
Si estás por Carabanchel y buscas un buen sitio para comer, La Capa es el lugar que necesitas visitar. Este restaurante molón, ubicado en Calle Condes de Barcelona, 8, lo montaron tres colegas que se cansaron de currar para jefes que no valoraban su trabajo. Con una inversión de 10.000 euros por cabeza, decidieron abrir este espacio acogedor que respeta el alma de las casas de comida de toda la vida. Aquí no se andan con tonterías: ¡se cocina con productos frescos y de calidad, y la sobremesa es sagrada!
La Capa ofrece un ambiente chill y amigable, perfecto para grupos y familias, sin olvidar que tienen unas recetas de siempre que hacen que comer aquí sea toda una experiencia. Con un aforo de 35 comensales, siempre está animado, así que ¡mejor reserva antes de que se llene! Además, sus precios son bastante justos, y si eres fan del vino, aquí te servirán a buen precio sin recurrir a cosas raras. ¿A qué esperas para probarlo?
La Capa
Página web
Horarios La Capa
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 19:00–24:00 |
| viernes | 13:30–17:00, 20:30–24:00 |
| sábado | 13:30–17:00, 20:30–24:00 |
| domingo | 13:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Capa
Dónde se encuentra el restaurante La Capa
¡Ey, gente! Si hay un sitio que se ha ganado mi corazón en Madrid, ese es La Capa. Ubicado en C. Condes de Barcelona, 8, Carabanchel, este lugar es un auténtico bombazo. Por lo general, le pongo 5 estrellas porque la combinación de su carta de vinos naturales es, simplemente, la mejor de la ciudad. La comida aquí es un clásico, pero siempre tiene ese toque especial que te sorprende. El servicio es increíblemente cercano y impecable. Por unos 90-100 € por persona, te aseguro que no te vas a arrepentir de dejarte llevar por sus vinazos. Eso sí, si te zampas unos cuantos, la cuenta puede pegártela, pero vale la pena totalmente. Es un lugar donde te sientes como en casa .
Ahora, no todo es perfecto, hay quienes lo ven de otra manera. Hay otro bar por Carabanchel que, aunque tiene buenas ideas y un ambiente ecléctico, se queda un poco corto en la ejecución. Le echan ganas, pero el servicio es un poco disperso y la comida puede ser un tanto pretenciosa. Los precios rondan entre 40-50 €, así que si buscas algo más práctico, quizás no sea el lugar ideal. Eso sí, el ambiente es divertido y colorido, ¡ideal si te gusta lo moderno!
Te cuento que estuve con seis colegas en otro sitio cercano, y aunque el ambiente era chido, la comida necesitaba un poco más de cariño, tanto en la presentación como en el sabor. Tenían buenas ideas, pero no se ejecutaban como esperabas. Los vinos eran originales, pero, sinceramente, necesitaban más opciones basadas en los gustos de los comensales. Aquí, el precio también oscila entre 40-50 €, y el nivel de ruido era un caos a veces, así que prepararos para gritar un poco.
Pero volviendo a La Capa, la experiencia es de 10. La comida es un viaje, y te lo digo porque me dejé guiar por Arturo y Piru para elegir los platos y los vinos, ¡y todo salió espectacular! Un lugar ideal para ir con familia y amigos y ponerte al día mientras degustas sus increíbles platos de cocina tradicional. Las lentes son una locura. Ya estoy pensando en volver pronto ❤️.
Así que ya sabes, si te preguntas, ¿dónde se encuentra el restaurante La Capa? Pues en C. Condes de Barcelona, 8, Carabanchel, 28019 Madrid. ¡No te lo pierdas!
