La Casa de Cano

La Casa de Cano

Hoy les traigo el chisme de La Casa de Cano, un bar de tapas que tenés que visitar en Alpedrete, justo en Plaza Vicente Guillén Zamorano, 4. Si eres de los que disfruta de una terrazita en verano, este es tu sitio. El lugar tiene ese rollo acogedor que te invita a quedarte un rato, y su oferta de tapas tradicionales hace que no quieras irte sin probarlas.

Lo que más piden aquí es el laing, la morcilla y, aunque su cerveza no es la favorita de la mayoría, la atención del personal es top. ¡De verdad, tienes que comprobarlo! Con una buena puntuación de 4 sobre 5 en TodoBares, seguro que no te defrauda. Así que, si buscas un plan chido para disfrutar de unas tapas en Alpedrete, La Casa de Cano es el lugar.

La Casa de Cano

Bar de tapas
Valoración media: 4
Opiniones: 634 Reseñas
Dirección: Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4, 28430 Alpedrete, Madrid
Teléfono: 918 57 13 23

Página web

Mapa Ubicación La Casa de Cano

Dónde se ubica "La Casa de Cano"

¿Has oído hablar de La Casa de Cano? Es un bar de tapas que está en Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4, 28430 Alpedrete, Madrid. Si buscas un sitio que tenga buena onda, este es el lugar. Tienen una terraza superagradable, ideal para disfrutar en verano con amigos. El menú es muy variado y puedes encontrar de todo. Te aseguro que el servicio es de 5 estrellas, son rápidos, amables y siempre están al quite. Además, la relación calidad-precio es excelente. ¡Es un sitio totalmente recomendable! Yo, si vuelvo, repetiré sin duda. Gracias por siempre ofrecer una fantástica atención.

Y, oye, te cuento que yo estuve allí después de una ruta chula subiendo al pico de Peñalara. Era un buen plan terminar la aventura en un bar bonito como este, sobre todo en cualquier época del año. Era un desnivel de 700 metros y recorrimos unos 13 km con un chavalito de 7 años, ¡un campeón total! Después de eso, una buena tapa y algo fresco en la terraza de La Casa de Cano fue la guinda del pastel.

Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado de algunos que han tenido una experiencia lamentable con el dueño. Se cuenta que un cliente y su madre fueron a tomar algo y les tocó aguantar el trato horrible del dueño, que se les puso chungo porque pedían tapas. Un descontrol total, y olvídate de ese rollo. La actitud de un propietario puede arruinar el sitio que, de otro modo, tendría un ambiente impresionante. Aun así, muchos coinciden en que el ambiente es muy casero y la calidad de los productos es buena, aunque han habido días de tortilla de patata que no han sido las mejores.

Así que ya sabes, si buscas un buen plan para comer o tomar algo en Alpedrete, La Casa de Cano es una opción, siempre y cuando el dueño esté de buen humor. ¡Y no lo olvides! Está en Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4.

Cuál es la dirección exacta del bar

La Casa de Cano es uno de esos lugares que cuando entras, te das cuenta de que has cometido un error. Cutre no es exactamente la palabra, pero se le acerca. Dentro todo parece guarrete, como si no hubiera visto una escoba en semanas. La comida que te sirven es totalmente batallera, no te esperes nada gourmet aquí. Si solo quieres tomarte una cerveza y pasar el rato, pues no está tan mal, aunque te clavan por un servicio que deja mucho que desear. 20-30€ por cabeza para salir con una sensación de que te han dado un palito, la verdad es que decepcionante. El ambiente, mejor ni hablar: olorcillo a tabaco que se te queda en la ropa, un horror.

Lo de la atención al cliente es para flipar. Ese camarero que nos atendió, un moreno con pelo rizado, no estaba ni para trabajar. Desde que llegó, su actitud era más fría que una piedra. Muy desagradable, la verdad, no miraba a la cara y, para colmo, ¡dando patadas a las sillas como un niño malcriado! Pedimos oreja y, la verdad, ni fú ni fá, como para volver. No me gusta que me traten como ganado, y aquí lo hacen a gusto.

