
¡Ey, colega! Si estás por Pinto, no puedes dejar de pasarte por el Restaurante Como la trucha al trucho, ubicado en C. de Nicaragua, 15. Este lugar es una joyita que mezcla lo mejor de las cocinas argentina y española. Imagínate disfrutar de unas empanadas que te dejan sin palabras, un bacalao tierno que se deshace en la boca y un laing que está de vicio. La opción ideal para una comilona con la familia o los amigos.
Y no solo la comida es un 10, el ambiente y el servicio son de lujo. La buena onda del personal te hace sentir como en casa, y estacionar por allí no es un drama. Vamos, que no hay excusa para no probar este sitio. Date un capricho y ve a vivir la experiencia, ¡porque aquí la comida es siempre un espectáculo!
Restaurante Como la trucha al trucho
Mapa Ubicación Restaurante Como la trucha al trucho
Dónde se encuentra el Restaurante Como la trucha al trucho
¡Tío, si no conoces “Como la Trucha al TRUCHO”, te estás perdiendo una joya en Pinto! Este restaurante es de esos lugares que te sorprenden desde el primer momento. Te vas a sentir como en casa con su ambiente cómodo y acogedor. La atención del personal es impecable, están siempre al tanto de lo que necesitas. Y la mejor parte, ¡todo esto por un menú completo por solo 15,90 €! Increíble, ¿verdad? Aquí la relación calidad-precio es de otro nivel. 100% recomendable para volver una y otra vez.
La comida es de 5 estrellas, y cuando pides el menú, estás haciendo una apuesta segura. Las croquetas de bacalao están que flipas, ¡una delicia total! La gente que trabaja ahí es la caña, de lo mejor que he visto en tiempos. Un sitio donde la comida y el servicio son de 5, de verdad. Y si pensabas que solo era un menú de fin de semana, piénsalo de nuevo, el arroz meloso también brilla en la carta.
El local es pequeño, sí, pero no te hace sentir agobiado. Se puede hablar sin problemas porque el nivel de ruido es bajo. Si algo hay que criticar, es que en el menú te ofrecen un sorbete como detalle que no está en la carta, pero, ¡vaya! Los postres son otra historia, especialmente la tarta de queso, que te deja flipando por la presentación.
Al final del día, lo mejor que puedes hacer es darte una vuelta por “Como la Trucha al TRUCHO”, ubicado en C. de Nicaragua, 15, 28320 Pinto, Madrid. Un gran descubrimiento al lado de casa que sin duda vas a querer repetir. ¡Gracias por lo bueno, equipo!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante
No hay duda, Como la trucha al trucho es un lugar que se lleva el oro en comida. Si buscas un sitio donde la atención sea de categoría, no te lo pienses más. La carne es super tierna y jugosa, y si lloras por un risotto cremoso, aquí lo tienes. Y si aún no lo sabes, Maria Jose, quien te atiende con una sonrisa, es pura amabilidad y profesionalismo. Esto merece 5 estrellas en todos los sentidos, y puedes irte sabiendo que no te va a costar una fortuna: entre 10 y 20€ por persona. Eso sí, con un ambiente que te hace sentir como en casa.
La decoración está bien chula, con un toque acogedor que invita a quedarte charlando. Sus menús de fin de semana son para no perdérselos, por un precio razonable hay un montón de opciones para elegir. Cuatro primeros y cuatro segundos se dice rápido, pero de verdad, ¡coges lo que sea que no te vas a equivocar! Además, la atención siempre está a la altura, así que 5 estrellas para el servicio. Te aseguro que no estarás esperando, todo fluye rápido para que disfrutes al máximo.
Un tip: si te molesta la contaminación cruzada, aquí tienen un cocinero celiaco que se preocupa de que todo esté controlado. O sea, que si necesitas una cena tranquila y agusto, este es tu sitio. Ellos se toman en serio eso de que la comida sea riquísima. Y no te olvides del postre: la tarta de queso es un must, y así lo digo, ¡increíble estaría poco!
