La Taberna del Viajero

La Taberna del Viajero

Si buscas un buen sitio para comer en San Lorenzo de El Escorial, no puedes dejar de visitar La Taberna del Viajero. Este bar restaurante está en C/ Floridablanca, 4, y es un lugar donde la cocina española se siente como en casa. Con una valoración de 4.3 sobre 5 y más de 1368 opiniones, el ambiente acogedor y la decoración tradicional te harán sentir que has dado un salto a una taberna clásica. Aquí puedes disfrutar de unos singulares callos, un bacalao casero y un rape perfectamente elaborado que te dejarán con ganas de más.

Este rincón tiene esa vibra caliente y familiar ideal para compartir una buena comida con amigos o la familia. Además, sus precios son más que razonables, así que no tendrás que vaciar el bolsillo para comer bien. La calidad de la comida lo vale, y para facilitarte, ofrecen distintos métodos de pago. Así que, si quieres disfrutar de unas raciones y tapas de cocina casera que no decepcionan, ya sabes, La Taberna del Viajero es el plan perfecto.

La Taberna del Viajero

Bar restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.698 Reseñas
Dirección: C/ Floridablanca, 4, 28200 San Lorenzo de El Escorial, Madrid
Teléfono: 918 96 20 89

Horarios La Taberna del Viajero

DíaHora
lunesCerrado
martes10:00–17:00
miércoles10:00–17:00
jueves10:00–17:00
viernes10:00–20:30
sábado10:00–20:30
domingo10:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Taberna del Viajero

Dónde se encuentra La Taberna del Viajero

¡Ey, colegas! Si andáis de paseo por El Escorial y queréis llenar la pancita, tenéis que pasar por La Taberna del Viajero. Este bar restaurante está en Calle Floridablanca, 4 y tiene un rollo bastante chill, sin grandes pretensiones. A mí me parece un sitio perfecto para una comidita después de visitarlo todo. Tienen un menú reducido, pero no hay problema en adaptarlo a lo que queráis.

Mientras esperábamos la comida, nos pusieron unas minitostas de picoteo que estaban de lujo, y eso siempre es un buen toque. Yo pedí un menú normal y otro especial. En el normal tuve judiones (buenos, no voy a mentir) y unos calamares a la andaluza que, aunque eran más pota que calamares, no estaban mal. De postre, una crema catalana que estaba bien rica. El menú especial fue lo más: risotto con queso de cabra (sabroso, aunque puede empalagar un poco) y rabo de toro guisado que fue delicioso. Sin duda, lo mejor que probé .

El local es acogedor, no muy grande, y se llena rápido, así que mejor hacer reserva. Los camareros son majos y atentos, así que no te preocupes por el trato. La relación calidad-precio está muy bien, con precios que van de 10 a 20 € por persona. Ah, y si necesitáis aparcar, hay zona azul por la calle o un parking a un par de minutos andando.

Así que, si os estáis preguntando dónde encontrar La Taberna del Viajero, ya sabéis: en la Calle Floridablanca, 4 en San Lorenzo de El Escorial. ¡No os lo perdáis!

Qué tipo de comida ofrece La Taberna del Viajero

Si estás por San Lorenzo de El Escorial, La Taberna del Viajero es un plan que no puedes dejar pasar. Te hablo de un bar restaurante en la Calle Floridablanca, 4, donde te van a tratar como en casa. Las 4 estrellas que le dan son más que merecidas. Comida tradicional madrileña que te va a dejar el estómago feliz. Yo probé los judiones y, mano de santo, estaban impresionantes. Los callos son otra cosa que no puedes dejar pasar, ¡rica picantez!

Y si eres de los que disfrutan de un buen plato de huevos rotos, aquí los sirven con morcilla y nueces y son una delicia. Además, el ambiente es de lo mejor. Te recomiendo que vayas en grupo, de 3 a 4 personas es ideal para disfrutar de la terracita. Eso sí, ten en cuenta que si sopla el viento, se puede poner un poco fresquito. Ah, y reservar es clave si no quieres quedarte sin mesa, el local no es muy grande y se llena rápido.

El servicio es de 10, los camareros son súper agradables y te atienden de lujo. Además, si llamas para reservar, el aperitivo que te ponen mientras esperas es un detalle que se agradece. En cuanto a lo que comes, los platos son abundantes y llenos de sabor. Ya te dije que los callos son espectaculares, pero no olvides la sopa de cocido, el entrecote y las albóndigas, que también son un must.

