
Si estás buscando un planazo en la Sierra Norte de Madrid, no te puedes perder el Restaurante Rey de Patones. Este lugar es un verdadero manjar para los que aman comer bien. Aquí, te vas a topar con un ambiente calentito y hogareño que te hace sentir como en casa, ideal para disfrutar con tus amigos o la familia. La ubicación es inmejorable, en el pintoresco pueblo de Patones, donde menos de 500 personas viven, así que ya te imaginas el encanto del sitio.
¿Y qué hay de la comida? ¡Una delicia! No te vayas sin probar el pastel de frutas, la tarta de queso o los helados que son pura explosión de sabor. Además, cuentan con barbacoa y chimeneas que le dan un toque especial a tu comida. Si te mola maridar tus platos con algo rico, tienen un vino de Oporto y cervezas que complementan a la perfección. Asegúrate de reservar antes, porque este lugar se llena y no querrás quedarte fuera. ¡Anímate a ir y saborea la esencia de Patones!
Restaurante Rey de Patones
Horarios Restaurante Rey de Patones
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–18:00 |
| martes | 12:00–17:00 |
| miércoles | 11:30–18:00 |
| jueves | 11:30–18:00 |
| viernes | 11:30–18:00 |
| sábado | 11:30–19:00 |
| domingo | 11:30–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Rey de Patones
Dónde se encuentra el Restaurante Rey de Patones
¿Buscas un buen sitio donde comer? Tienes que probar el Restaurante Rey de Patones. Está en C. de Las Azas, 13, 28189 Patones, Madrid y, te lo digo, no te va a decepcionar. El amigo Rafa, que resulta ser el primo de la dueña, nos lo recomendó y, oye, ¡tenía toda la razón! Aquí las croquetas son un espectáculo, la morcilla está que flipas y, de verdad, los torreznos que tienen son de los mejores que he probado en mi vida.
Y no me hagas hablar del lechal, porque es simplemente espectacular. La carne está tan tierna que se deshace en la boca, mientras que la piel está crujiente. ¡Madre mía! Luego nos pedimos un entrecote de vaca gallega que era sublime, y hasta las patatas fritas estaban perfectas. Para acabar la experiencia, no te olvides de pedir el postre de la abuela. En serio, ¡está de vicio!
El ambiente es súper acogedor, la decoración tiene su toque y el trato de Emily es de las cosas que más se agradecen. Super amable y profesional. Aparte, la cocina está tan limpia que le daría un 10. Los precios son justos, rondando entre 50-60 € por persona y, créeme, la calidad de lo que comes vale cada euro. En general, le doy al lugar 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Eso sí, si vas entre semana, es uno de los pocos restaurantes que abren, así que asegúrate de planear bien tu visita.
Así que ya sabes, si quieres disfrutar de buena comida en un entorno privilegiado, hazte un favor y ve al Restaurante Rey de Patones. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
Te cuento sobre el Restaurante Rey de Patones, que está en C. de Las Azas, 13. Llegué sin reserva porque, bueno, a veces uno se arriesga, y la verdad es que me hicieron un favor dejándome entrar. El servicio fue de 10: muy amables y atentos. Además, la terraza tiene unas vistas increíbles a la ladera del pueblo, así que si buscas un buen plan, ¡ahí tienes una razón más!
Ahora, sobre la comida: ¡en general, bastante buena! Empecé con un tuétano que me dejó un poco frío porque, aunque estaba bien hecho, le pusieron azúcar para caramelizarlo en vez de azúcar moreno, y eso le quitó un toque. Pero bueno, la cebola encurtida y la cebolleta con mango que acompañó a los tacos, eso estaba de lujo. De plato principal, pedí el solomillo al oporto con foie y, la verdad, acertaron con el punto de la carne. La salsa también estaba rica. La única pega fue que me cobraron un pan que no pedí ni toqué, y eso fue lo que me frenó de dejarles 5 estrellas.
En Semana Santa, estuve con unos colegas y no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar este restaurante porque todo el mundo lo recomienda. Claro, hicimos reserva porque suele estar a reventar en festividades. Aun así, cuando llegamos nos metieron en lista de espera, pero lograron acomodarnos antes de tiempo, lo cual fue un detallazo. La comida nos voló la cabeza, especialmente las croquetas y el salmorejo. A pesar de un par de deslices en el servicio por la cantidad de gente, como que olvidaron nuestro solomillo de ternera, en general, fue una buena experiencia. El ambiente era tranquilo y en la terraza se estaba de lujo. Lo único, un poco caro, pero la relación calidad-precio es bastante buena. Así que, en resumen, si te apetece un lugar con buenas vistas, buena comida y un ambiente agradable, ¡sin duda dale una oportunidad al Rey de Patones!