Otra vez que fui con la familia para una merienda fue un drama. El trato fue sumamente descortés y hasta violento. Pedimos la hoja de reclamaciones y ni eso nos dieron. Los niños lloraban del susto, y acabamos yendo a la policía para dejar constancia de lo que pasó. Antes habíamos estado otras veces y nos habían tratado genial, pero ahora es un desastre total. Sin duda, no volveremos.

Y para rematar, también hubo un episodio en el que hicimos una reserva para un cumple. Resulta que llegamos tres minutos tarde, y el dueño ni se molestó en comprobar nuestra reserva. El trato fue tan desagradable y maleducado que nos quedamos alucinando. Así que, si buscas un bar para pasarla bien, La Casa de Cano no es el sitio.

Si quieres saber la dirección exacta, está en Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4, 28430 Alpedrete, Madrid. Pero, sinceramente, te recomendaría que busques otro lugar.

Qué tipo de establecimiento es "La Casa de Cano"

Y, bueno, si estás buscando un plan chido, te tengo que hablar de La Casa de Cano. Este bar de tapas es un mini paraíso en Alpedrete, justo en Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4. La vibra aquí es súper acogedora, ideal para pillar una buena mesa y disfrutar con amigos. Las tapas tradicionales son la bomba, y si no pruebas el pincho de tortilla, te estás perdiendo algo grande, de verdad.

He escuchado a mucha peña que le van las raciones, y vengo a confirmar que han acertado de lleno. Raciones muy ricas y a un precio más que correcto, o sea, una cena para cuatro adultos y dos peques, bebidas incluidas y no te gastas ni 50€... ¡Bravo! Entre las clásicas ensaladas, alitas y calamares, no me puedo quejar de nada. La camarera, aunque a veces puede que le falte un poco de ritmo, siempre ha estado en su sitio.

Ahora, no voy a mentir, también han tenido sus momentos bajos. Una vez escuché de un grupo que, después de 45 minutos, se fue sin ser atendido, y eso no es lo que quieres que te pase. El servicio tiene que ser amable y rápido, y más cuando la comida llama. Pero cuando todo va bien, el ambiente es de 5 estrellas, sin duda. Todos los que he visto salir de allí lo han hecho con una sonrisa y con ganas de volver.

Para resumir, La Casa de Cano es un bar de tapas donde puedes disfrutar de comida rica en un ambiente espectacular. Perfecto para dar un buen rato con amigos, aunque haya que tener un ojo abierto para el servicio. Y, hola, ¿quién no ama una buena tapas en buena compañía?

Qué tipo de comida se ofrece en "La Casa de Cano"

Mira, si estás pensando en caerle a La Casa de Cano, mejor que lo pienses dos veces. Antes molaba, cuando estaba Chema al mando, pero ahora es un desastre. Hace un par de meses fuimos y la cosa ya pintaba mal, pero hoy quisimos darle otra oportunidad. Fatal. La comida tarda un montón en llegar, y cuando lo hace, ¡zas! Te traen unas brochetas de pollo crudas y unas croquetas que, si se caen al suelo, se rompen los azulejos. Súper aceitosa la comida, en serio, no podía con ella. En servicio, a mi parecer, se llevan un 0.

Eso sin contar el ambiente, porque el personal no da una. Nos quedamos a escuchar comentarios entre los camareros y vaya tela, llamando paleto a un cliente mientras todos estábamos ahí escuchando, como si no tuviéramos nada mejor que hacer. Así que la decisión de darnos la vuelta fue fácil. Si no saben cuidar a la gente que les da de comer, como que a mí no me ven más.

Y ya no hablemos del servicio al cliente, porque eso sí que es un manual de cómo cargarse un local en menos de lo que canta un gallo. Si la cagas con una reserva, no puedes dejar a la peña tirada como si no pasara nada. Eso es de ser un poco torpe. Recibí la morcilla frita que pedí a través de la app Phenix y directamente a la basura que fue. Malísima. Así que, en resumen, la comida en La Casa de Cano no tiene muchas luces. Hay tapas y cositas como brochetas o croquetas, pero la verdad, la calidad ha bajado tanto que te dan ganas de legar la cuenta y salir pitando. No lo recomiendo ni por si acaso.

