Restaurante El Picachuelo

Restaurante El Picachuelo

¡Ey, colegas! Si estás buscando un plan chido para escapar de la rutina, El Picachuelo en El Berrueco es el sitio ideal. Este restaurante se asienta en la Sierra Norte de Madrid, ofreciéndote vistas brutales al embalse del Atazar desde su terraza, perfecta para disfrutar con los tuyos. Aquí el rollo es relajado, con un ambiente que te hará sentir como en casa, y el servicio de los camareros es súper majo.

La carta es un homenaje a la cocina castellana, especializada en asados que te dejarán con ganas de más. Puedes elegir entre un montón de platos, desde su famoso arroz con bogavante hasta el clásico cochinillo al horno de leña. Así que, si estás por la zona, no te lo pierdas: comer en El Picachuelo no solo es llenar el estómago, ¡es disfrutar de una experiencia que quieres repetir!

Restaurante El Picachuelo

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 4.095 Reseñas
Dirección: Carr. de Cervera, Km. 1, 500, 28192 El Berrueco, Madrid
Teléfono: 918 68 60 74

Horarios Restaurante El Picachuelo

DíaHora
lunes11:00–18:00
martesCerrado
miércoles11:00–18:00
jueves11:00–18:00
viernes11:00–24:00
sábado11:00–24:00
domingo11:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Picachuelo

Dónde se encuentra El Picachuelo

¡Ey, colegas! Si están pensando en darse una vuelta por El Picachuelo, les cuento que está en Carr. de Cervera, Km. 1, 500, 28192 El Berrueco, Madrid. La verdad es que nos lanzamos allí después de un día en el Embalse del Altazar y, al leer las reseñas, decidimos hacer una reserva. ¡Más les vale que hagan lo mismo si van en fin de semana! El lugar se pone a reventar y no tienen mucho personal, así que ya saben.

Una vez dentro, hay varias zonas para comer. Nosotros aterrizamos en la terraza, que está bastante bien. Aunque la verdad, no se sentía tan cómodo porque había poca atención y teníamos que estar llamando a los camareros para que nos atendieran. Al final, uno de los encargados se dio cuenta de nuestro malestar y se puso al mando de nuestra mesa. Sus consejos fueron clave para elegir, ya que era nuestra primera vez. Los pimientos con bonito y las croquetas de bogavante estaban de lujo, pero si te cuento sobre el chuletón de vacuno, mejor ni te lo pido… ¡la carne estaba seca como un desierto!

En cuanto a precios, ronda entre 80-90 € por persona. La comida podría ser un 3 si la atmósfera es agradable, pero el servicio ya le da un 2, y el ambiente se queda en un 3. Ah, unos detalles: hay plazas de aparcamiento gratuitas y admiten a las familias enteras, así que puedes llevar a los peques. Eso sí, no esperes eventos especiales o algo así, solo se escuchaba un ruido moderado. Para nosotros, no fue suficiente para volver, parece que hay cosas que necesitan mejorar.

En otra ocasión, fui a este sitio porque lo vi en “Enamorados de Madrid” de Telemadrid y la comida nos sorprendió, aunque el domingo estaba tan lleno que los camareros no daban abasto. El camarero que nos tocó estaba quejándose de lo duro que era su trabajo y, sinceramente, me pareció un poco excesivo que se desahogara con nosotros. Atención lenta, platos que tardan en llegar y hasta se equivocaron en la cuenta. Menos mal que chequeamos, o nos habríamos comido un cargo extra. Aunque los precios son altos, la comida vale la pena, especialmente el arroz con bogavante. Pero, ¡cuidado con el café!, ese sí que es un atraco. Por todo eso, el precio por persona se mueve entre 40-50 €.

¡A disfrutar!

