Bodega Las Moradas de San Martin

Bodega Las Moradas de San Martin

Si eres amante del buen vino, Bodega Las Moradas de San Martín te va a flipar. Esta joya está en San Martín de Valdeiglesias, a unos 870 metros de altitud, y se ha hecho un nombre en la movida de los vinos de Madrid. Aquí, en el corazón de la Sierra de Gredos, te vas a encontrar rodeado de viñedos ecológicos que dan vida a un vino con una personalidad única. Hablamos de un caldo que es largo, elegante, y con toques de bayas silvestres, regalices y un ligero aire a bombón de licor. ¡El terruño se nota, y mucho!

Además, esta bodega tiene un plan que no puedes dejar pasar: una visita para catar cuatro vinazos acompañado de un aperitivo riquísimo, y a un precio muy especial solo por ser socio del Club. Las Moradas ha ido recuperando viejos viñedos de Garnacha, y con su producción artesanal y cuidado en cada detalle, nos brindan unas 80,000 botellas al año, aunque ahora producen menos. Si te animas a conocer este paraíso vinícola, prepárate para disfrutar de un paisaje impresionante y un vino que no olvidarás. ¡Vamos a brindar!

Bodega Las Moradas de San Martin

Bodega
Valoración media: 4,9
Opiniones: 116 Reseñas
Dirección: Pago de Los Castillejos, Ctra. M-541, Km 4,7, 28680 San Martín de Valdeiglesias, Madrid
Teléfono: 687 45 72 35

Horarios Bodega Las Moradas de San Martin

DíaHora
lunes9:00–15:00
martes9:00–15:00
miércoles9:00–15:00
jueves9:00–15:00
viernes9:00–15:00
sábado9:00–15:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodega Las Moradas de San Martin

Dónde se encuentra la Bodega Las Moradas de San Martín

¡Tío, tienes que conocer Bodega Las Moradas de San Martín! De verdad, es una experiencia fantástica y merece cada una de sus 5 estrellas. Desde que llegas, Mónica te recibe como si fueras de la familia. Aún no has probado sus vinos y ya te sientes en un lugar especial. La bodega está en medio del monte, a 900 metros de altura, rodeada de viñedos y un entorno espectacular. La cata que hacen es brutal, te aseguro que querrás llevártelos todos a casa. ¡Vamos a repetir esto seguro!

Te cuento que, para estas Navidades, le regalé a un colega una visita a la bodega. La pasamos genial. La visita a los viñedos y la cata son muy amenas, pero lo mejor es la energía de Mónica. Su simpatía y pasión por el vino hacen que todo brille aún más. De verdad, está recomendado 100%. No puedes perderte esa magia de aprender y disfrutar al mismo tiempo.

Hablando de vinos, el albillo real que tienen es una auténtica maravilla. Es un blanco que te va a dejar flipando: afrutado, con matices frescos que te recuerdan a las flores y pomelos. Uno de los mejores blancos de España, y eso no es broma. Y no te olvides de los tintos, que son igualmente brutales. La bodega está rodeada de pinos, lo cual le da un toque especial al ambiente. Alejandro, además, también es un crack, muy simpático.

Lo mejor de todo es que esta bodega no es como las demás que he visitado. Aquí todo es más personal, más cuidado, menos comercial. Mónica realmente se preocupa por cada detalle. La primera parada son los viñedos, después pasas a la sala de fermentación y la de barricas, y ya terminas con una cata que es para morirse. La pasión con la que habla de los vinos hace que todo sea aún mejor. ¡Queremos volver!

Y te lo digo en serio, para mí fue la MEJOR visita a una bodega de mi vida. No es porque haya visitado más de 100 bodegas, es que aquí todo se siente diferente. Te sumerges en la experiencia y aprendes un montón, y lo pasas en grande. Así que si estás por Madrid, date una vuelta por Bodega Las Moradas de San Martín, que está en el Pago de Los Castillejos, Ctra. M-541, Km 4,7, 28680 San Martín de Valdeiglesias. ¡No te arrepentirás!

A qué altitud está situada la bodega

Ya te digo, Bodega Las Moradas de San Martín es un lugar que se lleva un 5 estrellas de cabeza. Fuimos con un cupón de regalo y la verdad que nos sorprendió desde el primer momento. Mónica, la chica que nos hizo la visita, es un encanto. Se nota que le apasiona lo que hace y nos estuvo contando mil y una curiosidades sobre la bodega, las uvas y un montón de cosas más. Lo mejor de todo es que teníamos un paseo por los viñedos incluido, ¡y fuimos en plena época de vendimia! Así que imagínate, probamos varias uvas y pudimos ver todo el proceso en vivo. Al final, la visita terminó con una cata al aire libre degustando quesos y jamón de calidad, ¡un auténtico manjar!

