
¿Estás buscando un buen lugar para comer en Soto del Real? Dale un vistazo al Merendero Abuelo Trobas, donde te van a hacer la boca agua con sus deliciosas carnes a la brasa y frescos pescados y mariscos. Este sitio es perfecto si quieres disfrutar de una comida rica, en un ambiente acogedor y con vistas que molan. Además, aquí la claridad y el trato personal marcan la diferencia, el equipo está listo para darte lo mejor con productos de primera calidad y técnicas que hacen que la comida sepa a gloria.
En el Merendero encontrarás platos que te harán sentir como en casa, desde paellas y guisos hasta opciones de carnes gallegas. También tienen una buena selección de cócteles y, si tienes algún amigo con movilidad reducida, ¡no hay problema!, el local es accesible. Reserva fácil en su Instagram y ven a disfrutar de una comida casera que no olvidarás. No dudes en pasar por ahí, la experiencia te va a flipar.
Merendero Abuelo Trobas
Página web
Horarios Merendero Abuelo Trobas
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 11:00–24:00 |
| miércoles | 11:00–24:00 |
| jueves | 11:00–24:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 11:00–24:00 |
| domingo | 11:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Merendero Abuelo Trobas
Dónde se encuentra el Merendero Abuelo Trobas
¡Oye, colegas! Si estáis buscando un buen restaurante en Soto del Real, tenéis que dar una vuelta por el Merendero Abuelo Trobas. En serio, es un sitio espectacular, con comida de alta calidad y precios razonables. El pulpo a la brasa es un espectáculo, y no os perdáis el tartar de aguacate, ¡es una sorpresa que no veréis venir! Las zamburiñas son para llorar de lo buenas que están. Y no me olvido de los postres, la croqueta de torrija es un sueño, pero la tarta de queso con salsa de pistachos, eso sí que es una gozada. Comida: 5 estrellas. Servicio: 5 estrellas. Ambiente: 5 estrellas. ¡No se puede pedir más!
Ahora, si te gusta picotear, este lugar tiene una amplia gama de raciones. Fui ayer y, ¿sabéis qué? Hoy he repetido porque quiero probar toda la carta. Los camareros y camareras son súper simpáticos y atentos, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. La comida es riquísima, y el ambiente es genial. Cada vez que vuelva de Pamplona, tengo que pasar por aquí. ¡Un 10 para ellos! Comida: 5 estrellas. Servicio: 5 estrellas. Ambiente: 5 estrellas. Así que ya sabéis, si queréis un sitio donde disfrutar, ¡este es el plan!
Pero no todo ha sido un camino de rosas. Hay quienes no salieron tan contentos. Hubo un par de opiniones que dejaban claro que la terraza prometía, pero al final no fue la bomba. Alguno dijo que la comida salía cara para la calidad y cantidad que traían, y que los camareros se tomaban su tiempo. Dos horas y media para cenar y luego esperar media hora solo para pedir la cuenta es un poco excesivo. No es la mejor experiencia, la verdad. Comida: 2 estrellas. Servicio: 1 estrella. Ambiente: 2 estrellas.
Por último, aquí va la respuesta a la gran pregunta: ¿Dónde se encuentra el Merendero Abuelo Trobas? En la Av. Víctimas del Terrorismo, nº2, en Soto del Real, Madrid. Así que ya sabéis, si queréis un rato rico o simplemente disfrutar de una buena tapa, ¡pasad por ahí!
Qué tipo de comida se puede encontrar en el Merendero Abuelo Trobas
Y bueno, si hablamos del Merendero Abuelo Trobas, hay que decir que ha tenido sus altibajos. 4 estrellas de rating al principio decían mucho, pero ahora la cosa ha cambiado. Cuando empecé a ir, estaba genial: precios razonables y una comida de muy buena calidad. Pero ya no es así. Usé a pedir unos calçots y, para mi sorpresa, estaban quemados y simplemente incomibles. El resto de la carta es un poco mejor, pero las cantidades son pequeñas para lo que pagas. Una pena porque el sitio tenía un gran potencial.
Me contaron que la última vez que fueron, abusaron un poco. Antes, te daban un buen rollo, pero este año en las fiestas del pueblo, les salió el tiro por la culata. Un amigo pidió una hamburguesa de pollo y terminó con un pan que tenía una rodaja tipo nugget en el medio. ¡Qué decepción! Además, los tomates con ventresca no tenían ni pizca de sabor, aunque las delicias de pollo de los peques se salvaron. Los camareros se nota que están en otro mundo, una espera de 15 minutos solo para poder pedir la comida. No repiten, desde luego.
Alguien más compartía una experiencia no muy buena. Comentó que había una relación calidad-precio cara y que les cobraron un euro por cada comensal en concepto de servicio, que, vale, está bien si el servicio es bueno, pero si no... ¿para qué? También mencionaban que el olor a carne que se cocina en el local se volvía agobiante. Y una ensalada César que, a pesar de estar rica, llegaba a la mesa en una porción que dejaba mucho que desear, sobre todo por el precio.
A fin de cuentas, en el Merendero Abuelo Trobas puedes encontrar comida básica: hamburguesas, ensaladas, calçots, algo de carne y platos para los peques. Aunque la experiencia se ha descarrilado un poco, siempre hay algo que puede salvar la visita. Pero aviso, cuidado con lo que pides.
El Merendero Abuelo Trobas ofrece platos de carne
Y hablando del Merendero Abuelo Trobas, hay que decir que es un sitio que tiene su encanto, pero también un montón de detalles que se pueden mejorar. 2 estrellas se queda corto para lo que ofrece. El servicio es simpático, pero ufff, la lentitud es de otro planeta. Te pones a esperar, y cuando ves que te traen un plato, ya te da tiempo a recordar la última vez que te metiste en un maratón. Algunos platos, como los chipirones y los calamares, están buenos, pero la ensalada César es un desastre total. A veces parece que han ido al Mercadona a por lo más precocinado. ¡Un horror! Además, el precio por sentarte y lo que te clavan por las bebidas te deja con la boca abierta. En fin, no creo que regrese.
Por otro lado, en cuanto a las novedades del lugar, el merendero ha ido creciendo y ahora también hace de pulpería y restaurante. Aquí ya estamos hablando de otra cosa. Sus platos gallegos como el pulpo, los mejillones y esos pimientos de Padrón han elevado el nivel a 5 estrellas. Todo es más fresco, las raciones son generosas y el trato es de lujo. Y atención, porque tienen a un pulpeiro que es un crack haciendo solo pulpo. Está claro, aquí vale la pena repetir porque calidad-precio está equilibrado.
Ahora, si te preguntas si en el Merendero Abuelo Trobas hay platos de carne, la respuesta es que sí. Ofrecen ternera blanca gallega entre otras delicias, así que tienes opciones por si un día te apetece algo más contundente. Pero, honestamente, después de algunas experiencias, a mí me quedaría con los platos de mar: ¡son lo mejor!
Hay opciones de mariscos y pescados en el menú
Hablando del Merendero Abuelo Trobas, el lugar no está nada mal. El ambiente es agradable y el servicio es rápido. La comida, en general, la puedes catalogar como bastante buena. Sin embargo, no entiendo por qué solo le dan dos estrellas. Me llevé un buen chasco cuando vi que te cobran por el servicio de mesa. Con dos personas, no es mucho, pero si vas con un grupo de 6 u 8, ese extra puede ser un buen pico. Y ojo, porque según la OCU es ilegal cobrarlo. Ellos dicen que como está en la carta, es legal, pero si no te avisan antes del cargo, eso ya no suena tan limpio. Pero el tema no es solo el dinero, sino que recibir sorpresas desagradables no es algo que sienta bien al cliente, ni al lugar.
Por otro lado, tengo que contar que esta fue mi tercera visita y la experiencia no fue la mejor. La primera vez todo cool, la segunda me encontré un trozo de plástico en la hamburguesa, que corrigieron de una manera un poco cutre. Y en esta última ocasión, ya fue el colmo. Reservé con antelación y pedí que me dieran mesa en la terraza techada, pero al llegar, me dicen que no. Vimos la terraza vacía, y me sueltan que “hay muchas reservas”. ¿En serio? Pidieron y ofrecieron mesas que, obvio, estaban disponibles después. Al final, el jefe accede, pero no sin soltar un comentario poco amigable. Esa actitud de que no te quieren en el lugar es un gran fail. ¿De verdad creen que les va a ir bien así? La comida puede estar bien, pero los precios son altísimos. Es una pena que un mal trato te haga cuestionar volver.
Y para rematar, si esperas mariscos y pescados en su menú, pues… no sé, pero no me suena que tengan mucho en eso. Con lo que he visto, parece que lo fuerte son las hamburguesas y los platos más típicos. Total, que si buscas buen pescado, quizás mejor pasar de largo por ahí. ¡Hay muchas opciones que ofrecer, pero claro, con un buen trato primero!
El local es accesible para personas con movilidad reducida
Y bueno, hablemos de Merendero Abuelo Trobas, que está en la Avenida Víctimas del Terrorismo en Soto del Real. Por lo general, la cosa va de regular a buena, dependiendo del día. La comida, un poco de todo: hay platos que están de lujo, como las sardinas, pero la hamburguesa de pollo era congelada. ¡Vamos, que no se puede esperar mucho! Los postres están bien, pero el servicio... bueno, ojalá sea solo por el verano, pero hay que mejorar ese rollo. En cuanto al precio, para cuatro, cuentas unos 20-30€ por persona. Un buen plan, pero tampoco la bomba.
Aunque hay días que puedes dar con el plan ideal. El otro día, unos colegas y yo cenamos y todo estuvo espectacular. La tortilla de Betanzos es de otro nivel y las alcachofas, riquísimas. El servicio fue de diez, los camareros son amables y se nota que tienen ganas de hacerte sentir bien. Puedes salir de allí con una cuenta de entre 10-20€ por persona y te vas a casa contento, no te cuento más.
A veces, si te va el rollo familia, el sitio también funciona. La última vez que fui con la familia, la comida estaba rica, pero tardaron un pelín en traerla. Pero mira, la camarera Mira fue un encanto, hizo todo lo posible para que no se sintiera la espera, así que volveremos por ella. Aquí el trato se nota y el ambiente está bien, así que yo diría que es una opción decente. Prepárate a soltar unos 20€ por cabeza en estos casos.
Y si hablamos de los camareros, hay uno que destaca, Hugo. La verdad, no hay quien le ponga un pero: correcto, amable y su servicio es de otro mundo. La calidad de la comida también está a la altura, eso sí, preparemos un presupuesto de 30-40€ por persona, que esto no es lo más barato. Pero si quieres ir a un sitio donde te cuiden, aquí tienes a Hugo como tu mejor aliador.
Ahora, sobre el sitio en sí, no me atrevería a decir que es muy accesible para personas con movilidad reducida. Si al final el espacio está bien, pero la calidad de la cocina y ciertas cosas dejan un mal sabor, hay opciones que pueden ser mejor. Así que ya sabes, tú decides si arriesgarte a ir o buscar algo más fiable.
Se pueden hacer reservas en el Merendero Abuelo Trobas
Además de la buena onda que se respira en Merendero Abuelo Trobas, hay que hablar de Hugo, el camarero que parece sacado de un anuncio. ¿Quién lo diría? Un crack. Siempre con la sonrisa puesta y dispuesto a hacer que tu experiencia sea la mejor. La peña lo adora y no es para menos, porque el servicio se lleva 5 estrellas. Así que si de verdad quieres una atención al nivel, ya sabes a quién buscar.
Pero no todo es color de rosa, ¿eh? Hay también quienes han salido decepcionados. La otra tarde, una chica pidió una ensalada César y, por lo visto, el chef se pasó con la sal. Al pedir que la hicieran de nuevo, la historia se repitió. Su marido pidió una fabada que, según dicen, era más pequeña que un plato de aceitunas, ¡vaya tela! Y no hablemos de las croquetas para los críos, que salieron poquitas y caras. En fin, la calidad-precio no les convenció para nada y se llevaron una experiencia más bien 2 estrellas.
También hay quienes se encontraron con un servicio lentísimo. Parece que en algún momento no les atendieron, por lo que decidieron marcharse. Eso tampoco pinta bien. Con un 1 estrella se fueron de allí diciendo que ya no volvían más. Más de uno se queja de que aquí parece que cobraron un euro por servicio por comensal y, la verdad, no parece que lo valga cuando la comida no está a la altura.
Pero cuando todo sale bien, es una pasada. La carne a la brasa y las cantidades son espectaculares, con un fogón en la mesa que te permite darle el punto que quieras. Este tipo de platos acostumbran a llevarse un merecido 5 estrellas. Así que a veces, el juego vale la pena, y el precio no es una locura si vienes con ganas de disfrutar.
Y sobre la pregunta del millón: ¿se pueden hacer reservas en el Merendero Abuelo Trobas? La respuesta es que, sí, ¡se recomienda hacer una! Así que, si quieres asegurarte de tener tu mesa lista y evitar sorpresas, no te lo pienses y reserva. ¡Buen provecho, compis!
Cómo se pueden realizar reservas en el restaurante
Y después de hablar de las buenas y malas experiencias, aquí va lo que hay que saber del Merendero Abuelo Trobas. La verdad es que si te decides a ir, prepárate para una espera larga. Un plato y otra cosa te pueden llevar entre media hora y una ida al baño, y no hablemos de la sangría, que te puede hacer esperar para que la traigan como si fuera una rareza. En total, ventilan dos horas para cuatro platos, ¡es un poco surrealista! La comida puede ser buena, pero ¿de qué te sirve si estás allí más tiempo que en un parque de atracciones?
Ahora, si la gente va en temporada de Calçots, eso cambia la historia. Es un must. Aquí preparan Calçots de Valls que son la gloria, y eso le da un giro a la experiencia. Pero no solo eso, todo lo que tienen en la carta está bastante decente. Si sueles ir, intenta que sea en esta época y no te arrepentirás. ¡Una recomendación al 100%!
Y no olvides a Hugo, el camarero, que parece ser un crack. El trato que da es de 10 sobre 10, y lo que se come, buena onda. La factura puede estar entre 20-30 €, lo que no está mal por ese rollo de comer en grupo. Además, hay bastantes plazas para aparcar, así que ¡hey! No hay excusas.
Si te lo preguntas, hacer reservas es lo mejor que puedes hacer, especialmente los fines de semana y si vas en grupo. Algo así como llamar con tiempo al restaurante o, si eres más moderno, buscar en su web o redes sociales. Allí te indican cómo hacerlo y asegurarte una mesa para trincar esas hamburguesas 100% vacuno gourmet y ese chuleton que hace agua la boca. ¡No te lo pierdas!
Qué especialidades de cocina tienen, además de carnes y pescados
Te cuento lo que pasó el domingo en el Merendero Abuelo Trobas. Éramos 11 y, ¡ay amigo!, 8 de nosotros acabamos del revés. Intoxicación, seguro. Todos vomitando y con esas diarreas que no dejan lugar a malas palabras. Llevo dos días intentando que alguien se ponga en contacto y nada. El camarero, un crack, eso sí, pero en la cuenta nos soplaron el cubierto de un bebé, ¡en serio! Comida: 2, servicio: 5, ambiente: 3. Lo de hacer reserva, no hace falta, pero yo, con lo que viví, casi que lo pensaría dos veces.
Ayer, la experiencia de un grupo de amigos que llegamos a las cinco para tomar café también estuvo fatal. Nos sentaron y cuando pedimos, nos dicen que han apagado la cafetera. ¡¿Pero qué me estás contando?! Después de un rato, vemos cafés en mesas de al lado mientras nosotros miramos como bobos. Cuando pedimos explicaciones, nos dicen que había que limpiarla. ¡Una tomadura de pelo total! La gente debería ser más respetuosa y profesional. ¿Qué pasó con el servicio? Sabes que la comida hay que pagarla, pero este servicio se lleva un 1.
Aún así, hay quienes valoran bien el sitio. El merendero está bastante bien, las instalaciones son decentes y, vamos, tienen un parque genial para los niños. Aquí la comida se mantiene en el medio, ambientazo en 4 y servicio un 4 también. Por unos 10-20 €, puedes comer bien. Si vas con peques, ya sabes, es perfecto.
He escuchado maravillas de los torreznos y hamburguesas. Todo estaba muy bueno y la atención, de lujo. ¡Recomendadísimo! También hay opciones de aparcamiento gratuito, así que no hay excusa. El pescado a la brasa lo ponen con puré de patatas y tomates aderezados que te vuelven loco. Pero no te quedes solo con eso, el tartar de aguacate también vuela, y ni hablar de las carnes, que son consideradas de las mejores de la sierra. Así que, lo que no te puedes perder, además de carnes y pescados, son esos escalopines de Croca y el pulpo á feira. ¡Con esas recomendaciones, ya no tienes excusas para no ir!
Ofrecen opciones vegetarianas o veganas en el menú
Mira, el Merendero Abuelo Trobas en Soto del Real es un sitio que provoca opiniones mixtas. Por un lado, hay quienes se rompen la boca hablando de la comida sabrosísima y la variedad que tienen. La tortilla, los mejillones a la brasa y, ojo, las empanadas con ají de aguacate son lo más. La verdad, si te apetece algo rico, aquí encuentras calidad, y el trato es de 10. Lo único que puede joder un poco es que, en horas picos, el lugar es un pelín ruidoso. Pero bueno, como dicen, "paga el ruido pero disfruta la comida".
Ahora, no todo es miel sobre hojuelas. Hay quien ha tenido una experiencia bastante amarga. Un grupo de cuatro fue un día dispuesto a comer, se sentaron, tomaron cervezas y, después de 25 minutos, nadie se dignó a atenderles. Sin embargo, lo peor fue que cuando uno de ellos se levantó a preguntar, se encontró con que el supuesto dueño les trató de malas maneras. La gente seguía en su rollo mientras ellos se sentían maltratados y, al final, se fueron sin pagar. ¡Menuda decepción! Eso no es forma de tratar a nadie, y mucho menos a la peña del pueblo que siempre intenta apoyar.
Por otro lado, hay quienes lo flipan con el servicio y el ambiente. Un tío que fue con su colega en bici habla de lo bien que lo pasaron. Entraron con la bici al lado de la terraza, tomaron un pincho de tortilla y un poco de pulpo, y ¡a disfrutar! Todo rico y a buen precio, con una atención que no tuvo queja. De hecho, 100% recomendado después de una buena rutita. Eso sí, parece que para sentarse a comer no hay duda de que el servicio puede ser inconsistente.
Y ya que hablamos de comida, me imagino que te preguntas si tienen opciones vegetarianas o veganas. Según la info que tengo, no se menciona nada al respecto sobre eso. Así que, si eres de los que buscan platos sin carne, quizás deberías preguntar al llegar, o mejor buscar otra opción. ¡Suerte con la caza de comida!
Cuál es el ambiente del Merendero Abuelo Trobas
Mira, si estás pensando en pasar por el Merendero Abuelo Trobas, mejor piénsatelo dos veces. A primera vista, parece un lugar bonito y bien iluminado, ideal para disfrutar del verano, pero cuando te sientas, la cosa cambia. La atención te tarda una eternidad, a mí me hicieron esperar como si no hubiera un mañana y, cuando al fin te traen algo, se olvidan del resto. Lo que viví fue un desastre: te sientas, pides y prácticamente tienes que estar persiguiendo al camarero. Lo único positivo fue el chico que nos atendió, que era educado y muy dispuesto, pero el problema no era él, sino la organización nefasta de la cocina. Al final, nos quedamos sin cenar porque para cuando les dio la gana de servir el segundo plato, ya había pasado media hora.
Y no soy el único que piensa así. He escuchado que la comida es del montón. Si buscas una hamburguesa o un perrito caliente, ni se te ocurra hacerte ilusiones, están mejorables y todo lo demás que ofrecen suena a rancio. Las raciones de marisco y pescado son un riesgo, de verdad. Las ensaladas, chorizo y carne están en un nivel aceptable, pero no esperes nada del otro mundo. Lo mejor que te puedo recomendar es que busques un sitio mejor en Soto, porque aquí hay más oportunidades de disfrutar que de sufrir.
Sobre el ambiente, mira, entre que el dueño parece un personaje del infierno (grosero, maleducado y falta de respeto), y la situación de los baños que ni huelen bien, no es un lugar para estar a gusto. En invierno hace frío y en verano, parece un horno. Es un sitio donde si quieres pasar un buen rato, mejor sal a buscar a otro lado. Créeme, al menos yo no pienso volver, y si tú quieres pasarlo bien, yo tampoco lo haría. ¡No arriesgues tu buen humor!
Se pueden encontrar cócteles en la carta de bebidas del restaurant
Y, mira, si no has estado en Merendero Abuelo Trobas, tienes que ponerle solución ya. Este sitio siempre está fenomenal, la comida está de lujo y el ambiente es de lo más chill. El personal es super amable, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte con lo que necesites. ¿Quién no quiere eso?
Te cuento que el cachopo que pedimos estaba muy, muy rico. En serio, no te lo puedes perder. Me encanta que no es nada grasiento, el empanado es fino y crujiente. Ideal para compartir, porque una vez que lo pruebas, ¡te quedas con ganas de más!
Y sobre lo de los cócteles, sí, los tienes en la carta de bebidas. Así que, si te apetece algo fresquito o con un toque especial, aquí no te quedas sin opciones. Un plan perfecto para pasar un buen rato con amigos y disfrutar de buena comida y buena bebida.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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