El Barril de La Moraleja

El Barril de La Moraleja

Si estás buscando un lugar donde disfrutar del buen comer en Alcobendas, El Barril de La Moraleja es tu sitio. Este restaurante marisquería, ubicado en C. de la Estafeta, 4, te va a sorprender con su mezcla de mariscos frescos, arroces y carnes selectas. Con una terraza que es un auténtico encanto, es el plan perfecto para relajarte y saborear lo mejor de la cocina marinera. ¡No te olvides de hacer tu reserva!

Además, el ambiente es genial, con un toque moderno y una decoración que te va a encantar. Cuando el tiempo acompaña, la terraza se convierte en el mejor rincón de la ciudad. Si tienes antojo de pescados y mariscos de calidad, aquí los traen directos de las Rías Baixas, el Mediterráneo y Huelva. Y no te vayas sin probar su tiramisú o su tarta de queso, que son pura delicia. ¡Lánzate a visitar El Barril y disfruta de una experiencia culinaria que no olvidarás!

El Barril de La Moraleja

Marisquería
Valoración media: 4,2
Opiniones: 1.189 Reseñas
Dirección: C. de la Estafeta, 4, 28109 Alcobendas, Madrid
Teléfono: 916 50 95 86

Horarios El Barril de La Moraleja

DíaHora
lunes13:00–1:00
martes13:00–1:00
miércoles13:00–1:00
jueves13:00–1:00
viernes13:00–1:00
sábado13:00–1:00
domingo13:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Barril de La Moraleja

Dónde se encuentra El Barril de La Moraleja

¡Ey, gente! Si no conocéis El Barril de La Moraleja, os estáis perdiendo un verdadero tesoro en el corazón de Alcobendas, exactamente en la C. de la Estafeta, 4. Ayer estuve allí con mi pareja y, la verdad, ¡salimos encantados! 5 estrellas, como debe ser. El trato del personal fue brutal, todos súper amables y pendientes de nosotros todo el rato. La comida, ni se diga: nos pedimos una ensaladilla rusa con merluza que estaba de locos, un solomillo con foie que me dejó sin palabras y un pulpo a la brasa con alioli suave que tenías que probar. De postre, helados y unas galletitas caseras que nos regalaron. ¡Menuda delicia! Volveríamos a ir sin dudarlo, y los precios son razonables para la calidad.

Y no es la primera vez que voy. En otras ocasiones, la ensaladilla rusa siempre ha sido un hit. Y si pilláis las alcachofas en temporada, esas son una joya. Además, el jamón que tienen es de otro nivel. El último día probé un tataki de atún y, oye, ¿cómo no lo había pedido antes? Fresco y en su punto. Un consejo: no olvidéis preguntar por Jesús, el camarero, que se mueve como un loco, pero siempre pendiente de ti. Un crack, de verdad.

Claro, no todo es perfecto. Una vez me lío con el servicio, tardaron un poco en traer los platos, aunque la comida fue un espectáculo. La lubina en adobo y el hojaldre de manzana son otras recomendaciones que no fallan. Pero lo de la espera, a veces desanima un poco, así que tenedlo en cuenta.

El equipo es genial, la comida un 20 sobre 10 y, en general, el ambiente es perfecto para una cena tranquila o un plan romántico. Así que ya sabéis, la próxima vez que queráis salir a cenar, dirigíos a El Barril de La Moraleja en Alcobendas, en la C. de la Estafeta, 4. ¡Os va a encantar!

Qué tipo de restaurante es El Barril de La Moraleja

Es que no puedo con la cara de decepción que me quedó después de la última visita a El Barril de La Moraleja. Prometía ser un buen sitio para disfrutar de mariscos, pero en lugar de eso, fue un desastre total. Tardaron un montón en atendernos, teniendo el comedor con solo cuatro mesas ocupadas. Y ya ni hablemos del jamón, que parecía que lo habían cortado hace siglos, seco a más no poder. Pedimos pulpo a la gallega, pero más parecía que nos sirvieron patatas a la gallega, porque el pulpo no se veía por ningún lado. Al menos las almenas estaban buenas, pero los camarones... ¡uf! Los devolvimos porque estaban secos y sin sabor. Te esperas algo más de un sitio que se presenta como marisquería, ¿no?