Hablando de Mónica, de verdad, eres un amor. Se nota que disfrutas de tu trabajo, y eso lo transmites a tope. Hemos visitado unas cuantas bodegas, pero la tuya se lleva la palma. ¡A años luz de las demás! He descubierto que el vino tinto tiene su encanto y ahora estoy enganchado. Gracias por ese rato tan agradable. Un apunte para los que vienen de Madrid: salid con tiempo, porque la ruta es la carretera de los pantanos y se pueden formar atascos de campeonato, pero te aseguro que la recompensa al final es increíble.

Recomiendo muy mucho la visita, en serio. La bodega está situada en un entorno espectacular, y aunque la carretera se pone estrecha después de coger el desvío de la M501, el paisaje al final vale cada metro. Los últimos 700 metros son por un camino rural, con vistas a la sierra de Madrid y la sierra de Gredos de fondo. En cuanto llegues, el recibimiento es de 10. Mónica te lleva a un paseo por las tierras, explicando las características de la tierra, las cepas y hasta de la fauna de la zona. Y ya ni te cuento de las instalaciones, donde te explica todo el proceso de la vendimia, las barricas y demás. Terminas la visita con una cata de vinos y un picoteo riquísimo en plena naturaleza, y lo mejor es que Mónica se nota que sabe un montón y disfruta contándotelo.

Por cierto, para que lo sepas, la bodega está situada a aproximadamente 800 metros de altitud, que tampoco está nada mal, ¿no? Así que ya tienes un planazo en la agenda que promete. ¡A disfrutar!

Qué región vinícola representa la Bodega Las Moradas

Así que, mira, si estás buscando una experiencia auténtica, Bodega Las Moradas de San Martín es el lugar. Un grupo de amigas fuimos a una cata y nos encantó. Todo gracias a Alejandro, que nos explicó el proceso de los vinos de una manera tan genuina que parecía que estábamos charlando con un amigo de toda la vida. ¡5 estrellas, sin duda!

El clima ese día no era lo mejor, había frío y niebla, pero eso ni siquiera importó. La experiencia fue extraordinaria gracias a Mónica, que es pura pasión. Como ella dice, esta visita es para disfrutarla con calma, en buena compañía y con los sentidos abiertos. ¡Definitivamente vamos a volver para brindar por esa próxima vendimia! ¡Salud!

Te cuento que la bodega es pequeña, pero tiene mucho encanto. Aquí no estamos hablando de producción masiva, sino de calidad. Mónica te recibe con esa sonrisa y hace que la visita sea única. Realmente, si no has ido a "Las Moradas", te lo estás perdiendo. Es un rincón que obliga a ser visitado.

La llegada fue un poco enredada por la aplicación de Google Maps. No te preocupes, no eres el único. Pero, honestamente, la amabilidad de Mónica y sus explicaciones sobre el vino hicieron que todo valiera la pena. Experiencia altamente recomendable. Y aún con lluvia y viento, ella logró hacernos sentir cómodos e ilusionados. ¡Es como estar en familia!

Definitivamente, lo que más me sorprendió fue el entusiasmo de Mónica por el vino. Aporta una visión interesante sobre la geografía, el clima, y cómo eso se traduce en un producto final extraordinario. La forma en que rescatan viñedos y cuidan el medio ambiente es realmente admirable. Se nota que aquí se trabaja con amor y respeto, algo que le añade un gran valor al producto.

Entonces, para que te quede claro, Bodega Las Moradas de San Martín representa la región vinícola de Madrid. ¡Así que anota esto en tu lista de “lugares para visitar”! ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de viñedos cultiva la bodega

Ya te digo, la Bodega Las Moradas de San Martín es un verdadero TOP. Conocía sus vinos desde hace tiempo, pero poder ir y vivir la experiencia de la mano de Mónica es otra cosa. Ella sabe transmitir su pasión de una manera que te engancha. La visita empieza en el viñedo, luego pasas a la bodega y terminas de la mejor forma, con una cata de vinos que flipas. Te vas de allí plenamente enamorado de todo: de los paisajes, de los vinos, de la experiencia... Cualquiera que tenga un mínimo interés en el vino tiene que hacerlo, te lo juro, no se van a arrepentir.

