Restaurante El Jardín del Cañaveral

Restaurante El Jardín del Cañaveral

Si estás buscando un plan chido para comer con la familia, El Jardín del Cañaveral es tu sitio. Ubicado en C. Cerro del Campo, 62, Vicálvaro, Madrid, este restaurante es un espacio familiar que te recibe con los brazos abiertos y una atmósfera bien acogedora. Aquí puedes disfrutar de un menú diario bien sabroso a un precio que no duele, ¡solo 11,90€! La comida se hace con cariño, así que seguro que encuentras algo que te guste.

Ahora, hablemos del servicio: la atención es buena, aunque el personal a veces se ve un poco desubicado, pero eso es normal en un lugar recién abierto. En Restaurant Guru tiene una calificación de 3.5 de 5 con 383 reseñas, así que ya sabes que hay algo bueno por allí. Si buscas un lugar para comer sin complicaciones y pasar un buen rato, este es el plan. ¡Ve a echar un vistazo y disfruta de la experiencia!

Restaurante El Jardín del Cañaveral

Restaurante familiar
Valoración media: 3,5
Opiniones: 398 Reseñas
Dirección: C. Cerro del Campo, 62, Vicálvaro, 28052 Madrid
Teléfono: 912 62 40 03

Página web

Horarios Restaurante El Jardín del Cañaveral

DíaHora
lunes12:30–23:00
martes12:30–23:00
miércoles12:30–23:00
jueves12:30–23:00
viernes12:30–23:00
sábado11:00–24:00
domingo11:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Jardín del Cañaveral

Dónde se encuentra El Jardín del Cañaveral

¡Oye! Si estás buscando un plan para comer con la familia o con amigos, tienes que probar El Jardín del Cañaveral en C. Cerro del Campo, 62, Vicálvaro, Madrid. Este sitio tiene 4 estrellas y es muy agradable para tapear con una buena carta de raciones. Eso sí, el ambiente puede ser un poco ruidoso, especialmente si hay movida en la barra, así que si buscas tranquilidad, ve con eso en mente. El servicio está bastante bien, así que no te preocupes por las esperas.

Ahora, si te gusta la carne, te cuento que el entrecot ahí es de otro nivel. Puedes pedir que te traigan una plancha caliente para que tú lo cocines al punto que te guste. Y lo que no te puedes perder son los fingers de pollo, que vienen con un montón de salsas. Para darte una idea de precios, entre entrantes, principales y postres para compartir, más bebida, puedes salir por unos 20€ por cabeza, ¡una ganga! Y no te olvides del volcán de chocolate con helado de vainilla, que es una locura.

Si te animas a un menú especial de fin de semana, tienen una opción de 2 entrantes a compartir, un primero, un segundo y café o postre por 29€. Está rico, pero tampoco es que sea el plato del año, aunque la calidad es mejor que en otros sitios del barrio. La verdad, el ambiente es amplio y cómodo, perfecto para grupos.

Eso sí, no todo es color de rosa: he leído que algunos días el servicio falla un poco, parece que algunos camareros no son los más atentos. Pero, por lo general, ¡la experiencia es buena!

Así que, ya sabes, si te tiras por El Jardín del Cañaveral en Vicálvaro, seguro sales satisfecho. ¡Anímate a probarlo!

Cuál es el precio del menú diario en El Jardín del Cañaveral

Mira, El Jardín del Cañaveral tiene su encanto, y eso nadie lo discute. Hoy celebramos el cumple de mi hijo ahí, y la experiencia fue de 5 estrellas. Todo salió perfecto y eso que optamos por pedir de carta, ya que el menú del día no nos convencía. Comida muy rica, pero ojo, si vas, no te olvides de pedir la ración de oreja, que está brutal. La atención fue muy buena y el ambiente, super agradable y tranquilo. Todo esto por unas 20-30 pavos por persona, así que, ¡bien invertido!

Claro, no todo es un camino de rosas. He ido alguna que otra vez y he notado que el servicio flaquea. El local está chulo, tiene terraza y suelen atender rápido, pero algunos camareros no parecen tener ni idea de lo que hacen. Pedimos una ensalada de rulo de cabra sin pasas y nos la traen llena de pasas. ¡Vaya faena! Además, parece que no tienen todo de la carta porque la están cambiando. Para tomar algo está bien, pero para comer... una pena. Eso sí, el local está bien para disfrutar un rato.

