
¿Estás buscando un sitio donde comer bien y disfrutar de vistas espectaculares? El Cermeño Casa Julia en Calle Real, 19, Montejo de la Sierra es justo lo que necesitas. Aquí la atención es de 10 y la comida está de lujo, con un enfoque en carnes de la zona que te van a dejar con ganas de más. Además, la terraza es el lugar perfecto para relajarte y deleitarte con panorámicas que quitan el hipo. Aquí puedes disfrutar de una carta siempre actualizada, con platos auténticos que recuperan el sabor tradicional.
Y para los amantes de la naturaleza, este sitio está rodeado de un montón de rutas y muy cerca del Hayedo de Montejo, un lugar natural de interés nacional. El ambiente es rústico y acogedor, con un salón principal que tiene chimenea y ventanales enormes. Carlos y Julia, los que están detrás de este proyecto, hacen que cada visita se sienta como un hogar. Así que, ¿por qué no te das una vuelta y disfrutas de una comida que de verdad te haga sentir como en casa?
El Cermeño Casa Julia
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Mapa Ubicación El Cermeño Casa Julia
Dónde se encuentra El Cermeño Casa Julia
¡Oye, escúchame! Si andas por Montejo de la Sierra y necesitas un sitio para reponer pilas después de una caminata, El Cermeño Casa Julia es el lugar que buscas. Justo en Calle Real, 19, este sitio se lleva una estrella 5 de cinco, confiado que te tratan de lujo. A nosotros nos metieron en una mesa aunque no teníamos reserva, ¡un plus enorme! Y el vermu artesanal que tienen está de otro planeta. La ensalada de atún y pimientos asados es un must, y la paletilla de cordero al horno... ¡ni te cuento! ¡Y no te olvides de la tarta de queso que es una delicia!
Hoy sí que acerté con el sitio, te lo digo. Los camareros son unos crack, súper atentos y el local está más limpio que la patena. ¡Ah! Y perfectos para los más pequeños, preparan un plato de lomo ibérico, huevo y patatas que les encanta. Por nuestra parte, hemos compartido unos champiñones rellenos de crema de queso que estaban espectaculares. El secreto ibérico y las costillas con miel también me dejaron contento. Y para rematar, la tarta de tiramisú de postre es una bomba. Ah, y tienen una terraza muy acogedora ideal para el aperitivo, con vistas que no tienen precio.
Ya en la terraza, las vistas son brutales. La atención sigue igual de buena y la comida es pura maravilla, con carnes de la zona. Tienes que probar el revuelto de morcilla y la ensalada de pimientos, los champiñones rellenos y, si tienes suerte, las carrilleras son una joya. Y de postre, esos rollitos de mango y pera... uff, buenísimo café también.
Claro, hay algunos que no tienen la misma experiencia. Uno comentó que el sitio es caro para lo que te dan, aunque el ambiente sea agradable. Pero, si vas en modo relax, el aparcamiento es cómodo y el lugar es bonito, así que no es el fin del mundo.
Y ya que lo preguntas, El Cermeño Casa Julia está justo en Calle Real, 19, 28190 Montejo de la Sierra, Madrid. ¡No dejes de ir!
Qué tipo de comida ofrece El Cermeño Casa Julia
Oye, si te estás planteando una escapada a la sierra de Madrid, El Cermeño Casa Julia en Calle Real, 19, 28190 Montejo de la Sierra es un must. Este sitio está fuera de lo común, tiene una terraza al aire libre que es perfecta para cenar mientras disfrutas del aire fresco y, algunos días, te montan un espectáculo que le añade un toque especial. La atención del personal es otro punto a su favor, siempre amables y rápidos. ¡No te va a decepcionar!
Hablando de la comida, te cuento que el asado de cabrito es un verdadero manjar. Y ni hablemos de las judías de Montejo, que están para chuparse los dedos. La relación calidad-precio está en un buen punto, vas a salir satisfecho sin dejarte un riñón. Si te gusta el buen trato y el ambiente relajado, tienes que probar este lugar, de verdad que se echan de menos más sitios así en la zona.
El paisaje que rodea el local es espectacular. Está entre montañas, así que comer allí se convierte en toda una experiencia. A veces, la comida no es solo alimento, también es disfrutar de lo que te rodea. Aunque tengan un menú limitado a ciertos días, aquí lo que prima es que todo lo que sale de la cocina es comida casera de verdad. No esperes tener cartas de mil platos, pero lo que ofrecen lo hacen bien, y eso es lo que cuenta.
Ahora, que si buscas algo específico de la carta, aquí lo tienes: las croquetas son un espectáculo, sobre todo las de boletus y rabo de toro. Los platos principales, como el entrecot, las albóndigas caseras y el estofado de ciervo, están para repetir sin pensarlo dos veces. Y de postre, las tartas están a un nivel increíble. ¿A qué estás esperando? ¡Esto no se cuenta, se vive!
Cuál es la especialidad culinaria del restaurante
Ya te digo, El Cermeño Casa Julia, en Calle Real, 19, no es la joya que esperábamos. Le dieron 2 estrellas y la verdad que se las ganó. Por 22€ el menú, te prometen calidad, pero con lo que ofrecen, no hay ni punto de comparación con los otros sitios en la zona, como El Hayedo o El Rincón del Cárabo, que, con el mismo precio, te sacan algo muchísimo más decente. La comida, eso sí, es correcta: el pato salado y las costillas saben más a chorizo frito que otra cosa. De las raciones, al menos no se puede quejar uno, siempre son abundantes.
La terraza suena bien, hasta que te invaden las abispas. Y si no te toca en esa mesa, puede ser que te sientes al lado de alguien cuyo perro no para de mover el rabo como si estuviera en la pista de baile. Entre plato y plato, puedes hacer la digestión de sobras, aunque, oye, los camareros son muy amables, pero más parecen de decoración que de servicio.
Lo que me sorprendió fue comer judiones fríos por primera vez en un restaurante. Por si fuera poco, el menú no es solo eso, que el pan y el vino van aparte. Las copas a 2.50€ parecen un atraco, sobre todo si te pones a compartir entre cuatro. El entrecot estaba bien, pero el resto... ahí queda. No es que esté mal, pero podría ser mucho mejor.
Por otro lado, el ambiente tiene su encanto, fenomenal para ir en familia. Las vistas hacia la sierra son preciosas y la música está chula. El personal se lo curra, los mayores tienen su sabiduría y los jóvenes te atienden rápido, lo cual es de agradecer. Los platos, sobre todo los judiones de la zona y las carnes rojas, son la especialidad, ¡vaya que sí! Y si vas buscando un buen postre o una selección de vinos, ya estás un paso más cerca de disfrutar. Siempre he salido encantado. Pero, oye, con un par de ajustes, este lugar podría ser el referente en la Sierra.
Hay opciones de menú actualizadas en El Cermeño Casa Julia
Mira, El Cermeño Casa Julia tiene sus cosas buenas y malas, y parece que en nuestras experiencias han sido un poco de todo. Fuimos de casualidad después de una ruta en Paredes de Buitrago, y, la verdad, el ambiente rural le da un toque acogedor que mola mucho si vas con tu pareja. La comida está bastante rica, tirando a cocina tradicional, como en casa, y definitivamente hay que probar la tarta Guinness, es un must si pasas por ahí. La atención también estuvo bien, aunque eso depende de quién te sirva, parece.
Sin embargo, no todo es tan bonito. Estuvimos cuatro personas y la relación calidad-precio no me convenció para nada. Primero, nos quisieron cobrar una barbaridad: ¡210 euros! Reclamamos y, oh sorpresa, habían duplicado el precio de algunas cosas. Cuando la dueña se acercó, se notaba que estaba en su mundo. Al final pagamos solo lo que debíamos, pero con la sensación de que nos habían intentado tomar el pelo. Lo que es una pena porque el sitio tiene potencial, pero estas cosas dejan mal sabor.
También hay quienes dicen que las porciones son un poco escasas. Por ejemplo, la quiché lorraine está recalentada y pierde toda su magia. Croquetas bien, pero nada del otro mundo. La carrillera estaba buena, así que no todo está perdido, pero hay detalles que no son de recibo. Las costillas frías no deberían ser aceptables en un lugar que se respete. Y sí, las vistas son espectaculares, pero eso no llena el estómago ni compensa un mal servicio.
Ahora, ¿sobre el menú? No parece que esté muy actualizado, y eso es algo que definitivamente deberían revisar. La gente busca opciones frescas, y uno espera más variedad, especialmente si habla de platos tan típicos de aquí. Yo también echo de menos opciones como una ensalada mixta o las patatas revolconas que tanto gustan. Es frustrante ir a un sitio bonito y que tenga fallos en lo básico, pero bueno, al menos lo hemos probado, ¿no?
Cómo es la atención al cliente en El Cermeño Casa Julia
Mira, sobre El Cermeño Casa Julia en Calle Real, 19, la cosa está así: si te da por probar su menú de 21€, ten en cuenta que no se puede compartir. Te encasquetan un menú donde tú no puedes decidir, y la comida, bueno, la verdad es que no pasa de “está bien”, pero tampoco es nada del otro mundo. La relación calidad-precio es un chiste, la verdad. No lo ves como algo que quieras repetir, ¿no?
Entrando al lugar, mola lo del ambiente y las vistas, pero aquí viene lo bueno: a los niños los tienen en la mira. Al llegar, te dicen que los peques no pueden moverse ni para respirar. Si se levantan de la silla, ¡te mandan pa’ casa! Además, el café que sirven es un horror. Y por si fuera poco, tanto el dueño como la camarera tienen menos simpatía que un cactus. Definitivamente, un recuerdo que no querrás atesorar.
