
Si te encuentras por Leganés, tienes que pasarte por El Vínculo en C. del Alcalde Pedro González González, 14c. Aquí la movida es buena, con tapas sabrosas, unas patatas que te vuelven loco y aperitivos que sorprenden a cualquiera. Además, si eres de café, este sitio tiene un insuperable café que no te puedes perder. Y lo mejor de todo, el personal es estupendo, siempre listo para hacerte sentir como en casa.
En El Vínculo, puedes disfrutar de un ambiente que mola y un servicio que habla por sí solo, mostrando el alto nivel de calidad de este bar. Abierto ahora, no dudes en llamarlos al 912 32 87 03 si quieres más info o hacerte una reserva. Así que ya sabes, si buscas un buen plan en Leganés, este es el sitio ideal para pasar un buen rato con colegas y disfrutar de buena comida.
El Vínculo
Página web
Horarios El Vínculo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–1:30 |
| martes | 7:00–1:30 |
| miércoles | 7:00–1:30 |
| jueves | 7:00–1:30 |
| viernes | 7:00–1:30 |
| sábado | 9:00–2:00 |
| domingo | 9:00–2:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Vínculo
Dónde se encuentra El Vínculo
Mira, si estás pensando en ir a El Vínculo, en C. del Alcalde Pedro González González, 14c, 28914 Leganés, te cuento lo que he escuchado por ahí. La verdad, las reseñas son bastante malas. Te diré que hay una camarera, la rubia con las gafas de montura fina. Todos la conocen, y su actitud es tan fría que se puede usar como refrigerador. Te saludan a la entrada y, aunque el bar esté vacío, no responden, ni una sola palabra. Me han contado que además no te ponen ni un aperitivo al pedir tu cerveza. Y si eres nuevo, no caigas en la trampa de pedir algo de comer: la comida ha salido más salada que el mar. ¡Una locura!
Ese sitio está dando de qué hablar, pero no precisamente bien. Hay comentarios de gente que trabajó allí y salieron con más de un mal sabor de boca. Les prometieron cosas que nunca cumplieron: días de descanso usurpados y sueldos que siguen de vacaciones. Imagínate lo que eso hace a la reputación del lugar. Mejor para ti que lo pienses dos veces antes de acercarte, porque hay muchos que ya dicen que no vuelven.
Algunos clientes han dicho que la comida tiene potencial, con tapas que podrían ser buenas, pero siempre frías y mal servidas. Te sacan tapas que piensas que están frescas y ¡bam! frías como el hielo. La atención al cliente deja mucho que desear y hasta te sientes estafado pagando un precio más alto por una cerveza que no vale la pena.
del Alcalde Pedro González González, 14c, 28914 Leganés. Pero, amigo, yo que tú me lo pensaría.
Cuál es la dirección exacta de El Vínculo en Leganés
La verdad, El Vínculo tiene un poco de todo, pero no todo es positivo, que eso hay que dejarlo claro. Hay que mencionar las malas experiencias que ha tenido más de uno. Empezando por ese dueño que parece que no ha aprendido a tratar bien a la gente, y ni qué decir de la camarera de pelo corto, que con su actitud, más que servir, parece que le molesta estar ahí. La atención deja muchísimo que desear, y si te paras a mirar, en la puerta hay más que unos cuantos que se están metiendo en problemas con sustancias prohibidas. ¿De verdad quieres arriesgarte a todo eso? No, gracias.
Pero no todo es tan oscuro. Hay gente que ha tenido mejores experiencias. Los camareros buenos, aunque un poco lentos, están ahí para ofrecer un servicio decente. La comida parece que se lleva las palmas, bien sea para un menú completo o simplemente para tapear algo. La gente disfruta, pero siempre hay esa sombra de incertidumbre por algunos empleados. La atención debería ser más rápida, que cuando uno tiene hambre no quiere esperar a un funeral.
En el lado positivo, resulta que hay quienes han salido muy satisfechos. Buena comida, buen ambiente, y lo mejor, ¡hay espacio para aparcar! Eso ya debería ser el top. Y si te llega una tapa sin pedirla mientras disfrutas de un refresco, eso ya es un win. Pero claro, no todo es un paseo por el parque. Que hay camareros que parecen que se han levantado de la cama con el pie izquierdo. Esa chica altiva con gafas de sol, de verdad que no debería estar ahí si le cuesta tanto ser amable. Es fundamental que aprendan las promociones y escuchen lo que los clientes dicen, porque un mal trato puede arruinar cualquier buena comida.
Así que, si me preguntas por la dirección precisa de El Vínculo, la puedes encontrar en C. del Alcalde Pedro González González, 14c, 28914 Leganés, Madrid. A ver si tienen un poco más de suerte y mejoran esas cosas que ya sabemos que no funcionan.