Así que, si estás por Pinto y quieres disfrutar de buena comida en un ambiente relajado, ya sabes dónde ir. ¡Te prometo que no te arrepentirás!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú
El otro día estuve por Como la trucha al trucho en C. de Nicaragua, 15, y la verdad es que fue un gran hallazgo. El local es bonito y acogedor, todo con ese toque que hace que te sientas a gusto desde que cruzas la puerta. Las presentaciones de los platos están cuidadas al máximo, así que no solo comes bien, sino que también disfrutas de la vista. Los precios rondan los 20-30 € por persona y la calidad de la comida es de 5 estrellas. Un sitio donde se puede charlar tranquilamente porque el ruido es bastante bajo, y lo mejor, ¡sin tiempo de espera!
Fuimos un grupo de cuatro y nos pusimos las botas. Zamburiña de entrante estaba brutal, y para los platos principales, optamos por pluma ibérica y rodaballo. Como siempre esperas, el pescado estaba fresquísimo y la carne a la brasa fue un acierto. Y ni hablar de los postres: la torrija estaba de lujo y el brownie hizo que la noche terminara de la mejor manera. De verdad que lo recomiendo 100%. Cada vez que estoy en Pinto, voy a volver, ¡seguro!
El ambiente es otra de esas cosas que se agradecen. El sitio está decorado con mucho gusto, tanto dentro como en la terraza cubierta. Pedimos un montón de cosas para compartir: burrata, crujiente de gambones, tataki de atún, empanadilla argentina y alcachofa confitada. Todo estaba para chuparse los dedos. Además, los camareros fueron super amables, incluso el cocinero salió a saludarnos. Lo de la atención es otro nivel, siempre pendientes de nosotros, lo que hace que la experiencia sea redonda.
Y para responder a lo que todos se preguntan: ¿cuáles son algunos de los platos destacados en el menú? Pues, tienes que probar la burrata y el tataki de atún si te gusta el pescado, o el secreto ibérico si prefieres la carne. No se puede olvidar la torrija de chocolate blanco para el postre, ¡espectacular! Ah, y no se preocupen, que tienen opciones vegetarianas y hasta hamburguesas para los peques. ¡No se lo pierdan!
Las empanadas del restaurante son muy recomendadas
Hablando del Restaurante Como la trucha al trucho, tengo que decir que se lo han montado muy bien. Me pasaron la dirección, C. de Nicaragua, 15, 28320 Pinto, Madrid, y no sabía que existía hasta que llegué. ¡El sitio por dentro está genial! Un ambiente tranquilo que invita a sentarse a cenar y olvidarse de la rutina. Y el servicio, ¡vaya, que el chaval que nos atendió fue un crack! Siempre amable y atento, un detalle que se agradece. Y eso sí, hazte una reserva porque se puede llenar rápido. Así que asegúrate de reservar tu mesa.
La comida, ni te cuento. Todo estaba de miedo . La relación calidad-precio, buena, con platos que rondan entre 20-30 € por persona. Te recomiendo probar los Huevos Rotos Con Boletus, las Croquetas de Jamón Ibérico (¡una barbaridad!) y esa Tarta de Queso que te deja sin palabras. Y no solo eso, también probamos las zamburiñas y el pulpo, que daban ganas de repetir. Aunque sí, a veces el servicio se vuelve un poco lento, el resultado final mereció cada segundo de espera.
Esto claro, porque también hubo críticas negativas, como la del que lo vio todo un poco pretencioso. Algunos decían que los huevos rotos eran lo único decente y que otras cosas como las croquetas sin gluten eran fallos total. A veces, ni la decoración salva al local de un servicio que no era el mejor. Pero bueno, no todo puede ser perfecto, ¿verdad? Cada uno tiene su opinión.
Ahora, sobre las empanadas, no tengo una referencia específica, pero por lo que tengo entendido, la carta tiene bastante variedad. La gente no suele mencionarlas especialmente, así que no puedo decirte si son súper recomendadas. Mejor visita el sitio y prueba, ¡seguro te llevas alguna sorpresa!