Es recomendable visitar "La Casa de Cano" en verano

Mira, hace un par de semanas fuimos a La Casa de Cano a tomarnos un par de combinados y cervezas. Mi amigo, que siempre tiene que ser el especial, pidió su whisky en vaso ancho. Y tú no sabes la que se lió, ¡el dueño se puso como loco! En lugar de ser amable, empezó a gritar que a él no lo respetaban y que iba a “arrancar cabezas”. Te juro que no exagero. Yo le pedí un poco de calma, y ya ves, ¡me mandó a paseo! Al final, tres de nosotros nos levantamos y nos fuimos, aunque mi colega se quedó, diciendo que a él no le asustaba nadie. Y la verdad, era más que obvio que le asustaba un poco, pero bueno, cada uno con su rollo.

Luego, no sé qué le pasó a la tortilla de patatas, pero tenía que ser la peor que he probado en mi vida: seca y sosa. Fue un auténtico horror. Y ni hablemos del trato, que parecía que estábamos pidiendo limosna. Aunque tengo que decir que, por otro lado, hay quien ha tenido buenas experiencias: unos amigos comentaron que las croquetas caseras son de lo mejor y que el servicio puede ser excelente en determinados momentos. Pero con tanta queja en el aire, parece que la consistencia brilla por su ausencia.

Y es que, a pesar de ser un lugar coqueto, la forma en la que tratan a los clientes deja mucho que desear. Si tardan en atenderte y además te miran mal cuando pides la cuenta, pues apaga y vámonos. Hay quien dice que, por lo menos, la comida está buena, pero con los camareros corriendo y estresados, es fácil que se les pase algo por alto. Y claro, con tantos clientes, el servicio se resiente y se vuelve lento.

Si me preguntas si es recomendable visitar La Casa de Cano en verano, la respuesta es un poco complicada. Por un lado, tienen una terraza buenísima, y cuando el clima se pone agradable, se llena de gente que va a disfrutar. La cerveza está fría y los aperitivos son decentes. Pero con el servicio tan irregular, te puede salir la visita cruzada. Así que, si decides ir, ve con paciencia y prepárate para lidiar con un poco de caos. Quizás, para disfrutarlo al máximo, mejor evitar las horas pico y darle una oportunidad entre semana. ¡Tú decides!

Cómo es el ambiente en "La Casa de Cano"

¡Ya te dije que La Casa de Cano es un buen sitio! Con 4 estrellas, es perfecto para cenar en familia. Tienen una carta bastante extensa, así que no tienes excusa para no encontrar algo que te guste. La hamburguesa... ¡buah! Riquísima. Y están en una plaza peatonal, por lo que si llevas a los peques no hay problema. Aunque, ojo, se llena un montón, así que si vas a cenar, mejor ve con tiempo porque se hace complicado coger mesa. Y no te sorprendas si tardan un poco en servir, es lo que tiene la movida de tanto jaleo.

Y hablando de servicio, ahí te va: ¡5 estrellas! Un ambiente super familiar y cercano. Los camareros son un encanto, siempre con una sonrisa en la cara. Y las tapas, madre mía, ¡exquisitas! Te aseguro que no te vas a querer ir sin probar el revuelto de morcilla o los huevos rotos con chistorra. La comida es de 10, y el trato ni se diga. Sin duda, ¡repito!

Si te apetece algo más rápido, puedes ir a tomarte una cerveza, que tienen un menú diario a buen precio. ¡Solo 10-20€ por persona! La terracita también está bien, y el ambiente es bastante agradable, aunque ten en cuenta que si te viene ganas de cena y el local está a reventar, puede que tengas que hacer una pequeña espera. Pero cada bocado de la oreja a la plancha o las croquetas vale la pena.

