que son un espectáculo. Y si te decides a ir, prueba a compartir medias raciones. Es lo que hicimos un par de amigos y yo, y nos fuimos más que satisfechos. Sin duda, la lasaña de rabo de toro se roba el show, ¡la clave es no dejarla pasar!
La atención es de primer nivel, el camarero se preocupó en todo momento por nosotros, y eso siempre suma. La calidad-precio está bastante bien, aunque es un sitio que puede parecer caro, la comida es fantástica y los platos no son diminutos. Saldrás a reventar, te lo digo yo. Además, disponen de un menú entre semana que ronda los 20 euros, así que si quieres probar su cocina sin caer en bolsa, ¡es la ocasión perfecta!
Por cierto, respecto a la pregunta sobre menús de degustación, aunque no los mencionan específicamente, la opción de pedir media ración de varios platos permite que hagas tu propia degustación. No saldrás con hambre y podrás probar un montón de delicias. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde comer bien en Majadahonda, El Viejo Fogón es el plan. ¡Vas a querer repetir!
Cuáles fueron algunos de los platos que se mencionan como entrantes en el artículo
Ya sabes que si andas por la zona de Majadahonda, el Viejo Fogón es un sitio que no puedes pasar por alto. Este restaurante en C. San Andrés, 14 es el lugar ideal para los que buscan un buen ambiente y comida que te deja con ganas de más. La decoración es de esas que te atrapan, como si estuvieras en casa de un colega. Está todo pensado para que te sientas cómodo mientras disfrutas de una buena comida.
La carta es un verdadero festín, pero lo mejor son los entrantes. Aquí, antes de meterte con el plato fuerte, tienes que probar las croquetas caseras, que son puro amor en cada bocado. Si eres de picar, también te van a flipar los calamares a la romana, que llegan crujientes y perfectos. Y no te olvides de los nachos, con su guacamole y salsa que le ponen el toque. La verdad es que no te vas a ir de allí con hambre, te aseguro que hay algo para todos los gustos.
Lo mejor de todo es que el servicio es súper cercano, siempre con una sonrisa lista y dispuestos a recomendarte lo que más les gusta. Así que si tienes un antojo de pasta o carne, no dudes en dejarte aconsejar. El Viejo Fogón se convierte en tu segunda casa, donde todo está pensado para que disfrutes cada momento. Ah, y asegúrate de dejar espacio para el postre, porque lo que viene después es como un colofón que remata la experiencia.
Algunos de los entrantes más destacados son las croquetas caseras, los calamares a la romana y los nachos. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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