La verdad es que entré un poco preocupado por lo que había leído, pero, sinceramente, no me entendieron bien. La comida estaba bastante buena, aunque la carne un pelín dura. Los precios son justos y todo eso, pero vuelvo a caer en lo mismo: ¡hace falta más camareros! Una de las chicas que nos atendió se portó, pero otra ni nos miró. En términos generales, le doy 4 estrellas, pero el servicio puede mejorar.

Y ya para terminar, si te estás preguntando cuánto cuesta el menú diario en El Jardín del Cañaveral, lo que he visto ronda entre 10 a 20 euros. Pero, te aconsejo que mires la carta porque a veces puede ser una lotería. ¡Vale la pena probar!

Qué tipo de comida se ofrece en El Jardín del Cañaveral

Mira, si estás pensando en ir a El Jardín del Cañaveral, te cuento que es un sitio familiar que tiene su encanto. La comida, para que te hagas una idea, está riquísima, aunque el servicio... bueno, ese es otro rollo. Te sientas, te distraes un poco y es un milagro si alguno de los camareros se viene a ver cómo va todo. Si no les llamas, ahí se quedan, como si no fuese con ellos. Pero al menos lo que pidas lo clavan, así que no te preocupes tanto por eso. En cuanto a precios, estás hablando de unos 10-20 € por cabeza, lo que está bastante bien si buscas una cena sin complicaciones. Yo repetí y creo que haría lo mismo.

Sin embargo, no todo es tan bonito como parece. La decoración es molona, pero falta de un poco de cariño, ¿sabes? Tienen un ambiente moderno, pero las plantas te dan pena, con sus macetas originales. Es un poco cutre verlas en tan mal estado. Y lo que pedimos no nos dejó del todo satisfechos. Las croquetas son un chiste, ¡te cobran 1,8 euros por cada una y son como un bocado! Luego, para la ensalada de rulo de cabra, lo único que te quieres comer es el queso, pero lo traen entero y duro, no te lo trocean para que te lo lleves a la boca con más fácil. La sepia también es una decepción, parece congelada y la cocinan como si no les fuera la vida en ello. Ah, y eso sí, los camareros fueron muy amables. El chico y la chica son geniales, al menos eso se salva.

Y si solo quieres tomar algo, está bien para unas cervezas y aceitunas al solete, pero para comer te vas a tener que pensarlo. Pedimos una ensaladilla que no tenía nada de especial y una sepia que, además de lo que te conté, no estaba para tirar cohetes. La tarta de queso, que dijeron que era casera, ni sabría a queso y su textura daba un poco de miedo. Así que, en resumen, si buscas una buena comida, mejor piénsalo y mira bien lo que pides.

En cuanto a lo que ofrecen, en El Jardín del Cañaveral puedes encontrar platos típicos como croquetas variadas, sepia a la plancha, y ensaladas, pero ojo, que no todo está igual de bien elaborado. Así que, si te decides, asegúrate de que tienes claro lo que pides y disfruta de la buena compañía, que al final es lo que importa.

Es un restaurante familiar

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien en el barrio, El Jardín del Cañaveral es una de esas opciones que, aunque tiene sus cosas a mejorar, se defienden muy bien. La comida es increíble, de verdad. Los postres son un espectáculo y, aunque el servicio a veces no va tan rápido como nos gustaría, son super majos y están atentos. El local es amplio, así que si vas en grupo o con la familia, no hay problema. ¡Y tienen terraza! Ideal para esos días de buen tiempo.

Ahora, no me malinterpretes, el servicio hay que mejorarlo un poco. No puede ser que se den 10 paseos para traerte cuatro cosas. Necesitan un poco de optimización, pero hay que reconocer que son simpáticos. La comida está buenísima, el arroz con bogavante es de otro mundo, y las chuletillas… ¡no tiene nombre! Lo único, el cachopo asturiano lo dejaría para otro día. Aquí el nivel de ruido es bajo, así que se puede charlar bien.