Qué tipo de comida se sirve en El Vínculo
La verdad, El Vínculo es un lugar de esos que uno no sabe si amar o odiar. Por un lado, hay quienes clavan 5 estrellas por el buen menú y la atención de Juan, el responsable, que siempre te hace sentir como en casa. Cuando paso por Leganés, siempre me dan ganas de quedarme a comer algo o tomarme una birra ahí. La comida está de diez, el servicio es top y el ambiente también tiene su rollo. Pero, claro, después están las historias de terror que te hacen pensar dos veces antes de acercarte.
Luego está la otra cara de la moneda. Escuchas mencionan que no lo aconsejan para nada, con camareros mal educados, y que a veces ni te traen lo que pides. He escuchado llorar a más de uno porque pidieron una caña y no tenían. ¡Qué vergüenza! Y para colmo, cuando se sienta en la terraza te canjean buena vista por malos olores porque está pegada a los contenedores de basura. A nadie le gusta eso.
Además, hay relatos de mojitos fallidos donde ni los camareros saben qué hacer con la hierbabuena. Al final, te terminas quedando con cara de “¿qué me estoy tomando?” y la atención deja mucho que desear. Hasta los que suelen ser amables a veces tienen su día, y eso hace que la experiencia se te arruine por completo.
Y si te preguntas qué tipo de comida sirve El Vínculo, parece que van desde huevos rotos con gulas que saben a pescado, hasta hamburguesas que más bien parecen cartón. Por no hablar de las croquetas que, mejor ni mencionarlas, o la tos de solomillo con el famoso queso fundido que llega como si lo hubieran caldeado en el micro. Así que, ya sabes, si te decides a cruzar la puerta, ve con cuidado, tal vez te sorprenda, o tal vez no.
Qué tapas son populares en El Vínculo
Ya te digo, en El Vínculo se siente el rollo, le doy 5 estrellas a este bar. Es la primera vez que vengo y, aun con un par de detalles que podrían mejorar, la experiencia fue más que decente. Las mesas estaban un poco descuidadas, sí, pero eso puede pasar cuando la terraza está a full y los clientes esperan. Le pusieron bastante cariño a lo que pedimos, que era suficiente para dos y la verdad, yo salí satisfecho. Eso sí, un poco más de cuidado con la limpieza y el mantenimiento del baño, y el lugar sería un verdadero 10. La barra está bien surtida, así que si te gustan los cubatas, ¡prepárate para sorprenderte!
Pero no todo es oro lo que reluce. Cuidado si decides reservar aquí. Tengo que hablarte de un par de cosas que no están bien. Hay comentarios feos que alertan sobre el dueño, que también tiene otro restaurante, Puerta 16, que lleva dos meses cerrado. Reservé, llamé para confirmarlo y, al llegar, ¡zas! El sitio estaba cerrado. Llame, envié mensajes y todo quedó en el aire. Así que si buscas un lugar agradable para pasar un rato, mejor piénsalo dos veces.
Luego, también me dijeron que en la barra no podían preparar mojitos porque el camarero no sabía hacerlos y no tenía los ingredientes. Oye, ¡ni te preocupes por esas copas! La atención que recibí fue un desastre, la camarera no tenía energía y se notaba que no le importaba. Supongo que le pagan poco, pero eso no es excusa para dejar a los clientes con la mano vacía. El dueño debería replantearse a su personal porque, de seguir así, se quedará sin clientes.
En cuanto a las tapas, la verdad es que no me enteré mucho de eso en mi visita, pero parece que hay algunas que están sonando fuerte en el bar. Eso seguro que puede cambiar, solo hay que darle un espacio para que se asienten las cosas. Si decides probar, cuéntame qué tal.
Las patatas en El Vínculo son especialmente conocidas
Y bueno, ya que hablamos de El Vínculo, la cosa no es que sea un paraíso, la verdad. La comida puede estar bien si no eres muy exigente. Raciones sencillas y tal, pero el servicio de las camareras deja mucho que desear. Se nota que les falta experiencia y están intentando abarcar más de lo que pueden. Y si siguen así, se van a cargar el bar. Mi consejo: que se dediquen a menos mesas y lo hagan mejor, hasta que las chicas espabilen. Y ojo, si te equivocas en la comanda y el cliente espera, ten algún detalle, porque eso puede ayudar a arreglar el malentendido.