Qué se puede decir sobre el bacalao que se sirve en el restaurante
Te cuento que si no has ido a Como la trucha al trucho, ya va siendo hora. Estuve allí hace un par de meses y desde entonces tengo pendiente escribir esta reseña. La verdad, fue una maravilla. Desde la comida hasta el trato todo está en otro nivel. Como celiaco, siempre estoy en busca de sitios donde no me droguen con gluten y aquí es perfecto. El dueño, que también cocina, salió a explicarme todo con mucho cariño. Comí super tranquila, cosa que se agradece un montón. ¡Y las croquetas sin gluten de boletus? Una locura, hermano. Yo no puedo con el gluten, pero eso estaba tan bueno que se me olvidó que no podía hacer fotos. ¡Todo un detallazo por su parte!
El ambiente es acogedor, con una terraza tranquila donde puedes relajarte. Comimos de menú y, sinceramente, la calidad fue excelente. Después de cenar, nos pedimos unos cócteles que van a sacar para verano. Vamos, que no solo es para comer, también hay planes para hacer una buena sobremesa. El precio se mueve entre 20-50 € por persona, dependiendo de si vas a menú o a la carta, y tanto la comida como el servicio son de 5 estrellas. Además, el nivel de ruido es bajo, ideal para que puedas charlar sin problemas.
Por si fuera poco, un amigo que me llevó allí insistió en que probáramos varios platillos para compartir, y todo estaba bien presentado y rico. La tarta de queso y la oreja a la plancha fueron un acierto total. Ojo, que hubo un día de la madre que estaban un poco desbordados, y aunque el menú de degustación estuvo bien, no era nada fuera de lo común. Pero repito, el postre lo salvó todo. Sigo pensando que tengo que volver y probar más cositas.
Y ya que estamos, sobre el bacalao que sirven, lo que puedo decir es que es un plato que no puedes dejar pasar. Con esa atención al detalle y el control de contaminación cruzada para los celiacos, seguro que te sorprende. En fin, si estás por Pinto, no dudes en hacerle una visita a este rincón que huele a buen comer. ¡Millones de gracias por este pedazo de sitio!
Qué es el laing y por qué es una opción popular en Como la trucha al trucho
Y ya te digo, Como la trucha al trucho no es cualquier sitio. Si quieres disfrutar de una buena comida, este es el lugar. La atención de los dueños es top, siempre están pendientes y te hacen sentir como en casa. La primera vez que fui, pedí una ensalada de gambas y gulas y el rodaballo estaba repleto de especias, ¡una delicia! Sin duda, lo recomiendo. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4 es un buen resumen de lo que te espera.
Cuando se trata de celebraciones, es el sitio al que siempre vamos. Las piruletas de mozzarella, el chuletón o esas hamburguesas que hacen... ¡son un clásico! En la última visita probamos el carpaccio de tomate con ventresca y revuelto de gulas y gambas. El chef nunca falla y siempre salimos con la barriga llena y la sonrisa puesta. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Lo mejor de todo, el precio es asequible, así que ¡no hay excusas!
Y no puedo dejar de mencionarte la tarta de queso de pistacho y lotus. Es una maravilla, de esas cosas que una vez que las pruebas, nunca olvidas. La atención es rápida, y el dueño es un crack, siempre atento a lo que necesitas. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Si no has ido aún, ya estás tardando.
Ah, y sobre el laing, es un plato que no puedes perderte aquí. Es una especie de guiso a base de hojas de la planta de la taro y se cocina con un toque de leche de coco, lo que le da un sabor único. Es popular en Como la trucha al trucho porque es un plato diferente, muy sabroso y una opción perfecta para quienes buscan algo fuera de lo común. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad y disfruta de la experiencia!
Es el restaurante adecuado para ir con familia o amigos
¡Tío, no puedes dejar de visitar Como la trucha al trucho! Este sitio en C. de Nicaragua, 15, Pinto, es pura maravilla, te lo juro. Tiene 5 estrellas en todos lados, y no es por casualidad. La comida es exquisita, la atención es magnífica, y el ambiente es agradable. Si te gustan las zamburiñas, este es tu lugar. Y no te olvides de probar la torrija de postre, ¡vaya delicia! Para que te hagas una idea, con 30-40 € por persona, sales de allí más que satisfecho.
