
Si estás buscando un sitio chido para comer en Navacerrada, no puedes perderte el Restaurante El Mesón de Ana. Está en la Plaza del Dr. Gereda, 8, un lugar ideal para relajarte y disfrutar de una comida riquísima en un entorno pintoresco. Aquí puedes encontrar una mezcla de platos tradicionales y modernos, todo hecho con ingredientes frescos y de calidad. Además, el ambiente es tan acogedor que te sentirás como en casa desde el primer momento.
La verdad, siempre que vamos por ahí, hacemos lo posible por reservar en El Mesón, porque se ha convertido en uno de esos lugares que nunca decepcionan. Las raciones son copiosas, el sabor está de locura y los precios son más que razonables. Así que, ¿qué esperas? Dale un vistazo a su menú y siéntete libre de invitar a tus colegas. ¡Te va a encantar!
Restaurante El Mesón de Ana
Página web
Horarios Restaurante El Mesón de Ana
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–16:00, 21:00–23:00 |
| jueves | 13:30–16:00, 21:00–23:00 |
| viernes | 13:30–16:00, 21:00–23:00 |
| sábado | 13:30–16:00, 21:00–23:00 |
| domingo | 13:30–16:00, 21:00–22:45 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Mesón de Ana
Dónde se encuentra el Restaurante El Mesón de Ana
¡Oye, si andas por Navacerrada, no puedes perderte el Restaurante El Mesón de Ana! Un sitio que tiene 5 estrellas y se lo merece, de verdad. Quedamos con unos colegas para cenar y, como ellos ya conocen el lugar, ni una espera. Reservaron y directo al grano. La atención fue excelente, el sitio está bien decorado y super limpio. Hablando de la comida, vayas a flipar: los boquerones fritos y los calamares a la romana están para chuparse los dedos. Olvídate de esas fritangas insípidas que encuentras en cualquier lado, aquí todo estaba espectacular. Y no puedo dejar de mencionar las braviolis, ¡muy ricas también! El precio ronda entre 20-30 euros por persona, justo lo que buscas para una cena con los amigos.
Y escucha esto: llegamos un poco tarde porque andábamos de ruta por la montaña, pero El Mesón de Ana no nos dejó tirados aunque quedaban 10 minutos para cerrar la cocina. Los camareros fueron un amor, un servicio de 10, muy amables y profesionales. En menos de una hora desde que nos sentamos, ya estábamos de vuelta. El entrecot que me pedí estaba al punto perfecto, y si vuelvo a Navacerrada, ¡sin duda me pararé otra vez ahí! Se agradece un lugar donde te cuidan bien.
Llevo yendo a El Mesón de Ana desde crío, cuando lo llevaba su madre, y mantiene esa esencia y calidad que tanto me gusta. Volver siempre es una alegría. Este sitio tiene un ambiente increíble y un servicio cercano. ¡Un 10 redondo! Además, si eres parte de un grupo grande o pequeño, no hay problema, siempre te encuentran sitio. Ah, y si tienes suerte, no tendrás que esperar más de 10 minutos en horas picos.
Ahora bien, no todo es perfecto. Me cuentan que un sábado, el 7 de diciembre de 2024, la cosa no fue tan bien. La comida estaba rica, pero vaya tela, tardaron una eternidad en atender y hacía un frío que pelaba. Eso sí, fueron los únicos que se animaron a atenderlos cuando todos los demás estaban llenos. Así que, si decides ir, asegúrate de que no sea un día frío y vete a la segura.
Entonces, ¿dónde está El Mesón de Ana? Se localiza en la Plaza del Dr. Gereda, 8, 28491 Navacerrada, Madrid. Así que ya sabes, dale una oportunidad a este sitio y disfruta de una buena cena. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante El Mesón de Ana
Te cuento que el Restaurante El Mesón de Ana en Plaza del Dr. Gereda, 8, es un verdadero hallazgo en Navacerrada. Sin duda, le daría 5 estrellas sin dudarlo. La vez que llegamos sin reserva, nos sentamos al toque y eso ya es un punto a favor. El personal es simplemente encantador, te hacen sentir como en casa. La comida, buenísima. No tenían gazpacho ese día, pero la ensalada de tomate que nos hicieron estaba para chuparse los dedos. De verdad, todo es casero y hecho con cariño. ¡El solomillo y la torrija de postre son un must! Por lo que nos costo, entre 20 y 30 euros por persona, la relación calidad-precio es espectacular.