Quiénes son los fundadores de La Capa
La Capa en Carabanchel es un sitio que se está poniendo las pilas, y tras mucho tiempo con ganas de ir, ¡por fin lo hicimos! 5 estrellas sin dudarlo. La comida está increíble, una mezcla de lo tradicional con un toque moderno que te deja flipando. Probar más platos sería un riesgo, porque sino salimos rodando de allí. Además, el ambiente y el servicio son un 10, nos hicieron sentir como en casa. Hablamos un buen rato y el personal nos iba recomendando, todo súper bien. Y ojo, el cocktail con su limonchelo está brutal, y la butifarra, como buen catalán que soy, os digo que es de lo mejor en la carta. ¡Volvemos seguro!
Pero no todo es oro lo que reluce. Hay quienes dicen que es un sitio con tanta moda que a veces parece que se olvidan de lo básico. Escuché que los platos son escasos, más tirando a tapas que a platos completos. La ensaladilla rusa, pues... no es lo que esperabas, tiene esa mezcla curiosa pero que, al final, no sabe a nada. Y aunque el dueño y el equipo son un encanto, hay quien opina que la experiencia se ve opacada por la espera interminable entre plato y plato. Ellos dicen ‘bueno, les deseo suerte’, pero también piensan que aún les queda un largo camino por recorrer.
Sin embargo, cuando fuimos a cenar, el ambiente era bastante chulo, y eso siempre ayuda. Eran solo un par de mesas y el servicio fue amable. Cenamos en la barra, y aunque no tomamos vino, tenían una variedad interesante. Las Gildas y el escalope fueron lo mejor de la noche, además de ese pan que te deja deseando más. Con 69€ para dos y bebidas, no está mal, aunque me quedé un poco con ganas de más en el postre.
En cuanto a los fundadores de La Capa, no tengo muy claro quiénes son, pero parece que son de esos que se han aventurado a darle un aire diferente a la gastronomía del barrio. Ojalá le sigan echando ganas y no se dejen llevar por la moda solo, porque hay potencial en el lugar. ¡A ver qué más ofrecen en la próxima!
Cuál fue la motivación detrás de la apertura de La Capa
Mira, te cuento, La Capa en Carabanchel ha generado opiniones bien diferentes entre la peña. Allá fuimos cuatro colegas con la idea de vivir una “experiencia diferente”, como decían, pero ya te digo que no todo fue lo que esperábamos. Nos metieron en ese menú cerrado de 25€ por persona sin explicar qué iba a ser. Y ya sabes cómo somos, con eso de las mesas largas para que todos estemos juntitos, a algunos les puede molar, a otros no tanto. A mí me pareció un intento de ser modernos, pero la comida... Un desastre, colega.
Los platos eran enanas: un aperitivo que era una galleta con chips de chocolate y sal, que la verdad estaba chida. Pero la ensalada de tofu con pepinos y salsa picante para cuatro, era más bien una bromita. Luego llegan las arepas, con un plátano frito, queso rallado y frijoles, también para compartir 4, y no hay forma de pedir más salsas. ¿Y de postre? Dos tortitas, que fue lo único que nos salvó de irnos con hambre. Al final, 40-50€ por cabeza y te quedas con el sabor de haber tirado la pasta.
Y para rematar, la atención al cliente era un verdadero descontrol. Los dueños te ofrecen vino como si te estuvieran pasando un trago. Uno de ellos no tenía ni idea, te preguntaba qué querías, salía corriendo a buscar una botella y ¡zas! ¡45€! Por supuesto, yo no pregunté antes, pero tampoco tuvieron la intención de ser transparentes. Al final no tienes idea de lo que pagas hasta que te lo traen, y te quedas con la sensación de que te han tomado el pelo. Muy mala experiencia, la verdad.
Contrastando con eso, me han contado que en otra ocasión ir a La Capa ha sido de lujo. La gente dice que Arturo, el que está en la barra, es una maravilla. Te hace sentir como en casa y te recomienda lo mejor sin prisa, haciéndote disfrutar la sobremesa. Vamos, que del mal al bien hay un abismo, y la comida parece que sí está bien cuidada. Así que la motivación detrás de abrir La Capa parece que fue ofrecer un espacio donde se valore disfrutar de la comida, el vino y la compañía, pero, al menos en nuestra visita, se quedó en intento mediocre.
