
¿Buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y buen rollo en Madrid? Entonces tienes que visitar Malabella Gastrobar, que está en la C. de Jaime el Conquistador, 19. Este bar-restaurante está abierto todos los días hasta la 1:00 AM, así que tienes tiempo de sobra para probar sus ricos platillos y disfrutar de un par de copas. Con un ambiente acogedor y un menú que no decepciona, es el sitio ideal para empezar tu noche o simplemente relajarte después de un día largo.
Si te pica la curiosidad, dale un toque al +34 911 54 31 93 para hacer una reserva o preguntar por el menú. Ya sea que tengas ganas de un buen café por la mañana o unas tapas por la noche, en Malabella lo tienes todo cubierto. Y no olvides que tiene una calificación de 4.5 sobre 5, así que las recomendaciones no faltan. ¿A qué esperas para probarlo? ¡Te va a encantar!
Malabella Gastrobar
Horarios Malabella Gastrobar
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:30–1:00 |
| martes | 7:30–1:00 |
| miércoles | 7:30–1:00 |
| jueves | 7:30–1:00 |
| viernes | 7:30–1:00 |
| sábado | 8:30–2:00 |
| domingo | 8:30–2:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Malabella Gastrobar
Dónde se encuentra Malabella Gastrobar en Madrid
¡Hey, colegas! Si aún no habéis ido a Malabella Gastrobar, estáis perdiendo el tiempo. Este bar restaurante lo conocimos de casualidad y, creedme, nos encantó. Desde el principio, la atención fue de cinco estrellas. El sitio es amplio y está bien acondicionado, perfecto para picar algo sin sentirte agobiado. Y hablemos de la cerveza, hermano, estaba fresquita y muy bien tirada. ¡Ideal para un buen rato con colegas! Los nachos son un must, nos dejaron a todos flipando.
La otra noche, para celebrar algo importante, decidí darles otra oportunidad y la verdad, no pudo haber ido mejor. Desde que llegué, me hicieron sentir como en casa. Ambiente genial, comida increíble y la atención fue de 10. Hasta me prepararon un menú personalizado, ¡y eso es amor al arte! Los camareros, Héctor y Alvarado, fueron un par de cracks, súper amables y llenos de energía. Oye, hasta los cocineros, Andrés y Fabio, salieron a traernos el postre y todo. ¡Eso no se ve en todos lados! La cena fue espectacular, pero lo que más me llevé fue la sensación de haber vivido algo especial.
Claro, no todo es perfecto en la vida. También hay que mencionar que en una experiencia con ellos, un grupo se sintió bastante decepcionado. Les cobraron 20€ por dos cafés, un zumo de naranja y dos tostadas, y solo porque hubo una confusión con un nuevo empleado. Eso sí que es una vergüenza. Como clientes, merecen un trato mejor que eso.
Entonces, ¿dónde encontráis este lugar tan genial en Madrid? Malabella Gastrobar está en C. de Jaime el Conquistador, 19, Arganzuela, 28045 Madrid. Y si estáis cerca del Matadero o con las paradas del bus 6, 78 y 148 a la vuelta, que no se os olvide pasar. ¡Sin duda volveremos! ¡Gracias, Malabella!
Cuál es la dirección exacta de Malabella
En Malabella Gastrobar te espera un plan bien chido. Un restaurante acogedor que lo tiene todo: buen ambiente, buena comida y un personal que se desvive por ti. Fuimos un sábado por la tarde, sin reserva, y ¡sorpresa! Nos sentaron al momento. Así que ya sabes, si un día decides lanzarte a probarlo sin avisar, puede que tengas suerte como nosotros.
El menú que pillamos estaba de lujo. Empezamos con un queso fundido con tomate que estaba bien rico, y de segundo un entrecot -al menos para mí, un poco pasado de punto- pero el flan de postre fue un golazo. Y lo mejor de todo, ¡nos invitaron a unos chupitos al final! Todo esto, en un sitio que se siente como en casa, con un 4 estrellas en comida, servicio y ambiente. Para la próxima, le echaremos un vistazo a más cositas de la carta.
No puedo dejar de mencionar a Héctor. Este tío es un crack, siempre sonriente y eficiente, de esos que te levantan el ánimo. Ojalá le suban el sueldo porque se lo merece. Las tapas son enormes, así que si tienes hambre, ya estás avisado. ¡Menudo festín! En general, el sitio tiene un equilibrio perfecto: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, ¡Así que no solo lo digo yo!