Y hablando del trato, es que son de lo más cercanos, de verdad. Desde el chef hasta la socia, aquí te hacen sentir como en casa. La ensalada gourmet de gambas y gulas que pedimos era espectacular y generosa. Y ese lomo de rodaballo a la mantequilla negra con alcaparras, ¡madre mía! Todo estaba en su punto. Por unos 20-30 €, ni te lo pienses, es una cena de diez.
La experiencia es de lo más agradable, ¡de verdad! Cada plato viene presentado con un esmero que alucinas. El personal es amable y atento, y créeme, no hay que esperar. Perfecto si vas en grupo, de 5 a 8 personas o más. Si vas con familia o amigos, es ideal. El ambiente es tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena charla mientras comes. Así que sí, este es el sitio perfecto para hacer una cena familiar o con los colegas. ¡No te lo pierdas!
Cómo es el ambiente del restaurante
Si te pones a pensar en un buen sitio donde comer en Pinto, Como la trucha al trucho es la respuesta. Es un lugar que se siente tranquilo y acogedor, perfecto para comer o cenar sin estrés. La primera vez que entré, me quedé flipando con su decoración increíble, esos colores pastel y los toques florales hacen que sea totalmente instagrameable. Además, la atención es rapidísima, así que olvídate de esperar mil años a que te sirvan. Pero ojo, si vas entre semana, mejor reserva porque en fin de semana, la cosa se complica y siempre te vas a quedar sin mesa.
Y la comida, ¡madre mía! Pedimos unas croquetas de boletus y unas piruletas de queso que estaban de locos. ¡Y no me atrevo a olvidar el tataki y las zamburiñas! Cada plato fue mejor que el anterior. Y ya ni hablar de las tartas de queso, eso es otro rollo. Se nota que el dueño es un crack, estuvo súper amable con nosotros y hasta salió a preguntar cómo estaba todo. Y la verdad, creo que repetiré solo para probar más cositas. Por cierto, el menú se ve muy bien, así que voy a tener que volver.
Lo que me mola de este sitio es que, además de la comida y la atención, el ambiente es genial. Te llega una vibra relajada, ideal para compartir con amigos o familia. A veces, creo que un poco de música de fondo le daría un toque mágico extra, pero en general, ya se siente bastante agradable. Así que ya sabes, si quieres algo rico, no dudes en pasarte por Como la trucha al trucho. ¡No te arrepentirás! Eso sí, si tienes dificultades para aparcar, ve mejor al polideportivo del Parque Juan Carlos y date un paseo, que después de la comilona te vendrá bien para digerir.
Qué se dice sobre el servicio en Como la trucha al trucho
Y, hablando de Como la trucha al trucho, la cosa es un poco variada, ¿no? Por un lado, el sitio en sí es pequeño y, la verdad, la terraza está un poco regular. Tiene dos ventiladores que no hacen mucho, así que si vas en verano, prepárate a sudar un poco. No está acondicionado, así que el calor puede ser un problema. Bueno, hay menú diario y carta, lo cual está bien, aunque la comida es un poco sin más. No estoy diciendo que esté mala, pero tampoco es el descubrimiento del siglo. Te costará entre 20 y 30 € por persona.
El servicio, eso sí, puede ser un poco lento, porque solo había un camarero para la terraza y ya te imaginas cómo estaba la cosa. A pesar de todo, hay que darle su mérito al sorbete de limón que te sirven antes del postre, es una pequeña delicia que se agradece. Entonces, en cuanto a la calificación, podríamos darle un 3 estrellas en comida, servicio y ambiente. No está mal, pero tampoco es para tirar cohetes.
Peeeero, no todo es así de regular. Cuando celebramos una boda allí, fue una experiencia brutal. En esa ocasión, la comida, la atención de los camareros y el ambiente estaban fantásticos. Emiliano, el jefe, se curró el menú a la perfección, y todos salieron encantados. Así que, si te preguntas qué se dice sobre el servicio en Como la trucha al trucho, hay que decir que varía. En ocasiones puede ser un poco lento y desorganizado, pero también hay momentos donde todo brilla, y el personal se adapta a lo que necesites. Sin duda, hay que probarlo por lo menos una vez.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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