Lo raro es que, a pesar de que leí un par de malas reseñas, yo salí sorprendido. El sitio está bien, y aunque algunos platos pueden parecer un poco caros (22-24€), la variedad te deja con ganas de probar más. Y sobre todo, hay algo que no se puede negar: es un buen sitio familiar. La atmósfera es acogedora y, si decides celebrar algo un fin de semana, seguro que lo pasas de lujo con los tuyos. Pero, ¡ey! A seguir mejorando, que aquí no somos de quedarnos en lo mediocre. ¡Nos gusta comer rico!

Cuál es la calificación de El Jardín del Cañaveral en Restaurant Guru

La verdad es que El Jardín del Cañaveral nos dejó con la boca abierta. Al principio, nos asustaron algunas reseñas que leímos, pero, ¡qué va! El ambiente es súper acogedor y los platos son una maravilla. Eso sí, me acordé de sacar fotos de la comida cuando ya habíamos dado cuenta de medio menú. Las patatas braviolis fueron un acierto total, con ese toquecito picante que le da vida. Y no hablemos de los fingers de pollo, que estaban de otro nivel, acompañados de unas salsas que te hacían querer chupar el plato. La ensalada de queso de cabra cumplió con las expectativas, y las tostas de solomillo de cerdo estaban de rechupete, tiernas como un abrazo.

El servicio también juega a favor. Los camareros son rápidos y están al tanto de todo, así que no puedes quejarte. Solo diría que lo único que falta es una terraza para disfrutar de la comida al aire libre, pero bueno, todo no se puede tener. El precio está bien, entre 10 y 20 euros por persona. ¡Y el postre ni te cuento! Tendrás que probarlo para creerlo.

Un colega me recomendó el lugar y, a pesar de estar un poco alejado, ¡vale completamente la pena! Las raciones son generosas y la cerveza servida en vaso congelado siempre es un bonus. Me encantaría repetir las gambas al ajillo y, sobre todo, el secreto ibérico. ¡La tarta de manzana caliente con helado de vainilla es algo que hay que probar sí o sí! Ideal para ir en familia, se nota que tienen futuro.

Así que, ya sabes, ¡anímate a darles una oportunidad, que no te arrepentirás!

Cuántas reseñas tiene El Jardín del Cañaveral en Restaurant Guru

La verdad es que El Jardín del Cañaveral se ha plantado como un restaurante familiar que está dando mucho de qué hablar en Vicálvaro. Si buscas un lugar donde disfrutar con tu familia, este sitio es la onda. La atención de Cristina y Alejandro es de otro nivel: son unos camareros excelentes, siempre atentos, educados y rápidos. No es broma, realmente parecen estar ahí para que te sientas cómodo. La comida, por su parte, se lleva las 5 estrellas también, con opciones que no decepcionan. Por unos 30-40 € por persona, ¿qué más se puede pedir? Ambiente tranquilo y puedes charlar sin problemas, eso sí, ¡aléjate de los de mal humor!

De hecho, he estado varias veces y no me puedo quejar. Los arroces son un must, además hay postres caseros que te dejarán contento. Aunque un amigo comentó que su paella de verduras estaba muy rica y eso que la primera vez fue un desastre total, ahora se nota que han mejorado un montón. Es verdad que la atención varía, porque en una ocasión sentimos que la chica nos quería ¡echar a patadas! Pero en general, lo que importa es que me he encontrado a gusto en cada visita.

Claro, no todo es perfecto. He visto reseñas que indican que la calidad ha bajado un poco, como ese entrecot que dejaron en la mesa ¡más duro que una piedra! Y también he escuchado que hay camareros que no tienen la mejor actitud, y eso podría afectar la experiencia. Eso sí, si vas en grupos grandes no tendrás problema, ¡se adaptan a lo que necesites! Ah, y lo del aparcamiento es un poco rollo, pero siempre hay opciones gratis en la calle.

Finalmente, para los que se preguntan, El Jardín del Cañaveral tiene un par de reseñas en Restaurant Guru, concretamente 23 reseñas, así que hay bastante feedback de lo que la peña opina. No está nada mal para un restaurante que está en pleno crecimiento. Así que ya sabes, si quieres un plan familiar, ¡dale una oportunidad!