Desde los judiones de la Granja hasta la sopa castellana, y no olvides dejar espacio para el postre: la crema catalana y la tarta de queso son un final perfecto para una comida así. ¡Vas a querer volver!

Cuál es la calificación general del restaurante

Eso que dices de La Taberna del Viajero, ¡totalmente cierto! 5 estrellas bien puestas desde mi primer bocado. Fuimos ayer a comer el menú del día y, la verdad, fue un descubrimiento sorprendente. Un martes sin reserva y, sinceramente, apenas esperamos unos 15 minutos. Desde que entramos, el trato fue súper cercano, como si nos conocieran de toda la vida.

La comida, Dios mío, se nota que es casera, algo que hoy en día se está perdiendo. Los judiones de la Granja son un must. ¡Espectaculares! Y no hablemos de la crema catalana, que estaba fina fina. Es un sitio que de verdad merece la pena descubrir si buscas buena comida casera y un servicio atento. Por lo que pagamos, entre 10 y 20 € por cabeza, la relación calidad-precio es inmejorable.

Y lo mejor de todo es que tienen un ambiente bien chido. Comimos en un lugar tranquilo, donde se puede conversar sin problemas. Por cierto, si vas con tu mascota, la terraza es el lugar ideal. Otro punto a favor: hay muchas plazas libres para aparcar, así que no tendrás que dar mil vueltas. La ubicación es perfecta, justo antes de llegar al monasterio.

Si quieres buena comida y un ambiente acogedor, no dudes en hacer una reserva, sobre todo si planeas ir el fin de semana. Así que, ¿cuál es la calificación general del restaurante? Pues si me preguntas, claramente 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. ¡No se lo pierdan!

Cuántas opiniones ha recibido La Taberna del Viajero

Ya os digo, La Taberna del Viajero es un lugar que no te puedes perder. Si pensabas que comer a las 17:00 era un reto, aquí no hay problema, ¡la comida está de 10! Pedimos callos, croquetas y espárragos rellenos de salmón, y aunque la hora era inusual, todo estaba espectacular. Los chicos que atienden son un amor, súper amables y siempre listos para hacerte sentir en casa. Y no os olvidéis del café, que está de vicio. Con un precio que ronda 10-20 € por persona, ¡no hay excusa para no repetir! Comida, servicio y ambiente, todo un 5 estrellas.

Si vienes a visitar el Escorial, no puedes dejar de probar este sitio. Ubicación perfecta, atención de lujo y sabores españoles que te van a hacer la boca agua. Al final, todo sabe delicioso. Y el precio sigue siendo un chollo. Yo me quedé con la sopa de cocido y fue una gran elección. No me puedo imaginar un mejor complemento tras un día de turismo. De verdad, si te gusta comer bien, este es el sitio que necesitas.

Fuimos un sábado después de una buena ruta de senderismo y, menos mal que reservamos con antelación porque estaba a tope. La comida de menú que nos ofrecieron no decepcionó: judiones, entrecot y panacota (aunque esa me pareció un poco dulce). El rabo de toro guisado, por otro lado, ¡una pasada! Por 18,50 €, estás comiendo como un rey. La atención fue cercana y, además, te deja a dos pasos del monasterio. Yo salí encantado y con ganas de volver.

Aparte, tengo que destacar lo atento que fue Mario. Entre alergias y comidas complicadas, se encargó de que todo fuese perfecto. Las croquetas estaban tan buenas que debería haber traído un tupper. La mezcla de buen ambiente y trato genial hace de este sitio un lugar 100% recomendable. Imagina comer rabo de toro, judiones y terminar con tarta de queso, todo por un precio brutal.

Hablando de opiniones, parece que La Taberna del Viajero se ha ganado varios corazones con una buena cantidad de valoraciones, ¡totalmente merecidas! Con todo lo que he escuchado, se puede concluir que estamos hablando de cinco opiniones de cinco estrellas. Y lo que más me emociona es que me estoy empezando a quedar con ganas de más.