Y no puedo dejar de mencionarte que si te topas con el cachopo, ¡te vas a quedar flipando! Es enorme y está de escándalo. La última vez que fui, me sentí como en casa, y eso es gracias al personal encantador. Todo lo que pedí estaba brutal. La comida casera que tienen, de máxima calidad, hace que no quieras salir nunca de ahí. La carta es de cocina clásica española, y vaya que la saben cocinar. Comí un entrecot riquísimo, una ensalada mixta, morcilla que estaba para morirse, y unas bravas que no tienen nada que ver con las típicas. ¡Todo bien cocinado y delicioso! Puedes ir ahí tranquilo, que cada plato es para recomendar 200%.
Desde el cachopo hasta los caracoles, todo está increíble. El vino de la casa, ni hablar, es mucho mejor de lo que uno esperaría. Así que si te preguntas qué tipo de cocina ofrecen, ya tienes la respuesta: clásica y bien hecha, ¡y no te arrepentirás!
Es necesario reservar mesa en El Mesón de Ana
La verdad es que El Mesón de Ana es un sitio que no decepciona, ya es la segunda vez que vamos y las expectativas se cumplieron al 100%. La primera vez nos dejó un buen sabor de boca y esta vez no fue diferente. Empezamos con unos chopitos como entrada que estaban de locos. El rebozado era diferente, algo que agradezco porque ya estaba un poco cansado de lo mismo de siempre. Te llegan un montón y son perfectos para compartir mientras te vas acomodando.
De hecho, los platos que pedimos de la sección de sugerencias son un espectáculo. El cachopo relleno de queso de cabra y pimiento rojo fue toda una revelación, una explosión de sabores potente, y el rebozado también bien bueno. Luego estaba el solomillo con patatas y pimientos del piquillo, y amigo, eso era un manjar. Se deshacía en la boca y tenía un sabor que no se olvida tan fácil. No hay tiempo para el postre, porque el estómago no da más, pero con un trozo de cachopo para llevar, volví a casa feliz.
Las únicas pegas son que no tienen Coca-Cola light (que es lo que me gusta) y el aparcamiento por la zona es un poco complicado, así que si te animas a ir, prepárate para dar alguna vuelta. Pero el tinto de verano que pedí estaba muy bueno, así que al final no me quejé. El servicio es lo mejor de todo, Ana y su marido son un amor, te hacen sentir como en casa y eso se aprecia mucho. Nos cambiaron a una mesa dentro sin poner pegas, perfecto.
Y en cuanto a las reservas, yo diría que sí, mejor hacerlo. El sitio es acogedor, pero se llena pronto, sobre todo si el tiempo no acompaña y la gente quiere refugiarse del frío. Así que asegurarte de tener mesa te evitará sorpresas. Todo esto por 70 euros para dos, unos 35 por persona. Con todo lo que comimos y cómo nos trataron, es un trato de lo más justo, así que volveremos, ¡sin duda! Y si quieres ver más reseñas de sitios que visito, sígueme en Instagram @placeresdecomida. ¡Te va a encantar!
Cuáles son las características del ambiente en El Mesón de Ana
¡Ya os digo, El Mesón de Ana es un sitio al que no le podés faltar! Fui con mi mujer a celebrar nuestro 13 aniversario y la verdad, fue un acierto total. Reservamos unos días antes y al llegar, nos encontramos con un lugar súper acogedor y un trato que te hace sentir como en casa. La hambre apretaba y les preguntamos por el famoso Cachopo. Nos dijeron que la gente lo pide para compartir, así que nos animamos y pedimos también unos chopitos. ¡Menuda delicia! Todo estaba increíble y de una calidad que ya quisiéramos en otros sitios, aunque al final no pudimos con todo. Y para rematar, el postre de milhojas fue un acierto, nada empalagoso, solo perfecto. Además, ¡nos invitaron al café! Por 49 euros, comimos a lo grande y con un sabor que repetiremos seguro.
Cada vez que vamos a Navacerrada, la parada obligatoria es aquí, en El Mesón. Es uno de los mejores restaurantes de la zona, sin duda. Las raciones son copiosas, el sabor es espectacular y los precios son más que razonables. Y ojo, que el trato por parte de los camareros es de 10. Tienen tanto salón interior como terraza, así que no hay excusas para no ir. Si no has probado el Cachopo de Ternera con Patatas Revolconas y Torreznos, ¿qué estás haciendo?
Yo tengo que decir que siempre salgo contento. El último sábado que estuve allí, fue como volver a casa. La comida nunca cambia, siempre está superlativa. La atención sigue siendo espléndida, esos camareros siempre son amables y atentos. Me encanta ver que mantienen el mismo nivel de calidad a lo largo de los años. El precio es normalito y lo mejor es que siempre te vas del lugar satisfecho.