Cuál es la población de Patones y qué lo hace un lugar encantador
La verdad es que acabar en El Rey de Patones después de la metedura de pata del otro restaurante fue una suerte. Cuando llegamos, la terraza estaba preciosa y el ambiente era perfecto. El servicio fue estupendo, te sentías como en casa. Nos trajeron un salmorejo de aperitivo que estaba de vicio, luego unas migas para compartir y, después, la carne y la crepe de boletus. ¡Madre mía! La crepe era pura fantasía. Todo estaba riquísimo y el postre no se quedó atrás. Sin duda, repetiremos. Por cierto, salimos por unos 30-40 € por cabeza.
Este sitio tiene historia. Fue el primer restaurante en Patones, fundado por Manolo y Mary Argiz, y ahora lo lleva su hijo Emi. El lugar es un rollo familiar que se siente. Tiene tres edificios, uno con un horno de leña que huele a gloria y otro con una amplia terraza, genial si el tiempo acompaña. La carta mantiene los clásicos como lechazo y solomillos, pero también han añadido platos nuevos que están bien buenos. Y no te olvides de los postres, aunque vayas a reventar, vale la pena dejar espacio. Los baños están limpios y bien equipados, así que no hay que preocuparse por eso. La comida y el servicio se llevan un 5 estrellas. Las reservas son obligatorias, así que ya sabes.
Ahora bien, no todo es perfecto. Para mí, el lugar se siente un poco cerrado y no aprovechan tanto la terraza para almorzar. La comida estaba buena, pero para mi gusto, las raciones eran un poco escasas por lo que cobran. Eso sí, el servicio es de 5 estrellas, muy amables siempre. Un aviso: no olvides que te cobran el pan, algo que en Argentina no pasa. A veces, hay que estar al tanto de esas cositas.
Patones es un lugar especial, su población es pequeña, pero con ese encanto que atrae a la gente. Lo que realmente lo hace único son las calles empedradas, las vistas impresionantes y esa mezcla de historia y buena comida. Así que, si te acercas por ahí, no dudes en hacer una parada en El Rey de Patones. ¡No te arrepentirás!
Qué platos se recomiendan probar en el Restaurante Rey de Patones
La verdad, si no has estado en el Restaurante Rey de Patones, estás perdiendo una joya. Perfecto para pasar la tarde con los colegas o a solas. La comida es para chuparse los dedos, el churrasco que tienen ahí es una locura, la carne en su punto y esas patatas, ¡madre mía! Ni te cuento de la tarta de queso, ¡es un espectáculo que te deja alucinado! Por menos de 30 euros por persona, sales rodando de allí, todo un chollo. Además, el ambiente es tan tranquilo que parece que estás tumbado en la playa. Cinco estrellas en todo: comida, servicio y ambiente.
Hablando del servicio, Juan, el camarero, se merece un aplauso. Fue súper atento y amable. Te hace sentir como si estuvieras en casa. Te ayuda a elegir qué comer, y te sientes tan a gusto que te olvidas del mundo. ¡Qué gran experiencia la nuestra! Sin duda, queremos repetir y que Juan nos atienda de nuevo. Un buen servicio también suma y a este sitio le sobra.
Y si estás pensando que después de una buena caminata por el pueblo te mereces una recompensa, el menú REY es tu mejor opción. Ideal para 2 personas, pero ten cuidado, que si no tienes mucha hambre, ¡te llevarás comida a casa! La terraza es un 10 y con este buen tiempo, es el plan perfecto. El ambiente tiene un encanto especial y te aseguro que ese sol en la cara no tiene precio.
En cuanto a los platos que no te puedes perder: definitivamente, las croquetas de jamón ibérico, ¡buenísimas! Y el Tentempié es todo un manjar, como para llorar de lo bueno que está. Luego, si tienes un buen hueco, prueba las migas con uvas y el clásico postre de la abuela. Te agradezco que no tengo fotos, porque estaba tan a tope disfrutando que se me olvidó. Pero, vamos, ¡que vuelvo mil veces!
Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante
Y mira, si hablamos del Restaurante Rey de Patones, la cosa se pone interesante. Fui con una amiga hoy y, la verdad, el servicio fue insuperable. Cada vez que necesitábamos algo, ahí estaban para atendernos. La comida estaba buenísima, pero a mi gusto, las porciones se quedan un poquito cortas. Dale un ojo a las fotos que subí y al ticket para que veas lo que pagamos. En general, le daría 4 estrellas a la comida, pero el servicio merece un 5, y el ambiente también un 4.
Luego, en otra ocasión, hicimos reserva y nos sentaron en la terraza. El ambiente es increíble, las vistas son de otro nivel. Lo único malo fue que el servicio fue un poco lento, y la carne nos llegó fría. Yo creo que la comida tenía su toque, pero la verdad es que he probado cosas mejores. Y sí, los precios son rollo Madrid, así que prepárate a soltar entre 30-40€ por persona. Aun así, hay que darle una oportunidad, sobre todo si buscas una experiencia única. Ah, si vas, no te olvides de pedir el Postre de la Abuela y las Migas con Uvas, esos son los hits.
En otra visita, estábamos súper cómodos en la terraza, el ambiente era acogedor y se estaba de maravilla. La comida me sorprendió muchísimo, ¡qué rica estaba! Si estás en Patones, este sitio está en la lista de recomendaciones, sin duda. El solomillo a la brasa fue un auténtico manjar, se derritió en la boca. De nuevo, todo estaba de 5 estrellas: comida, servicio y ambiente. Y no te preocupes por los peques, que tienen mesa habilitada para carritos sin problema.
Y sobre la pregunta de si necesitas hacer reserva, yo diría que sí, especialmente si quieres asegurarte un buen sitio en la terraza. Es un lugar muy popular, así que mejor prevenir que curar. ¡Disfruta y cuéntame qué tal te va!
Qué opciones de postre ofrece el restaurante
La verdad es que el Restaurante Rey de Patones tiene un ambiente bonito y acogedor, ideal para una comida con amigos o familia. Eso sí, cuidado con los precios. No es que sean una locura, pero te puedes ir con un billete de 50-60€ por persona fácil si no te controlas. Las croquetas de jamón ibérico son, sin duda, un must para empezar. Las alcachofas también se llevan un aplauso, pero el resto de platos no cumplen tanto con lo que uno esperaría por lo que pagas.
A pesar de eso, la experiencia de comer allí tiene su encanto. Después de una buena ruta por los Cañones de Lozoya, la terraza es un lugar perfecto para relajarte y disfrutar. ¡Incluso llevaron agua y carne a nuestro perro! No todo el mundo puede presumir de eso. Y venga, que nos atendieron fenomenal. La comida, en general, bastante buena, con precios que rondan entre 40-50€ por persona si optas por un par de platos y un par de cervezas.
Ya te digo que ese entrecot y las chuletillas de cordero son para enamorarse. Los torreznos y las alcachofas están increíbles. Y si te animas con los postres, el postre de la abuela es famoso, pero ojo, que solo es helado con un poco de mascarpone y galleta, así que no te lleves demasiadas expectativas. Puedes probar el tiramisu, parece que es más acertado. ¡Vale la pena!
El restaurante cuenta con alguna opción de cocina a la parrilla
A ver, si no has estado en el Restaurante Rey de Patones, ya estás tardando. Te lo digo en serio, es una experiencia única. Desde que pones un pie ahí, el ambiente te atrapa. 5 estrellas en comida, en atención, en todo. Tienen unos platos que son una locura, son como un guiño a la cocina francesa, pero sin perder la esencia de lo que es lo tradicional. La morcilla de Burgos y el canelón de pollo de corral te van a dejar atónito. Además, el trato del equipo es super cercano, especialmente Emily, que se preocupa por cada detalle para que todo salga perfecto. Y todo esto en un paraje idílico, en plena naturaleza rural, donde el ruido no tiene cabida.
Ahora, sobre tomar algo en la terraza. Sí, está de lujo, pero lo que te cobran por una copa de cerveza, citando esos 3.60€... Pues ya sabes, a veces se te hace un poco incómodo. Por lo menos el trato del personal sigue siendo amable y simpático. Y sí, la tapa que nos pusieron fue bastante decente, con ese queso espectacular, aunque no se puede negar que las patatas fritas de bolsa dejan un poco que desear. Y lo del agua del grifo, es un poco raro que no lo sirvan si ya has consumido varias botellas. Pero bueno, de todas formas, la comida sigue siendo la estrella.
Y cuando hablamos de la suprema de lechal, olvídate, se deshacía en la boca. Y las setas en temporada, ¡ni te cuento! Para acompañar, un Ribera que marida que flipas con los platos. Y para cerrar, un café excepcional. Ah, y sobre si tienen opciones de cocina a la parrilla, la verdad es que ese detalle no lo tengo claro. Pero si están haciendo maravillas como el resto de sus platos, seguro que vale la pena preguntar.
Así que, si tienes la oportunidad, no te lo pienses más. Deja de leer esto y ve a vivirlo por ti mismo. Te aseguro que no te vas a arrepentir.
Qué bebidas se pueden maridar con las comidas en el Restaurante Rey de Patones
Te cuento que el Restaurante Rey de Patones es un acierto total. La comida que sirven es impresionante y se nota que se lo han currado. La última vez pedimos unas migas, morcilla, brioche de rabo de toro, lechal y churrasco, y todo para compartir, lo que hizo la experiencia aún más chula. Salimos con ganas de repetir y, lo mejor de todo, ¡a un precio que no está nada mal, entre 30-40 € por persona! La Yas, que nos atendió, es un encanto, un plus que hace que el lugar sea aún más acogedor.
Si buscas un plan con la familia, no fallas. La terraza con vistas al pueblo es donde es. Comimos ahí y la vibe era increíble. La comida es un 10/10, pero las migas se llevan la palma. Cuando se trata de comer, aquí no tiene fallo: ambiente 5 estrellas, servicio igual, y la comida… ¡ya ni te cuento!
Y ni hablar del menú del rey, es que todo estaba riquísimo y el ambiente te hace sentir en casa. Y ojo, que aunque el precio por persona está entre 50-60 €, vale cada céntimo. Ese tipo de sitio que se agradece tener a la vuelta de la esquina.
Ahora, eso sí, no todo es perfecto. Hubo un pequeño tropiezo con el servicio en nuestra visita. Nos dijeron que no podíamos pasar a la terraza cuando en realidad estaba abierta. Nos sentimos un poco olvidados luego, porque pedi una copa de vino varias veces y nunca llegó. Pero claro, lo bueno siempre brilla más: las migas, el bao de rabo de toro y el lechal son de lo mejor. Vuelvo a repetir, que cuiden el servicio. La comida merece que se esfuercen más.
Y ya que estamos, si te preguntas qué beber, este sitio tiene varias opciones que maridan genial con lo que sirven. Un buen vino tinto acompaña a la perfección ese lechal, y para el rabo de toro, un tinto robusto hace magia. Y no te olvides del vino blanco si te lanzas a por mariscos o platos más ligeros. ¡En este lugar, hay para todos los gustos!
Cuál es el atractivo de la chimenea en el restaurante
En el Restaurante Rey de Patones, la buena onda está siempre en el aire. ¿Buscas un sitio donde comer bien y disfrutar del ambiente? Este lugar en C. de Las Azas, 13 es un must. La comida es casera y riquísima, y no te creas que es solo un plato más. La carta está repleta de delicias típicas que te harán volver por más. Desde unas buenas tapas que son pura tradición hasta platos generosos que dejan huella. ¡Vas a salir de ahí rodando!
Lo mejor de todo es que este sitio tiene ese rollo tan acogedor. El personal es súper amable y se nota que están ahí para que te sientas como en casa. Además, si tienes suerte y encuentras mesa cerca de la chimenea, ya ni te cuento la experiencia. ¿Sabes lo que mola estar al calorcito mientras disfrutas de un buen comida y una charla con colegas? Es el toque que te hace querer quedarte más tiempo.
Y, hablando de la chimenea, te digo que es todo un atractivo del lugar. No solo le da un aire chulísimo, sino que crea esa atmósfera cálida y relajada que todos buscamos en un buen restaurante. Imagínate sentado ahí, con el fuego crepitando, mientras saboreas una ración de carne asada o un buen guiso, como si estuvieras en la cocina de tu abuela. Es un plan perfecto para el invierno o cualquier día que quieras desconectar. ¡Así que ya sabes, anímate y date una vuelta por el Rey de Patones, no te vas a arrepentir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