Cuánto invirtieron los fundadores por cabeza para abrir el restaurante
Tío, si aún no has probado La Capa en Carabanchel, ya estás tardando. Este sitio es un bombazo, de esos que te dejan con la boca abierta. Cinco estrellas se queda corto. Las expectativas se superan con creces y, si no te mola su sistema de reservas, es tu problema, ¿no? Te tratan de lujo y la carta es un festival, porque van cambiando platos según la creatividad del cocinero. En nuestra visita, ¡pudimos saborear unos dumplings coreanos que estaban de locura!
Y hablando de locuras, el vino por copas es otro nivel. Tienen una gran variedad de vinos que te pueden volar la cabeza, pero si quieres algo más asequible, también hay buenos pepinos a precios populares. No puedes irte sin probar las kokotxas y el onglet, eso es imprescindible. Y lo mejor, todo con precios que no arruinan el bolsillo. Entre 30 y 40 euros por persona, es un chollo para lo que ofrecen.
Ya sabes, este local ha vuelto a la vida gracias a tres jóvenes que han sabido darle vida moderna a un clásico del barrio. La mezcla entre tradición e innovación es lo que lo hace tan especial. Te hacen sentir como en casa, y eso es de agradecer. El ambiente es acogedor y tiene un rollo juvenil que atrapa. Aplaudo iniciativas así, que le dan vida a Carabanchel.
Pensando en la pasta que invirtieron para abrir La Capa, si consideramos que cada uno de los tres fundadores tuvo que poner entre 20 y 30 euros por cabeza para adaptarse, imagínate cuánto pueden haber aportado para hacer esto posible. ¡Con esos precios, tienen todo para triunfar!
Qué tipo de cocina se ofrece en La Capa
Si estás buscando un sitio que realmente vale la pena, La Capa en Carabanchel es tu nueva parada obligatoria. 5 estrellas bien merecidas por un lugar donde la comida habla por sí sola, sin tanto rollo. Aquí no hay artificios, te traen un tartare que es un 10 absoluto, acompañado de tapenade y aceite de romero. ¡Un bocado que te transporta al Mediterráneo! Y ya ni hablemos de los huevos con cocochas al pilpil, que son pura magia. Hasta la polenta, que a veces en Italia resulta densa, se convierte aquí en una delicia por la forma en que la hacen.
La cosa con los vinos es diferente, te dejas llevar por lo que ellos te ofrezcan y, créeme, no te vas a arrepentir. Ni hablar de terminar la comida con un gorgonzola auténtico y un vino dulce que, sinceramente, es el postre perfecto. Después de eso, solo queda volver, y te cuento que ya estamos organizando otra visita.
El ambiente es ideal para relajarte con los amigos, el rollo del sitio es genial. Aquí no hay que tener prisa, todo fluye a su ritmo sin turnos ni estrés. Los clásicos, como los huevos y el escalope, son obligatorios en tu visita. Además, los vinos que te ofrecen pueden ser una experiencia nueva si nunca has probado lo que tienen en carta. Lo que sí te puedo asegurar es que no vas a encontrar un lugar más auténtico y sin pretensiones que este.
Estos tres chicos han hecho un trabajo brutal en crear un ambiente acogedor donde puedes comer sin preocupaciones. Cuidado, que este lugar tan chido puede convertirse en tu favorito de Madrid. La mezcla de un bar tradicional con un toque moderno hace que sea un sitio imperdible. La cocina es sólida, bien hecha, a precios justos, aunque algunos platos como la ensaladilla pueden parecer un poco subidos de precio. Y sí, tienen un servicio encantador, así que no dudes en dejarte aconsejar y disfruta.
Ahora, si te preguntas qué tipo de cocina se ofrece en La Capa, la respuesta es clara: un mix de platos caseros con un toque sorprendente, que van desde los clásicos españoles hasta giros innovadores en recetas. Aquí encuentras desde un buen escalope y unas croquetas caseras que son pura felicidad, hasta recomendaciones del día que cambian constantemente. ¿A qué estás esperando para hacer una reserva?
