Restaurante El Taller Gastromótico

Restaurante El Taller Gastromótico

Si estás por Chinchón y buscas un lugar que combine buen rollo, motos y buena comida, tienes que probar El Taller Gastromótico. Este sitio, situado en C. del Alamillo Bajo, 23, es un auténtico taller de motos con decoración neoclásica donde puedes disfrutar de una variedad de tapas y carnes a la parrilla. Con una puntuación de 4.6 en Restaurant Guru y una ambientación que te hará sentir como en casa, te prometo que no te va a decepcionar.

Lo mejor de todo es que El Taller Gastromótico está dando de qué hablar desde su apertura hace poquitas semanas, ¡y con razón! Aquí no solo comes bien, sino que también puedes admirar algunas motos únicas y conocer un poco sobre su fabricación. Además, la propuesta gastronómica es fresca y original, así que si amas la buena comida y las motos, no dudes en reservar una mesa y dejarte sorprender por su menú de tapas. ¡No te lo pierdas!

Restaurante El Taller Gastromótico

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 419 Reseñas
Dirección: C. del Alamillo Bajo, 23, 28370 Chinchón, Madrid
Teléfono: 910 54 17 07

Horarios Restaurante El Taller Gastromótico

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:00–17:00, 20:00–23:30
viernes12:00–17:00, 20:00–24:00
sábado12:00–17:00, 20:00–24:00
domingo12:00–17:00, 20:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Taller Gastromótico

Dónde se encuentra El Taller Gastromótico

¡Tienes que conocer el Restaurante El Taller Gastromótico en Chinchón! Este sitio es una joya y se lleva un 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Fui con un grupo de 11 colegas sin reserva y, para nuestra suerte, nos hicieron un hueco. Desde el momento uno, la atención fue de primera: siempre con una sonrisa y súper amables. ¡Menudo acierto!

Y la comida, amigo, es de otro nivel. Empezamos la fiesta con unas bravas y alitas que estaban de muerte. Pero lo que nos dejó alucinados fue el sashimi: fresco y bien presentado, una sorpresa que quiero repetir sin duda. Para terminar, la tarta de requesón fue el broche de oro que selló la comida. No hay duda de que este es un lugar para volver. ¡Gracias por hacernos sentir como en casa!

Si eres de los que busca buen rollo y platos que quitan el hipo, aquí tienes hamburguesas que son una delicia. La relación calidad-precio es brutal, y el ambiente es la leche. Eso sí, si te gusta el rollo tranquilo y alejado del jaleo turístico, este es tu sitio. Las croquetas y las patatas bravas son un must, y aunque aparcar puede ser toda una aventura, no está complicado si llegas con tiempo.

Entonces, para que no te pierdas: El Taller Gastromótico está en C. del Alamillo Bajo, 23, 28370 Chinchón, Madrid. Si vas, no olvides probar un poco de todo. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!

Qué tipo de comida se ofrece en El Taller Gastromótico

Así que, después de todo lo que escuché, decidí probar El Taller Gastromótico en Chinchón. Y, la verdad, no me decepcionó. Reservé para una cena especial con unas amigas y la atención fue de 10. Desde que entré, me hicieron sentir como en casa. La foto que saqué no le hace justicia a la comida, porque estuve alucinando con la hamburguesa de oveja, que estaba increíble. Y ni hablar de la oreja, ¡menuda presentación! La tarta de queso suave y cremosa fue el broche de oro de la noche. Imagina que por unos 20-30 € por persona, tuvimos una experiencia de lujo.

Otro punto a favor es que el precio está más que bien. No necesitas romper el cerdo para disfrutar de una cena espectacular. La última vez que fui, el menú incluyó unas piruletas de solomillo que estaban para morirse, y claro, la famosa hamburguesa de pollo y la de oveja que son un must. ¡Ah! Y no te olvides del chupito de tequila de mango, melón y fresa que nos invitaron, ¡un detalle genial!

El ambiente es muy acogedor, aunque cuidado si hay peques correteando por ahí. Mi experiencia fue de 4 estrellas por el ruido, pero eso no quita que la pluma estuvo riquísima y las patatas gajo enormes fueron una gran elección para acompañar. Lo bueno es que suele haber plazas de aparcamiento gratis cerca, así que no tienes que preocuparte tanto por eso.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecen en El Taller Gastromótico? La respuesta es fácil: tienen una comida espectacular y variada que va desde hamburguesas de oveja hasta platos originales como los buñuelos de carrillada. La combinación de sabores, la atención y el buen rollo hacen que este lugar se lleve mis 5 estrellas. Si vuelvo a Chinchón, ¡sin duda repito!

