
Si no has escuchado de Bardero, ya va siendo hora. Este lugar está en Calle Palos de la Frontera, nº 11, en Arganzuela y, aunque no es el primer sitio que se te viene a la mente en Madrid, esos argentinos y uruguayo que están detrás han hecho un curro bien interesante. Con un ambiente relajado y minimalista, aquí podrás disfrutar de platos de cocina mediterránea y cosmopolita. Y si no lograste reservar mesa, no te angusties: siempre puedes acercarte a su Barra sin Reservas y disfrutar del buen vino nacional y del rollo bardero al instante.
Eso sí, no todo es un cuento de hadas, el local ha recibido críticas mixtas. La decoración es sencilla, el ambiente no destaca y muchos dicen que la comida tiende a estar un poco salada. A pesar de esto, la peña sigue dando su recomendación en Restaurant Guru con un 4.8 de 5 de los 2358 visitantes. Si quieres evitar quedarte sin asiento, mejor haces la reserva antes, porque el sitio tiene pocas mesas y se llena rápido, sobre todo por la noche con su sistema de dos turnos para cenar. ¡Así que ya sabes, lánzate a disfrutar de Bardero después de un día exploreando Madrid!
Bardero
Horarios Bardero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| miércoles | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30, 20:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bardero
Dónde se encuentra Bardero
Chicos, ¿habéis oído hablar de Bardero? Está en Palos de la Frontera 11, 28012 Madrid y la verdad es que es un sitio que no os podéis perder. Desde que llegué, sabía que este lugar tenía que ser especial porque la experiencia culinaria que me ofrecieron fue de cinco estrellas. Y cuando digo eso, lo digo en serio. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto al comer.
El servicio fue rapidísimo y muy atento, un shoutout especial para Carlos, que se lució y nos hizo sentir como en casa. Esa atención hace una gran diferencia, ¿verdad? Pero, vamos al grano: la comida es una locura. Pedimos varios platos y la calidad fue de diez. Desde el taco de anguila (¡que impresiona!) hasta la tostada de foie y el famoso Katsu Sando. No olvidéis dejar espacio para los postres, porque la tarta de queso y la tarta de chocolate son de otro mundo. ¡Queremos volver solo para probar la corvina que se nos quedó en el tintero!
La verdad es que fui con una amiga que me lo recomendó, y ya les digo, es un 100/10. La comida exquisita, atención espectacular y todo súper bien presentado. El tartar de atún, que estaba fuera de carta, ¡buf, de vicio! Si estáis pensando en dónde cenar, la relación calidad-precio es inmejorable. En este lugar, los platos vienen en porciones justas para que os podáis perder con varios sabores.
Así que ya sabéis, ¿dónde se encuentra Bardero? En Palos de la Frontera 11, Madrid. ¿A qué estáis esperando para hacer la reserva? ¡Nos vemos allí!
Cuál es la dirección exacta de Bardero en Madrid
Mira, si te cuento que fuimos a Bardero, en Palos de la Frontera, 11, 28012 Madrid, y nos sorprendió, es porque de verdad tuvo ese rollo especial. Fuimos cuatro compis y pedimos varios platos para compartir, pero te digo que no estaba pensado para eso. Era todo un poco escueto, aunque los platos individuales estaban de locos. El camarero fue un encanto, súper atento con mi alergia, así que un 10 para él. La comida estaba muuuuu rica, aunque un postre nos vino algo salado... ¿sería un error o qué? Pero en fin, no le pusimos mucha pegas.
El ambiente, por cierto, es de esos que se disfrutan. Puedes ir con cualquiera, ya que todo estaba riquísimo. Los platos que probamos eran más que buenos, desde el tartar de atún, que ya sabéis lo que nos gusta, hasta el tiradito de corvina que es un must. El sitio tiene ese sabor original y los ingredientes son de primera. Es ideal para pegarse una buena cena y gastar entre 20-40€ por persona, así que tampoco es una locura.