La verdad es que la experiencia fue un plus total. Mónica es una auténtica profesional, y el encanto de la ubicación de la bodega es espectacular. ¿Y la cata? ¡Maravillosa! Con un aperitivo que nos dejó a todos con ganas de más. Nos sacaron el jamón y el queso, y eso hizo que la degustación fuera aún más increíble. Se nota que sabe lo que hace, siempre te va explicando cada detalle con una energía que no puedes dejar de escuchar.

Y de verdad, los vinos son una pasada. Mónica nos llevó a recorrer el viñedo, contándonos sobre la Garnacha y el Albillo Real, las variedades con las que trabajan. Nos pasamos un rato aprendiendo sobre cómo producen el vino, desde la vid hasta que llega al embotellado. No solo es apasionada de su trabajo, sino que transmite esa pasión a todos los que están ahí. La cata fue un festín para los sentidos y no pudimos evitar comprar varias botellas para seguir disfrutando en casa.

Cuál es la característica principal del vino producido por Las Moradas

La visita a Bodega Las Moradas de San Martín ha sido una experiencia de 5 estrellas, ¡sin duda! Nos hemos encontrado con dos grupos más, pero no ha sido un problema. Mónica, nuestra guía, hizo que todo fluyera de manera increíble. Con su voz un poco afectada, ¡pero eso no la detuvo! Nos ofreció un montón de detalles interesantes sobre el lugar. La visita está dividida en tres partes: un paseíto por viñedos centenarios que fue una maravilla, la exploración de la bodega —que es un templo del vino—, y, claro, la mejor parte, la degustación de tres vinos junto a jamón, queso y piquitos de pan. ¡Nos chifló la elaboración del Albillo Real! Sin duda, volveremos a probar los vinos más premium.

La bodega está situada en un paraje impresionante, rodeado de naturaleza: pinos, montañas, jaras, enebro… todo un espectáculo visual. Mónica transmitió no solo su conocimiento, sino también su pasión por el vino, haciendo que nos sintiéramos acogidos en todo momento. La otra cosa que nos encantó fueron los grupos reducidos, lo que hace que la experiencia sea mucho más íntima y personalizada. Y las explicaciones de Alejandro también fueron de primera, ¡todo muy bien guiado!

Fran y María también lo remarcaron, y aunque el tiempo estaba un poco caprichoso, eso no nos detuvo. Éramos parte de un viaje donde hasta pudimos cosechar las uvas y probar el mosto fresco. ¿Y qué tal la cata? ¡Fantástica! Cada vino tiene un carácter propio, especialmente la Albillo Real y la Garnacha, que son una bomba.

La característica principal de los vinos producidos por Las Moradas es sin duda su corazón y calidad auténtica. Son vinos que cuentan historias de la tierra y del esfuerzo que hay detrás, ¡y eso se nota en cada sorbo! Sin dudas, estos caldos son una muestra clara de lo que se puede lograr con dedicación, pasión, y un buen terruño. ¡Hay que volver!

Qué sabores se pueden encontrar en los vinos de Las Moradas

Mira, si no has estado en la Bodega Las Moradas de San Martín, ¡ya te estás perdiendo de mucho! Es un sitio de 5 estrellas que, sinceramente, vale la pena visitar. La bodega es un encanto, los viñedos son super especiales y los vinos son muy interesantes. Pero lo mejor de todo fue Mónica, que nos guió durante la visita. La tía es un crack, lo explica todo con un humor que te hace sentir en casa. Se nota que le flipa lo que hace. Y la cata, ¡menuda maravilla! Con unos aperitivos para morirse, 100% recomendable si te mola el enoturismo.

La experiencia te sumerge en el mundo del vino ecológico, hecho con mimo y con mucha claridad sobre el producto. Alejandro, el de las explicaciones, es un máquina. Te responde a todo, por muy locas que sean tus preguntas. Al final, aprendes un montón. El entorno es un paraíso, y la cata tampoco se queda atrás: tres vinos con jamón y queso, y si te quedas con ganas, ¡puedes repetir! Además, la entrada incluye la visita guiada al Monasterio de San Martín, ¡una combinación brutal!

No solo es un lugar para amantes del vino, ¡también es genial si vas en familia! Estuvimos allí con los peques y el perro, y todo fue como estar en una gran familia. Mónica hizo que la visita fuera súper amena, sobre todo al terminar con una cata al aire libre. Ah, y el vino Initio que tienen es una joya. De verdad, su pasión por el vino se refleja en cómo lo cuenta, y eso lo hace aún más interesante.

La verdad, cada sorbo de sus vinos te lleva por distintos sabores, especialmente la garnacha y el albillo real. Si te preguntas qué sabores puedes encontrar, te diré que son únicos, con notas que van desde fruta fresca hasta matices más complejos, dependiendo del vino que elijas. Así que, si te mola el vino, no dejes pasar la oportunidad de disfrutar de esta experiencia en Las Moradas. ¡Te garantizo que volverás seguro!

Qué tipo de eventos ofrece la Bodega Las Moradas a los visitantes

La verdad, si aún no has estado en Bodega Las Moradas de San Martín, te estás perdiendo algo grande. Estas gentes saben lo que hacen. Desde el momento en que llegas, sientes que te han abierto las puertas de un paraíso. La atención es inmejorable, y es que la pasión de Mónica por su trabajo es contagiosa. Te lo digo en serio, su manera de contar todo sobre el proceso del vino te atrapa. ¡Una pasada! Además, esos viñedos son dignos de una postal, te dejarán sin palabras.

Este fin de semana hicimos la visita guiada y fue simplemente espectacular. La guía fue Mónica, como ya he dicho, y menuda crack. Ella te habla con un amor por el vino que no puedes evitar querer probar todo lo que ofrecen. Hicimos una cata de sus vinos y, ¡madre mía! Salimos con varias botellas bajo el brazo. Si eres un amante del vino, tienes que hacerlo. No es solo beber, es todo el rollo que hay detrás, desde cómo podan esas cepas hasta el arte que tienen para crear esos caldos que te atrapan el paladar.

Aparte de la bodega, el sitio es brutal. Está en un enclave de montaña idílico, con viñedos ecológicos que parecen sacados de un sueño. Y no solo eso, también puedes combinar tu visita con una experiencia de astrofotografía, donde podrás observar las estrellas con un telescopio. ¿Te imaginas? Eso lo hace aún más especial. Así que, además de conocer a Mónica y a su equipo, podrás llevarte un pedazo de cielo contigo.

Y para rematar, la cata se hace en un ambiente único, bajo unas encinas que le dan un toque rural auténtico, en un lugar donde se siente la energía de la naturaleza. De verdad, la experiencia es real, simple y auténtica. Si te gustó lo que te cuento, no dudes en ir, ¡no te vas a arrepentir!

Ahora, ¿qué tipo de eventos ofrece la bodega? Además de las visitas guiadas y las catas, también organizan actividades astronómicas, lo que significa que puedes disfrutar de dos mundos en uno: vino y estrellas. Vamos, que lo tienen todo pensado para que salgas de allí feliz y sabiendo un montón de cosas nuevas. ¡Te anotas?

Qué incluye la experiencia de cata en la bodega

Si no has estado en Bodega Las Moradas de San Martin, ya estás tardando, colega. Esta joyita se ubica en Pago de Los Castillejos, en la carretera M-541, en el kilómetro 4,7, un sitio que vale la pena visitar si eres amante del vino. La bodega tiene un rollo auténtico, con unas vistas que te dejan con la boca abierta. Aquí lo que importa es disfrutar, así que no te cortes y súbete al coche para descubrir lo que tienen para ti.

Cuando llegas, ya te das cuenta del buen ambiente que hay. La gente es súper maja y te hace sentir como en casa. Bodega Las Moradas no solo es un lugar para probar vino, es un punto de encuentro para disfrutar de la buena compañía y del sabor de la tierra. Además, tienen una oferta de vinos ecológicos que flipas, elaborados con uvas de las propias viñas. Si te mola el vino de calidad, aquí no te vas a arrepentir.

Y lo mejor del asunto es la experiencia de cata. Imagínate: te lanzas a probar una variedad de sus vinos, cada uno con su toque especial. Pero no es solo eso, también te cuentan toda la historia detrás de cada botellita, desde cómo se cultivan las uvas hasta el proceso de elaboración. La cata incluye unos snacks para maridar, así que no solo llenas la copa, ¡también el estómago! En fin, si buscas un plan diferente y con buen rollo, Bodega Las Moradas de San Martin es el sitio ideal. Plan perfecto para un finde con amigos.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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