El ambiente en El Mesón de Ana es una mezcla de calidez y buena onda. Con su decoración acogedora y ese trato cercano, te hace sentir cómodo desde el primer momento. La gente se ríe, come y disfruta, ya sea en el salón o en la terraza. Así que si buscas un sitio donde te hagan sentir bien y comas de lujo, este es el lugar. ¡No te lo pienses más y ve!
Qué platos se pueden encontrar en el menú de El Mesón de Ana
Escucha, si andas por Navacerrada y te mueres de hambre, El Mesón de Ana es el sitio. No es solo que tenga 5 estrellas, es que de verdad es un buen sitio para comer. Las raciones son generosas, los segundos platos son un acierto, y no me hagas hablar de los postres... están increíbles. Además, el trato de los camareros y los dueños es de diez, siempre con una sonrisa y atentos a todo. Sin duda, cada vez que vayas, querrás repetir.
La última vez que fui, el servicio fue rapidísimo y muy majo, sobre todo el camarero Michael, que hizo que la experiencia fuera de 10. Te cuento que puedes venir tanto a comer como a tomarte un aperitivo. Si llevas entre 20 y 40€, tienes un buen festín asegurado. ¿Y la comida? ¡Brutal! Las aceitunas que sirven al principio son como un mini regalo en la mesa antes de que te traigan el plato fuerte.
Yo, la verdad, ya he perdido la cuenta de cuántas veces he ido, pero siempre me llevé una grata sorpresa. La cocina es extraordinaria, desde el pan hasta las croquetas, los judiones y el solomillo. Todo está de calidad altísima y por un precio que no te hará llorar. ¿Lo mejor? La sensación de que saldrás rodando de lo bien que te alimentan.
El ambiente es acogedor, incluso tienen chimenea, que te da esa sensación de estar en casa, con la comida casera más rica que te puedas imaginar. Si no pruebas el cachopo y los judiones, no has vivido. Y si te preguntas qué platos puedes encontrar en el menú, ¡prepárate! Hay de todo: pan, croquetas, judiones, riñoncitos, solomillo, cachopo y hasta unos postres caseros que están de vicio. En resumen, ¡tienes que darle una oportunidad a El Mesón de Ana!
El restaurante ofrece opciones tanto tradicionales como modernas
Nada más llegar a Navacerrada, nos encontramos con el Mesón de Ana, un sitio que no esperábamos y que nos dejó flipando. Eran ya las 4 de la tarde, y pensamos que seguro estarían cerrando, pero no, ¡qué alivio! La comida fue un espectáculo: esos judiones de la granja son de otro planeta, y las croquetas y torreznos que pedimos estaban para chuparse los dedos. Nos quedamos con ganas del cachopo, así que ya sabemos que tenemos que volver. La relación calidad-precio es brutal, entre 20 y 30 euros por cabeza y salimos con el estómago a reventar. De verdad, un 5 estrellas en comida y servicio, ¡hay que probarlo!
El lugar es un poco más discreto, pero eso no significa que no tenga su encanto. Algunos platos, como las patatas y chopitos, fueron un pelín decepcionantes porque parecían congelados, aunque estaban bien cocinados. Se notaba que el ambiente era cordial y el personal muy amable. Si te animas a pedir alguna ración, vas a disfrutar. La atención fue buena, así que aunque no todo brille, es un sitio que se puede considerar para picar algo.
No puedo dejar de hablar del personal. Aunque esté a tope, NUNCA TE DEJAN SIN ATENDER*. Se nota que se esfuerzan mucho por hacerte sentir como en casa. La comida es espectacular, y el vino no está nada mal. Volvimos a salir con ganas de repetir, porque este sitio NUNCA FALLA*, y lo recomiendo a full. Platos recomendadísimos, como el cachopo de ternera, croquetas caseras, y el entrecot. Un lugar donde puedes encontrar comida rica y un ambiente que se siente bien.
Eso sí, la experiencia puede variar. Hubo un comentario sobre una camarera que no dio la talla, lo cual es un bajón, porque aunque la comida y otros camareros son un 10, un mal servicio puede estropear la movida. Pero en general, el ambiente y la comida se llevan un 5. En cuanto a aparcamiento, es un lío, así que mejor ve en transporte o llega con tiempo.
¿El menú? La mezcla es buena, con opciones tanto tradicionales como un toque más moderno. Aunque lo clásico predomina, traen los sabores de siempre y los combinan con alguna interpretación fresca. Aquí, el Mesón de Ana te garantiza un viaje de sabores que vale la pena.
Cómo son las raciones en El Mesón de Ana
Si estás pensando en un buen plan para el finde, El Mesón de Ana es una parada obligatoria. Fui un sábado y, aunque el lugar estaba a reventar, nos buscaron mesa en la terraza después de un ratillo. Y te lo digo de verdad, merece mucho la pena. Las raciones son grandotas, así que prepárate para comer bien. La morcilla, por cierto, estaba alucinante, así que no dudes en pedirla.
Ahora, no todo es perfecto. Tuvimos un pequeño tropezón con las patatas bravas, en lugar de salsa brava, ¡llegó con tomate frito! Una mezcla rara, ¿no? Los cayos estaban bien, pero le habían puesto pimienta entera, y eso le da un sabor demasiado fuerte. Cayeron algunas estrellas ahí. Pero, al final, las croquetas y el cachopo estaban de muerte. Y el pan, ¡madre mía, qué delicia! La atención fue un poco lenta, tuvimos que pedir la cuenta varias veces, así que ahí se llevó un mix de 3 estrellas.
Pero volviendo a lo que importa, El Mesón de Ana es un lugar acogedor y familiar. Te sientes como en casa. Ana y su equipo son un encanto. Tienen un servicio excepcional y lo mejor de todo, ¡puedes llevar a tu perra! Así debería ser en todos lados. Gracias a Ana por el trato que nos das cada fin de semana, de verdad, ¡un besote!
Y respecto a las raciones, en El Mesón de Ana son generosas. Puedes esperar platos que te llenen y de buena calidad. Desde el cachopo de ternera hasta las croquetas caseras, todo va con buena cantidad, así que ve con hambre y disfruta de la buena comida en este rincón de la Sierra de Madrid. ¡No te lo pierdas!
Los precios en el restaurante son accesibles
Así que ya os conté cómo es comer en El Mesón de Ana, ¿verdad? Pues mirad, hay opiniones para todos los gustos. Por ejemplo, hay quien dice que la tortilla que piden es la más triste de Madrid. Sin sal, sin cebolla y, para colmo, sí que le falta patata... ¡Vaya faena! Y si a eso le sumas el servicio lento, porque la pobre chica está sola para tantas mesas, pues claro, la experiencia se vuelve un poco pesada. Te traen primero las bebidas y luego tienen la genial idea de pedirte que levantes todo para colocar el mantel. ¿A quién se le ocurre eso? En fin, para esos momentos, el sitio se lleva un 2 en comida, un 3 en servicio y un 3 en ambiente.
Pero no todo es oscuro. Hay quien ha tenido experiencias brutales. Como esos días en que El Mesón está a tope, pero aún así te dan mesa y no tienes que esperar mil años. Te atienden con buenas caras y una actitud de diez, y si la comida es buena, como aquí, la espera se hace ligera. Ahí, un 5 en comida, servicio y ambiente no se discute. Y la camarera Gabi, ¡qué decir de ella! Simpática y rápida, siempre con una sonrisa y asegurando que todo esté bien.
Y claro, no olvidemos lo acogedor que es el lugar, perfecto para una comida de cuchara adecuada para cualquier época del año. La chica que nos atendió fue un amor, y yo me quedé con ganas de más. Un cachopo de ternera y su milhojas de crema son imperdibles. Si coincides contigo mismo aquí, lo más probable es que salgas pensando en cuándo vuelves. ¿Y los precios? No me malinterpretes, son muy accesibles, entre 20-30€ por persona, y por lo que te ofrecen, vas a volver a repetir. Así que, ¿qué esperas? ¡A poner rumbo a El Mesón de Ana!
Qué tipo de ingredientes utiliza el Restaurante El Mesón de Ana
Te cuento que el Restaurante El Mesón de Ana es un sitio que no te podés perder si estás por Navacerrada. Tiene unas 4 estrellas que se las ganan a pulso. La comida es buenísima y el servicio es, sin exagerar, impresionante. La peña que trabaja ahí es súper atenta, siempre dispuesta a ayudarte con lo que necesites. Lo único que me faltó fue una estufa en la terraza, porque sí, comimos al aire libre y la noche empezó a refrescar un poco. Pero fuera de eso, todo fue perfecto.
Ahora, hablemos de la comida. Si vas, no olvides pedir las Patatas Bravas, porque están de lujo. Y las croquetas caseras son puro amor. También tienes que probar la ensalada y, si te va la carne, el entrecot no decepciona. El precio ronda entre 20-30 € por persona y, sinceramente, vale cada céntimo. Por no hablar de los postres: la milhojas de crema te hace sentir en el cielo.
El ambiente es de diez, se siente acogedor, y la gente que se pasa por allí es buena onda. En cuanto a los ingredientes que utilizan, son bastante frescos y de calidad, lo que realmente se nota en el sabor de cada plato. Así que, ya sabes, si buscas un buen lugar para comer, El Mesón de Ana es la jugada. ¡No lo dudes!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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