Además, he escuchado que la comida es más cara que la media. Pediste un menú infantil y resulta que las tres albóndigas y tres cucharadas de arroz no te van a llenar. ¿Y el agua? Olvídate, eso es extra. Las mesas son tan raras que si te sientas en una más grande, ¡te hacen cambiarte! Un desastre, la verdad, un sitio bonito, pero el trato y la calidad son de pena.
Pero bueno, si miras bien, algunos dicen lo contrario. A otros les encantan las carnes, como el secreto y las carrilleras. No sé, tal vez esto depende del día. Aunque, entre tú y yo, eso del servicio parece un tema recurrente: algunos dicen que son bien amables, mientras que otros comentan que no les gustan los turistas. La atención al cliente en El Cermeño Casa Julia es bastante irregular: o te encuentras con camareros encantadores o con unos bordes que parecen que han tenido un mal día. Así que prepárate para lo que te toque, porque podría ser un bajón total o, quizas, algo que ni te imaginabas.
Se pueden disfrutar de vistas panorámicas en El Cermeño Casa Julia
Y después de toda la caminata por Montejo de la Sierra, decidimos parar en El Cermeño Casa Julia. ¡Qué acierto! El lugar está lleno de buen rollo, y no solo eso, el personal es encantador. Con esos 5 estrellas que se llevan, no es para menos. Nos pedimos unas croquetas que estaban para morirse, pero ya había comido tanto que solo pude llevarme un par. ¡Como para dejar eso en la mesa! Volveremos, sin duda.
La verdad es que es un sitio muy recomendable. Estaba lleno de gente y se notaba que todos venían felices de haber recorrido la zona. La comida, excelente. Por ejemplo, hay unos judiones que te dejan sin palabras y lo que me pedí, un entrecot que se deshacía en la boca. ¿Quién puede resistirse a eso? Estoy seguro de que no. Eso sí, te recomiendo que vayas con tiempo porque puede que tengas que esperar un poco, pero vale totalmente la pena.
Miriam, la camarera, estaba en todo y no dejó que nos olvidáramos de que estábamos ahí. Nos avisó que el tiempo de espera sería de media hora, y aunque parecía un ratito, el trato y la comida lo hicieron parecer menos. Siempre haciendo sobremesa con la idea de comer esos rollitos de hojaldre de postre, que por cierto, son un capricho que tienes que probar.
Ahora, también hay algo que mencionar. Algunos dicen que el menú es un poco limitado, como que solo tienen una opción y que antes se comía mejor. Pero sinceramente, si solo buscas un rato agradable y buena comida, no veas el estrés. La relación calidad-precio es aceptable para un sitio así.
Y en cuanto a las vistas, no esperes panorámicas impresionantes. Eso sí, el entorno tiene su encanto. Así que, aunque no estés en una cima con un paisaje aluciante, el ambiente del lugar y la buena comida hacen que sea una experiencia que compensa cualquier falta de vistas. En resumen, ¡es un sitio para repetir con colegas después de un buen día en la montaña!
Es la terraza de El Cermeño un lugar adecuado para relajarse
Venga, escúchame bien. El Cermeño Casa Julia en Montejo de la Sierra es una joya, y te lo digo yo que ya he probado más de una cosa. Tienes que ir y mirar su terraza estupenda, perfecta para tomarte un aperitivo o una buena comida. La carta de cervezas es amplia, así que ya sabes que no te vas a quedar sin opciones. Y ojo, que el trato del personal es de 10, siempre con una sonrisa y pendientes de ti. ¡Y esos champiñones! Brutales, no puedes dejar de pedirlos.
Te cuento que en el menú hay un par de cosas que son de otro planeta, como los judiones. Son una locura, de los mejores que he probado. El entrecot de lomo bajo también es un bombazo, y no te olvides de la tarta de queso, que es insuperable. Además, no hay esperas, lo que siempre es un plus. Y, por si fuera poco, las vistas de la sierra son un espectáculo, así que todo se junta para que la experiencia sea inolvidable.
La verdad, el lugar es muy agradable y el ambiente se siente bien chido. Precios accesibles y una atención que hace que te sientas como en casa. Eso sí, asegúrate de reservar, especialmente si vas en fin de semana, porque se llena rápido.
Aún así, no todo es perfecto: a veces el servicio puede ser un poco lento por el tema de la terraza, si hay poca gente atendiendo. Pero, en general, la comida está buena, en especial el guiso de garbanzos, que está para repetir. Así que sí, la terraza de El Cermeño es un lugar más que adecuado para relajarse. Imagina disfrutar de buena comida, unas cervezas frescas y esas vistas de la sierra. Es el plan ideal para desconectar del día a día. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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