Los segundos tampoco mejoraron la situación. Pedimos unos tacos de solomillo que eran duros como piedras, mientras que el rodaballo estaba decentillo, nada del otro mundo. Y el steaktartar... en la carta decían que lo preparaban al momento, pero vino ya hecho de cocina. Para colmo, nos trajeron la botella de vino equivocada. Eso ya fue la guinda.

Y como si eso no fuera suficiente, cuando llegó la hora del postre, nos saltaron con que no podíamos pedir cosas de horno. Nos dicen que ya está apagado, pero luego el camarero se desdice y dice que sí, que hay horno pero que lo están usando para la tarta de queso del día siguiente. Entonces, le pedimos una tarta de manzana y, aunque en la carta ponía que tardaría 15 minutos, nos la sacaron en 5, fría y seca. La calidad fue un auténtico fiasco. Y lo último, la tabla de queso que decían que costaba 12 euros acabó costando 22 porque la querían cobrar como entrante. Al final, acabamos pagando entre 80 y 90 euros por una experiencia que no vale ni un euro.

Para ser justos, también escuché opiniones de otro grupo que cenó allí y dijeron que les encantó todo: comida, servicio y ambiente 10/10. La lubina a la sal fue su plato estrella y el servicio muy bueno, incluso contaban con servicio de aparcacoches. Entonces, ¿qué tipo de restaurante es El Barril de La Moraleja? Bueno, por un lado, parece que tiene el potencial de ser un buen lugar de marisco y buen comer, pero le falta consistencia. La experiencia es un tiro al aire dependiendo de cómo te toque ese día.

Cuáles son los platos más destacados del menú

El Barril de La Moraleja es un buen plan si estás en la zona. Este sitio tiene 5 estrellas y, aunque el precio puede ser algo elevado, la calidad que ofrecen lo justifica. Si te gusta el pescado, aquí le pegan duro a eso. La lubina a la sal que pedimos estaba increíble. Los entrantes que compartimos, como el pulpo y las alcachofas, son riquísimos. Para rematar, acabamos con postres de limón y chocolate que estaban de rechupete. Todo esto nos salió por unos 50€ con vino, así que no me quejo.

La terraza es un punto a favor. Es amplia y está bien chula, perfecta para disfrutar de una comida o cena al aire libre. Normalmente, pillamos un par de entrantes y seguimos con el plato estrella, la lubina. Y si estás en primavera u otoño, te va a encantar comer ahí. Los vinos por copas son buenos y, a pesar de que algunos han tenido problemas con el servicio, a nosotros nos atendieron bien, así que quizás vale la pena probar.

Claro que hay quienes han tenido experiencias menos agradables. Si no eres un habitual, podrían no prestarte tanta atención, lo que se siente mal. Pero, en general, la comida es buena y sabrosa. Un tema a tener en cuenta es que no ofrecen pan, así que cuidado. Pero si te toca de suerte, puedes disfrutar de platos como el pan de maíz y el pulpo a la parrilla, que son bastante solicitados.

Entonces, ¿cuáles son los platos más destacados del menú? La lubina a la sal, sin duda, encabeza la lista, seguida del pulpo al grill y esas alcachofas que son una delicia. No olvides dejar un hueco para el postre, el coulant de limón es una de esas cosas que no te puedes perder. ¡Ya lo sabes, es un sitio al que vale la pena volver!

El Barril de La Moraleja ofrece mariscos frescos

Ya te digo, si buscas un sitio para disfrutar de una buena comida de empresa, El Barril de La Moraleja es la elección perfecta. Te presentan un menú cerrado que está de cinco estrellas. Empezaron fuerte con unos primeros brutales: jamón ibérico, ensalada de tomates con piparras, croquetas de ibérico, carabineros y unas zamburiñas gratinadas que quitan el hipo. Todo buenísimo y las croquetas junto con las zamburiñas son una explosión de sabor en cada plato. Para los segundos, podías elegir entre arroz, merluza o lomo bajo. Yo me lancé por la merluza y, te juro, ¡a qué nivel estaba! El remate fue la tarta de queso, un must.

