El Mesón de Griñón

El Mesón de Griñón

Si buscas un sitio con solera en el sur de Madrid, no puedes pasar de largo por El Mesón de Griñón. Este restaurante es un clásico en la zona, lleno de buena comida y un ambiente familiar que lo hace perfecto tanto para ir con amigos como para una cena en familia. Aquí no solo comes bien, sino que puedes encontrarte con alguna que otra celebridad, ¡a veces son los famosos los que se dejan caer por aquí!

La cocina está más que controlada, y los camareros son súper atentos. Si no sabes qué pedir, te recomiendo las albóndigas de solomillo y el cabrito asado, ¡no te vas a arrepentir! Con una calificación de 4.2 en 5 en Restaurant Guru y un montón de reseñas positivas, este lugar ha sabido ganar el pulso a esas cadenas modernas. Así que ya sabes, date una vuelta por Calle del Palo, 2 y disfruta de la buena comida en El Mesón de Griñón.

El Mesón de Griñón

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 931 Reseñas
Dirección: Calle del Palo, 2, 28971 Griñón, Madrid
Teléfono: 918 14 01 13

Horarios El Mesón de Griñón

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–24:00
miércoles12:00–24:00
jueves12:00–24:00
viernes12:00–24:00
sábado12:00–24:00
domingo12:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mesón de Griñón

Dónde se encuentra El Mesón de Griñón

Si todavía no has probado El Mesón de Griñón, ve a Calle del Palo, 2, 28971 Griñón, Madrid. Te aseguro que te va a molar. Este sitio es un clásico, 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. La atmósfera es súper acogedora, ideal para ir con amigos o tu pareja. El trato que te dan es de esos que se agradecen, te sientes como en casa.

Y la comida, ¡hombre, la comida habla por sí sola! Las gambas y el lechal asado son una locura, no pude ni hacerle fotos porque en cuanto lo vi, casi me da un infarto de lo rico que estaba. ¡Hay que probarlos! Y ni hablar de los postres caseros, especialmente la tarta de tres leches, que es pura felicidad en el paladar. Esto se come bien, así que no te sorprendas si te dejas unos 40-50€ por persona. Pero créeme, vale cada euro.

Si decides ir, mejor vete a buena hora, porque el parking gratuito que tienen es limitado, solo caben unos 20 coches y se llena rápido. Es un sitio tranquilo, el ruido es bajo, perfecto para tener una buena charla. A veces, las reservas se complican un poco, pero si puedes, elige la terraza, es un planazo.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Hubo un par de comentarios de gente que no le fue tan bien, sobre el servicio. En algún momento, hubo un camarero que no cumplió con las expectativas y eso afecta la experiencia. Pero no dudes en buscar a la chica que trabaja allí, que parece ser un verdadero ángel y se esfuerza un montón.

Entonces, ya sabes, si estás cerca de Griñón y te apetece comer de calidad, no lo pienses mucho. El Mesón de Griñón es el lugar ideal para darte un buen homenaje. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de ambiente ofrece El Mesón de Griñón

Si te pasas por El Mesón de Griñón, prepárate para disfrutar. Este sitio tiene 5 estrellas, y no es por nada. La atención es de lujo, los camareros se mueven como si estuvieran en casa, ¡y el cabrito y el cordero están de 10! La comida, el servicio y el ambiente tienen un 5 en todo. ¿La decoración? Tradicional, con un toque familiar que te hace sentir como si estuvieras comiendo en casa de la abuela, pero con más estilo.

Pero ojo, no todo es perfecto. He escuchado de algunos que su experiencia no fue tan chula. Cuidado con lo que pides, porque hay quien dice que quieren apuntar lo que les da la gana. Te suman platos de más y, al final, cuando miras la cuenta, ¡te quedas de piedra! 100 euros para dos, sin vino, es un punto que no puedes dejar pasar. Así que no te despistes y ten claro qué quieres, porque hay gente que ha salido con la sensación de haber sido timada.

A pesar de esos fallos, si buscas buena comida castellana, este es tu lugar. La variedad en carnes, pescados y mariscos es brutal. Y si pasas por allí, no te pierdas el chuletón y esas paletillas de cordero que hacen que se me haga la boca agua solo de pensarlo. De entrante, espárragos trigueros, y de postre, la tarta de tres leches, que estaba para llorar de lo buena que estaba. Eso sí, reserva mesa porque suele estar hasta los topes.

Y hablando de la atmósfera de El Mesón de Griñón, se siente como un sitio acogedor y familiar, ideal para ir con amigos o en familia. Aunque sea fin de semana y la Fiesta de la coliflor esté a tope, te sirven rapidísimo. Te puedes topar con un ambiente que mezcla la tradición con un toque moderno, y el trato del personal hace que todo sea más cálido. Así que, aunque hay sus riesgos, ¡hay mucho que ganar!