Qué tipo de vista puedo disfrutar desde la terraza de El Picachuelo

Mira, si estás pensando en un lugar donde comer y disfrutar, El Picachuelo es el sitio ideal. Te hablo de un lugar con 5 estrellas que no solo destaca por su ubicación en plena naturaleza, sino también por la calidad de la comida y un precio más que razonable. En mi visita, los camareros fueron muy atentos, Julio, el metre, y Paco, el camarero, nos atendieron como reyes. Con una sonrisa y mucho buen rollo, hicieron que nos sintiéramos como en casa. ¡Y la comida! Pedimos pulpo a la brasa de entrante, un must, y luego unas chuletas de cordero y media paletilla de cabrito. De postre, nos invitaron a una botella de sidra de la casa. Estos son los detalles que hacen la diferencia. Sin duda, ¡repetiremos!

Y ojo, si decides ir en fin de semana, mejor haz reserva, que suele llenarse. Fuimos un miércoles, sin reserva, y nos colocaron en una terraza acristalada con unas vistas increíbles. El ambiente era perfecto, tranquilo y con poca gente, así que recibimos atención personalizada. La comida estaba rica, aunque un poco más sencilla que la otra vez, con un estado medio que estaría bien si solo buscas un almuerzo tranquilo. Pero en general, estuvo guay, y el servicio bastante bien también.

Hablando del ambiente, si decides ir, no te puedes perder la terraza exterior. Las vistas al Embalse del Atazar son simplemente espectaculares. Recuerda que si comes ahí, pide una mesa cerca de los ventanales para disfrutar al máximo. La comida siempre es buena y bien preparada, así que el precio, aunque medio, vale totalmente la pena. Además, el servicio es de primera, rápido y muy simpático. Y ni hablar del parking, hay un montón de plazas, así que no te estreses buscando dónde dejar el coche.

Ahora, respecto a qué tipo de vista puedes disfrutar desde la terraza de El Picachuelo, vas a ver el Embalse del Atazar y las montañas que lo rodean, todo un espectáculo natural que hace que la comida sepa aún mejor. Es un lugar que inspira tranquilidad y relax, perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. Así que, ¡no pierdas la oportunidad!

Cuál es el ambiente general del restaurante

Te cuento que acabamos de salir del Restaurante El Picachuelo y, en serio, ¡vaya experiencia! 5 estrellas de pura suerte. La comida estaba riquísima, los camareros, super atentos y las vistas... ¡no tengo palabras! Celebramos nuestro 34 aniversario de boda ahí y, te digo, seguramente vamos a volver. Lo conocimos por un programa en Telemadrid, y ahora entiendo por qué nos dieron tantas ganas de probarlo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Un sitio que vale la pena.

Y mira, es un lugar que no decepciona, sobre todo en un día soleado. Las vistas son alucinantes. Es cierto que la comida podría ser un poco más sabrosa o incluso un pelín más económica —aunque le puse 5 estrellas porque no se pueden poner 4.5—. Pero en general, es para volver. ¿El precio? Entre 30 y 40 € por persona, así que no está tan mal. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Prepárate para disfrutar sin esperas, además que hay un montón de plazas para aparcar gratis.

Sin embargo, no todo fue perfecto. Un compi fue a celebrar y se encontró con algunos problemas. El sitio es una maravilla, pero le colocaron en una terraza acristalada interior y eso no era lo que había pedido. Encima, le pareció muy ruidoso. El arroz caldoso que pidió no estaba como se esperaba, más bien seco y compacto. Una pena porque el lugar tiene potencial, pero su experiencia no estuvo a la altura. Comida: 2, Servicio: 2, Ambiente: 3.

En cuanto al ambiente general del restaurante, se siente bastante relajado y acogedor. Con vistas increíbles del pantano de Atazar, es perfecto para grupos de 3 a 4 personas y el ruido es lo suficientemente bajo como para que se pueda charlar sin problemas. Así que, ya sabes, si buscas disfrutar de buena comida y vistas que te dejen sin aliento, El Picachuelo es una opción que tienes que considerar.

Qué tipo de servicio puedo esperar en El Picachuelo

Y, la verdad, si estás pensando en ir al Restaurante El Picachuelo, te digo que es toda una experiencia única. La ubicación, en Carr. de Cervera, Km. 1, 500, con esas vistas primaverales del embalse, es un espectáculo por sí sola. Imagínate comer en la terraza al aire libre con ese clima, ¡es un lujo! Y no solo eso, el servicio es de primera. Desde que llegas, te atienden como reyes, no tienes que andar llamando al camarero, todo fluye como debe. Las croquetas de bogavante están bien, aunque no las destacaría tanto.

Pero la verdadera joya aquí es la paletilla de cabrito. Esa carne se deshace con el tenedor, un festín. Y no puedo olvidarme de las patatas panadera, Dios mío, son pura mantequilla en tu boca. Además, el chuletón de vaca madurado, bien hecho, con esos granitos de sal gorda, ¡qué locura! Y para coronar la comida, el pastel de queso estuvo bueno, aunque preferiría que fuera más esponjoso, pero la calidad se siente.

Ahora, sobre el servicio, hay que mencionarlo. En general, la atención es amable, pero a veces parece que tienen prisa, como si fuéramos a comer corriendo. Un par de veces tuve que pedir que se esperaran, porque ya te están trayendo el postre antes de que hayas terminado el vino. Aunque quizás eso sea solo tema de mantener el ritmo, hay momentos que la velocidad puede arruinar un buen plato. Pero aún así, el sabor y la calidad en la comida son bastante buenos.

Así que, ¿qué tipo de servicio puedes esperar en El Picachuelo? Puedes contar con atención genial y rápida, aunque a veces un poquito apresurada. Pero, oye, la comida compensa cualquier detalle. Al final, es un sitio donde pasas un rato agradable, comes rico y te llevas buenas memorias. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina se ofrece en El Picachuelo

La cosa con El Picachuelo es una mezcla de luces y sombras, ¿sabes? Tienen una carta que no está nada mal, pero a veces parece que te clavan el precio un poco más de la cuenta. Un arroz caldoso con carabineros que se siente como un abrazo, buena cantidad y todo, pero después, ¡madre mía! Los postres son un chiste. El mousse de chocolate, que por lo que vale debería ser un espectáculo, llega con nata de bote por encima. ¿En serio? No entiendo esa jugada. El servicio intenta, pero a veces se siente que no dan abasto y eso le quita un poco de brillo a la experiencia. Comida 3, servicio 3, aunque el ambiente está muy bien, 4.

Sin embargo, hay días en los que El Picachuelo brilla. La comida es exquisita y el personal de lo más amable, incluso podrías decir que son como los amigos que nunca has tenido. Y si tienes suerte y el día acompaña, ¡tienes unas vistas espectaculares! Si vas con un grupito de 5 a 8, el precio puede salir entre 50 y 60 € por cabeza, pero vale la pena si buscas disfrutar. La experiencia mejora con algunos detalles que hacen la diferencia. Servicio 5, ambiente 5, y el ruido está a un nivel moderado, así que puedes charlar tranquilamente.

A veces, la experiencia deja un sabor agridulce. Pedí un chuletón al punto, y, mira, casi me lo sirven crudo, un dedo de carne roja, ¡no puedes hacer eso! Y lo del pan, sin preguntar te lo traen y luego te lo cobran, eso es un detalle que no hay que pasar por alto. Pero, como compensación, Luis y su compañera son unos genios, atentos como ellos solos, y en medio del caos del restaurante todavía se las apañan para ofrecerte un plato de olivas y un poco de paté con picos que están de lujo. Repetiría sin duda, sobre todo por la calidad de la carne y esa tarta de queso increíble. Así que ya sabes, si piensas ir, mejor reserva para no quedarte fuera, especialmente los fines de semana.

¿Y qué tipo de cocina ofrecen? En El Picachuelo te encuentras con una cocina tradicional con toques modernos, donde los ingredientes de calidad hacen la diferencia. Desde carnes jugosas hasta postres que prometen más de lo que cumplen, aquí los sabores son protagonistas, aunque a veces se vean un poco opacados por el servicio. Así que, si estás dispuesto a encontrarte con momentos buenos y otros que no tanto, este sitio puede ser una buena parada.

Cuáles son algunos de los platos destacados de la carta

Ya te digo, el Restaurante El Picachuelo tiene un ambientazo, pero hay un par de cosas que podrían mejorar. Las vistas son increíbles, pero algunas partes del lugar necesitarían un buen repaso, un poco más de atención al detalle, ¿me entiendes? La calidad de la comida fue un poco decepcionante y, la verdad, el servicio no estaba muy centrado. Tuve que pedir el pan y el aliño para la ensalada, como si fuera un favor. En ese plan, la experiencia no vale como para repetir. Te gastas unos 30-40 € por persona, pero mejor dale una vuelta antes de decidirte.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias mucho más positivas. Cinco estrellas para ellos. La peña dice que las vistas son geniales y el restaurante tiene un rollo bastante grande, con espacio para grupos, familias y hasta parejas. El servicio era un poco lento, pero la camarera era tan maja que se pasaba. La carta es bien tradicional, con lo clásico de mariscos y carnes, y parece que el cabrito asado es de lo mejorcito. Solo tienen que venir entre dos personas para disfrutarlo como se merece . Eso sí, prepara unos 40-50 € por cabeza, que aquí la calidad suele estar a la altura.

Ahora, si eres de los que les gusta ir de aventurero culinario, mejor no cuentes con ciertas cosas. Había gente que llegaba al sitio flipando con las vistas, pero su experiencia no fue tan positiva. Ese pescado y esas zamburiñas les llegaron fríos y la espera fue larga, de casi 40 minutos. Cuando finalmente llegó, la lubina y el rape estaban picantes de más y lo que pidieron poco hecho, estaba bien duro. Da pena que un lugar tan chulo tenga una cocina así. Al final, ni siquiera querían pagar por un plato que no se pudo comer. Así que, aunque la ubicación es ideal, no vuelven más.

Para que te hagas una idea de lo que puedes encontrar en la carta, lo que más destaca son, sin duda, las zamburiñas, que son bastante populares. También el cabrito asado, que es una maravilla si lo pides bien, y no olvides los clásicos como el pescado a la plancha y la parrillada de verduras. Mejor que vayas con más de uno para disfrutarlo al máximo. ¡Suerte!

Es El Picachuelo un buen lugar para escapar de la rutina

Mira, si estás buscando un sitio top para comer, no busques más. El Restaurante El Picachuelo es el lugar ideal. Este precioso restaurante gallego no solo tiene una atención de primera, sino que la cantidad y el precio de los platos son más que decentes. Además, tienes una cristalera espectacular que te deja disfrutar de unas vistas al Embalse del Atazar que son de otro mundo. Y si te apetece hacer un plan después de comer, rodear el restaurante y bajar por la zona del embalse es un planazo.

La comida es un auténtico festival de sabores: tú decides entre entrantes, carne o pescado, y todos están buenísimos. Y no te olvides de los postres, que están de muerte, aunque un poco excesivo el precio de la fruta. En general, el ambiente es genial, la terraza enorme tiene unas vistas que te dejan sin aliento y el servicio siempre está al pie del cañón, rápido y muy atento.

Si eres de los que les gustaLa variedad, este sitio no te va a defraudar. Con un menú que abarca desde la paletilla de cabrito asado hasta el rodaballo a la plancha, hay opciones para todos. Y para los que tienen alergias, tienen pescado congelado que cumple con las recomendaciones de los médicos para el ANISAKIS. También puedes llevar a los peques, porque tienen un parque infantil justo al lado del aparcamiento. La verdad es que el lugar, con su aparqamiento gratuito, es muy cómodo.

Así que, ¿es El Picachuelo un buen lugar para escapar de la rutina? Sin duda. La calidad de la comida, el trato y el ambiente te hacen sentir como en casa, pero con la ventaja de que estás disfrutando de un buen manjar y vistas impresionantes. Perfecto para desconectar un rato y disfrutar con amigos o familia. ¡No te lo pierdas!

Qué especialidades de asados ofrece El Picachuelo

Te cuento que El Picachuelo es uno de esos sitios que no te esperas y que te sorprenden para bien. Primero, eso de pedir mesa con vistas es todo un acierto. Te esperan unas vistas increíbles del embalse de El Atazar que hacen que la espera sea un placer. En nuestro caso, fueron solo 15 minutillos, y la comida llegó volando, ¡todo estaba delicioso! Por unos 30-40€ por persona, la relación calidad-precio es de 5 estrellas. Además, el ambiente es tranquilo, así que puedes charlar con tus colegas sin problemas.

Un día, salí del curro hecho polvo y decidí parar ahí un rato. Sin saber qué esperar, me recibieron con una sonrisa. ¿Quién se queja de eso? Pedí un par de platos y el postre me dejó flipando. Una experiencia que no esperaba, me sentí como en casa. 20-30€ por persona y a mil de gusto, ¡todo un win! Los camareros, un encanto, me hicieron sentir a gusto y sin prisas, perfecto para un solitario como yo.

Sin embargo, no todo fue perfecto. En una de mis visitas, decidí probar unas Delicias de Merluza con gulas en la barra. A 23€ la ración, no puedo decir que me quedara satisfecho, ¿5 trocitos de merluza? Come on, eso estaba desproporcionado. A pesar de eso, el personal siempre amable y con ganas de ayudar. Como siempre, se recomienda hacer reservas porque el lugar suele llenarse.

Ahora, si te preguntas qué asados ofrecen, ahí traen lo mejor. Cordero lechal al horno, cochinillo tierno y jugoso, y también hay opciones de pescado, aunque hay opiniones variadas sobre algunos platos. La clave está en disfrutar del enclave, dejarte llevar por el ambiente y seguro que te llevas una grata experiencia. Además, el servicio siempre está al pie del cañón, así que no te preocupes por eso. ¡Aventúrate en El Picachuelo y no te arrepentirás!

Se recomienda hacer una reserva para comer en El Picachuelo

Hablando del Restaurante El Picachuelo, ya te digo, este sitio tiene su rollo. Si buscas un lugar chido para comer en El Berrueco, aquí lo tienes. La última vez que estuve con mis colegas, fue un sábado y todo salió de lujo. El servicio, de 10, gracias a un camarero que nos atendió de maravilla, Rufo se llama. Este tío sabe lo que se hace, ¡de pies a cabeza! Comida, servicio y ambiente, 5 estrellas en todo. Si quieres disfrutar de una buena comida y pasarlo bien, este es el sitio.

Claro, no todo es perfecto, aunque el lugar tiene unas vistas increíbles al embalse del Atazar. Yo lo tengo claro, la atención fue muy buena, rápidos y atentos. Pero la comida, ahí hubo un pequeño tropiezo. Las zamburiñas y las chuletillas de cordero estaban un poco frías, tirando a templadas. Sabrosas, eso sí, pero la temperatura no estaba al nivel que tocaba. Si la comida hubiera llegado caliente, estaríamos hablando de un 5 fácil. Hay que tener más cuidado en esos detalles, porque no es precisamente un sitio barato.

A pesar de esos pequeños fallos, la experiencia fue positiva. Te digo que la atención y el ambiente valen mucho la pena. Aunque el aparcamiento podría mejorar, ya que está un poco expuesto si llevas moto y no hay sombra. Al final, salimos contentos y con ganas de repetir, que eso cuenta bastante. También te cuento que el precio se mueve entre 40-60 € por persona, así que prepara la cartera, pero vale la pena.

Y sobre hacer una reserva, yo diría que sí. A veces el lugar puede llenarse y, a pesar de que hay bastantes plazas libres, no te la juegues si quieres asegurarte una mesa. Mejor llamas y te quedas tranquilo. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad a El Picachuelo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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