Luego, te maquillas la experiencia con un buen vino verdejo o un tempranillo que van de lujo. El precio, entre 60 y 70 € por persona, vale cada euro cuando sales con el estómago y el paladar tan felices. El ambiente es lo típico elegante, con clase y con unos detalles que hacen que sea todo un sitio especial. El servicio estuvo perfecto, de esos que lo tienen todo controlado. La atención fue rápida, pero un poco fría, como si tuvieran prisa por que te fueras. A mí me gustaron los chipirones y las croquetas, pero la ensaladilla se quedó un poco corta y el pulpo a la gallega llegó en un plato sopero que no sé, se siente raro. Ya sabes, los postres son lo mejor de la noche y, claro, la compañía siempre suma.

Y sobre si El Barril de La Moraleja ofrece mariscos frescos, sin duda. La calidad de los platos y los comentarios de los que han probado la comida lo dicen todo. Así que sí, este sitio es un paraíso para los amantes de los mariscos. ¡Tienes que visitarlo!

Hay opciones de arroz en el menú del restaurante

Y así fue como nos decidimos a ir a El Barril de La Moraleja, después de escuchar la cuña en la radio sobre la angula del río Miño. No podía faltar, así que ya sabes, ¡allí fuimos! Para empezar, pedimos unas gambas rojas que estaban de lujo, buenísimas para abrir el apetito y prepararte para lo que venía. Y luego, llegó la estrella de la noche: las angulas. ¡Espectaculares! No sé cómo las compararán con las de la desembocadura del Nalón, pero vete preparándote porque el finde que viene tengo que hacer esa cata.

Y no solo paró ahí, sino que para rematar la faena, probamos los tacos de solomillo con ajitos y patatas. Un manjar total, de esos platos que te dejan con una sonrisa. La tarta de manzana, aunque bien rica, no me flipó tanto, he probado mejores. Pero en general, salimos de allí con un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡Buen sitio!

Aunque no todo es miel sobre hojuelas. He escuchado que a otros les ha ido regular. Un sitio decente, buena comida, pero si el servicio no acompaña, se nota. Hay peña que ha tenido experiencias chafadas a causa de un metre que no parece vivo y un ambiente gris. ¡Vaya bajón! Si te das un homenaje de 50-60€, esperas que al menos el camarero se pase a sonreírte un poco.

Sobre todo esto del ambiente, hay que decir que a veces hay cosas raras. Me contaron que les cayó una lluvia de piñas de un árbol y su mesa se llenó. Eso sí que no es lo que esperas al salir a cenar. El año pasado, una noche decepcionante por unas ostras que no estaban a la altura, pagaron 35€ y le traen ese desastre. Vamos, que si lo que quieres es un sitio que te ofrezca buena comida y un trato que te haga sentir especial, a veces parece mejor en teoría que en la práctica.

Ahora, si te preguntas por el arroz, no he visto nada específico en los comentarios que mencione platos de arroz. Así que puede que no sea el fuerte del menú, pero eso no significa que no lo tengan, ¿sabes? Si vas, pregúntales directamente y a ver qué te dicen. ¡Suerte y buen provecho!

Se pueden encontrar carnes selectas en la carta de El Barril

Ya te digo, El Barril de La Moraleja es un sitio que se lleva de calle a la mayoría. Fuimos y, aunque no había mesa, se desvivieron por encontrarnos un hueco. Eso ya es un punto a su favor. Pero ojo, no solo es el servicio, que es de 5 estrellas. La calidad de la comida es una locura absoluta. Las ostras, el camarón, el jamón, las cigalas y la gamba roja que probamos, todo un espectáculo. Además, la ubicación entre los pinos le da un rollo muy agradable. Sin duda vamos a repetir, eso es seguro.

Pero no todo es perfecto, ¿sabes? He oído que de todos los restaurantes del grupo, este es el más flojo. Unos colegas se quejaron de que tuvieron que devolver un plato porque estaba demasiado salado y el jamón no era el de siempre, mal cortado y todo. A pesar de eso, dicen que la terraza es espectacular y el servicio, bueno. El precio, eso sí, ronda entre 90-100 € por persona. No es un chollo, pero a veces lo vale.

Otro compa decía que el restaurante es divertido, que mezcla buena comida con momentos chulos. Pero también nota que los precios son un poco más altos comparados con otros sitios de la zona. La decoración y la atención son un punto fuerte, pero el *ruido* a veces lo hace complicado disfrutar una buena conversación. Por eso le dan un 4 en vez de un 4,5. El servicio está bien, aunque algo caro, entre 70-80 € por cabeza.

Luego están esas noches calurosas que uno busca un sitio fresquito. Unos amigos probaron las navajas y el arroz con carabinero. La verdad, el marisco un poco seco, y eso que esperaban más en un sitio así. Aunque el personal fue majo, se encontraron con que no había crêpes suzette. ¿En serio? Con el precio que se paga, eso no se puede permitir. Con todo esto, se quedaron en 2 estrellas.

A ver, respecto a las carnes selectas, creo que en su carta no se encuentran opciones de este tipo, ya que el enfoque está más en el marisco y el pescado. Entonces, si andas buscando carnes selectas, puede que aquí no las encuentres. Pero ojo, la experiencia sigue siendo digna de probar.

Es recomendable hacer una reserva antes de visitar

¡Así que has pensado en darle una oportunidad al Barril de La Moraleja? Déjame contarte lo que viví allí. Fui a la terraza el 7 de septiembre de 2022, y la verdad es que la decoración está chula y hay espacio entre las mesas, lo que se agradece. Pero, amigo, el servicio se siente deficiente. Solo había dos camareros para toda la terraza, y eso se nota. Podrías quedarte esperando un rato, así que no vayas con prisas.

Sobre la comida, compartimos una media ración de ensaladilla que estaba bien, pero tampoco es para tirar cohetes. Luego pedimos pulpo, y ahí sí que la hemos liado, porque estaba cargado de ajo y perejil, te aseguro que después de eso, no vas a querer acercarte a nadie en un par de días. Y si te decides por el arroz de marisco, prepárate: escaso de cantidad, marisco y sabor. La verdad, no sé qué le pasa al #GrupoOter con este sitio, pero lo tienen muy dejado.

Sin embargo, no todo es negro. Cuando el sol está brillando, la terraza se vuelve bastante agradable y el producto es de buena calidad. Pero yo qué sé, la atención se nota que ha entrado en una rotación alta de personal. Hay platos que merecen la pena, como el Pulpo a la Brasa o los Carabineros al Horno, pero justo eso, hay que tener cuidado con las cantidades. En general, podrías salir dejando entre 40 y 50 € por persona.

Ahora, difícilmente vas a querer arriesgarte a la mala atención, así que, ¿deberías hacer una reserva antes de visitar? En este lugar, más vale prevenir que curar. Si quieres tomarte el tiempo de disfrutarte un buen platillo y que no te ignoren como me pasó a mí, ¡reserva! No temas, que así no tendrás que esperar y te asegurarás de que te atiendan como se debe.

El restaurante tiene una terraza

¿Has ido ya al Barril de La Moraleja? Si no, déjame contarte. Este sitio tiene 5 estrellas y no es por casualidad, ¡sino porque lo vale! Es una marisquería moderna ubicada en el corazón de la Moraleja, y lo que te prometo es que todo lo que pidas está *rico de verdad*. La Guía MICHELIN lo respalda y dice que tiene una terraza impresionante, además de un interior que mezcla lo actual con lo marinero.

La terraza es genial, amplia y bien decorada, un lugar perfecto para sentarse a cenar o tomar unas copas. Cuando estuve cenando por trabajo, la atención fue de 10. La comida que nos trajeron llegó fresca y deliciosa. Te lo advierto, no te puedes ir sin probar las croquetas caseras y esos calamares fritos. ¡Es un acierto total! También me encantaron el pulpo a la brasa y el tartar de salmón. Es un sitio tranquilo y con buen rollo, ideal para cenar con los colegas después de un día largo. Las porciones no son enormes, pero el sabor es más que suficiente para dejarte satisfecho. Además, los precios son bastante correctos, así que no hay excusas para no ir. Si te preguntas si el restaurante tiene terraza, ¡claro que sí! Y es genial, así que arréglate para disfrutar de una buena cena al aire libre.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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