Lo mejor de todo son las elaboraciones, están curradas y sabe que le han puesto cariño. Fuimos en plan cena y la verdad, se nota la dedicación en cada plato. La tarta de queso estaba buena, aunque el helado era del mismo sabor y se hacía un poco intenso al final. Pero, en resumen, es una experiencia de las que quieres contar. No dudes en darle una oportunidad si quieres comer algo diferente y muy bien preparado. Recuerda la dirección: Palos de la Frontera, 11, 28012 Madrid. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina ofrece Bardero
Ya te lo digo, Bardero es una auténtica joya en el corazón de Madrid. Solo había comido una vez ahí y me había flipado, así que, claro, tenía que volver. Y, spoiler alert, no me ha decepcionado en lo más mínimo. La cocina de este sitio es simplemente espectacular. Arrancamos con su famoso Tartar de Atún sobre noodles. Te lo digo en serio, ese plato es un must. El equilibrio de sabores, la frescura del atún... ¡una maravilla!
Luego pasamos al Arroz cremoso de boletus con lascas de bacalao pil-pil. ¡Madre mía, qué cosa más buena! El arroz perfecto, el bacalao con ese toque crujiente de la coliflor... solo le haría un pequeño apunte al cocinero: un poco de piel del bacalao crujiente le daría ese extra que lo haría increíble. Y luego probamos el Pulpo kimuchi con gnochis de patata asada. El pulpo estaba rico, pero esos gnochis... no sé, yo hubiera preferido patata normal. Te lo prometo, sería mejor.
Pasando al Brioche de foie de pato fresco y manitas de cerdo kabayaki. A mí que soy fan del foie, ¡me dejó buen sabor de boca! Aunque algo más de punch en el foie no le hubiera venido mal, se perdía un poco entre las manitas. Y el Katsu Sando de lomo ibérico de bellota y mostaza. ¡Cómo me gustó eso, más que los bikinis de moda, sin duda! Para el final, nos lanzamos a los postres. La Tarta de chocolate Praliné estaba un poco cliché, pero la Pavlova de limón y maracuyá con espuma de coco fue la que nos hizo cerrar la comida con broche de oro.
¿Y qué tipo de cocina ofrece Bardero? Pues te cuento que es una mezcla de sabores modernos con influencias asiáticas y un toque clásico, los platos son creativos y equilibrados. Se nota que hay un buen trabajo detrás. El ambiente está chido, ideal para ir con amigos. Eso sí, recuerda reservar porque se llena, y no queremos que te quedes sin probar esas delicias. La experiencia general, un 5 estrellas. ¡Sí, volveremos, sin duda!
Bardero tiene un ambiente especial
Ya te digo, Bardero es una joyita que descubrimos por el barrio de Arganzuela. Tienen una propuesta gastronómica muy chula que mezcla sabores de aquí y allá. Probamos el tiradito de corvina, un tartar de atún con noodles, y un Katsu Sando. Todo estaba buenísimo. El personal es un encanto, muy atento y amable. Sin duda, repetiremos para probar más de la carta. Recomendable 100%. Calificación general: 4 estrellas. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.
Y no solo eso, en otra ocasión, nos atendió Leticia, que es una auténtica crack. Todo lo que nos recomendó fue un acierto. La comida estaba bien ejecutada, y la atención fue excelente. Nos sentimos en las nubes, realmente. Calificación: 5 estrellas. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Si amáis la buena comida, no podéis dejar pasar lo de este sitio.
La última vez nos pusimos las botas y probamos el pulpo, unos mejillones que estaban de muerte, y un postre de chocolate y otro de pera que hicieron el final de la comida aún mejor. Todo TOP, el ambiente es tranquilo y perfecto para disfrutar con amigos. Volveremos pronto, no hay duda. Precio por persona: 30-40 €. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Y ni hablar de sus platos recomendados como el Pulpo Con Ñoquis y Tarta de Chocolate!
Y ya para cerrar, ¿Bardero tiene un ambiente especial? Claro que sí. Es acogedor y moderno, ideal para una cena íntima o una salida con colegas. La atención es muy buena y la comida sorprende a cada bocado. Sin duda, un lugar donde vale la pena volver. ¡Ya apuntadlo en vuestra lista!