Qué platos recomendados se pueden encontrar en el menú

Y hablando de sitios donde comer bien, La Taberna del Viajero en la C/ Floridablanca, 4, es un auténtico hallazgo. Fuimos cuatro, dos adultos y dos niños, a probar su menú y la verdad, nos salió por 57 euros. El menú especial, un menú normal y dos medias raciones para los enanos. Te digo que todo estaba de rechupete, pero si tengo que destacar algo, son sin duda los judiones. ¡Esos son espectaculares! Y los peques no paraban de comerse las albóndigas, que les encantaron.

Los postres, ¡ni te cuento! La panacota de caramelo que pedimos fue una locura, increíble. Se nota que todo lo hacen con cariño y no escatiman en calidad. Y ya que estábamos, nos quedamos a disfrutar del ambiente en la terraza, que es bastante agradable, aunque el salón interior también tiene su encanto. El sitio está justo al lado del Real Monasterio, así que lo puedes combinar con una visita cultural sin problemas.

Pero un consejillo: si decides ir a comer ahí, reserva tu mesa. Nos encontramos con un montón de gente que se quedó sin sitio porque el local se llenó rapidísimo. Una pena, la verdad, porque se estaban perdiendo un buen comidón. En cuanto al servicio, el camarero fue super amable y atento, nada que ver con esos sitios fríos y distantes. A mi hijo de 8 años, que es un poco exigente con la comida, le encantó todo, y eso ya es un buen indicador.

Sobre los platos recomendados en el menú, tienes que probar lo mencionado: judiones de la Granja, crema catalana, tarta de queso, y si eres amante del mar, no dudes en pedir el bacalao a la vizcaína o el rabo de toro. Te aseguro que no te arrepentirás. ¡Gracias por el buen rato, Taberna del Viajero!

Cuál es la atmósfera del lugar

Mira, ya te digo que La Taberna del Viajero no es el lugar más top para ir a disfrutar de una buena comida con amigos, pero tiene su rollo. 4 estrellas es lo que le dan, y la relación calidad-precio está bien para salir del paso. Si solo buscas un sitio para charlar y comer algo sin complicarte la vida, puede servir. Pero, ojo, si quieres algo más cuidado, quizás deberías buscar otro sitio. El local es pequeño y en pleno febrero podías sentir un poco de frío porque la puerta estaba abierta todo el tiempo. ¡Déjate de cosas! Si quieres comer caliente allí, avisad, porque los platos, salvo el entrecot, salieron tibios, y hubo que pedir que calentaran alguno.

El rabo de toro tenía buen sabor, pero le faltaba cocción. Un rabo bien hecho debe despegarse del hueso, ¿sabes? La tarta de queso también fue un chasco. Evítala a toda costa. Sin embargo, al menos el vino estaba de lujo, y eso que era de menú. Cada botella extra que pedimos también la cobraron a un precio bastante razonable. Para comer allí, es necesario reservar, sobre todo si quieres hacerlo dentro, que es donde se siente un poco más acogedor, aunque tampoco esperes un gran ambiente.

Ahora, hablando de la atmósfera, hay que decir que el sitio tiene un aire acogedor, aunque con eso de la puerta abierta en invierno no ayuda mucho. El ambiente es más bien relajado, sin pretensiones, lo que lo hace ideal para una quedada con amigos tras un paseo por el Escorial. La gente parece disfrutar, pero no esperes gala ni lujos, solo buena onda y un par de platos que, aunque no sean la bomba, te dejan satisfecho. Así que si te pasas, disfruta de esos judiones de la Granja, que son un must, y ve con ganas de pasar un buen rato, que al final eso es lo que cuenta.

Es La Taberna del Viajero un lugar adecuado para ir en familia

Hombre, ¡la Taberna del Viajero es un acierto total! Después de subir esa cuestecita eterna desde el pueblo hasta el monasterio bajo el sol de julio, llegar aquí es como aterrizar en el paraíso, te lo juro. El camarero nos recibió con la mejor actitud y, mira, ya con eso empezamos bien. Nos sentamos en la terraza, que tenía unas vistas espectaculares y se estaba fresquito, perfecto para relajarse un rato. La comida, ¡ni hablar! Justo lo que necesitamos para recargar pilas antes de seguir explorando El Escorial. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Volveremos, sin duda. Se nos quedaron tantas cosas por ver en el pueblo…

Si te pilla de camino al monasterio, no dudes en parar. Hicimos bien en reservar, se nota que es un sitio popular, y la verdad, ¡no nos decepcionó en absoluto! Comida riquísima y el camarero, un crack, súper amable. Lo mejor de todo fue la variedad en el menú: unos judiones de la Granja que estaban para chuparse los dedos, un rabo de toro que ni te cuento, y de postre, una panacota con caramelo que es un pecado no probar. En cuanto al ambiente, un poco menos aclamado (3 de 5), pero lo compensa todo lo demás. El precio, súper asequible, entre 10-20 € por persona.

Te diré, tuvimos un sábado redondo. Preguntamos por mesa y nos atendieron de inmediato, sin esperar ni un segundo. La oferta del menú era de miedo, varios primeros y segundos a elegir, más bebida, pan y postre por solo 18€. Yo me hice con una vieira con merluza y gambas y un entrecot que me dejó sin palabras. Las porciones son generosas, así que si te pasas, no hay hueco para el postre. Pero eso sí, mientras tanto nos estaban sirviendo vino de la casa en ampolla y, la verdad, el trato fue inmejorable. Siempre pendientes de nosotros, ¡ni un solo plato pasó frío!

Y claro, la gran pregunta: ¿es La Taberna del Viajero un lugar adecuado para ir en familia? Totalmente. Hay un ambiente acogedor, buena comida para todos los gustos y precios que no rompen el bolsillo. Así que ya sabes, si vas con peques o gente mayor, ¡aquí encontraréis algo para todos! Recuerda, que aquí el servicio y la comida están a otro nivel, así que no te lo pienses y haz una parada obligatoria.

Los precios en La Taberna del Viajero son accesibles

Mira, cuando te digo que La Taberna del Viajero es un sitio que no te puedes perder, lo digo en serio. Este bar restaurante está en C/ Floridablanca, 4, en San Lorenzo de El Escorial, y la experiencia es de 10. La comida es riquísima y a buen precio. Si vas, prepárate a soltar entre 10 y 20 € por persona. Tienes un menú del día que es perfecto para los turistas, y si prefieres raciones, tapas o meriendas, aquí tienes de todo. El servicio es rápido y agradable, y hay un ambiente que te hace sentir como en casa.

Los platos estrella son los Judiones de la Granja y los Callos, y os aseguro que no os van a decepcionar. Tienen ese toque casero que te recuerda a lo que haría tu abuela. Y no hablemos del trato del personal, ¡son realmente encantadores! Te atienden con una sonrisa, y si llegas tarde como yo un día, no te preocupes, ¡la cocina sigue abierta! La comida es generosa, sabrosa y nada cara, así que salí de allí absolutamente lleno y contento.

Claro, hay que decirlo: aparcar en la zona es un poco complicado. Pero no te estreses, que hay parkings cercanos, algunos gratuitos si te das una vuelta. Además, el ambiente es bastante acogedor, a pesar de que hace un poco de calor en el comedor. Y si prefieres estar al aire libre, la terraza está elevada, lo que te da un plus de privacidad mientras disfrutas de tu comida.

Con una calidad de comida y servicio que le podría poner una estrella Michelin, y con precios así de amigos, se convierte en un lugar casi obligatorio en tu ruta. ¡No te lo pierdas!

Qué métodos de pago acepta La Taberna del Viajero

Así que, si te pasas por La Taberna del Viajero, te vas a llevar una grata sorpresa. Estábamos de paseo por la zona y, buscando dónde comer, nos topamos con este barecito que parecía pequeño, pero tenía un rollo bastante acogedor. La terraza es ideal para unas cañitas y dar un respiro después de tanto andar. El camarero fue súper amable y el servicio, de diez. En un abrir y cerrar de ojos ya teníamos la comida en la mesa. La carta no es inmensa, pero hay un poco de todo. Pedimos varias cosas y, sinceramente, ¡todo estuvo riquísimo! Con precios entre 10 y 20€ por persona, no está nada mal. Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5.

Si te decides a llamar y reservar, te recomiendo hacerlo, porque a veces se llena y yo no quiero que te quedes sin mesa. Su servicio es igual de rápido cuando llaman por teléfono, así que no hay lío. La última vez que fuimos, después de visitar el Escorial, todo estaba preparado para nosotros y los dos camareros que nos atendieron fueron un encanto. Lo que pedimos estaba muy bien, lo que más me gustó fue el estofado de garbanzos, pero todo estaba de lujo. Un plan perfecto antes de seguir la ruta. Comida: 4 Servicio: 5 Ambiente: 4.

