
¡Oye, si buscas un plan chido en Madrid, tienes que probar el restaurante Èter! Este sitio es obra de los hermanos Sergio y Mario Tofé, que han hecho un sueño realidad en C. del Granito, 20, Arganzuela. Sergio se mueve como pez en el agua tras los fogones y Mario se encarga de que todo en la sala fluya como tiene que ser. Y lo mejor es que está a un pasito de la plaza de Legazpi, así que no tienes excusas para no pasar por ahí.
En Èter, no solo se come bien, se siente el ambiente. Tienen un par de cosas mágicas en su carta y un café cortado que te dejará más que satisfecho. Además, el trato del personal es increíble, siempre te hacen sentir bienvenido. De verdad, si te apetece disfrutar de unos platos que son pura alta cocina a precios que no te pegan un buen mordisco al bolsillo, este es el lugar. ¡No te lo pierdas!
Restaurante Èter
Horarios Restaurante Èter
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Èter
Dónde se encuentra el restaurante Èter
¡Oye, amigos! Si no habéis probado el Restaurante Èter, os estáis perdiendo de algo increíble. Este sitio está en C. del Granito, 20, Arganzuela, 28045 Madrid, y sí, es tan bueno como parece. Habíamos oído maravillas de su menú degustación de 12 pases, y honestamente, cada bocado fue una locura. La creatividad y la pasión de estos dos hermanos se nota a kilómetros. Además, tienen un profundo respeto por el producto local, lo que hace que cada plato esté lleno de sabor y calidad.
El ambiente, ¡uff! Es de esos lugares donde te sientes como en casa, con una vibra muy agradable y cercana. Los amables camareros siempre con una sonrisa y dispuestos a hacerte sentir a gusto, de esos que te hacen querer quedarte a cenar hasta que cierren. Y la carta de vinos es otra cosa que debéis explorar. Todo esto acaba haciendo que valga cada euro, porque la experiencia es de 5 estrellas.
Y ya que estamos, lo que más me flipa es que el menú cambia con las estaciones, así que cada visita es una sorpresa nueva. Te entran ganas de saborear cada plato sin prisa, como si no quisieras tragártelo nunca. La verdad que lo único que nos faltó fue un ratito más para disfrutar, pero sin esperar, eso sí. Así que, si tenéis un plan con 2, 3 o 4 colegas, este es el sitio ideal. Reservas obligatorias, así que no olvidéis hacerlo con tiempo.
Así que, ya sabéis: para una cena única y espectacular, no lo dudéis, id a Éter. ¡No os arrepentiréis!
Quiénes son los propietarios del restaurante Èter
Mira, si no has estado en Èter en C. del Granito, 20, Arganzuela, 28045 Madrid, estás perdiendo el tiempo. Fui hace un par de semanas y desde entonces estoy enganchado pensando en esa noche épica. De verdad, fue la mejor experiencia gastronómica de mi vida. Todo está al detalle: te reciben como en casa, el equipo es súper profesional y se nota que saben lo que hacen. Te explican los platos, de dónde vienen, qué llevan... se aprecia el cariño en cada bocado. La calidad del producto es brutal, y la variedad de sabores y texturas... ¡madre mía! La presentación y la decoración del lugar son de otro nivel. Volveré sin dudarlo. ❤️
De hecho, la experiencia es increíble. El servicio está a la altura, de lo mejor que he visto últimamente. No tengo palabras para describir lo bien que me sentí. Cada pase del menú que probé estaba delicioso. Ni se te ocurra no darte un homenaje aquí, ¡vale cada euro! Además, el menú cambia varias veces al año, así que ya tengo ganas de probar el siguiente. En cuanto a precios, eso sí, prepara más de 100 € por persona, pero te prometo que vale cada céntimo.
Yo opté por el menú largo, y déjame decirte que necesitas tener hambre y un buen estómago porque viene cargado. Fui justo cuando tenían el Menú de Verano, y la variedad de ingredientes, sabores y técnicas era un flipazo. El personal fue increíble, siempre amable y con un toque de simpatía que hizo que la cena fuera redonda. Sus recomendaciones para el vino, simplemente perfectas. Platos como la Presa Ibérica con Puré de Boniato y los postres son esos must que no puedes dejar pasar.
¿Sabes qué más? Aunque no tengo quejas, si me pusieran a buscarle un pero, sería la crema de manos en el baño. Huele muy bien, pero el aroma es tan intenso que puede chocar un poco con los sabores de la cena. Pero en fin, eso no quita que la comida fue pura magia. Por cierto, los dueños de Èter son un par de apasionados de la gastronomía que han puesto mucho amor y dedicación en este lugar. Se nota que han hecho un gran trabajo, porque han creado algo verdaderamente especial. ¡No te lo pierdas!
Cuál es el estilo de cocina que se ofrece en Èter
Tío, si no has probado Èter, no sé qué estás haciendo con tu vida. Es un restaurante con mayúsculas ahí en C. del Granito, 20, Arganzuela. Desde que entras, te das cuenta de que cada detalle está cuidado al milímetro. Más allá de la comida, que ya de por sí es una locura, el ambiente es superagradable. Mario y Sergio, los chefs, son unos fenómenos, y todo su equipo lo da todo para que te sientas como en casa. Te juro que cada plato es una obra maestra, y se nota que hay verdadera dedicación y esfuerzo detrás.
La experiencia de la degustación fue fabulosa. Cada sabor, cada combinación… ¡buenísimos! Y el chico que nos atendió, ese con las gafas y el pelo rizado, hizo que la velada fuera aún más acogedora. Con su sonrisa de oreja a oreja, nos explicaba cada plato y nos hacía sentir como si estuviéramos comiendo en casa de un amigo, y no en un lugar de este nivel. En cuanto a la comida, no te puedo mentir: es una maravilla. De hecho, no es el típico menú del día de 10€. Aquí le pegan a lo grande, y lo hacen muy bien.
Lo mejor es que cambian el menú cinco veces al año, así que es una razón más para volver en cualquier momento. En nuestro caso, se nos quedaron las ganas de repetir, y ya estamos pensando en la próxima vez. Así que, la próxima vez que busques un sitio flipante, ten en cuenta que en Èter la cocina es una mezcla de sabores brutales con una presentación cuidada. Una experiencia que va desde lo elegante hasta lo cercano, y que demuestra que estos chicos no tienen nada que envidiarle a los grandes. ¡Un hurra por ellos!
Qué se puede destacar del ambiente del restaurante Èter
La cosa es que el Restaurante Èter, en C. del Granito, 20, ha estado en el radar de la peña, y con razón. Le pusieron 3 estrellas por una razón. El servicio es correcto, te atienden rápido y lo hacen bien, aunque hay un par de cosas que podrían mejorar. Pedimos el menú corto de verano, y la verdad es que quedamos llenos, pero no diría que salimos con ganas de repetir. Los postres, en cambio, estuvieron de locos, pero la mayoría de platos no dieron la talla. Algo clave: hay que meter carne en el menú, ok, es verano, pero ¿quién puede resistirse a un buen trozo de carne? Además, algunos ingredientes parecían de super a buen precio, ya sabes, mucho verde. El precio tampoco ayuda: más de 80-90€ por persona, y luego te cobran el vino y el pan aparte. Así que, no creo que vuelva por aquí pronto.
Por otro lado, hay quien tiene un amor total por Èter. 5 estrellas para el combo de Mario y Sergio, que saben lo que hacen. Uno de esos sitios donde te hacen sentir como en casa. Casi toda la gente que conozco que ha ido ha tenido una experiencia top con los menús degustación. Han probado casi todo lo que han sacado y, claro, siempre sorprenden. ¡Es un lugar que se merece el éxito! Su comida, servicio y ambiente son de 5 estrellas, aunque eso sí, asegúrate de reservar porque tienden a llenarse.
La verdad es que la experiencia gastronómica suele ser muy buena. La atención del personal es brutal, pero a veces, hay mesas que, aunque sean solo unos pocos compis, pueden ser demasiado ruidosas. Eso sí, no es culpa del local, es más bien de los comensales. Ah, y si decides ir, no te olvides del postre y de la corvina, ¡te va a flipar!
Y hablando del ambiente, el de Èter tiene su punto. Es acogedor y atractivo, con un toque de sencillez que lo hace especial, ideal para esas cenas en pareja o incluso para celebraciones. La decoración no es un espectáculo banal, sino que crea un ambiente perfecto para disfrutar de una buena comida. Así que, si buscas un lugar donde te cuiden y tengas una experiencia agradable, aquí lo tienes.
Cuál es la especialidad del café en Èter
Ah, ¿estás pensando en ir al Restaurante Èter en Arganzuela? Déjame decirte que te estás metiendo en un sitio que merece la pena. Este lugar ha cosechado 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, así que ya te vas haciendo una idea de lo que te espera. Tienes un menú degustación largo con 15 platos que te van a dejar más que satisfecho, todo súper rico. Los camareros son un 10, siempre atentos y explicándote cada plato al detalle. Y el ambiente, tranquilo y acogedor, perfecto para disfrutar de la comida sin que te estreses. 100% recomendable.
Si ya fuiste y te está llamando de nuevo, te cuento que la segunda vez no decepcionó. Te lanzas a la aventura porque no sabes qué habrá en el menú, pero tranquilos, que te adaptan todo si tienes alguna intolerancia. El producto es de cercanía y también hay toques exóticos que te sorprenderán, y en cuanto a la cava de vinos, ni te cuento. Ojo, que solo tienen 6 mesas, así que reservar es un must si no quieres quedarte fuera. ¡No dudes en probarlo!
La experiencia gastronómica es de otro nivel. La primera vez probé el menú corto, que son 9 platos y 3 postres. Te aseguro que cada bocado es una nueva sorpresa por los sabores y las texturas. Por 75€ está bien y más en un sitio así. El servicio es exquisito y te hacen sentir como en casa, genial para una cena especial.
Cada visita es única. Desde que lo descubrimos hace un año, no hemos podido parar. Siempre sorprenden con sus propuestas de temporada, cuidadas y con detalle. Mario y Sergio son un gran tándem en la sala, y dejarnos llevar por sus recomendaciones siempre es una buena jugada. La última vez hasta vimos a Sergio presentando sus platos.
Y si hablamos del café, pues te cuento que en Èter no escatiman en nada. Aunque no tengo una respuesta directa a lo de su especialidad, lo que se comento es que prestan atención a cada detalle, así que el café debe ser otra de esas cosas que te conquistan. Aquí no hay que dudar, ¡la experiencia es 10/10 y súper recomendable!
Cómo es el trato del personal en el restaurante
Tienes que ir al Restaurante Èter en Arganzuela, Madrid. Después de haber escuchado maravillas, finalmente pude darme la vuelta por ahí. Todo de 10: el sitio, la comida... en serio, me quedé sin palabras. Ten cuidado, porque Mario y Rodrigo te van a tratar como si fueras de la familia, son unos cracks. Servicio, comida y ambiente: 5 estrellas. Es la experiencia que no te puedes perder.
Lo mejor es que ofrecen un menú degustación cerrado que cambia cinco veces al año. Cada vez que voy, me sorprenden con algo diferente que no he probado antes. Y mira que he sido un tragón toda la vida. Si eres de los que les gusta comer bien, tienes que ir al menos una vez. El precio ronda más de 100 € por persona, pero créeme, vale cada céntimo.
Fui a cenar gracias a la recomendación de un amigo y acertó totalmente. Desde el primer momento te hacen sentir súper cómodo, preguntan por tus gustos y si tienes alguna intolerancia. En este sitio, no hay prisa, así que puedes hablar con los camareros y disfrutar al máximo. La comida está cuidada hasta el último detalle, tanto en presentación como en sabor. Un ambiente minimalista y acogedor que te deja con ganas de más. Nos decidimos por el menú corto y fue más que suficiente: 9 platos y 3 postres. Además, te asesoran muy bien con el vino que combina con la comida.
¿Y el trato del personal? Es sencillamente excelente. Te hacen sentir como en casa y están siempre dispuestos a explicarte cada plato, lo que le da un toque especial a la cena. No se siente la típica prisa de otros restaurantes, aquí te cuidan y eso se agradece un montón. Sin duda, si te gusta comer de verdad, este es un lugar imperdible en Madrid. ¡Ya estoy planeando mi próxima visita!
A qué distancia está Èter de la plaza de Legazpi
Si estás pensando en un buen plan para comer, apuntar Restaurante Èter es una jugada maestra. Este sitio en C. del Granito, 20, Arganzuela te sube el día a otro nivel. Fuimos tres el martes 1 de julio y salimos encantados, porque la experiencia fue de 10 estrellas. 12 pases, ¡nada menos!, donde 10 eran salados y esos 2 postres... ¡exquisitos, colega! El ambiente genial, y gracias a Mario, que fue un profesional de 10, todo fluyó de maravilla. Nos costó entre 60 y 70 pavos por persona, pero créeme, ¡vale cada euro!
En nuestra visita, un par tenían las expectativas por las nubes y se esperaban más, pero al final la calidad-precio es una locura. Te llenas con el menú corto, ¡y eso es solo lo que pedimos! Por unos 80-90 €, la comida es de primera, y el trato excepcional. Cada vez que váis, hay sorpresas. No sabés lo que vas a comer, y eso le da un toque chido a la experiencia. Si eres como yo, que disfruto de la comida nueva, esto es el lugar perfecto.
Ya hemos ido en un par de ocasiones y no será la última, amigo. Cada vez que probamos un nuevo menú, nos cautivan. Te atienden como un rey, en conversación fluida, charlando de comida y vinos, y eso lo hace aún más especial. Este último menú lo tenía Mario, y la verdad es que se ha ganado mi respeto. Saliendo de ahí, sentí que había estado no solo comiendo, sino disfrutando de un espectáculo en la mesa.
Ahora, un par de cosillas: no vayas esperando un restaurante común. Aquí te tratan de manera personalizada, incluso te preguntan por tus alergias y preferencias. Como punto negativo, el tema del servicio y el pan en la factura no está muy claro, pero aparte de eso, sería una locura no experimentar esos sabores únicos. Ahora, si te preguntas, ¿a qué distancia está Èter de la plaza de Legazpi? Pues, no es tan lejos, ¿eh? Unos 15 minutos a pie, y ya estás en ese delirio gastronómico. ¡No te lo pierdas!
Es necesario hacer reservaciones para comer en Èter
Y bueno, si estás en el barrio de Arganzuela y te apetece comer algo rico, tienes que probar el Restaurante Èter en la C. del Granito, 20. La vibra del lugar es increíble, con una decoración moderna que invita a quedarse. Es de esos sitios que tienen un ambiente relajado, perfecto para una cita o simplemente para charlar con los colegas mientras disfrutan de un buen plato. La comida está que flipas, un fusionado de sabores que no te esperas. Desde tapas que te están llamando a voces hasta platos principales que son una explosión de sabor.
Lo mejor del menú son esas opciones creativas que no ves en cualquier lado. Imagínate picando unas croquetas de kimchi que están de muerte y acompañándolas con una birra bien fría. Cada bocado es una alegría, y eso es lo que buscas cuando te da hambre. Además, el personal es super majo, y te aconsejan sin problema si no sabes qué elegir. No te darán la turra, al contrario, son cercanos y te hacen sentir como en casa.
Ah, y si has decidido visitar Èter, te aconsejo llamar antes para reservar. El sitio se llena rápido, sobre todo los fines de semana. Si llegas sin reserva, igual tienes que esperar un buen rato y, seamos sinceros, eso no mola nada. Así que, ya sabes, si quieres disfrutar de la experiencia completa, mejor asegúrate un hueco antes de ir. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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