Cuál es la especialidad en el menú de El Taller Gastromótico

Y ya que hablamos de El Taller Gastromótico, menuda joyita hemos encontrado en C. del Alamillo Bajo, 23, 28370 Chinchón. Este sitio es todo un descubrimiento, te lo digo de verdad. Comida de calidad-precio súper buena y raciones abundantes que te dejan a tope. La atención es excelente, así que vas a querer volver. Te cuento que puede salirte la comida entre 40-50 €, pero vale cada euro. En serio, me dieron ganas de quedarme a vivir allí.

La vez que fuimos, la comida estaba de lujo. Todo riquísimo, con unas raciones generosas que hacen que te sientas VIP. Además, esos camareros son una pasada, el ambiente muy motero/rock lo hace todo más guay. El precio por persona aquí se mueve entre 30-40 €, y te aseguro que, con esa calidad, no te va a doler.

Lo único que, si vas, hazte una reserva porque se llena. Tiene zona de comedor interior que está genial, y una zona de bar que es perfecta si buscas algo más relajado. Un detalle a destacar: los baños están cuidados y limpios, lo cual siempre se agradece. Aunque un poco de espera para que te traigan la comida puede pasar, sobre todo si el sitio está a tope, pero oye, se hace llevadera. Y vete con los peques porque tienen un parque enfrente donde pueden jugar y no se aburren.

Ahora, ¿cuál es la especialidad en el menú de El Taller Gastromótico? Te va a encantar: la hamburguesa de foie y el bao de carrillera son de otro mundo. En cada plato se nota el mimo con el que lo preparan, los ingredientes son de calidad y la presentación está muy cuidada. Al final, lo que importa es que aquí en Chinchón hemos encontrado nuestra referencia gastronómica, ¿a qué esperas para ir?

Cómo es la decoración del lugar

La verdad es que El Taller Gastromótico es un descubrimiento de cinco estrellas, y la única queja que tengo es que me queda un poco lejos. La carne que sirven está en su punto, muy bien preparada y servida con cariño. Todo lo que probamos estaba riquísimo, y la atención fue de 10, con un personal súper simpático y atento. Hubo un plato que llevaba ajo y, aunque no lo comentamos antes, lo retiraron sin ningún problema y sin cobrar extra. Eso se agradece, ¡vaya detalle!

Desde que entramos, la vibra era de “ya estoy en casa”. El trato del equipo marca la diferencia: cercanos, siempre sonrientes y dispuestos a ayudar. Se nota que saben cuidar al cliente, lo cual es un gustazo. Y ni hablar de la comida, cada plato es una sorpresa grata, con un equilibrio de sabores y presentación que te deja boquiabierto. Te da la sensación de que hay cariño en cada bocado. Salimos de allí con ganas de repetir, la verdad, y se siente bien recomendar un sitio así. ¡Enhorabuena para ellos!

Para los amantes de las motos, este lugar es un auténtico taller gastronómico. La decoración es espectacular, a base de motos perfectamente ubicadas que crean un ambiente único. Cada rincón está cuidado al máximo, y te sientes en un espacio donde la pasión motera y la buena cocina se dan la mano. Mi pareja, que es muy motero, disfruta cada vez que vamos. Y, como si fuera poco, el menú es espectacular. Las hamburguesas son un delirio, y tanto la pluma de cerdo a la parrilla como el secreto ibérico son de otro mundo. Todo se sirve en su punto, ¡no puedes pedir más!

Hablando de la decoración, el lugar no solo es bonito: es un homenaje al mundo de las motos. Cada detalle está pensado con cuidado, y realmente te hace sentir parte de un club, donde la buena comida y la cultura motera se fusionan a la perfección. Si eres de los que disfrutan de un buen tapeo en un ambiente chulo, El Taller Gastromótico es tu sitio, ¡no lo dudes!

Qué puntuación tiene El Taller Gastromótico en Restaurant Guru

Te lo digo claro y sin rodeos: El Taller Gastromótico es un sitio que no puedes dejar pasar si estás por Chinchón. 5 estrellas bien merecidas. Desde que llegas, el trato es impecable, la gente es cercana y amable. Se nota que aquí hay pasión en cada detalle, y eso ya es un gran punto a favor. Pero lo mejor de todo es la comida. Cada plato supera al anterior, con sabores que te dejan flipando. Presentaciones que quitan el hipo y una creatividad que demuestra que en la cocina están trabajando con todo el cariño del mundo. ¡Todo estaba delicioso! Sin duda, un lugar al que volveremos.

Y no puedo dejar de mencionar a los dueños, Sara y José, que son unos auténticos anfitriones. Se preocupan para que todo salga perfecto y eso se nota. La cocina que ofrecen es una mezcla atrevida pero manteniendo la tradición, lo que lo hace aún más especial. El ambiente del local está lleno de motos clásicas, un toque que lo hace diferente y muy chulo. Pasamos un rato increíble, tanto que ya hemos decidido que será el lugar donde celebraremos una comida relajada con nuestros amigos el día después de nuestra boda. La calidad de la comida y el trato está a otro nivel, y los precios son más que ajustados, así que vas a salir más que satisfecho.

Por si te lo preguntas, yo probé los niguiris y la hamburguesa Oveja, y ¡madre mía! Si no has estado aún, tienes que ir. La carne y las raciones son generosas, bien pensadas y sobre todo, ¡sabrosas! Solo una sugerencia: bájale un poco el volumen a la música y añade un par de manos más en sala o cocina para que el servicio sea un poco más ágil.

Ah, y en Restaurant Guru, El Taller Gastromótico se lleva una valoración espectacular de 4.8. Así que, ya sabes, ¡no hay excusas!

Qué ambiente se puede esperar al visitar El Taller Gastromótico

Nada más entrar a El Taller Gastromótico en Chinchón, ya sientes que el ambiente tiene su rollo. Es de esos sitios que tienen una buena atmósfera, ideal para una cena en plan relajado. Sin embargo, no todo es perfecto, la comida es excelente, y si eres amante de la parrilla, esto será el paraíso. Pero, ojo, el servicio no siempre está a la altura. A veces te toca esperar demasiado y hay camareros que parecen no estar al tanto de lo que tienen. No está de más que revises la cuenta con lupa, porque en mi caso, me cobraron cosas que ni siquiera había pedido.

Ahora, si decides ir y te da por pedir algún plato, no te arrepentirás. La hamburguesa de Boletus la rompen, al igual que el lomo alto de vaca a un precio muy bueno. Para unos 20-30€ por persona, comerás de fábula. Del mismo modo, no te olvides de los postres, están de lujo, según lo que escuché de otros.

En cuanto a la ventilación, ahí hay un fallo. La parrilla está on fire, pero con tanto humo, a veces puedes sentir que te falta el aire. Eso ya es un punto a mejorar y puede afectar un poco tu experiencia. Para concluir, si decides ir a El Taller Gastromótico, prepárate para un buen rato, porque la comida es top y, aunque el servicio necesita un empujón, el ambiente es genial.

Desde cuándo está abierto El Taller Gastromótico

Y lo mejor es que El Taller Gastromótico no sólo tiene un nombre chulo, ¡sino que es un lugar de los que dejan huella! Apenas llegamos, y con una suerte increíble, encontramos aparcamiento justo al lado, entre un grupo de moteros con sus pedazos de motos que parecían sacadas de una película. Me asomo y veo que no es un taller como pensé, sino un sitio que promete. Ahí estaba la gran Sara, que nos atendió al momento y nos puso de beber como si estuviéramos en casa. A pesar de que todo estaba reservado, nos invitaron a quedarnos. ¡Un detalle que se agradece un montón! Lo cierto es que la simpatía de los camareros y la calidad de la comida es de 5 estrellas en todo.

La comida, macho, es un espectáculo. Yo creo que hacía tiempo que no comía tan bien. Las setas rebozadas, el secreto ibérico, y la hamburguesa de pollo son solo algunos platillos que te dejarán con ganas de más. Y el café, no me olvido de esa milhoja casera que, te lo aseguro, no tiene nombre. El cocinero es un verdadero máquina, porque a pesar de que estaba solo en la cocina, sacaba los platos a toda velocidad. Perfecto para un almuerzo sin esperas. Estaba claro que aunque no esté en la plaza principal de Chinchón, el sitio se lo curra de verdad.

Además, si te gusta la variedad, estás de suerte. La carta cambia y se adapta, y siempre hay platos fuera de lo común. A veces piensan en el producto de temporada y eso se nota. Para disfrutar con amigos o en familia, con un buen tapeo o una comida completa, El Taller es la parada obligatoria.

Y sí, aunque no tengo el dato exacto de cuándo abrió, me han dicho que están dando guerra desde hace ya un tiempo. Pero, sin duda, para mí ha sido un descubrimiento muy reciente y cada vez que vuelva a Chinchón, será nuestro punto de partida. ¡No te lo puedes perder!

Qué hace que El Taller Gastromótico sea único en comparación con otros restaurantes

Y, bueno, ¿qué te cuento de El Taller Gastromótico? Este sitio, que está en C. del Alamillo Bajo, 23, 28370 Chinchón, Madrid, se lleva un 5 estrellas de mi parte. La comida es todo riquísimo y el servicio es de 10! Las croquetas son una locura y, si te gusta la carne, tienes que probar la piruleta de solomillo, ¡se deshace en la boca! Y el chuletón… menuda maravilla, no tengo palabras. Ya estoy frotándome las manos por volver y probar esas hamburguesas que todos recomiendan. La cena cuesta entre 10-20 € por persona, una ganga por lo que ofrecen.

Si buscas un lugar con buen ambiente, aquí lo tienes. La decoración está muy chula, con buena música de fondo. El trato del personal es genial, son súper amables y cercanos. Como ya dije, los tomates alineados son un gustazo, de esos que saben a tomate de verdad. Si pasas por Chinchón y quieres disfrutar de una buena comida, este sitio merece tu atención, sin duda. En cuanto a precios, aquí andas sobre 20-30 € por persona, más que justo por la calidad.

Es cierto que está un poco alejado del centro y es popular entre moteros, si ves la decoración, lo confirmas. La carta es un rollo de platos tradicionales, pero con un toque moderno que mola mucho. Las raciones son abundantes y la calidad es muy buena. Aunque en fin de semana puede que falte un poco de personal, las chicas que te atienden lo dan todo, y eso se nota. ¡Comimos de lujo! Desde setas empanadas hasta carrillera, y no hay un solo plato que no estuviera riquísimo.

Así que, ¿qué hace a El Taller Gastromótico único? Pues, mira, el rollo de mezclar estilo moderno con platos tradicionales es lo que lo cataloga. Aquí no vas a encontrar tinajas de barro y madera, sino un ambiente motero y alegre donde la comida es de calidad y el servicio es rápido. Además, la gama de platos desde tapas hasta hamburguesas asegura que todos encuentren algo que les encante. Es simplemente un sitio que sabe cómo hacer que una visita a Chinchón valga la pena. ¡No te lo pierdas!

Es necesario hacer una reserva para visitar El Taller Gastromótico

Te cuento que si no has ido aún a El Taller Gastromótico en Chinchón, de verdad que te lo estás perdiendo. Este sitio tiene unas 5 estrellas y con razón. El ambiente es una pasada, mezcla la onda de un taller con un rollo motero que lo hace único. Y la comida… delicia pura. Desde las croquetas hasta el lomo bajo de vaca retinta, cada plato es un festival de sabores que te hace querer más. No olvides pedir esos chupitos de tequila de mango, melón y fresa, ¡te volarán la cabeza!

Hemos probado varios restaurantes en Chinchón, pero este se lleva la palma. La comida es sabrosa y original, y eso se nota. La carta está bien currada por un chef que sabe lo que hace. La atención por parte de Sara y del personal es excelente, ¡te hacen sentir como en casa! Además, con música rockandolera de fondo, el ambiente es divertido y perfecto para pasarla bien con colegas.

Y si te preocupa el ruido, no te estreses, se puede charlar sin problemas. El único problema va a ser decidir qué pedir porque todo está buenísimo. Ve con hambre y no te quedes con ganas de probar el taco de costillas ibéricas glaseadas o la hamburguesa de oveja. Te va a costar menos de 30 euros por cabeza, así que es un planazo.

Ahora, ¿te preguntas si necesitas reservar? Te diré que, aunque no es estrictamente necesario, mejor asegúralo. Este sitio se pone lleno y no querrás quedarte sin tu mesa de pilas de comida rica. ¡Así que ya sabes, haz tu reserva y disfruta de este rinconcito gastronómico!

Qué tipo de motos se pueden admirar en El Taller Gastromótico

Te cuento que El Taller Gastromótico es una auténtica joya en Chinchón. Si no has ido, ya estás tardando. Este lugar se lleva 5 estrellas a pulso. La comida es espectacular, de lo mejor que he probado por ahí. Y el precio, ni te cuento, ¡inmejorable! Sara, la dueña, es un encanto, siempre atenta a todo y te trata como a un rey. Y su marido, el cocinero, eso sí que es un artista culinario, se nota que le pone pasión a lo que hace. Sin duda, vamos a repetir mil veces. Comida: 5. Servicio: 5. Ambiente: 5.

Y mira, yo fui un poco escéptico porque hay tantos sitios que presumen pero luego no cumplen, pero aquí la sorpresa fue mayor. Todo riquísimo y el servicio, la caña. Nos trataron genial, de esos lugares donde sientes que eres parte de la familia. Así que, si estás pensando en un plan chido, ya sabes dónde ir. Comida: 5. Servicio: 5. Ambiente: 5.

La atención es de otro mundo, la verdad. Te hacen sentir como en casa, con esas ganas de mimarte y darte de comer lo mejor. Hasta nos dejaron unas motos preciosas como decoración, eso es un plus para los moteros. Y hablando de motos, si te preguntas qué tipo de motos puedes admirar en El Taller, hay un par de joyitas que te dejarán con la boca abierta. A los amantes de las motos nos encanta ese ambiente, junto a una buena comida, y aquí, lo han clavado. En resumen: ¡No te lo pierdas, es un lugar de 10!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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