Además, un martes muy tranquilo, descubrimos que tienen menús de 15€ y 18€. Los platos son caseros y sabrosos, y si puedes, no te pierdas el ragout de ternera. Es que su comida tiene un toque casero que engancha, y el postre que pedí estaba para chuparse los dedos, ¡casero y todo! Y como el local es chiquitito, eso también tiene su encanto, todo controlado y bien atendido. Te lo digo, ¡seguro que repito! Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 4.

En cuanto a los métodos de pago, ya te adelanto que en La Taberna del Viajero aceptan tanto efectivo como tarjetas, así que no tendrás problemas para pagar. Así que ya sabes, si buscas un lugar agradable donde comer y pasar un buen rato, ya tienes el plan: ¡no dudes en visitarlo!

Se puede disfrutar de tapas y raciones en el restaurante

Ya te digo, La Taberna del Viajero no se anda con tonterías. Desde que pones un pie en el sitio, te envuelve un ambiente que te dice: “aquí puedes relajarte y comer bien”. La decoración es bastante cuidada, y la música de fondo está a un volumen que no molesta, así que puedes charlar con tus colegas sin gritar. Un 5 estrellas para el ambiente, sin duda.

Y no puedo dejar de mencionar al camarero Álvaro. Este tío es un crack, siempre con una sonrisa y muy atento a todo. Te hace sentir como en casa, en serio. Se nota que le gusta lo que hace y eso se traduce en el servicio que recibes. Te cuida, se asegura de que todo esté al gusto y eso marca la diferencia. Totalmente recomendable, vuelvo a repetir: el sitio se merece un 100% de recomendación.

La comida, chaval, es otra historia. Fui un viernes de Semana Santa y la comida estaba de escándalo. Un menú con judiones de la granja, rabo de toro, y una tarta de chocolate que flipas. Todo casero y de calidad a un precio que no pica: entre 10 y 20 euros por persona. Efectivamente, deberías reservar porque es un lugar pequeño que se llena rápido, sobre todo por la cercanía al Palacio de El Escorial. Los camareros son todos agradables y no te hacen esperar nada, así que perfecto.

Ahora, pero como en todo, hay que escuchar las malas. Ojo, que no todo es color de rosa. Escuché una historia de un grupo que fue a probar esos judiones y rabo de toro y se llevaron una decepción. Parece que en lugar de solucionar un matiz, el camarero se desentendió un poco y eso dejó a la gente con un mal sabor. Sin embargo, creo que esas cosas pueden pasar y no deberían hacerte renunciar al lugar.

Ah, y para tu pregunta: ¿se puede disfrutar de tapas y raciones en La Taberna del Viajero? Por lo que suena, claro que sí. La calidad de la comida y la atención hacen que sea un sitio ideal tanto para hacer una comida completa como para picar algo en plan más informal. Si estás buscando un lugar donde comer bien y pasar un buen rato, no dudes más. ¡Tienes que ir!

La decoración de La Taberna del Viajero es tradicional

La Taberna del Viajero es el sitio perfecto para una comida de amigos. El pasado fin de semana nos juntamos un grupo y, déjame decirte, la comida y el servicio fueron de 10. No te engañes, no es cualquier lugar: una atención que se nota, con camareros súper amables. Y todo esto por solo 18 euros por persona. Eso sí, ten en cuenta que el local es pequeño, así que te aconsejo reservar para no quedarte fuera.

Te cuento que entre cuatro pedimos tres menús y un par de platos de la carta. ¡Y todo estaba increíble! Desde la sopa castellana hasta el entrecot. Las croquetas y los huevos con chistorra también fueron un acierto total. Y si quieres algo dulce, la tarta de chocolate casera no se queda atrás. Todo por un precio entre 20 y 30 euros por persona. El ambiente está bastante bien, pero si eres muy exigente, puede que no sea el lugar más espectacular.

Ahora, en cuanto a la decoración, no esperes algo súper moderno. La Taberna tiene ese toque tradicional que va perfecto con la comida que sirven. Así que, si buscas un sitio con buen ambiente y comida casera, este es tu sitio. Eso sí, ten en cuenta que no es accesible para sillas de ruedas, así que cuidado con eso si lo necesitas.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados