
Si estás en Móstoles, tienes que conocer el Restaurante Casa Manolo El Gordo. Aquí la buena comida y precios justos van de la mano. Lo que más mola es el ambiente acogedor, ideal para ir con la familia o colegas. La decoración está cuidada y te hace sentir como en casa, así que si te pasas, ¡prepárate a salir bien satisfecho! Ah, y no olvides reservar tu mesa, que se llena rápido y no querrás quedarte sin mesa.
La carta está cargada de recetas caseras de toda la vida, y si te gusta el marisco, estás de suerte. Tanto si decides comer allí como si lo pides para llevar, la calidad es top. Este lugar tiene solera, con sabores de verdad y porciones que te dejan sin palabras. Así que no pierdas tiempo y dale una oportunidad a Casa Manolo, ¡te va a encantar!
Restaurante Casa Manolo El Gordo
Página web
Horarios Restaurante Casa Manolo El Gordo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
| martes | 12:00–17:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
| viernes | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
| sábado | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
| domingo | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Casa Manolo El Gordo
Dónde se encuentra el Restaurante Casa Manolo El Gordo
¡Tío, si aún no has probado el Restaurante Casa Manolo El Gordo, te estás perdiendo algo grande! Este sitio en C. Villaamil, 54, 28934 Móstoles, Madrid es un auténtico tesoro. 5 estrellas, y no es por exagerar, la atención de Mari es de otro mundo. Primera visita tras la recomendación de un colega y la atención fue insuperable. ¡Y eso que tengo un hijo pequeño! Aquí los niños son bienvenidos y les tratan con un cariño que flipas.
La comida está para chuparse los dedos. Tienes que probar las croquetas caseras de bacalao, ¡son un espectáculo! Y si hablamos del pulpo, la cosa se pone seria: el mejor que he probado en mi vida. Los calamares te van a recordar a los sabores de antaño, ¡eso es lo que son de verdad! Y no te olvides del Albariño que dicen que está riquísimo, aunque yo no lo probé. El marisco aquí es fresco, fresco, como si lo acabaran de sacar del agua.
El local tiene un encanto rústico, con un rollo de antaño que te hace sentir como en Galicia. Aparte, el ambiente está de lujo: sin ruido y mesas bien distribuidas. La atención es genial, siempre atentos sin ser pesados. Este es un sitio ideal para grupos de todos los tamaños, y créeme, ¡vas a querer volver!
Pero ojo, también hay un par de pegas. Por un lado, algunos dicen que se ve algo antiguo y que puede ser caro si no haces un menú, con precios que pueden subir a 70€ por persona. Aunque la calidad es buena, ¿no podrías encontrar otros sitios chulos por menos en Móstoles?
Así que ya sabes, si andas por C. Villaamil, 54, en Móstoles, dale una oportunidad a este restaurante. Te vas a sentir cómodo, comerás bien y saldrás con una sonrisa. ¡No te lo pienses más y ve a descubrirlo!
Qué tipo de comida se ofrece en Casa Manolo El Gordo
Si te estás planteando qué tal está Casa Manolo El Gordo, déjame decirte que es un descubrimiento brutal. Fuimos allí por primera vez y, ¡vaya tela!, salimos super contentos. La comida es espectacular, todo lo que probamos estaba rico y abundante. Desde el marisco y el pulpo hasta las almejas, cada plato fue un acierto. Y ni hablar del postre: ese hojaldre de crema y nata fue la mejor manera de acabar la comida. Para lo que comimos, el precio estaba más que bien, así que lo recomiendo al 100%. Además, el lugar es tranquilo y el servicio, de 10. Por persona, cuentas con unos 50-60 €.
Y si ya has estado en Casa Manolo El Gordo, sabrás que es un sitio de toda la vida. La calidad de los productos siempre es buena y la cocina es sólida. Comprobado: el pulpo está perfecto, y las gambas a la plancha son otra historia, ¡qué buenísimas! No te vayas sin probar el tomate con aceite y esas almejas marinera que están para chuparse los dedos. El rango de precios es más asequible, entre 30-40 € por persona. Así que, si buscas un sitio con buen ambiente, este es un buen plan.
Hay que reconocer que no todos los comentarios son tan positivos. Encontramos a alguien que tuvo una experiencia más bien así, así que cuidadito. Dice que el servicio fue una pesadilla. Se siente que el lugar no estaba a la altura que debería. Cien euros por una parrillada de marisco y apenas atención en mesa, suena a mal rollo. A esas horas, ya casi recogiendo las mesas, no es plan de agobiarse mientras estás tratando de disfrutar de tu comida.
Así que ya sabes, si andas por Móstoles, no lo dudes y lánzate a probar, que te va a encantar.
Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante
Ya te digo, en Casa Manolo El Gordo en Móstoles, la cosa va de maravilla. Cada vez que pisamos este sitio es como ir a casa. La atención es de 10, el personal te trata como si fueras de la familia. La comida, ni te cuento, está a otro nivel. Lo más curioso es que con unos 20-30 € por persona comes y bebes como un rey. Bueno, ¡y de qué manera!
Una de las estrellas del lugar son los mariscos, buenísimos. La otra vez, me pedí una cerveza y tres gambones frescos que estaban que flipas. Y no olvides las tapas, son geniales. Esas patatas fritas, olvídate de las que vienen de bolsa, estas son tal cual las haces en tu casa. Y si las acompañas con chuletillas, ¡madre mía! Aquí no te puedes equivocar. Es un lugar sin lujos, pero con una gastronomía que te deja llorando de felicidad.
Y lo mejor de todo es que a la gente le encanta volver. Siempre hay un ambiente familiar y la simpatía del personal brilla por donde sea. Los aperitivos que te ponen con la consumición son un detallazo. Y si te gusta el marisco, este sitio tiene parrilladas y mariscadas que son simplemente inmejorables y muy bien de precio.
Ahora, no todo es perfecto, ¿no? Hay algunas quejas sobre el servicio. Un cliente mencionó que le dejaron colgado después de reservar. ¡Vaya faena! Así que, para responder a la preguntita del millón: ¿Es necesario hacer una reserva para comer? Pues parece que sí, no te la juegues. Eso sí, asegúrate de llegar a tiempo, porque no querrás verte en una situación desagradable. Pero con lo bien que está este sitio, ¡seguro que repetirás!
Cuál es el ambiente del Restaurante Casa Manolo El Gordo
Ya te digo, Casa Manolo El Gordo ha dado un bajonazo impresionante. Fuimos después de un tiempo y nos quedamos tiesos con lo que vimos. Casi 467€ que nos gastamos, y la comida no valía ni la mitad. La parrillada nos la sirvieron y, cuando aún no habíamos terminado, ya nos estaban metiendo el arroz que parecía que lo cocinaban con ganas de irse a casa. ¡90€ por 4 carabineros grandes! Y para colmo, la carne llegó más hecha que el asfalto. ¿Qué les pasa? Para ponerle la guinda al pastel, ni siquiera nos invitaron a un licor para sobrellevar el golpe. La lentitud fue otra historia, más de una hora esperando y no estoy de coña.
Luego, por otro lado, hay quien ha tenido buenas experiencias allí. Nos dijeron que el servicio en mesa es genial, que el trato es amable y la comida está rica. Si pagas entre 50 y 60€, te llevas un buen plato a la boca. La tarta de limón es un must, así que parece que hay un pequeño rayo de esperanza cuando se trata de calidad-precio. Pero, tío, no puedes estar arriesgándote a gastarte una pasta y salir decepcionado, ¿verdad?
En cuanto al ambiente, son de esos restaurantes grandes que, aunque tengan espacio, logran mantener una buena vibra íntima. La verdad es que se siente acogedor, aunque hay testimonios de que puede hacer frío y no tienen ni calefacción. Lo que está claro es que no todo el mundo ha salido encantado. Algunas experiencias son un desastre, con camareros que se olvidan de las órdenes y un servicio que deja mucho que desear. Parece que el lugar tiene su magia, pero hay que cruzar los dedos para que te toque el lado bueno, porque el otro te deja un mal sabor de boca. ¿Merece la pena arriesgarse? Esa es la gran pregunta.
Es un lugar adecuado para ir con familia o amigos
Y bueno, hablemos de Casa Manolo El Gordo. Un sitio que, la verdad, se ha ganado una combinación rarísima de opiniones. Empecemos mal, porque hay quienes dicen que tiene ese aire de dejadez que no inspira confianza. Pedí pulpo a la gallega y, sinceramente, tenía más patatas que pulpo. Las croquetas de bacalao, que se supone que son un clásico, sabían más a harina que a otra cosa, y los calamares fritos... meh. La estrella del lugar, un arroz con bogavante, parecía más bien un pasta sin sabor, pastoso a más no poder. El café, eso sí, pasable, pero el licor de hierbas… un auténtico desastre, más parecido a un zumo que a un licor. Para concluir, no se me ocurre volver, la verdad.
Pero, ¡espera! No todo es malo en Casa Manolo. También hay voces que alaban el lugar, con 5 estrellas y todo. Algunos dicen que tiene un ambiente acogedor y un trato amable que te sorprende. La calidad de los mariscos y esa tarta casera que recomiendan, sí que son un buen motivo para arriesgarse. Los precios son razonables (30-40 €) y la atención, notablemente buena. Como que hay gente que se queda feliz y dice que es un punto de referencia gastronómica por descubrir en Móstoles.
Si vas en grupo, hay quienes se han tirado a este sitio y han encontrado buenos platos. Tú puedes ir a lo seguro: si te lanzas a probar esos mejillones o el pulpo a la brasa, la mayoría coincide en que la relación calidad-precio es un 10. Además, el ambiente es tranquilo, así que si decides repetir, parece que la buena atención está asegurada.
Entonces, ¿es un sitio adecuado para ir con familia o amigos? La respuesta está en el aire. Si buscas buena compañía y no te importa arriesgarte con el menú, podría funcionar. Ellos aceptan niños y el acceso es bueno, así que, con un poco de suerte, puedes salir con el estómago lleno y una sonrisa. Solo asegúrate de revisar bien la cuenta, no vaya a ser que te claven sin compasión.
Qué tipo de decoración tiene el restaurante
La última vez que estuvimos en Casa Manolo El Gordo, fui con tres colegas y la verdad es que nos dejó impresionados. Probamos una sopa de marisco que estaba bastante buena y de segundo, nos tiramos a la parrilla. La carne que nos sirvieron era super tierna, perfecto para esos días que quieres saborear cada bocado. Y ojo, no hablamos solo de la comida, los postres eran un plus que nos sorprendió. Eso sí, el precio es un poco elevado, más de 100 € por cabeza, pero vale la pena por la calidad que ofrecen. Sin duda, volveremos.
La atención al cliente es otro rollo en este sitio, siempre atentos y el ambiente es bastante tranquilo. Si vas ahí, no te olvides de pedir los platos típicos. La carta es amplia, con opciones que van desde ensaladas hasta deliciosas mariscadas y parrilladas sin que tengas que hacer un encargo previo. Y los postres, ¡ni te cuento! La tarta de queso y la de chocolate son un sueño. En cuanto a precios, comen bien por 30-40 €, así que la relación calidad-precio está genial. ¡Recomendadísimo!
Pero no todo es perfecto. Hay opiniones divididas. Hay quien se quejó esperando un plato casi hora y media, y que las almejas saben a cocido por 30 euros. Lo de la decoración, no es que sea nada espectacular, es más bien acogedor y sin grandes pretensiones. Sin embargo, el trato del personal es bueno, así que si te toca una de esas veces, al menos te atendieron bien. Aunque he de reconocer que la idea de unas sillas más cómodas no suena nada mal.
Así que, si buscas un lugar donde comer marisco y disfrutar de un buen rato, Casa Manolo es opción segura. Aunque tal vez mejor ir en horas menos concurridas. Para el aparcamiento, te aviso que puedes encontrar aparcamiento gratuito en la calle, aunque algunas veces es una misión casi imposible, así que más vale tener eso en mente.
Se pueden llevar los pedidos a casa desde Casa Manolo El Gordo
Uff, qué locura lo de Casa Manolo El Gordo. Fuimos a comer un fin de semana y, a pesar de que la comida es espectacular, el servicio fue una cosa de locos. Reservamos antes, que no queríamos quedarnos fuera, pero al final, estuvimos allí casi 4 horas. La chica que nos atendía parecía más perdida que un pulpo en un garaje. A este paso, casi nos sirven unas patatas fritas con el postre, y cuando se trataba de llevarnos la cuenta… ¡Ni te cuento! Tardaron tanto que tuvimos que ir a la caja porque se olvidaron de venir a cobrarnos. Para lo que gastamos, que fue más de 250€, el trato debería ser mejor.
Por otro lado, hay quien ha tenido experiencias más chulas en el sitio, porque dicen que el cordero está espectacular. En general, parece que la comida es rica y el trato es amable, aunque el lugar está bastante antiquado. A algunos les ha salido por unos 30-40€ por persona, así que si te lanzas, seguro que lo disfrutas, pero ojo con las expectativas sobre el ambiente. Los platos recomendados son la paletilla y las chuletas de cordero, así que si te decides, no digas que no te avisamos.
Ahora, si hablamos de las cosas malas, hay quien ha tenido una experiencia de pena. El lugar es viejo, con decoración de hace mil años, y cuando pides algún menú, la casera es enana y las raciones no son para nada generosas. Y ni te cuento del menú de mariscos, porque a uno de ellos le tocaron unas cigalas en mal estado. Además, el servicio es lento y raro, llamándote cariño pero sin prestarte atención. Un desastre, la verdad.
Y para los que necesitan saber si hacen pedidos a casa, no tengo esa info clara. La cosa parece que va de comer allí y disfrutar del ambiente, aunque con las quejas que hay, parece que salir de allí con una buena impresora no es fácil. Me gustaría poder decir que puedes llevarte una buena comida a casa, pero con el servicio que tienen, ni idea si estarán a la altura. Así que, si decides ir, mejor ve con ganas de disfrutar la comida y que no te importe esperar un rato.
Cuál es la calidad de la comida en Casa Manolo El Gordo
Y hablando de Casa Manolo El Gordo… ¡vaya sitio, eh! Yo fui con unos colegas, a ver si nos dejábamos caer por la parrillada, pero nos topamos con un calamar gigante de 1,3 kilos en el mostrador y ya fue el amor a primera vista. Al final, decidimos cambiar de plan por ese bicharraco de 33 euros y unas gambas a la plancha. Y qué te digo, todo estaba cojonudo, casi como si lo hubieran hecho en casa. Con las bebidas, nos pusieron unas nécoras que estaban riquísimas. A mí nunca me habían convencido, pero estas llevaban un sabor que me flipó. ¡Vaya forma de empezar la noche! Volvemos seguro, es un 5 estrellas en toda regla.
Además, el ambiente es de esos que te envuelven, ¿sabes? Ya no quedan muchos sitios como los de antes, donde la comida es buena, el trato es como de familia y los precios no te hacen llorar. Casa Manolo El Gordo reúne todo eso y más. Manolo, el dueño, es un encanto, siempre tiene una sonrisa y esos tomates de su huerta son otra dimensión. Te sale a 20-30 euros por cabeza y la verdad, por esa pasta, la calidad y la atención están más que justificadas. Otro 5 estrellas para ellos.
El tema del marisco también es un gran punto a favor. La gente habla maravillas de su marisco, que aunque la vitrina no esté siempre a tope por la pandemia, lo que tienen es todo gallego y de primera. Sé que aparcar puede ser un rollo, pero vale la pena. Si eres fan del marisco, este sitio es una joya y con el móvil, llegas sin problema.
Después de todo esto, hay que decirlo claro: la calidad de la comida en Casa Manolo El Gordo es top. Las opiniones son máximas, con platos deliciosos como los berberechos al vapor y esas tartas caseras de queso y limón que están para chuparse los dedos. He escuchado a más de uno decir que la calidad nunca defrauda, así que si tienes ganas de comer bien, este es el sitio.
Qué tipo de recetas ofrece la carta del restaurante
Mira, si estás en Móstoles y buscas un sitio donde comer, Casa Manolo El Gordo es un clásico que no te puedes perder. Eso sí, no esperes un local de lujo, porque aquí el glamour brilla por su ausencia. Pero, la comida es la estrella del lugar. La parrillada de marisco está entre lo mejor, rondando unos 27€ por persona, y si te gustan las carnes, te vas a chocar con unas chuletas de cordero de campeonato. Por unos 30-40€ puedes tener una cena completa, y la relación calidad-precio está más que correcta.
Ahora, no todo es perfecto. Hay que reconocer que el sitio está un poco viejito y, a veces, no se ve todo lo limpio que uno quisiera. Aunque, si te fijas en lo que realmente importa, que es la comida, suele estar bien. Pero hay que tener en cuenta que un par de platos, como el bogavante, pueden decepcionarte. Dicen que es congelado, y eso se nota. Lo bueno es que, si te pones a pedir postres, los tienen caseros y muy buenos.
Aún así, si lo que buscas es pasar un buen rato con amigos, aquí el trato es excelente y familiar. Te sirven unos aperitivos de lujo como ensaladas frescas y langostinos que te van a dejar flipando. Si vas a probar el arroz con bogavante, prepárate para una explosión de sabor aunque te lo sirvan un poco más líquido de lo normal. Y no olvides que el ambiente es muy agradable para una tarde de cañas.
En cuanto a la carta del restaurante, ya te lo dejo claro: tienen de todo. Desde mariscos frescos, chuletas de cordero, hasta esa ensalada tremenda que te va a hacer sentir que estás comiendo en un restaurante de calidad. Así que si aún no has hecho una parada en Casa Manolo El Gordo, ya te estás tardando. ¡Salud y buen provecho!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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