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en La Capa
Ya ves, en un Madrid lleno de sitios nuevos, La Capa destaca y no es solo por ser uno más. Desde que llegas, el trato y atención son de los que te hacen sentir en casa, como si la gente que trabaja ahí estuviera genuinamente interesada en que te lo pases bien. Y en cuanto a la comida, ¡vaya nivel! Cada plato tiene su razón de ser, y se nota que todo está hecho con cariño. ¡Enhorabuena a la cocina! Un buen menú por unos 30-40 € es más que justo, sobre todo si la calidad y el sabor están por las nubes. Dicen que la experiencia completa cuenta, y aquí lo hacen 5 estrellas con toda la razón.
Eso sí, nuestra historia con La Capa no empezó de la mejor manera. Un mes para poder reservar no es lo que esperas, ¿verdad? Después de mil intentos fallidos para llamar, el chico del local se portó super bien, pero la cosa del Instagram no es pa' todo el mundo. La gestión de reservas es un poco locura, espero que ya haya mejorado, porque lidiar con eso fue, al menos, un dolor de cabeza. Pero bueno, una vez que llegamos, se olvidaron las penas y los nervios. El ambiente es súper agradable, con gente simpática, ¡da gusto estar ahí!
Y sobre la comida, madre mía. Pasamos de estar tensos por el tema de la reserva a disfrutar de unos platos que son un auténtico espectáculo. Las kokotxas y el onglet son una maravilla, y el arroz con leche... ni te cuento. Los sabores son tan intensos que quieres seguir probando más. Eso sí, un pero: entre plato y plato se hace un poco de esperar. Pero mi amigo, si eso es lo único, ¡está todo perdonado!
Tiene ese rollo que te hace sentir cómodo y bien, aunque no sea el sitio más tranquilo de Madrid. Así que no te lo pienses, ¡hay ganas de volver!
Es recomendable hacer reserva en La Capa
Mira, hablemos de La Capa. Te cuento que fui con mis colegas hace un tiempo, y la verdad, no sé qué picha le ven. La primera vez que intenté ir, me cancelaron la reserva. Lo que más me molesta es que la excusa fue que un influencer de Instagram tenía prioridad. Vamos, que el tipo de la cuenta verificada valía más que mis amigos y yo. En la segunda oportunidad que lo intenté, fue un verdadero show: me hicieron dar tres vueltas de idiota para poder reservar. ¡Tres! Y todo porque no sabían si "había mesa" o no. Un trato que dejaba mucho que desear, como si llevaran una corona o algo. Para mí, eso de "casa de comida sin pretensiones" no tiene sentido aquí, más bien parece un chiste de mal gusto.
Sin embargo, no todo es negativo. Hay un par de cosas que molan, como el nuevo rollo que tienen, convirtiendo un bar de toda la vida en un vintage winebar. Me gustó el ambiente, es divertido y siempre hay algo sucediendo. Platos como el escalope y los huevos con cocochas están buenos. Además, tienen alguna que otra contesa casera que, para ser sinceros, no es moco de pavo. Lo malo es que, al final, el servicio y el trato no van al mismo nivel que la comida, y eso se siente.
Ahora bien, si te preguntas si deberías hacer reserva en La Capa, mi consejo es que mejor te busques otro sitio. Yo no pienso volver a arriesgarme a que me traten como si no valiera la pena. Hay un montón de sitios en Madrid donde puedes disfrutar de un buen vino sin que te miren por encima del hombro. Así que, ya sabes, mejor sigue buscando, ¡que el mundo está lleno de buenos lugares!
Por qué
Y hablando de La Capa, no puedo dejar de mencionar que este sitio es un cinco estrellas en todos los sentidos. Mejor dicho, es de esos lugares que, cuando entras, sientes que has dado con un tesoro escondido. La decoración tiene ese rollo de bar de toda la vida, pero con un toque moderno que hace que te quedes a gusto. Aquí, además, te encuentras con una gran variedad de vinos naturales y lo mejor es que no te clavan precios desorbitados. Es el plan perfecto para disfrutar de una buena charla y un sorbo de buen vino sin que te sientas timado.
Si el vino no fuera suficiente razón para ir, la comida tampoco se queda atrás. La carta es corta, sí, pero cada plato está hecho con mucho amor y está deliciosamente elaborado. Puedes optar por un menú de 22€ que, si bien no incluye bebida, eso no importa porque lo que pruebas te deja boquiabierto. Desde las cocochas con huevos fritos hasta esos postres de mousse de chocolate y manzana asada, cada bocado es para chuparse los dedos. Aunque es cierto que las raciones son más bien pequeñas, la calidad y el sabor lo compensan todo.
Y hablemos de su equipo, que es lo que realmente le da vida a esta joya. Los dueños son unos auténticos cracks, super cercanos y siempre dispuestos a recomendarte lo mejor de la carta. Se nota que les apasiona lo que hacen y eso se transmite. Puedes ir a sitios que están de moda, pero este lugar es auténtico, de esos que te hacen sentir como en casa.
Así que, ¿por qué deberías ir a La Capa? Por la comida rica, por el vino natural que no te deja en la ruina, y sobre todo, por el ambiente que genera su gente. Si buscas algo que te haga sentir bien, que no sea un clon más del postureo madrileño, aquí tienes tu parada obligatoria. ¡Espero que dure mucho tiempo y que sigamos disfrutando de este rincón en Carabanchel!
Cuántos comensales puede albergar el restaurante La Capa
Y ya que estamos, te cuento de La Capa, un restaurante cinco estrellas en Carabanchel que es un verdadero hallazgo. Es un sitio donde tres socios te reciben como de la familia, haciendo que te sientas en casa desde el primer momento. Han mantenido la esencia del barrio y han reformado lo mínimo, ni un garito moderno aquí, solo buen rollo y un ambiente auténtico. La comida y el vino son de muerte, y encima el personal es súper majo, ¡qué más quieres!
Cuando fuimos, empezamos a lo grande con un cava que estaba fresco y listo para brindar. Las croquetas de gorgonzola fueron un punto alto, sobre todo cuando las combinamos con un vino tinto y uno naranja que nos recomendaron. Luego llegaron unos rollitos (lumpia) que estaban para morirse. Y si piensas que no te gusta el requesón, ¡prepárate! Porque con miel te va a sorprender, como a mí, que me voló la cabeza. La factura no se dispara, así que con unos 20-30€ por persona salimos bien cenados.
Oye, y lo mejor de todo, si buscas un bar de toda la vida pero con un toque fresco, La Capa tiene lo que necesitas. Han recuperado un antro del barrio y han mantenido todo su encanto original. Tienes tapitas españolas clásicas y un par de giros modernos, además de opciones vegetarianas que no esperabas, como un pastel de rábano que nos dejó a todos sorprendidos. En nuestro paso, nos atendieron de maravilla y el ambiente era ideal para una buena charla. Eso sí, si piensas en ir el finde, ¡mejor escribe para reservar!
Ah, que no se me olvide, este sitio puede albergar a unos 40 comensales cómodamente. Así que, ya sabes, tienes que probarlo sí o sí, porque esto no es solo un restaurante, es un ejemplo de lo que deberían ser los bares en Madrid. ¡Volveré una y mil veces!
Qué tipo de productos utiliza La Capa en su cocina
Ya te digo que La Capa es un sitio que no puedes dejar pasar si estás en Carabanchel. El ambiente es viejoven, mezcla esa tradición que te hace sentir en casa pero con un rollo fresco y moderno. Arturito, Antonio y Martín han resucitado la mítica cafetería y han montado un restaurante que rinde homenaje a lo clásico sin olvidarse de las ganas de innovar. 5 estrellas en mi libro, para que no se te olvide.
