
¡Oye, colega! Si quieres disfrutar de buena comida mediterránea, La Sidrería en C. de San Roque, 15, 28220 Majadahonda, Madrid es el sitio que necesitas. Este restaurante lleva más de 15 años haciendo las delicias de la peña, y lo mejor es que tienen una cocina tradicional y creativa a tope. Aquí podrás probar platos como setas irresistibles, un tierno rape o un singular tartar de salmón que te dejarán flipando. Y ni hablar de los postres: sus brownies, la tarta de chocolate y el pastel de frutas son un auténtico espectáculo.
Pero no solo se trata de la comida, el ambiente es súper acogedor, y la atención al cliente es evidente — te hacen sentir como en casa desde que pones un pie dentro. El padre y la hija que manejan el lugar lo hacen de maravilla. Además, la calidad de los ingredientes y su presentación son simplemente brutales. Así que ya sabes, si buscas un buen rato y un manjar tras otro, La Sidrería tiene que estar en tu lista. ¡No te lo pierdas!
Restaurante la Sidrería
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Mapa Ubicación Restaurante la Sidrería
Dónde se encuentra La Sidrería
¡Ey, amigos! Si buscáis un buen sitio para comer en Majadahonda, tenéis que chequear La Sidrería en C. de San Roque, 15. Este lugar tiene 5 estrellas y se nota, chaval. Yo fui a probar el menú del día y me tiré por un arroz negro y chipirones a la plancha. La calidad del producto es brutal, y por 28 € el menú se lleva un aplauso por su relación calidad-precio. El servicio es de primera, atentísimos y profesionales. El local, aunque pequeño con las mesas un poco juntas, es acogedor y no te agobia. ¡La decoración un 10! Si no lo has probado, ¡hazlo ya!
Y hablando de cenas especiales, fui con mi pareja para celebrar nuestro aniversario de boda y fue un acierto total. Nos atrevimos a pedir una ensalada de tomate rosa, setas con espuma de alioli y miel gratinada, y carne con patatas. Todo estaba de 10, y realmente se nota la calidad del producto. El servicio también fue cercano y te cuidan como en pocos sitios. Ya lo conocía y seguiré volviendo. ¡Mil gracias!
El otro día fui con un grupo de amigos y pedimos un par de entrantes y un plato principal. La comida estaba increíble, en serio, difícil de mejorar. Super bien puesto el sitio: pocas mesas, bajo ruido, ideal para una charla sin problemas. El servicio, rapidísimo y encantador. Le doy un 10/10 sin dudarlo. Las reservas son recomendables porque se llena rápido.
Y para los que todavía no lo saben, La Sidrería está en C. de San Roque, 15, 28220 Majadahonda, Madrid. Un sitio acogedor donde se sirve comida de alta calidad y con un servicio que te hace sentir en casa. ¡No lo penséis más y id a probarlo!
Cuánto tiempo lleva La Sidrería en funcionamiento
Tío, no sé si te lo había dicho, pero La Sidrería es un apartamento rústico de sabor en Majadahonda. En cuanto pones un pie aquí, te sientes como en casa. La calidad de la comida es de 5 estrellas, y te lo digo porque cada plato que probé es pura magia. ¿Te imaginas un chuletón a la parrilla que se deshace en la boca o unos gajos de manzana caramelizados con foie que son simplemente crema? Aquí todo brilla, y los postres son el remate: ese brownie de chocolate y queso con helado de Idiazabal es una experiencia que no te puedes perder.
Hablando de atención, el equipo es de lo mejor. No solo son súper amables y atentos, sino que realmente se preocupan por cada detalle. Eso siempre se agradece, sobre todo cuando te estás dando un homenaje. Entre el ambiente acogedor y la atención de 10, quedas con ganas de quedarte todo el día.
Y por si fuera poco, si te gustan los torreznos con patata revolcona, este es el lugar. Eso sí, el arroz meloso con rabo de toro se lleva la palma, fue uno de los mejores que he probado, ¡y mira que he comido arroz! Si lo que buscas es un sitio donde todo sale bien, sin duda, aquí la han clavado. Ah, y no olvides dejar un hueco para el coulant de dulce de leche, es un "madre mía" en toda regla.
Para terminar, si te estás preguntando cuánto tiempo lleva La Sidrería en funcionamiento, aunque no tengo el dato exacto, te aseguro que ya tiene su fama bien ganada y se ha convertido en uno de esos sitios que la peña vuelve a visitar una y otra vez. Así que, asegúrate de hacer una reserva, porque aquí no cabe ni un alma más. ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de cocina ofrece La Sidrería
Si estás buscando un lugar chido para comer en Majadahonda, La Sidrería es tu sitio. 5 estrellas, sin lugar a dudas. Desde que entras, la decoración te envuelve: todo es cálido y acogedor, y el ambiente invita a relajarse y disfrutar. Las primeras impresiones cuentan, y aquí lo saben recto. El servicio es de primera, el dueño se pone el delantal y te atiende como si estuvieras en casa. Amable y educado, te cuenta la historia del local mientras comes, lo cual ya te hace sentir especial.
La comida... ¡madre mía! Empezamos con una ensalada de perdiz roja escabechada que estaba de rechupete, y luego esas croquetas que, vaya, no sabría decir si son las mejores de Madrid, pero están muy cerca. Y no me olvido del arroz meloso con rabo de toro, ¡simplemente espectacular! Ojo, que es para pedir mínimo para dos, así que tenlo claro si quieres probar más cosas. Ya sabéis lo que dicen: “tanta comida, tantas penas”, pero a veces hay que saborear bien, y aquí no escatiman en cantidad ni en calidad.
Pablo, el dueño, no solo sabe de cocina, sino que transmite buenas vibras. La Sidrería se siente como un clásico de la comida asturiana, pero con un toque moderno que sorprende. Las reservas son imprescindibles, porque si no, puedes quedarte sin mesa. Unos 30-40€ por persona te aseguran una comida que vale totalmente la pena. Y no te olvides de dejar un huequito para la tarta de queso con infusión de frutos rojos, es la recomendación número uno y aún no he conocido a nadie que no la adore.
Así que ya lo sabes, si alguien te pregunta qué tipo de cocina ofrece La Sidrería, no dudes en decir que es un mix de comida asturiana tradicional y guiños a platos modernos, todo con un servicio y ambientazo que te hacen querer volver. ¡Ojo con el foie con manzana caramelizada también! No dejes que te lo cuenten, ¡ve y vive la experiencia tú mismo!
Cuáles son algunos de los platos más destacados que se pueden encontrar en La Sidrería
La Sidrería es un sitio que nunca decepciona. Hemos ido varias veces y la experiencia siempre ha sido de lujo. La última vez celebramos una comida familiar y, como ya habíamos estado antes, sabíamos que no nos fallarían. La comida es extraordinaria, tanto en calidad como en cantidad. Un ambiente agradable y un servicio súper atento. Vamos, que si aún no has probado las alcachofas de Tudela en salsa verde y las setas gratinadas, te estás perdiendo algo grande.
Y el lugar es pequeño pero acogedor. La comida tal cual, supera las expectativas. Te sientes bienvenido desde el momento en que entras. Si buscas dónde cenar, este moet aquí va a ser tu nuevo spot. Con el servicio que tienen, estoy seguro de que te convertirás en un habitual. De verdad, ¡lo recomiendo a tope!
En cuanto a la calidad del producto, es insuperable. Cada plato tiene ese toque que te hace querer volver. No hay detalles que se les escapen, y eso se agradece un montón. He tenido el placer de comer allí con unos amigos y todos coincidimos: la tarta de zanahoria fue la mejor que hemos probado hasta ahora. Por cierto, el precio es más que razonable, así que no te preocupes por eso.
Y ya que hablamos de la comida, algunos de los platos más destacados que no te puedes perder en La Sidrería son la fabada asturiana y la fideuá. Sin olvidar las famosas alcachofas y setas. Tienen un menú del día que es una pasada en relación calidad-precio. Todo lo que he probado ha sido increíble, así que no dudes y ve a descubrirlo por ti mismo. ¡No te vas a arrepentir!
La Sidrería tiene opciones de postres
Mira, si estás buscando un lugar chido para comer en Majadahonda, La Sidrería es la movida. Este sitio tiene un ambiente que te invita a quedarte, y los chicos que trabajan ahí son super amables y agradables, sin ser pesados. La comida está de lujo, y además, los precios son bastante lógicos. Podrías gastarte entre 80 y 90€ por persona y te aseguro que cada céntimo vale la pena. Ah, y si te preocupa el ruido, olvídate. Aquí puedes charlar sin problemas, el nivel de ruido es bajo.
Y no hay que hacer reserva, aunque siempre es buena idea por si acaso. Si llegas de grupo, no hay drama: la Sidrería recibe a todos, así que tanto si vas con tus colegas como si decides llevar a la familia, les van a acomodar sin problemas. Por cierto, el servicio aquí es de 10. Se nota que tienen un gran metre y un sommelier que se la saben todas. Pero si estás pensando en algo más informal, la calidad de la comida también hace que valga la pena repetir la experiencia.
Hablando de la comida, lo que probé fue espectacular. Empezamos con unas zamburiñas de entrante que estaban de llorar, y el arroz de rabo de toro, ¡no tengo palabras! El trato es tan profesional que te sientes como en casa, y el salón tiene ese aire acogedor que te hace querer pasar todo el día ahí. Sin duda repetiría millones de veces. Si eres amante de esos lugares donde la atención es fundamental, aquí están a otro nivel.
Y sí, claro que tienen opciones de postres. Vamos, que no solo se dedican a servir comida, estos chicos saben lo que hacen en la cocina, y sus postres caseros son la guinda del pastel. Así que si te dejas caer por La Sidrería, no olvides dejar un hueco para algo dulce al final.
Cuáles son
No te lo vas a creer, pero la Sidrería en Majadahonda es una joya escondida. Desde el primer momento, Pablo, el dueño, y su hija Alicia te hacen sentir como en casa. Llegas y te sueltan un culín de sidra que es como el abrazo que todos necesitamos después de un día ajetreado. La atmósfera es tan acogedora que te dan ganas de quedarte a vivir allí.
Y hablemos de la comida. Es un auténtico festín. Empezamos la cena con unas setas gratinadas con espuma de alioli de miel y caramelo. ¡Madre mía! Ese contraste de sabores fue como un abrazo en la boca. Después vino la paletilla de cordero lechal a baja temperatura, que era una locura. Tierna no, lo siguiente, se deshacía con mirarla. Si pensabas que eso era todo, ¡espera a probar el fideuá negro! Estaba tan bien hecho que el sabor profundo te dejaba pensando en lo que acababas de comer.
El steak tartar es otro plato que no puedes dejar pasar. Lo preparan con un toque especial y se nota que saben lo que hacen. Y ni hablemos del pulpo, que lo sirven en dos cocciones. Tierno dentro con ese crujientito por fuera, ¡que se te hace agua la boca solo pensándolo! Para acabar con la cena, Alicia nos aconsejó el tiramisú, y cuando lo montaron en nuestra mesa fue un espectáculo. Un postre que cumplía con todo: cremoso, equilibrado… ¡Una locura, en serio!
El servicio es otro rollo, no es solo atención, es pasión. Pablo, Alicia y el tío José se encargan de que te sientas único, ahorrando no solo en sonrisas, sino también en conocimiento sobre lo que sirven. Disfrutan de lo que hacen y eso se nota, lo cual hace la experiencia aún mejor.
Así que, si te preguntas ¿Cuáles son los platos recomendados? Aquí va: la paletilla de cordero asada, el fideuá negro, las setas gratinadas, el steak tartar y ese tiramisú que se monta en la mesa. Por unos 50-60 € por persona es una experiencia que, de verdad, vale cada euro. ¡Volveremos sin dudarlo!
Cómo es el ambiente del restaurante
Y mira, si hay un sitio que no puedes dejar pasar en Majadahonda, ese es La Sidrería. Te juro que siempre es un acierto seguro. Esta vez, me sorprendieron con ese postre de huevo que es un auténtico trampantojo espectacular. ¡Cualquiera se lo espera! Y ya ni hablar de la pierna de cordero, que te prometo que voy expresamente por ella, y el Steak tartare estaba en su punto, un 10 clavado. Además, la atención es impecable, hacen que te sientas como en casa. Yo suelo ir un par de veces al año solo para disfrutarlo.
La verdad es que este lugar es increíble. El servicio y el trato son un 10/10 y la comida, bueno, eso ya es un 100/100. Todo está riquísimo y el ambiente es perfecto para una buena comilona. Comí allí por unos 40-50 € por persona y la calidad es brutal. Te aseguro que el menú del día es de lujo y, entre risas y buena charla, ni un solo pero. Y si te atiende Pablo, el dueño, mejor que mejor, porque es un encanto de persona. El vino de la casa, una maravilla, y el sitio es tranquilo con poquitas mesas, así que no hay agobio.
Hablando del ambiente, La Sidrería tiene ese rollito de taberna asturiana que mola. Con detalles de madera, es un espacio reducido pero muy acogedor, ideal para unas buenas risas con amigos. No hay problema para hacer reservas, así que no te preocupes por quedarte sin mesa. La cocina está muy elaborada y el trato que recibes es estupendo. Eso sí, el único "pero" es el aparcamiento, que puede poner un poco complicado el asunto. Pero créeme que vale la pena. ¡Ah! Y si te gustó la fabada, prepárate, porque tienen una fabada asturiana que es el plato estrella. Yo volví varias veces solo por eso. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!
Qué tipo de atención al cliente se puede esperar en La Sidrería
Ah, La Sidrería en C. de San Roque, 15, es una joyita de restaurante. Si estás en Majadahonda, no puedes dejar pasar la oportunidad de conocerlo. 5 estrellitas bien merecidas, y lo dicen todos. El menú entre semana por 20€ es una pasada, y te aseguro que están haciendo algo muy bien, porque siempre está a reventar. Así que, si quieres ir, mejor reserva porque si no, puede que te quedes mirando desde la puerta.
La carta es de otro mundo, sólo para los que saben lo que es bueno. Y aquí, ya te digo, se paga con gusto. La atención es de las que te hacen sentir como en casa, de la buena. Desde que llegas, te reciben con una sonrisa, y no hay nada como ese ambiente acogedor que te hace disfrutar de cada plato. Pablo Gonzales, el dueño, junto a Ali, son un par de cracks que hacen que cada visita sea especial. ¡Felicidades a ellos y todo el equipo por el buen trabajo!
Y si hablamos de la comida, ¡madre mía! El timbal de setas gratinadas con espuma de alioli y caramelo es un must, no dudes en pedirlo. Las habitas baby con jamón y ese huevo escalfado son un manjar. Y no te olvides del arroz meloso de rabo de toro, un sabor impresionante que te deja con ganas de más. Eso sí, tal vez un par de minutos extra de cocción al arroz le vendría bien, aunque eso es solo un detalle menor. La tarta de queso es otro nivel. Sin galleta, pero ni falta que hace. ¡Está increíble!
Si te preguntas cómo es la atención al cliente en La Sidrería, te lo digo así: es cercana y amable. El personal se preocupa por hacerte sentir bien, están siempre atentos a lo que necesites. Aquí no solo vas a comer bien, sino que te vas a sentir como en familia. ¡No lo pienses más y ve a probarlo!
Quiénes son los propietarios de La Sidrería
Mira, si buscas algo raro o sorprendente, La Sidrería no es el sitio. Entre las estrellas tiene 4, que está bien, pero tampoco te creas que es un fenómeno de la naturaleza. No esperes un restaurante asturiano al uso, porque no va por ahí la cosa. La comida está decente, aunque las raciones son un poco justitas. Esto, la verdad, puede dejarte con ganas de más.
Hablemos de lo bueno: el steak tartar está muy bien, la carne está en su punto y la presentación es chula. Luego también tienen un cordero asado que cumple, aunque el tema del romero se les fue de las manos un poco, ¿sabes? Por otro lado, lo que sí me flipó fue el servicio, aunque hay que admitir que podrían estar más atentos en algunos momentos.
Ahora, lo que de verdad me jodió fueron las patatas fritas. Te las sirven gruesas, secas, y con la desgracia de ser cocidas por dentro, casi como si las hubieran olvidado por ahí. Lo peor es que no son crujientes en absoluto. Con todo esto, lo que de verdad me dejó tocado fue ese detalle del baño: sin papel higiénico en un restaurante que no es barato. A ver, esto no es admisible en el 2023.
Y para cerrar, sobre los propietarios de La Sidrería, no tengo ni idea de quiénes son, pero lo que queda claro es que deberían poner un poco más de atención en los detalles. Porque de verdad, con esos precios, uno espera más que solo un coche de presentación.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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