Cómo lo describirías
En este rollo de Bardero, en Palos de la Frontera 11, te vas a sentir como en casa, pero con ese toquecito especial que lo hace diferente. El sitio tiene una decoración actual, súper bonita y acogedora. Es perfecto para una charla con amigos o una cita. Y aunque es accesible para PMR, el lavabo es un poco un tema, así que tenlo en cuenta. El personal es una pasada, siempre atentos, simpáticos y te aconsejan bien sobre las cantidades, que a veces es un lío.
La cocina es una fusión de lo mejorcito de la mediterránea, asiática y latina, y los platos son un festín visual y de sabor. La carta es corta, así que lo que pidas va a estar seleccionado al dedillo. Para que te hagas una idea, no puedes perderte las croquetas de Idiazábal con chutney de tomate, el bife de ternera con pimientos y patatitas, o ese brioche de manitas de cerdo con foie que parece que lo han hecho con amor. Si eres de postres, las peras al PX y la tarta de queso con helado de leche de cabra son barbaridades. Con bebida y chupito de regalo, la cuenta se va a unos 40€ por cabeza, que está muy bien por todo lo que comes.
La vibra es de repetir, ya que, con esa carta tan corta, es un plan perfecto para ir disfrutando y explorando todos los platos. La calidad es alta y la atención es de 10, así que haz mejor la reserva para evitarte sorpresas. Al final, ¿cómo lo describirías? Bardero es como ese amigo creativo que siempre sorprende con algo nuevo: te dan platos que no esperabas, con sabores espectaculares y una presentación que se lleva el aplauso. ¡No te lo pierdas!
Es necesario hacer una reserva para comer en Bardero
Y ya hablando de Bardero, tengo que decirte que la comida estaba muy buena. Si te gustan los sabores potentes, no puedes dejar de probar los noodles con tartar de atún. Para mí, son de los mejores platos que he probado últimamente. Deberían ponerlo como plato fijo en la carta, en lugar de venderlo como fuera de carta. También los camarones con sobrasada estaban para chuparse los dedos, y aunque el katsu sando estaba bien, no me pareció nada del otro mundo, un estándar que no sorprende. Pero bueno, esto no quita que la experiencia general fue top. El servicio fue un 5, y el ambiente, de lujo. La cuenta por persona se movió entre 30 y 40 euros, así que no te vas a quedar en la ruina.
El otro día, fui a Bardero con unos colegas y la verdad, no será la última vez. La carta de vinos es bastante interesante y variada, algo que siempre se agradece. No hay tiempo de espera y los platos que pedimos no decepcionaron. El tartar de atún, con ese toque ahumado y un pelín picante, ¡madre mía! El arroz meloso con cocochas de bacalao también estaba brutal. Te advierto que llegamos tan llenos que nos dio pena no probar postre para la próxima. Y la atención... de 10. Un sitio ideal para repetir.
Y ya para ir cerrando, si te preguntas si es necesario hacer una reserva para comer en Bardero, te diría que no viene mal, sobre todo si piensas ir con un grupo. Aunque no suele haber mucho tiempo de espera, siempre es mejor asegurarte una mesa, especialmente los fines de semana. Así que ya sabes, haz tu reserva y disfruta de esos platos que están para dar palmas.
Qué es la 'Barra sin Reservas' en Bardero
Y, ya que estamos, hablemos de Bardero. Este restaurante en Palos de la Frontera 11, 28012 Madrid es un auténtico hallazgo. De verdad, le doy 5 estrellas porque me ha encantado todo: desde la calidad de los productos hasta la presentación impecable de cada plato. La atención es un 10, siempre están pendientes de ti y no hay esperas incómodas entre el primer y el segundo plato. Te cambian los cubiertos y todo, una maravilla. Para que te hagas una idea, puedes salir de allí por unos 40-50 € por persona y quedarte más que satisfecho.