El servicio es generalmente bueno en El Jardín del Cañaveral

La verdad es que El Jardín del Cañaveral tiene su lado bueno y malo. Algunos días pareces estar en un sitio de lujo y otros parece que estás en la cola del supermercado. Fíjate, la comida es buena, de eso no hay duda, las croquetas son caseras y están para chuparse los dedos, ¡y esos fingers de pollo ni te cuento! Pero si vas en hora punta, olvídate. El servicio es nefasto, un verdadero desastre, parece que no les importa un pimiento, y eso es una pena, porque la comida podría brillar mucho más. Y aunque los platos están buenos, hay que tener paciencia.

Algunos dicen que los camareros pueden ser un poco groseros, y en mi experiencia, hay días que te tratan de maravilla y otros que te dan ganas de salir pitando. Uno de los camareros como Johan es un crack, pero a veces lo que te llega es más bien un trato descortés de las chicas. Imagínate, tuve que recordarles varias veces lo que pedí, y eso te deja mal sabor. El ambiente, por su parte, podría estar mejor, porque aunque la decoración es bonita, si estás en la terraza y hay restos de comida por el suelo, es un bajón total.

Y honestamente, si te preguntas si el servicio es generalmente bueno en El Jardín del Cañaveral, te diría que no. Algunos días sale bien y otros son un verdadero caos. Si decidís iros, mejor que sea en horas tranquilas, así tendréis más posibilidades de disfrutar. Así que, si te animas, ya sabes, ¡a ir con paciencia y buena onda!

Hay algún problema común con el servicio del restaurante

Mira, si no has probado El Jardín del Cañaveral en Vicálvaro, ya estás tardando. 5 estrellas en todos los aspectos: la comida es riquísima y abundante, y el local es tranquilo y bonito. Ideal para una cena familiar o con amigos. Una vez me fui a cenar un jueves y la verdad, iba con un poco de miedo por las críticas que había leído. Pero sorpresa: el sitio es majo, la atención es buena y las cervezas fresquitas acompañan perfecto. Y si no has probado los huevos rotos o la ensalada de queso de rulo de cabra, estás perdido.

Otra vez, fui con un grupo y todos coincidimos en que la comida era de 10 de 10. El precio está bien, entre 20-30€ por persona, lo cual está genial considerando la calidad. Y aunque a veces el servicio puede ser un pelín lento, hay que reconocer que la atención es brutal, y en cuanto a ambiente, la terraza es un auténtico must. Perfecto para disfrutar en días soleados.

Sin embargo, no todo es perfecto. Aunque la mayoría de las críticas son buenas, hay quien ha tenido alguna experiencia negativa. Por ejemplo, con algunos platos no tan acertados y un par de cosas que devolvieron porque no estaban en buen estado. Eso sí, los dueños son de origen asiático, pero la comida sigue siendo tradicional, lo cual es otro punto a favor. Pero, sí, parece que el servicio a veces puede fallar un poco en tiempos, así que… ¡paciencia! Es un sitio que definitivamente vale la pena, y creo que tienen que afinar un poco en algunos platos y su atención.

Qué tipo de atmósfera ofrece El Jardín del Cañaveral

Ya te digo, El Jardín del Cañaveral tiene una vibra que podría ser genial, pero le falta bastante. Fuimos un grupo a tomar unas cervecitas y nos dejaron esperando a que nos atendieran. 15 minutos ahí sentados, llamando a los camareros y viendo cómo servían a las mesas de al lado como si no existiéramos. La cosa se puso peor cuando mi mujer decidió levantarse para pedir unas patatas para los peques y la camarera le soltó que estaba muy ocupada con unas cocscolas. ¿En serio? Al final nos bebimos nuestras cervezas rápido y nos fuimos a otro sitio. Por cierto, pagué de chiripa porque ni ganas de cobrar! El servicio, un desastre, y eso que el ambiente no está mal.

La verdad es que el ambiente tiene un toque bonito y tranquilo, ideal para una cena familiar, pero si el servicio sigue así, ni para atrás. Una vez fuimos a cenar y tuvimos que esperar como 30 minutos solo para que nos trajeran una ensalada y dos platos de marisco. Encima, la camarera no tuvo ni la cortesía de ponernos unas aceitunas de aperitivo y se notaba que estaba de mala gaita. El sitio tiene potencial, pero con ese trato a los clientes, es difícil disfrutarlo.

Mira, no voy a negar que la comida tiene buena pinta, pero con ese servicio de camareros tan deficiente, se hace complicado. Si tienes que estar pendiente de ellos para recoger la mesa, ya no resulta tan agradable. El menú está bien, eso sí, pero hay que tener en cuenta que puede salir por unos 20-30 € por persona. Y eso sin contar el tiempo que tardan en traerlo todo.

La atmósfera de El Jardín del Cañaveral es bastante chula, pero sinceramente, pierde su encanto rápidamente por el mal servicio que ofrecen. Si no hay un cambio, no vale la pena tanto tiempo de espera y desinterés. La comida puede estar buena, pero si el servicio no acompaña, es como si no hiciera falta.

Puedo encontrar opciones para todos los gustos en el menú

Ya te digo que si estás pensando en El Jardín del Cañaveral, mejor busca otra opción. La otra noche fuimos y desde el principio notamos las malas vibras del servicio. Llegamos a las 22:00 y nos hicieron sentir como si estuviéramos molestando, porque, claro, cerraban la cocina a las 23:00. ¡Nadie quiere eso mientras está cenando! Encima, pido un entrecot y lo que me llega es una piedra que, más que carne, parecía un trozo de zapato. Con todo ennegrecido, como si lo hubieran dejado en la parrilla hasta que se le olvidó lo que era comida. La camarera, en lugar de ofrecer disculpas, me dice que le quite lo negro. ¿Pero qué? O sea, la primera vez en mi vida que tengo que limpiar la carne. Con eso ya fue suficiente para que no terminara el plato. 25 euros por un fiasco, sin opción a que me hicieran un descuento ni nada. ¡Malísima experiencia!

Y no fue solo eso, en otra visita pedimos unas raciones, como las famosas croquetas de rabo de toro. Menudo error. Estaban rancias y sin sabor. Le digo a la camarera y, en vez de disculparse, me suelta una respuesta desafiante. Ah, y en cuanto le pedimos la carta de postres, su cara lo decía todo: estaba de muy mala gana. ¿En serio? Nos dejamos más de 120 euros y ni una buena atención. De verdad, el servicio es un desastre total.

En otra ocasión, el panorama no mejoró. Nos sentamos y, aunque estaba vacío, tres camareros estaban más pendientes del móvil que de nosotros. Me levanto a preguntar si nos atienden y el tipo me dice que, como me he levantado, ya pida lo que quiera. Total, un servicio desastroso y una experiencia que no quiero ni recordar.

Ahora, si te preguntas si hay opciones en el menú para todos los gustos, bueno, puedo decirte que intentan ofrecer un poco de todo. Pero, sinceramente, con lo que hemos probado, dudo que encuentres algo que te deje satisfecho. Así que, toma nota: no vas a querer volver después de probar su comida.

Es necesario hacer una reservación en El Jardín del Cañaveral

Ya te digo, El Jardín del Cañaveral tiene un sitio precioso y lo han decorado con buen gusto, pero la cosa no termina ahí. La dirección y la atención de los camareros son un tema muy delicado. Si esto no cambia, no le veo futuro a este restaurante. La comida es de batalla, de esas que te dejan frío y con ganas de mejor. De verdad, espero que esta crítica no se lo tomen a mal, pero quiero lo mejor para todos los negocios del barrio, y si mejoran un poco, podrían dar con la clave.

La última vez que fui, pues no te flipes... el servicio fue malísimo. Pedí de cenar y me tiré dos horas esperando unas simples raciones. La ensaladilla no sabía a nada, solo a mayonesa y patata sin sal. Para peor, me tocó levantarme a pagar porque las camareras se olvidaban de las mesas, y eso que solo había dos para todo el bar. Desde luego, un completo desastre.

Y lo de la atención no acaba ahí. Somos vecinos y queríamos probar el sitio, llegamos a eso de las 17:30 y le pedimos la carta, ¡y nos dicen que la cocina cierra a las 18:00! Como si no hubiera tiempo para servir una tapa, así que decidimos irnos. Eso no se hace.

Y a la pregunta del millón, ¿es necesario hacer una reservación en El Jardín del Cañaveral? Con lo que he visto, no sé tú, pero no creo que valga la pena. Si el trato es así, prefiero comer en casa. Al final, la experiencia no se queda en el ambiente, y a este paso, lo mejor será que hagan ajustes serios si quieren atraer a más gente del barrio.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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