Es El Mesón de Griñón adecuado para cenas familiares

Mira, si hablamos de El Mesón de Griñón, nunca se puede pasar por alto lo bueno que está el menú. Hemos ido varias veces y todo lo que hemos probado está buenísimo. Tanto el pescado como la carne son de otro nivel. El trato del personal es muy bueno, siempre te reciben con una sonrisa y se nota que saben lo que hacen. El precio ronda los 40-50 € por persona, pero considerando lo que comes y cómo te tratan, yo diría que vale la pena. Calificación: 5 estrellas para la comida, el servicio y el ambiente.

Pero no todo son maravillas, eh. Hay alguna que otra queja que no se puede ignorar. Hay críticas de gente que se ha sentido estafada, diciendo que la cuenta se infla con extras que no esperas. El tema del pan duro y rancio que les sirvieron a algunos la primera vez. Además, lo de pedir agua y que te traigan botella ya abierta a 3,50 euros no salió muy bien. El salpicón de marisco parece ser una broma, escaso y lleno de espinas. Y lo del cordero... ¡buff! Dicen que te cobran el doble de lo que aparece en la carta. Así que hay que tener cuidado, porque un par de cafés y te vas a casa con la sensación de haber sido timado. 1 estrella en esas ocasiones.

Luego, tienes otras opiniones que dicen que el lugar es un poco nostálgico y que la comida no cumple las expectativas. El ambiente no es el mejor y la calidad de la comida a veces deja que desear. A ciencia cierta, no hay muchas opciones por la zona, así que si fueras tú, yo seguiría buscando. 2 estrellas en ese caso.

Si te gustan los clásicos y no te importa un poco de melancolía en el ambiente, tampoco está tan mal. La calidad del solomillo es buena, aunque el acompañamiento podría mejorar. El sitio tiene su encanto, con chimenea y trofeos de taxidermia, lo que le da un toque peculiar. Además, el paté casero de perdiz es un detallazo. Con todo esto, yo diría que es un lugar acogedor, pero un poco incómodo. 3 estrellas para un lugar con historia, pero necesita unas mejoras.

Así que, ¿es El Mesón de Griñón adecuado para cenas familiares? Si tienes a la familia de buen humor y no les importa un poco de aventura gastronómica, puede que sí. Sin embargo, prepárate porque las sorpresas en la cuenta podrían hacer que algunos se pongan tensos. Si queréis pasar un buen rato juntos y disfrutar de buena comida, posiblemente lo paséis bien, pero id con precaución y con los ojos bien abiertos.

Se puede encontrar celebridades en El Mesón de Griñón

Mira, si quieres un planazo para comer, El Mesón de Griñón es una opción que no decepciona. Este sitio se lleva 4 estrellas por su comida y el servicio. La atención que te dan es de lo mejor, y la comida, ¡qué decir! Desde su paletilla de cordero hasta la famosa tarta tres leches, todo está muy bien preparado. Eso sí, el vino está un poco caro y no es la maravilla que esperas. Una pena, porque si estuvieran a la altura de la comida, el combo sería killer.

Ahora, tengo que decirte un pero. Si llevas bebés, olvídate de este plan. No tienen cambiador, y cambiar a tu niño en medio de la sala es un rollo tanto para ti como para los demás. Poder tener un cambiador de mesa abatible debería ser un estándar hoy en día. Es una inversión mínima y mejoraría mucho la experiencia para las familias que suelen llenar el local.

El ambiente es un pelín pequeño y, a veces, puedes escuchar las charlas de otras mesas, lo que complica un poco la conversación tranquila que quieras tener. Eso sí, los platos son generosos, así que si tienes buena hambre, aquí lo resolverás. La cocina es clásica y tiene un aire nostálgico, con fotos del pasado que le dan un toque único. Es un sitio que tiene su encanto, aunque puede no ser del gusto de todos, especialmente si no te van las decoraciones “rancias”.

Ahora, si estás buscando celebridades en El Mesón de Griñón, no tengo mucha información al respecto. Es un local legendario que puede atraer a gente interesante, pero no hay confirmaciones de avistamientos de famosos. Eso sí, por lo que veo, es más un lugar para disfrutar de buena comida y un buen ambiente que un foco de estrellas. ¡Pero no te desanimes! Puede que en tu próxima visita te encuentres con alguien inesperado.

Qué tipo de comida se sirve en El Mesón de Griñón

Se va a flipar con lo que te cuento de El Mesón de Griñón, en la Calle del Palo, 2, Madrid. Si estás por aquí y quieres comer bien, es una visita obligada. El sitio se lleva un 5 estrellas en todo, la comida, el servicio, y el ambiente son de 10. Claudio, el dueño, y su equipo están al pie del cañón, siempre pendientes de ti y listos para ofrecerte lo mejor de lo mejor. Y hablo de tomate de huerta, un jamón increíble, y unos entrantes que te dejarán con ganas de más. Todo ello acompañado de unas carnes y pescados que son una locura, y para rematar, sus postres caseros son un espectáculo.

El precio ronda los 70-80€ por persona, pero comparado con otros sitios que solo buscan postureo, aquí el trato y la calidad son tangibles al 100%. Te diré que sí, es un poco caro en algunas cosas, pero ¿sabes qué? Vale cada céntimo. La experiencia es tan buena que se te olvida. Además, puedes conversar fácilmente, el ruido es bajo y tener un grupo grande no es problema. Lo mejor de todo, si tienes hambre, no te hacen esperar: menos de 10 minutos de espera, y ya estás disfrutando de tu comida.

