Restaurante La Fábrica de Hielo

Restaurante La Fábrica de Hielo

¡Ey, gente! Si andáis por Los Molinos, tenéis que daros una vuelta por La Fábrica de Hielo. Este sitio tiene una historia brutal, ¡era una fábrica de hielo de 1950! Ahora se ha transformado en un restaurante acogedor que conserva las máquinas originales como parte de su decoración. Con una terraza de 2000 m² para disfrutar del buen rollo y un comedor que mete en el ambiente, este lugar no solo revive la tradición, sino que conjuga a la perfección la buena comida con un entorno espectacular.

La carta es un viaje de sabores, desde croquetas caseras y ensaladas frescas hasta el popular chuletón de vaca alpina y el arroz del señoret. Aquí la comida es de primera, utilizando ingredientes frescos de la Sierra de Guadarrama. Por si fuera poco, ¡la peña lo califica con un 4.2 de 5 en Restaurant Guru, así que ya sabéis que es un must! Así que, si queréis disfrutar de una buena comida en un lugar con historia, La Fábrica de Hielo es el plan perfecto. ¡No se lo pierdan!

Restaurante La Fábrica de Hielo

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 910 Reseñas
Dirección: P.º Miguel Menéndez Boneta, 21, 28460 Los Molinos, Madrid
Teléfono: 918 55 03 70

Horarios Restaurante La Fábrica de Hielo

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–17:00
miércoles9:00–17:00
jueves9:00–18:00
viernes9:00–18:00, 20:00–23:30
sábado9:30–18:00, 20:00–23:30
domingo9:30–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Fábrica de Hielo

Qué es "La Fábrica de Hielo" y dónde se encuentra

Si buscas un sitio chido para comer en Los Molinos, tienes que pasarte por La Fábrica de Hielo. Este lugar está en P.º Miguel Menéndez Boneta, 21 y, te lo digo, es una joyita. 5 estrellas en comida y servicio. El ambiente es familiar y bastante acogedor, perfecto para una comida con la familia o los amigos. Ayer estuve con mi madre y pasamos un buen rato, solo había otra familia, pero eso lo hizo más especial.

Hablemos de las comidas. La comida es fantástica, de verdad, para quitarse el sombrero. Probamos varios platos, desde croquetas hasta una ensalada de ventresca, y todo estaba en su punto. ¡Y ojo con el postre! La repostera debe ser una diosa porque podrías pensar en pedirle matrimonio después de probarlo. A mí, no me disgustaría volver solo por el postre de la casa. El camarero, Julián, fue un crack, siempre atento y con buena onda.

El precio por persona ronda entre 40 y 70 euros dependiendo de cuántas cosas pidas, pero merece la pena. Tienes opciones de comedor interior, bar o una terraza al aire libre. Y si vas en coche, no te preocupes por aparcar, porque hay muchas plazas libres y son gratuitas.

Ah, y si decides ir, sería bueno hacer una reserva, especialmente si vas en grupo, ya que el lugar tiene suficiente espacio para todos. No pierdas la oportunidad de disfrutar de una buena comida en este rincón de Madrid.

Cuál es la historia de "La Fábrica de Hielo"

Ya te decía que en La Fábrica de Hielo la comida está bastante buena, con sus altibajos, claro. Hay días que salgo con una sonrisa y otros que me da la sensación de que podrían mejorar. La última vez que fui, pedí un chuletón y me trajeron un entrecot, ¡y claro, no quería arruinar la celebración del cumple de mi hijo! Pero, ojo, el precio fue el mismo, 35€ por el entrante que no elegí. El ambiente está bien y la comida no estaba mal, pero eso me dejó un poco chafado. Si quieres comer, cuenta entre 50 y 60€ por persona.

Por otro lado, hay veces que me pongo a recordar otras visitas y me vienen a la mente esas comidas donde todo salió perfecto. Comida de 5 estrellas, en plan, hemos probado los arroces y no hay ni uno que decepcione, siempre están sabrosos y en su punto. Y no hablemos de los postres, caseros y para hacer la ola, vamos. La localización es espectacular, y el jardín... ¡madre mía! Para disfrutarlo. Si decides ir, puedes ir más tranquilo sabiendo que el precio ronda entre 30 y 40€.

Pero luego, te escucho a otros amigos contando experiencias menos chulas. Servicio lento y mal rollo. Pides algo y te quedas esperando como si estuvieras pidiendo el oro de los Incas. Una vez, casi me voy sin postre porque la espera fue eterna, a pesar de que el sitio y la terraza son bien bonitos. Por precio, está igual que antes, entre 40 y 50€, pero te queda la sensación de que no vale la pena.

Así que, dicho esto, lo de "La Fábrica de Hielo" es una mezcla de momentos buenos y alguna que otra decepción. La historia de esta zona es también un poco así. Nos invita a disfrutar, pero no siempre cumple, y quizás eso es lo que pasa con la recomendación del personal. Tienen buena comida y un espacio muy bonito, pero algunas prácticas en el servicio dejan que desear. Y claro, lo que aparece en la carta no siempre se presenta igual que cuando te lo sugieren, lo que te hace desconfiar. Una pena, porque podría ser un lugar top.

Qué tipo de establecimiento es actualmente "La Fábrica de Hielo"

Si no has estado en La Fábrica de Hielo, ya estás tardando. Este restaurante en P.º Miguel Menéndez Boneta, 21, 28460 Los Molinos, Madrid es un auténtico hallazgo. Me flipó la paella valenciana, y eso que soy de Valencia y me encanta hacerlas. Cinco estrellas se quedan cortas para la comida que ofrecen. Nada más entrar, te das cuenta de que aquí saben lo que hacen. Comida a tope de calidad y el servicio, de diez. El precio por persona ronda entre 90-100 €, pero créeme, vale cada céntimo.

Los platos recomendados, ponlos en tu lista: el Arroz Señoret, el Tercio de Estrella Galicia para acompañar, chipirones en su tinta, y si te queda hueco, la tarta de queso templada para cerrar la comida con broche de oro. Para aparcar, ni te preocupes, hay muchas plazas libres y es gratuito. Así que puedes disfrutar sin estrés.

Y si buscas un sitio donde te sientas a gusto, este es el lugar. Recuerdo haber ido con amigos y nos atendieron de puta madre. El cordero estaba en su punto, y lo mejor es que dejan meter a tus perros, así que no dudaría en hacer un planazo con los colegas y la mascota. El ambiente super chill, con buena distancia entre mesas.

Si eres más de carne, el entrecot de Guadarrama es un acierto seguro. No soy fan, pero la recomendación de Juan Carlos hizo que lo probara y, vaya, me sorprendió. También las croquetas son imperdibles. En fin, después de probar todo esto, puedo decir que La Fábrica de Hielo no es solo un restaurante, es una experiencia gastronómica. Así que, si buscas un sitio con un ambiente acogedor, comida riquísima y un servicio amable, ¡ve ya!

Qué elementos decorativos históricos se conservan en el restaurante

La Fábrica de Hielo es un sitio que tiene su rollo. El ambiente está muy bien cuidado y, aunque la comida se siente un pelín cara con unos 37-50 euros por cabeza, el servicio no se queda atrás, es correcto. La experiencia es decentona, pero lo que de verdad le juega en contra es el tema del humo. Típico que te sientas a disfrutar y de repente el olor a tabaco se cuela por todas partes. En serio, en 2025 esto es inaceptable. Los dueños deberían ponerle un ojo a eso, que ya sabes que se puede denunciar.

El plan de comer en la terraza es un pasote. Cuando lo hicimos, nos tiramos con una paella de encargo que estaba muy sabrosa y una tarta de queso que es de esas que tú sabes que debes pedir siempre. A nivel de precios, estamos hablando de 40-50 pavos por persona, pero vale la pena si vas con ganas. Así que ojo ahí con el sol y la sobremesa que se puede alargar, que el sitio invita.

Hablemos de la atención. La atención al comensal es de diez, lo que está muy bien. La carta tiene variedad, aunque la ensalada de la casa se queda un poco floja, como si le faltara amor. ¡Pero no te olvides de las croquetas de rabo de toro! Esas son un must. La parte mala la llevamos con el servicio, ¡menuda lentitud! Más de media hora esperando los segundos, y aquí uno quiere disfrutar, no estar mirando el reloj.

Sobre la decoración, el local se siente acogedor, con un toque especial que la música en directo de guitarra española aporta. Los elementos decorativos históricos que conserva le dan un aire único. He preguntado por la historia del sitio, y me dijeron que hay detalles antiguos por ahí que hacen que todo se sienta muy auténtico. Así que si buscas un buen plan con buena comida y un toque histórico, La Fábrica de Hielo puede ser tu lugar.

Cuánto mide la terraza de "La Fábrica de Hielo"

¡Tienes que darle una oportunidad a La Fábrica de Hielo! Ese sitio es una auténtica joya que está justo al lado del río. Te va a encantar la comida, riquísima sin ninguna pega. Lo mejor de todo es el trato de los camareros, súper encantadores y muy atentos. La última vez nos quedamos en la terraza a pesar de que hacía un poquito de frío, pero ¿sabes qué? Había buen rollo y la pasamos genial. Así que sí, totalmente recomendado al 100%.

El lugar tiene un rollo industrial que mola, con toda la maquinaria de la antigua fábrica de hielo decorando el espacio. La ambientación es única, con un toque medieval que te hace sentir un poquito como en una película. Y hablando de la comida, probamos unos platos de verduras y pescado, y, de verdad, la relación calidad-precio es bastante aceptable. Te va a salir unos 40-50€ por persona, pero lo vale. Si vuelves por Los Molinos, este sitio tiene que estar en tu lista.

Y no quiero dejar de mencionar a los que nos atendieron: Cristina, Vicente y Andrés. La comida casera que preparan es de primera. ¡Ah! Y si eres de los que no se separan de su perro, genial, porque puedes llevarlo contigo, solo hay que reservar para asegurar el sitio. En fin, si me preguntas a mí, la próxima vez que pase por ahí, no dudaré en volver.

Ahora, sobre la terraza, pues no tengo un número exacto de cuánto mide, pero lo que está claro es que es un espacio bastante acogedor y amplio para disfrutar con amigos o hasta con tu perro. Lo importante es que puedes estar al aire libre y, aunque a veces hace frío, el ambiente es lo que cuenta. ¡Así que ya sabes, no te lo pienses mucho y ve a darle una oportunidad!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el comedor de "La Fábrica de Hielo"

Ya te he dicho que La Fábrica de Hielo es el sitio ideal si quieres disfrutar de buena comida y sentirte como en casa. Aquí, no te engañan: los platos están preparados con un cuidado increíble. Las salsas, el sazón, todo tiene ese toque que te hace querer más. Además, el servicio se siente como una buena charla entre amigos. Te sientas, y aunque no quieras, ya estás planeando tu próxima visita. Si vas, asegúrate de probar esas setas al ajillo en cazuela de barro, ¡te van a encantar!

Ahora, déjame ser un poco realista. No todo es perfecto. La ensalada es bastante básica: cebolla, tomate, cebolleta... No pasa de ahí, así que si esperabas algo más elaborado, a lo mejor te decepcionas un poco. Y los chipirones a la plancha, pues un pelín caros por lo que te sirven. Pero bueno, tienes que probar el solomillo, es una delicia que hará que te olvides de lo demás. Y ese flan de café... ¡un espectáculo!

Lo mejor de todo es que el ambiente es super relajado. A veces hay ruido moderado, pero eso es parte del encanto, ¿no? Estás rodeado de gente que también disfruta de su comida y eso le da un toque especial. ¡Y no te olvides! Si llevas a tu perro, aquí son pet friendly, así que no hay excusa para dejarlo en casa.

Así que, ¿qué puedes esperar en el comedor? Un lugar cálido y acogedor, donde te vas a sentir como en casa, sin prisa. La atención es espectacular, y eso se nota. Te sientes mimado, como si estuvieras con amigos, y eso es algo que se valora mucho. La Fábrica de Hielo es un lugar al que querrás volver, porque al final, eso es lo que cuenta: disfrutar de la comida y la compañía.

Qué tipo de comida se ofrece en "La Fábrica de Hielo"

¡Y, mira, te cuento! La Fábrica de Hielo es un sitio que te deja con ganas de volver. Primero que nada, el personal es de 10. La Cristina, en especial, es súper amable . Nos trataron genial desde el momento en que llamamos para reservar, fuimos con nuestro perrete y no pusieron ninguna pega. ¡Eso es un puntazo! Se nota que se preocupan por sus clientes y todo el mundo se siente bienvenido.

Ahora, pasemos a lo que realmente importa: la comida. ¡Madre mía! Cada plato que pedimos estaba delicioso. La carne fue un auténtico espectáculo, jugosa y llena de sabor. Y no nos olvidemos de los postres caseros, que estaban para quitarse el sombrero. Las raciones, por cierto, son bastante generosas. Salimos de allí con el estómago lleno y una gran sonrisa. Definitivamente volveremos seguro.

Entonces, para ponerte al tanto, en "La Fábrica de Hielo" ofrecen principalmente carne de calidad y postres caseros que están de muerte. Es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado y amigable. Si quieres pasar un buen rato y comer rico, aquí tienes tu opción. ¡No te lo pienses más!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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