Recomiendo el tartar de atún rojo con emulsión de ají amarillo. Te lo aseguro, es uno de los platos más espectaculares que he probado. Cada vez que voy, me sorprende que el servicio sea tan amable y cercano. A veces no puedes reservar, pero ni te preocupes, porque si te toca comer en la barra, como nos pasó a nosotros una vez, te tratan de lujo y te dejan elegir lo que más te apetezca. Carlos, el camarero, es un crack y sabe recomendarte lo mejor de la carta.
Y hablando de la comida, no te puedes perder los buñuelos, el pulpo y si hay algo dulce que probar, el milhojas de limón es un final perfecto para esa experiencia gastronómica. He ido ya cuatro veces y cada visita es aun mejor. Estos chicos van actualizando la carta, así que siempre hay algo nuevo que probar. Si te gusta la comida buena y el servicio top, aquí no se equivoca. Ahorra espacio para el taco de anguila, ¡es obligatorio pedirlo!
Y para terminar, la Barra sin Reservas es un concepto que tienen en Bardero. Si no reservaste, puedes acercarte y dejarte llevar. Te sientas en la barra y te recomienda el camarero, como hicimos nosotros. Es una forma genial de disfrutar de la experiencia sin estrés, y la comida no decepciona. Así que ya sabes, ¡a probar Bardero!
Qué tipo de vino se puede encontrar en Bardero
El otro día fuimos a Bardero en Palos de la Frontera y, ¡madre mía! ¡5 estrellas a la vista! Nos habían hablado genial de este sitio y la verdad es que no decepcionó. Empezamos con un tartar de atún rojo que era una maravilla, con todas esas texturas y sabores. Puntuación: 10/10 sin duda. Después, probamos un brioche con foie de pato que estaba rico, pero el pan le faltó ese toque crujiente, así que le doy un 7/10. Pero el plato que se robó el show fue el pulpo con ñoquis, ese fue el mejor de todos. Si buscas delicia, aquí lo tienes, pura joya culinaria: un 10/10 también.
La atención fue de 10/10. El personal súper amable y siempre atento. Lo que me gustó también fue el local: acogedor y moderno, en tonos oscuros y madera que le daban un aire bien chill. Y de la comida no hablo más, pero todo estaba delicioso. Éramos cuatro y decidimos compartir los platos para probar de todo, ¡y nos encantó! El vino tinto, un bierzo, fue otro acierto: ligero y fino en boca, un maridaje perfecto para lo que pedimos. Sin duda, ¡volvemos pronto! Ya tengo en mente visitar su otro lugar, Alto Bardero, solo para seguir probando.
Ah, y si te preguntas qué vino encontrarás en Bardero, lo que saboreamos fue un tinto de Bierzo, y estaba de lujo. Así que ya sabes, ¡no olvides pedir una buena botella cuando vayas!
Cuál es la calificación de Bardero en Restaurant Guru
Ya te digo que Bardero es uno de esos lugares que no te esperas. Cinco estrellas se quedan cortas. Este restaurante en Palos de la Frontera, 11, se siente como si estuvieras comiendo en un sitio con estrella Michelin, pero a precios de lo más razonables, ¡entre 30 y 40€ por persona! Eso sí, prepárate para disfrutar. Sus buñuelos de queso son un must, y no me hagas hablar del pulpo con ñoquis. Es de lo mejor que he catado en meses, ¡y no bromeo!
Y si hablamos de postre, vino y pan, todo está a otro nivel. El vino que elegimos, un UBE El Reventón de Cádiz, complementó la cena de maravilla. La carta de vinos es una auténtica joya, y el servicio fue rápido y eficiente. Cada plato es una experiencia única, no hay forma de que te decepcione. De verdad, no te dejes escapar el tartar de atún rojo, ese con emulsión de ají amarillo, te va a dejar flipando.
Otra cosa: el ambiente está muy bien cuidado y es agradable. Insonorizado para que puedas disfrutar de tu cena sin escuchas las charlas de otros. Pedimos media carta y todo estuvo espectacular. Los tacos de anguila y el arroz cremoso con cocochas son también para pegarle un buen grito de emoción. Cada plato tiene una mezcla de sabores que sorprenden y te hacen querer pedir más.
Así que, ya sabes, Bardero es sin duda un sitio donde volverás. La calidad de la comida y el buen rollo del servicio hacen que todo sea mucho mejor. Y para rematar, si te preguntas cuál es la calificación de Bardero en Restaurant Guru, ¡pues también están en 5 estrellas! No hay excusas, atrévete y disfruta.
Cuántos visitantes han calificado Bardero en Restaurant Guru
La verdad es que Bardero es un sitio que te sorprende en cada bocado. Una creatividad brutal en los platos, todos superinteresantes y bien ejecutados. La decoración es un poco ecléctica y simple, pero eso no le quita nada al encanto. Además, el servicio es bastante bueno, los camareros te atienden sin agobios. ¿Y los vinos? Correctos, cumplen su función. Lo mejor es que, a pesar del goteo constante de gente, el sitio no es tan ruidoso como uno podría imaginarse, así que puedes disfrutar de tu comida tranquilamente.
Si decides ir un fin de semana, asegúrate de reservar con antelación, porque se montan unos turnos que son un poco justitos. Yo diría que la relación calidad-precio es de lo mejor que he visto. Te gastas entre 50-60 € por persona, pero ni te sientes timado, porque la calidad es superior. Lo que más me flipó fueron los buñuelos con Idiazabal y chutney de tomate, el taco de anguila y, un must, el arroz cremoso de boletus con cocochas de bacalao pil-pil. Un espectáculo para el paladar.
El local es pequeño pero acogedor, tiene espacio para unas cuantas mesas y una terraza muy cómoda. Te cuento que el trato de los camareros es excelente, siempre pendientes de ti. Aunque la carta es amplia y tiene de todo, los platos que probamos, desde los huevos rotos con sobrasada de Mallorca hasta el Katsu Sando, eran la bomba. Eso sí, los postres no fueron lo mío, aunque están buenos, es que los platos principales son como un pasaporte a otra dimensión.
Así que si quieres disfrutar de una experiencia culinaria que no decepciona, ya sabes, Bardero es el sitio. Eso sí, no olvides hacer tu reserva con tiempo. Por cierto, para que te hagas una idea, en Restaurant Guru, más de 135 visitantes han calificado Bardero y están flipando igual que nosotros, ¡no hay más que decir!
Qué críticas ha recibido Bardero
Hombre, si hay un sitio que no puedes dejar de visitar en Madrid, ese es Bardero. Esta fue mi tercera vez y, ¿adivina qué? Salí satisfecho de nuevo. Esta vez éramos cuatro colegas, y nos lanzamos pidiendo cinco platos y un postre, y, créeme, eso fue más que suficiente para una buena cena. Cada visita ha sido mejor que la anterior, y créeme que esto se nota.
Entre los platos que pedimos, el tartar de atún fue una locura, y lo barato no le hace justicia. El pulpo también estaba de muerte, y los mejillones al curry... wow, simplemente espectaculares. No te olvides del postre, esa tarta de queso líquida que se deshace en la boca. Es un must, de verdad.
Por supuesto, no faltó nuestro brindis con dos botellas de Trumpeter Malbec (que estaba sobre los 29€ cada una). Al final, la cuenta nos salió en 42€ por persona. De locos, ¿no? Por un precio así, comes algo realmente especial que vale cada euro.
Ahora, lo que se pone un poco pesado es el tema de los turnos. Pero bueno, ya sabes lo que pasa con los sitios que están de moda… hay que esperar. Al menos, si reservas, te aseguras de que a la hora que quedes, allí estás en tu mesa, sin rollos.
¿Qué críticas ha recibido Bardero? Pues sí, como en todos lados, hay pegas. Algunos se quejan del tema de los turnos y las esperas. Pero, ¿quién no se las ve en lugares populares? Por otro lado, la comida sigue rompiendo con platos bien servidos y súper sabrosos, así que, si preguntas, la mayoría seguirá diciendo que vale la pena.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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