Claro, hay días que el servicio puede flaquear un poco. Un amigo probó el menú del día y aunque la comida estaba decente, se notó que el personal andaba algo agobiado. Nunca es un drama, pero un par de manos más no le vendrían nada mal. Aún así, el sitio es agradable para regresar, y la relación calidad-precio está muy bien. Eso sí, si traes a los peques, mejor déjalos en casa, a veces son un poco movidos y no ayudan a crear un buen ambiente.
¿Y qué decir de los desayunos? Bastante buenos aunque con algún que otro fallo. Las tostadas estaban ricas pero un poco duras, y la tortilla estaba de 10, aunque le faltaba un pelín de sal. El café y los zumos, en su punto. Pero si vas en grupo, un poco de paciencia porque el servicio puede ir un poco justo.
El ambiente es genial y el personal es encantador. Si decides probar algo, no te pierdas el mollete de lomo y queso o el cachopo, el mousse de maracuyá es una locura. Tienen descuentos para hacer la experiencia aún más interesante. Y para que no te pierdas, la dirección exacta de Malabella es C. de Jaime el Conquistador, 19, Arganzuela, 28045 Madrid. ¡Ahí nos vemos!
Cuáles son los horarios de apertura de Malabella
Si estás por Arganzuela, tienes que hacer una parada en Malabella Gastrobar. Te juro que es un lugar muy agradable y sobre todo, ¡con una terraza que da gusto! Pedimos unos huevos rotos y un cachopo que estaban para chuparse los dedos. No sé si fue el hambre, pero esos platos se llevaron mis 5 estrellas. Todo espectacular, la comida riquísima, el trato de los camareros genial y, además, te sientes cómodo en todo momento. Y sí, ¡quiero repetir ese cachopo ya!
La relación calidad-precio es otra cosa que mola. Te tiras unas seis cervezas y tres raciones por unos 50€, lo que no está nada mal. Las raciones son generosas, bien cocinadas y perfectas para un picoteo con amigos. Tienes que probarlo, de verdad, no te arrepentirás. Además, si tienes perro, no hay drama, a mí me dejaron armar la mesa afuera sin problema.
La peña que trabaja allí es de lo mejor. El servicio es tan bueno que parece que disfrutan de su curro de verdad. Uno de los camareros era de esos que no encuentras en todos lados, un crack que se preocupa porque estés a gusto. Así que, si te gusta la mezcla de buen rollo y buena comida, aquí la tienes. La comida, el vino y el ambiente se llevan también sus cinco estrellas.
Por otro lado, si vas a comer de menú, cuidado con lo que eliges. El pescado que probé estaba bastante normalito, y el entrecot un pelín seco. Pero las croquetas de bacalao con queso estaban brutales. El servicio, sin embargo, se ganó mis aplausos, ¡así que no todo fue malo!
Y para los que se lo preguntan, Malabella abre de martes a domingo. Así que si te apetece un buen rato con buena compañía y mejor comida, no dudes en darte una vuelta. ¡A disfrutar, que esto no se lo quiere perder nadie!
Hasta qué hora puedo disfrutar de la comida en Malabella
Y, la verdad, si no has probado Malabella Gastrobar, te estás perdiendo algo bueno. Empieza el día en este sitio, porque el desayuno es una maravilla. Las tostas están espectaculares, y el servicio es de 10. Siempre están atentos, y aunque esté a reventar, no te dejan esperando. Y si decides pedirte una caña, ni se te ocurra perderte la tapa de patatas fritas de verdad. Es un buen plan para comenzar la jornada o para recuperar fuerzas. Por unos 10-20 € y con una valoración de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, es un chollo.
Si lo tuyo son las tapas, ¡estás en el lugar indicado! En Malabella, siempre te ponen un montón de tapas con la consumición. Los precios son buenos, incluso en la terraza, y el ambiente es genial. El otro día, Héctor, el chico que nos atendió, se portó de maravilla, muy amable y con una buena dosis de humor. ¡Te aseguro que aquí la comida está sobresaliente y el servicio es igualmente 5 estrellas!
Ahora, no todo ha sido perfecto. Una vez fuimos a tomar unas copas y, para ser honestos, fue un desastre. No tenían nada de lo que pedíamos, así que acabé tomando clara con limón. Tardaron un montón en traernos las bebidas, y para colmo, el camarero tuvo que ir a comprar tónicas ¡en un chino! El chico era muy amable, pero la experiencia fue un poco decepcionante. La atención fue la única nota positiva.