Si te tiras a probar el menú del día, por 23 € te llevas pan, judías viudas, un plato principal y postre. Y eso ya es una buena opción. Pero los platos que no te puedes perder son de otro planeta. La lumipia, una receta filipina parecida al rollito de primavera, es una locura con esa salsa agridulce. La ensaladilla rusa, aunque le haría falta un pelín más de mahonesa y unos picos de pan que te hagan tilín, sigue siendo un buen entrante para compartir con un vermut y unas gildas con los colegas.
Pero espera, que no me olvido de los huevos fritos con kokotxas, esos tienen un aspecto brutal, y además la salsa pil pil es un inventazo para mojar pan de panic. Y no puedes dejar de probar su escalope La Capa. Perder el tiempo cortando un filete no es lo que buscamos, aquí se corta sin cuchillo, ¡así de tierno te lo traen! No llegamos a probar los postres, pero el requesón y miel estaba llamando mi nombre.
En cuanto a los vinos, tienen una selección que flipas. Vino de la casa en porrón, y eso siempre da un toque especial. La carta blanca tiene unas 20 referencias, y en la roja hay vinos a precio de coste que son una ganga, un capricho si quieres impresionar a alguien. Así que si te juntas con tus amig@s, este sitio es el plan perfecto de 30 a 40 € por cabeza.
¿Y qué tipo de productos utilizan en su cocina? La respuesta es sencilla: productos de primera calidad. Todo lo que ponen en el plato lleva ese sello de cuidado y buen hacer, desde los ingredientes hasta la presentación. Así que, ya sabes, si quieres buen rollo, buen comer y un ambiente que mola, ¡tienes que caer en La Capa! Nos vemos ahí, que seguro lo pasamos bomba.
Cuál es la política de precios del restaurante La Capa
Si estás buscando un buen plan en Madrid, La Capa en C. Condes de Barcelona, 8, Carabanchel es el sitio que no te puedes perder. ¡Ya te lo digo, tenía tantas ganas de venir que por fin llegó el día y ha superado mis expectativas con creces! El tridente de Arturo Piru y Martinxo es de locos. Hablamos de una comida y unos vinos que, si quieres ser feliz, tienes que probar. Siendo realista, el precio por persona se mueve entre 40 y 50 €, pero vale cada céntimo por la experiencia. Comida: 5 stars, Servicio: 5 stars, Ambiente: 5 stars. No hay duda, necesitas ponerlo en tu lista.
Lo mejor de La Capa es el ambiente, es como sentirte en casa. El vino está cuidadosamente seleccionado y le da un toque especial a la experiencia. La cocina celebra lo mejor de nuestra gastronomía y es fácil perderse en la conversación con amigos. Además, el ambiente es acogedor y cálido, así que la ganas de quedarte se sienten desde el primer momento. Si piensas en ir a cenar, aquí te gastas entre 20 y 30 € por persona, pero vamos, la calidad lo merece. Repetirás seguro, ¡y lo sabes!
Claro, no todo es perfecto. Escuché de una situación en una noche de sábado donde un chico llegó a las 23:20 queriendo tomar un par de vinos y se encontró con que el salón ya iba vacío, y para colmo, ¡el lugar cerraba! Así que, ojo, asegúrate de ir con tiempo, porque te quedas con las ganas y eso molesta. Eso sí, el ambiente sigue siendo 5 estrellas, así que si llegas en buen momento, ¡puede ser una noche memorable!
Por otro lado, he visto algunas reseñas donde se quejan del menú y los precios, pero honestly, si estás buscando una experiencia gastronómica super específica, La Capa puede no ser para ti. Encontré que algunos se sienten un poco perdidos sin tener una carta a la vista. Pero para mí, la política de precios se mueve en un rango de 20 a 50 €, dependiendo de la comida y los vinos que elijas, y aunque hay alternativas, la experiencia vale la pena si te encanta el vino natural y la buena conversación. ¡Así que ve y disfruta!
Se pueden encontrar vinos a buen precio en La Capa
Y mira, hablando de La Capa, ya te digo que este sitio en C. Condes de Barcelona, 8, Carabanchel, 28019 Madrid tiene su rollo. Con 4 estrellas en general, está bastante decente en cuanto a ambiente y lo que ofrecen, aunque hay que aclarar que la comida no siempre da en el clavo. La música suena bien, y el vino es riquísimo, pero lo que es la comida, vienen acostumbrados a porciones muy pequeñas. El rollo asiático que tienen está bien, pero hay otras cosas que no terminan de convencer. La ensaladilla rusa, por ejemplo, está bien rica, pero con un poco más de atención podría estar mejor. Personalmente, creo que deberían abrirse más a la gente del barrio y hacer sentir a todos bienvenidos.
No me quiero olvidar de los que han tenido experiencias super chulas. Un grupo cenó el día de San Isidro y se fueron encantados. 5 estrellas se llevaron por los entrantes sorprendentes y los platos principales, como las kokotxas y la pasta. Cuentan que no hubo espera y el ambiente era perfecto, ideal para relajarse un rato después de un día movido. Y si se dejan guiar en el menú, parece que acaban satisfechos. El precio ronda entre 20-30 € por persona, que es buen precio por un rato agradable.
Pero, en el otro lado de la balanza, hay quienes no lo perdonan. Algunos se han llevado una sorpresa negativa tras probar el servicio. Gente que dice que el servicio es malo y que hay un total desorden. Te sientes ignorado, con platos sucios y mucho ruido. No es que la comida sea horrible, sino que el trato deja mucho que desear. 1 estrella le han dado algunos que se han sentido como un estorbo en vez de clientes.
Ahora, en cuanto a los vinos a buen precio... pues mira, las críticas son un poco contradictorias. Algunos sí que han comentado que hay un buen vino, pero otros se han quejado de que te ponen lo que quieren y no ofrecen una variedad clara de precios. Así que, si te dejas llevar y pides, igual te sorprenden, pero te diría que no vayas esperando encontrar esos vinos a precios asequibles.
Qué atractivo especial tiene la sobremesa en La Capa
La Capa, en C. Condes de Barcelona, 8, Carabanchel, es un sitio donde te da curiosidad volver. La primera visita fue un descubrimiento, con una cocina rica y unos vinos que te hacen querer repetir. La atención estuvo muy cercana, y ya se siente como un lugar donde quieres llevar a tus amigos. Pero la segunda vez fue un poco desastre. Fui con un grupo y parecía que al personal no le importaba un pimiento. Tardaron en traer la cubitera y cuando pedías un vino, ni te preguntaban. ¡Vaya faena! Solo recuerdo las polentas y las cocochas que estaban ricas, pero lo demás, meh. La cuenta llegó antes que los postres. No sé si volveremos con esa experiencia.
En cambio, hay opiniones que se desmarcan. Algunos han tenido experiencias casi perfectas. Al parecer, el personal es increíblemente amable. Imagina ir con un carrito de bebé y que tengan todo pensado para que estés cómodo. Eso sí que es un punto a favor. La comida también parece estar bien, con platos como las kokotxas al pilpil que, aunque algunos digan que se pierden los sabores, están bien valoradas por otros. La ensaladilla también tuvo buena crítica, y si la entrecote pasa la prueba del punto de cocción, ya es un éxito. Es un sitio donde, a pesar de las críticas, muchos vuelven con ganas de probar más.
El atractivo especial de la sobremesa en La Capa parece ser el ambiente. Cuando están bien organizados, el ritmo de la cena es perfecto. La gente se siente cómoda, se crea un buen rollo y las charlas fluyen. Sabes que si te quedas a charlar, no te van a echar. Hay una sensación de que aquí puedes disfrutar de la comida y la compañía sin prisas, lo que siempre suma. Así que, aunque haya días que no dan la talla, parece que hay más razones para volver que para no hacerlo. ¡Una mezcla de sensaciones que no se pueden dejar pasar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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