El otro día, fui con unos colegas y fue un desastre total. La TV estaba a tope y no podíamos ni hablar entre nosotros. Le pedí a la camarera si podía bajarlo y la tía solo me miró y se puso a reír con el cocinero. Un trato al cliente pésimo, sin más. Si el dueño se da cuenta de estas cosas, va a perder a más gente. Hay que cuidar el ambiente, porque al final eso es lo que hace que repitas.
Y ya ni hablemos de la última vez que fuimos a ver al Lega. Eramos más de 15 y al final la factura se fue a más de 120€, pero nada, cervezas calientes y aperitivos que daban risa. Dos platos de patatas fritas y poco más. Para lo que pagamos, esperábamos algo mejor. Así no, la verdad.
Sobre las patatas, pues la verdad es que no son nada del otro mundo. Tiran más hacia la fritanga de barrio que a algo que se destaque. Así que si pensabas que aquí las patatas son especialmente conocidas, te vas a llevar una decepción. Hay que seguir buscando otros lugares si quieres disfrutar de una buena comida sin pasar un mal rato.
Ofrecen aperitivos en El Vínculo
Y bueno, hablemos de El Vínculo en Leganés. La verdad, si esperabas un buen ambiente y un trato digno, mejor ve a otro sitio. La primera impresión es de camareros mal encarados y poco dispuestos. Puedes estar sentado en la terraza y esperar una eternidad para que te atiendan. De verdad, después de casi diez minutos mirando el reloj, tuvimos que entrar a pedir porque no se dignaban a acercarse. El que estaba en la puerta, en lugar de trabajar, se echaba unas risas con un colega mientras nosotros a la buena de Dios.
En cuanto al parking, al menos esto está cubierto. Puedes encontrar zonas para aparcar alrededor, así que ese es un punto a favor. Los precios son correctos, pero si esperas un café de calidad, olvídalo. El último que probé era más leche que café, sí, el del bar decía que era café natural, pero yo sé lo que es un buen café. Y no, no se trata de hacer amigos, pero un gracias o un buenos días nunca vienen mal. De verdad, deberían darles un curso de atención al cliente porque la educación no brilla por su ausencia.
La higiene también deja un poco que desear. Si eres de los que se preocupan por los virus y la limpieza, mejor busca otro lugar. La terraza está bien, pero dejan todo tirado por la noche, sin recoger nada. Y aunque la música puede dar un toque, a las 11 de la mañana es un poco excesiva, no sé tú, pero yo prefiero escuchar mi café y no un concierto gratuito.
Ahora, si te gusta el fútbol, puedes tener suerte y ver algún partido en varias pantallas, eso sí, porque el ambiente en esos momentos parece más animado. El precio por persona puede rondar entre 1 y 10 €, y aunque la comida no es la mejor del mundo, la tapa de tortilla suele ser recomendada, así que, algo es algo.
¿Ofrecen aperitivos en El Vínculo? Claro que sí, te ponen su tapa con la caña y algunas alitas que están decentes. Si tienes suerte, tal vez la camarera esté atenta, pero no me haría muchas ilusiones. En fin, hay mil lugares mejores que este para desayunar o picar algo. Así que, si puedes, apúntate otro sitio.
Hay opciones de café en El Vínculo y cómo son
Vamos al grano. El Vínculo no es la joya de la corona en Leganés, pero tiene su encanto. La movida es clara: si llegas y te espantan por tu aspecto, ya sabes que el jefe no tiene filtro. Dudando de nosotros como si fuéramos delincuentes. Pero lo peor es que los camareros están explotados y el trato puede ser de pena, así que no esperes un “buenos días” que te haga sentir como en casa. Comida salada, agua del grifo que no ves ni en pintura, y el precio ni tan mal, entre 10-20€ por cabeza. Pero, sinceramente, esperar un buen servicio aquí es como buscar un unicornio.
Sin embargo, hay días buenos. Cuando pides las sombrillas, ¡pumba! Te las ponen al instante. Las cervezas, sobre todo la Mahou 5 estrellas, van de lujo. Y lo mejor: cada ronda incluye una tapa gratis. La primera de patatas con carne, ¡una delicia! La segunda, unas rabas que estaban normalitas, más bien refritas. Y ojo, las bravas no cumplen su función “brava”, pero la salsa está rica. Lo cierto es que sigues volviendo, porque hay algo que engancha, y 6€ por unas raciones basta, así que... sí, volveremos.
Ya te digo, hace un par de meses tuve una movida con una de las camareras. Me dejó un aperitivo que era sobras, y claro, le dije que no, que no quería restos de nadie. Ella, en lugar de hacerse la comprensiva, me lo quitó y no me quiso poner nada más. Desde entonces, cero ganas de pisar allí, aunque la gente se queja. Puede que un día vuelva y les dé otra oportunidad para ver si han mejorado.
Por otro lado, fuera de estas broncas, el bar tiene terraza, y se cena bastante bien. Al menos eso dicen, porque el camarero que me tocó la última vez fue un crack. Precios similares, de 10-20€ por persona, comida decente y el ambiente no está mal si te ignoran un poco.
Y sobre el café, te cuento: no esperes grandes cosas. Las opciones son limitadas, y la calidad no es precisamente la mejor. Así que si eres muy cafetera, puede que te quedes con ganas de algo más. Pero bueno, si las cervezas tiran por ahí, igual el café está a la altura... o no. En fin, ya te dejo, que no quiero que pienses que esto es un drama, solo una experiencia más.
Cuál es la reputación del personal en El Vínculo
Mira, te cuento, El Vínculo ha perdido mucho encanto desde que empezamos a ir. Al principio, todo parecía bien, pero ahora es un auténtico desastre. Ya hemos tenido mil dudas sobre sentarnos ahí, y tras darle oportunidades, la última fue la gota que colmó el vaso. La última vez, la camarera tenía la mascarilla bajada como si nada y pasó del tema. Tuve que levantarme a buscarla para que me cobrase, porque si no, me quedo allí esperando. Una auténtica pena.
Y no más lejos, la experiencia culinaria deja bastante que desear. Tuvimos que esperar un montón por dos raciones, y no solo eso, una de ellas sabía horrible. Además, la actitud de la camarera no ayudó nada, parecía que le molestaba atendernos. Si la comida no es para tirar cohetes, al menos se supone que tratar bien al cliente es lo mínimo que pueden hacer, ¿no? Definitivamente, no vuelvo.
En cuanto a la limpieza y al trato, es un tema delicado. El sitio está más sucio de lo que debería y el dueño parece no tener ni la más mínima idea de cómo manejar un bar. El camarero era un novato, y la bayeta que utilizaron para limpiar la mesa olía fatal. Cuando nos quejamos por tener que esperar mucho, su respuesta fue un sarcasmo que no tiene sentido. En general, todo este ambiente es perfecto para no volver más.
La atención es lo peor. Esperar media hora para pedir algo es inaceptable, y para lo que pides, ni se preocupan en traerte lo que necesitas. Pedí un vaso de agua y una pajita y no me trajeron nada. Una vergüenza total. Así no hay quien disfrute, y la verdad, hay que ser muy maleducada y vaga para no saber atender a los clientes.
Incluso cuando la comida estaba buena, la actitud de la chica que nos atendió fue de prepotencia total, casi nos lanza los platos a la mesa. Así que, si me preguntas por la reputación del personal en El Vínculo*, te diré que la cosa está bastante mal. El servicio es pésimo, falta de atención y una actitud que deja mucho que desear. Si buscan disfrutar de una buena comida y un buen trato, mejor busquen otro sitio.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Vínculo
Y bueno, hablemos de El Vínculo. No es un lugar que se lleve las estrellas del cielo, pero tiene su encanto. Tiene 3 estrellas y una terraza grande, ideal para esos días de calor, aunque lo que pedimos no cumplió con nuestras expectativas. Las croquetas estaban bien, nada espectacular, pero las chuletas de lechal con patatas y pimientos fueron un auténticoFAIL, infumables, para ser sinceros. El servicio, eso sí, es de lo mejor: muy encantador, pero la comida, pa' ser justos, un aprobado raspado.
Cuando fui, pillé una hamburguesa de pollo frito porque no tenían hamburguesa vegana, que me decepcionó un poco. La de pollo estaba bastante buena, por 7.50€, buena relación calidad-precio, aunque, ojo, no desinfectaron las sillas. Ah, y nos dieron aperitivo, lo cual siempre es un puntazo.
Pero no todo es color de rosa. He leído cosas malas de este sitio, incluyendo experiencias con cucarachas recorriendo la barra y la comida. El dueño, Juan, parece que ni se inmuta, y eso de insultar a los clientes que reclaman, vamos, que eso no está bien. Además, hay historias de gente inmigrante que trabaja ahí y no les pagan. Merece la pena pensar dos veces antes de apoyar un lugar así.
En cuanto al ambiente, puedes esperar un bar de barrio bastante normalito. Raciones más que correctas, un entorno donde el personal se esfuerza, el camarero es muy simpático y tal. Pero si buscas un sitio con buena comida y un ambiente pulido, quizás no sea tu lugar, porque la comida está en un 2, el servicio está en un 4 y el ambiente, en un 1. Así que ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en El Vínculo? Un típico bar de barrio, con sus pros y sus contras, donde puedes cerrar la noche con amigos, pero no esperes que te des lumbreras culinarias.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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