Para que veas que no todo son malas experiencias, volví a disfrutar de sus hamburguesas, que son un manjar. Eso sí, el boniato no estaba bien cocido, pero el camarero se portó espectacular. Si decides comer en la terraza, ten en cuenta que puede haber fumadores, pero eso ya es un tema ajeno al restaurante. Aunque no me gusta mucho el humo, la atención siempre hace que valga la pena.
Y si te quedas preguntándote hasta qué hora puedo disfrutar de la comida en Malabella, te cuento que puedes estar relajado, ya que suelen servirles en horario amplio. Así que, ¡no dudes en planear tu próxima visita!
Qué tipo de ambiente tiene Malabella Gastrobar
Eso de ir a Malabella Gastrobar es una jugada maestra. Antes de salir a cenar, Patricia nos llamó para preguntarnos si queríamos comer dentro o fuera, lo que siempre se agradece, ¿verdad? Cuando la llamamos más tarde para avisar que íbamos a llegar más tarde, la tía fue un encanto, muy simpática y educada. Una vez que llegamos, la cena fue un espectáculo. Este Willy, nada más sentarnos, nos trajo las bebidas al toque y de aperitivo nos sacó un bacalao con tomate y patatas que estaba espectacular. Además, la sartén de chistorra fue algo increíble y esos calamares estaban para morirse de ricos. No puedo dejar de mencionar el mollete de bacon y queso que era una bomba. Las raciones eran abundantes y toda la presentación de los platos, un 10 por parte de Jein. Y para cerrar con broche de oro, ¡nos invitaron a un chupito! Sin duda, fue una experiencia genial. 100% recomendable.
La atención en este sitio es *brutal*. Si buscas un sitio agradable para relajarte y tomar algo refrescante, Malabella es la opción. La comida, de verdad, se lleva un 5 estrellas. Además, puedes ir con quien quieras: con tu pareja, tus colegas o incluso en plan grupo grande. Tienen un ambiente chido, con zona de comedor interior, un patio y terraza exterior, y también te puedes sentar en la barra. La variedad es buenísima y el precio es bastante accesible, entre 1 y 10 €, dependiendo de lo que pidas. Los platos que recomiendo son las anillas de calamares y el mollete de bacon, no hay forma de que no te gusten.
Cuando fui a comer con mi pareja, pedimos el menú del día y la comida fue un verdadero festival. La cocinera tiene unas manos que son una maravilla. Lo que pedimos estaba riquísimo: empezamos con unas berenjenas rellenas que estaban de lujo, luego un solomillo a la naranja y un pollo al ajillo con papas que nos voló la cabeza. De postre, no hicimos ascos a una tarta de queso y otra de zanahoria, que estaban de muerte. Sin duda, tenemos que volver porque fue todo un acierto.
Así que, ¿qué tipo de ambiente tiene Malabella Gastrobar? Es un bar de barrio reformado, genial para tomar unas tapas y unas cañas, con un personal muy amable que hace que te sientas como en casa. Está en el corazón de la Chopera, en Jaime el Conquistador, y es un lugar perfecto para pasar un rato agradable. Este sitio no es un gastrobar al uso, pero los platos son contundentes y sabrosos.
Qué tipo de menú ofrece Malabella
Ya os digo, si no habéis probado el cachopo espectacular de Malabella Gastrobar, no sé qué estáis haciendo con vuestra vida. La verdad es que nos hizo volar a otro nivel. El servicio fue increíble, muy amable y siempre con una sonrisa. Nos recomendaron unas cuantas cosas y no nos decepcionaron. Comida: 5, Servicio: 5, y el ambiente, aunque un pelín de ruido, era bastante aceptable. Ideal para una buena charla.
El menú del día también tiene su encanto, eh. Variado y de calidad, no se les escapa nada. Perfecto si no queréis gastar demasiado, ya que los precios son super aceptables. Te montas un buen plato entre 10-20 €, y el personal es muy eficiente. Comida: 4, Servicio: 5, si te mueves por Arganzuela, no dudes en pasarte.
Y si te pilla con prisas, habla con Héctor. El otro día lo liamos con que teníamos un rato corto y el tío nos sacó todo volando. Un crack, de verdad. La atención fue de 5 estrellas, y la comida, como siempre, para chuparse los dedos. Vamos, un lugar perfecto para compartir con colegas. Ambiente: 5, sin esperas raras, y con un ruido que no impide que hables.
Sobre el menú de Malabella, lo que ofrecen es bastante completo. Tienen desde tapas ricas hasta platos más elaborados que te harán querer volver otra vez. ¡No se lo pierdan, de verdad!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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