Claro, no todo es perfecto. También he oído que a algunos les molesta un poco que el personal pase cada dos por tres preguntando si pueden retirar cosas, pero eso depende de cada uno. Eso sí, un detalle común: la agua del grifo a veces se les olvida servirla. No obstante, la atención que reciben todos es inmejorable, de verdad. Si solo tienes ganas de disfrutar de buena comida y un buen rollo, aquí te vas a sentir como en casa.

¿Y qué tipo de comida se sirve allí? Pues, en resumen, es todo sobre buen producto. Desde mariscos como gambas blancas y cocochas, hasta carnes como el solomillo al ajillo que te hará soñar. Lo que hay es un compendio de sabores que te van a hacer volver, sí o sí. En El Mesón de Griñón, comer no es solo alimentarse, es toda una experiencia.

Cuáles son algunos platillos recomendados en El Mesón de Griñón

Y bueno, hablemos de El Mesón de Griñón. La verdad, no me puedo quitar de la cabeza las críticas que escuché. Una estrella pa'l sitio y la comida buena, pero, oh Dios, ¡60 euros por 18 gambas? Una locura que no me esperaba. El pan lo vi a 1,5 euros y los postres, ¡prepárate!, 7 euros por unas 7 u 8 fresas sin nata ni nada. Es como si te estuvieran haciendo un favor al ponerle fresas al plato. Y el salón, oye, es tan pequeño que te sientes como si estuvieras en un túnel. Cuando piden la carne a la piedra, el olor y el humo se enredan por aquí y allá... acabas con los ojos llorosos. La comida no está mal, pero con los precios que tienen, habrá que buscar otras opciones que no te saquen el riñón.

Ayer, una amiga fue a cenar y le contaba que esa fue la primera y última vez que pisó el local. Al llegar, el camarero árabe se escondió a hablar por teléfono –¿en serio?– cuando había una mesa vacía. Cuando decidió morderse la lengua y volver a la realidad, intentó obligarlos a entrar del frío, todo de forma muy despectiva. Cualquiera se gana un buen plato de comida con ese tipo de actitud, y hablando de comida, ¿quién quiere estar allí después de eso?

Aun así, hay quienes alababan el lugar. Un mesón con grandes salones y una terraza que parece sacada de un sueño. El servicio, en esos casos, es exquisito, y aunque no es el más barato, algunos dicen que merece la pena por la experiencia. Pero ya te digo, no es la norma. Algunos dicen que el cochifrito es la bomba y que despierta los sentidos, junto con un ambiente más que encantador.

Y si te preguntas cuáles son los platillos recomendados en El Mesón de Griñón, pues dicen que la ensaladilla rusa es un must, junto con los entrecots que parecen estar muy bien servidos. A algunos les encantó el paté que te dan mientras esperas, y no se olviden de la tarta de queso que, aunque es un tema de gustos, a muchos les ha dejado el paladar feliz. Así que, si decides ir, mejor que vayas con ganas, porque hay opciones que parecen interesantes, pero igual te decepcionan. ¡Ya tú verás!

Cómo son los camareros en El Mesón de Griñón

Mira, El Mesón de Griñón es el sitio ideal si buscas apañarte una buena comilona. El ambiente es genial, y la atención de los camareros y del metre es espectacular. Te hacen sentir como en casa, siempre atentos a lo que necesites. La última vez que fui, me recomendaron unas setas con gambas y salsa de foie que estaban de locos. Si eres de los que le gusta probar cosas nuevas, no se te puede escapar. ¡De verdad, estaba todo riquísimo!

Y si hablamos de platos, no puedo dejar de mencionar el cochifrito. Vamos, de los mejores que he probado, la corteza super crujiente y jugoso por dentro. También no te puedes perder el solomillo al ajillo, una especialidad de la casa que se deshace en la boca. Acompáñalo con una tarta de tres leches para cerrar la tarde, ¡te va a caer la baba nada más probarla! Comida de tradición y de calidad, todo a un precio razonable, entre 50 y 60 euros por persona, y lo vale cada céntimo.

¿Te cuento algo? También puedes pasar a tomar un vermú y disfrutar de unas tapitas que ya quisieras. Salpicón de marisco, chuletitas de cordero, y ese caldito de perdiz que sacan en ocasiones, todo de lujo. Los precios para este tipo de picoteo rondan los 20-30 euros, ¡una maravilla! Platos como zamburiñas, gambas a la plancha y unas torrijas que flipas son la bomba.

Y ya que preguntaste, los camareros en El Mesón de Griñón son unos cracks. Siempre tienen una sonrisa en la cara, son súper amables y están pendientes de ti sin ser pesados. Un trato de 5 estrellas que hace que cada visita sea un verdadero placer. Así que si quieres disfrutar de buena comida, ya sabes, ¡no te lo pienses más!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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