Entonces, ¿cómo es el ambiente en "La Casa de Cano"? Es tranquilo y acogedor, una plaza donde la gente se siente en casa, ideal para disfrutar unas cañas o un buen menú con amigos y familia. Te lo aseguro, cada visita se convierte en un planazo, y el buen rollo está garantizado.

Cuáles son algunas de las tapas más populares en el bar

Te cuento que, si vas a La Casa de Cano, por lo general estarás al tanto de las opiniones. Hay de todo, desde el propietario borracho que parece que no entiende que no siempre hay que liarla, hasta el ambiente de bar de pueblo que te hace sentir cómodo. Ya sabes, lo típico, 20-30 € por persona si decides comer algo, y al final, la comida es decente, pero el servicio es otra historia. Lo más jodido es que a veces esa camarera te trata como si fueras un extraterrestre. Un 1 en servicio porque muchas veces parece que le molesta tener que atenderte.

Ahora, si quieres escuchar un lado más positivo, hay quienes juran que las cañas las tiran con mucho arte, y que el menú diario es un pepino, con la comida casera que se hace con cariño. Te hablo de un entrecot que está de lujo y un menú de fin de semana que no te dejará con hambre. La verdad, es que parece que algunos lo disfrutan un montón y lo califican con 5 estrellas. Vamos, que no todo es malo.

Hablando de la fachada de la Casa de Cano, es una pena que esté un poco aislada en el casco urbano de Alpedrete. El lugar tiene una curiosidad arquitectónica que llama la atención, aunque a veces se pierde entre todo lo demás. La plaza con el ayuntamiento y la iglesia al lado le da un toque. Prometo informarme más sobre la historia del lugar y volver a dar mi opinión con más detalles.

Y si te preguntas qué tapas probar allí, no puedes dejar pasar el pincho de tortilla. Ese que viene de lujo con la bebida, junto a otros aperitivos que te ponen al pedir tu cerveza o Coca-Cola. Según muchos, son de lo mejor. ¡Ah! Y si lo tuyo es un buen trato en un bar de pueblo, aquí el menú diario es muy económico y te invitan a una comida por cada cinco que tomas. A pesar de sus altibajos, hay motivos para ir a dar una vuelta y disfrutar de unas tapas en La Casa de Cano.

Qué platos se destacan en el menú de "La Casa de Cano"

Venga, hablemos de La Casa de Cano, ese bar de tapas en Alpedrete que, si no lo has probado, deberías pensarlo. La verdad es que tiene 4 estrellas y la relación calidad-precio del menú es bastante buena. La carta tiene de todo: raciones y picoteo para que escojas lo que más te apetezca, y los platos están muy bien elaborados. Es como un buffet de felicidad, ¿me sigues?

Además, una de las cosas que más flipan es que el trato siempre es genial. Cada vez que hemos ido, nos han atendido de maravilla. Las raciones son generosas y, ¿qué más quieres?, muy ricas. Es ideal para disfrutar unas cervezas y pasar la tarde con los colegas. Ah, y tienen esos botones para llamar al camarero, ¡así que te atienden volando! No hay que esperar una eternidad para que lleguen, lo cual se agradece.

Ahora, no todo es perfectísimo. Este lugar tiene sus altibajos. En una ocasión, escuchamos una discusión fuerte entre el dueño y un empleado. La verdad, no es lo que quieres ver mientras disfrutas de tu comida. Las cosas del trabajo deberían arreglarse en la intimidad, ¿no crees? Un jefe no debería tratar así a su gente, eso me dejó con un mal sabor. Aunque el empleado se despidió bien al marcharse, es un claro ejemplo de que algo está fallando.

Sobre el menú, si te preguntas qué platos destacan, no te puedes perder los huevos rotos, las chuletillas o un revuelto que son perfectos para un buen fin de semana. Y para una cena rápida, un bocata de jamón acompañado de una cerveza fresquita es un acierto total. Así que, ¿qué esperas? ¡A darle un vistazo a La Casa de Cano!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados