Restaurante Lavanda

Restaurante Lavanda

Si buscas un buen plan para comer en la sierra madrileña, tienes que hacer una parada en el Restaurante Lavanda, que está metido en el hotel Los Cinco Enebros. La cosa está en que, aunque es un poco escondido entre chalets, eso le da un toque especial. Con una puntuación de 4.4 sobre 5 en Restaurant Guru y más de 350 reseñas, no es moco de pavo. Su ambiente barroco, con esas cortinas verdes que te dejan flipando, y las vistas que se presentan ante ti te van a dejar entre impresionado y relajado.

Aquí no solo comes bien, te vas a sentir como en la costa mediterránea sin moverte de Madrid. Su menú tiene de todo: desde paellas y arroces hasta pescados frescos y carnes a la brasa. O sea, que si eres de los que aprecia la buena comida, sabes que este lugar va a estar en tu lista. Además, los precios están bastante ajustados, así que ni se te ocurra pensarlo dos veces: ¡reservar mesa y a disfrutar!

Restaurante Lavanda

Restaurante mediterráneo
Valoración media: 4,3
Opiniones: 157 Reseñas
Dirección: C. de Almenara, 33, 28294 Robledo de Chavela, Madrid
Teléfono: 918 98 15 62

Mapa Ubicación Restaurante Lavanda

Dónde se encuentra el Restaurante Lavanda

Si estás buscando un buen sitio para comer en un ambiente tranquilo y con vistas guapas, tienes que probar el Restaurante Lavanda. Este lugar se encuentra en C. de Almenara, 33, 28294 Robledo de Chavela, Madrid. La terraza es el sitio ideal para disfrutar del buen tiempo, y la comida es increíble. La mayoría de la gente que ha ido le da 5 estrellas, así que, si decides ir, seguro que no te decepciona. Además, no es obligatorio reservar, ¡así que puedes ir cuando quieras!

Hablando de la comida, tienen un menú mediterráneo que está para chuparse los dedos: entrantes, solomillo en salsa y esos postres que te dejan pidiendo más. El servicio suele ser muy bueno, y el ambiente es lo que más encanta, todo es super tranquilo y puedes disfrutar de buenas conversaciones o simplemente relajarte con las vistas de la sierra. Y no importa si vas en grupo o solo, el lugar se adapta a todo.

Ahora, no todo es perfecto. He oído que hay días en los que el servicio se puede alargar. Por ejemplo, algunos comensales comentaron que tardaron más de una hora en que les sirvieran. Y, para colmo, se quedaron sin pan. Eso sí, el resto de los platos estuvo a la altura. Así que es un poco de suerte, ¿sabes? Pero en general, la mayoría dice que volverá.

Algunos también han notado que, con el tiempo, han perdido ciertos detalles que solían hacer el lugar especial, como el pan con aceite o las mesas bien vestidas. Sin embargo, el ambiente sigue siendo precioso. En fin, si estás en la zona y quieres un buen lugar para disfrutar de una buena comida, el Restaurante Lavanda debería estar en tu lista. ¡No te olvides de esas vistas!

Cuál es la calificación del Restaurante Lavanda en Restaurant Guru

Entonces, ya te digo que el Restaurante Lavanda es una joya en la sierra de Madrid. La primera vez que fui, me quedé flipando con la comida, ¡qué placer! La terraza tiene unas vistas impresionantes que hacen que cada bocado sea aún más especial. El servicio está al máximo nivel, siempre atento a lo que necesitas, y lo mejor de todo, la relación calidad/precio es de lo mejor que he visto por la zona. No puedo dejar de recomendarte las gambas de cristal y las migas de entrante, ¡son un must! Además, el estofado de codorniz y el pollo picantón son insuperables. ¡Volveremos sin duda!

Ahora, no todo es color de rosa. Me sorprendió bastante leer unas críticas en las que la peña se quejaba. Dicen que la realidad no es como en las fotos de The Fork, y eso es un bajón. Había moscas en el comedor y, al parecer, la música que ponen es un poco rara para un sitio así. Y no hablemos de los cubiertos, que no ponen ni mantel en las mesas. Si la comida está fría y dura, pues ya me dirás. La cantidad también parece escasa, así que si te quieres arriesgar, ve con precaución.

Pero volviendo a lo bueno, las opiniones positivas son contundentes. Puedes disfrutar de la comida en la terraza bien acondicionada, y el servicio siempre destaca por cuidar los detalles y ser super amable. Todos los platos que probé estaban riquísimos y perfectamente presentados. ¡Es un planazo para disfrutar con amigos y familia mientras disfrutas de las preciosas vistas!

Y si te preguntas, ¿cuál es la calificación del Restaurante Lavanda en Restaurant Guru? Pues, según lo que he leído, están en la parte alta de la tabla. Al final del día, puede ser un lugar increíble o una decepción, pero si te gusta la buena comida y un ambiente chido, vale la pena arriesgarse.

Cuántas reseñas tiene el Restaurante Lavanda

Te cuento, si estás pensando en ir al Restaurante Lavanda, pues prepárate. No todo es oro lo que reluce. Yo fui un día a cenar porque estaba alojada en el hotel los cinco enebros y, claro, después de escuchar que era de alta calidad, mis expectativas estaban por las nubes. Una estrella para este sitio. Pedí la ensaladilla de pulpo y langostinos. Ahora bien, ¿dónde estaban esos langostinos? Casi ni se asomaron, y el pulpo, que sí, era inexistente. Me sirvieron una especie de puré de patatas con mayonesa, que te aseguro que era de bote. 20 euros por eso... una vergüenza. Luego, pedí fruta de postre. Sorpresa, estaba muy buena. Pero, 8 euros por un plato de fruta. Y no te olvides de esos 2.5€ que me cobraron por un pan que ni pedí. Casi 50 euros por una cena que no valía la pena. ¡Una locura!

Al día siguiente, me fui a desayunar porque estaba incluido en el precio de la habitación, que tampoco es que fueran baratas. El pan de mala calidad, el tomate normalito y el fiambre parecía de saldo. El café, un desastre también. Una vez más, la fruta fue lo único rescatable. Te digo que no quise ni el zumo ni la bollería, ni siquiera quería arriesgarme. Al final, salí de allí pensando que para cenar y desayunar había perdido una buena pasta y no vale la pena.

En contraste, hay quienes dicen que es un lugar precioso y con un servicio de cinco estrellas. Clásico y con buena comida, el pulpo y el arroz dicen que son un must. Las vistas también son un espectáculo, y tienes una terraza donde puedes relajarte después de comer. Pero vamos, si me preguntas a mí, mi experiencia no fue brillante.

Por cierto, parece que el Restaurante Lavanda tiene diferentes reseñas. Si lo sumas todo, hay un cantidad de experiencias que oscilan entre lo bueno y lo malo, pero si tuviera que hacer un balance, yo no volvería. El número exacto... no lo tengo claro, pero hay unas cuantas reseñas de varias estrellas y alguna que otra de una por ahí. ¡Haz lo que consideres!

Qué tipo de ambiente ofrece el Restaurante Lavanda

La verdad es que el Restaurante Lavanda es un sitio espectacular. Está en el Hotel Los 5 Enebros, en Robledo de Chavela, y es un 4 estrellas que no decepciona. Si buscas una comida de calidad en un lugar tranquilo, aquí tienes tu paraíso. Las vistas son de otro mundo y la atmósfera es super relajada. Te recomiendo que pruebes las gambas de cristal con mayonesa de lima, son un espectáculo. También el carpaccio de presa ibérica es algo que no te puedes perder, y esos dados de solomillo con setas son el chef's kiss.

La atención es otra cosa que merece mención, porque el servicio es correcto y atento. La camarera que nos atendió fue muy amable, siempre pendiente de que no nos faltara nada. Puedes ir sin miedo al tema precios, porque aunque el menú degustación está en 45 euros, el precio medio si pides a la carta ronda entre 35 y 40 euros. En comparación con la calidad que ofrecen, la relación calidad-precio está muy bien.

Si te apetece algo más específico, probamos la ensalada César que era más que suficiente para dos y las paletillas de cordero acompañadas de patatas panadera, que estaban ¡de muerte! También hay detalles que te hacen quedar bien, como su deliciosa tarta de manzana o esas hamburguesas de Angus con queso de cabra. La verdad, nos encantó todo.

Y si estás pensando en el ambiente, el Restaurante Lavanda ofrece un espacio acogedor, ideal para cenar cuando cae la noche. Las mesas están bien distribuidas, lo que suma a la tranquilidad. Además, en verano tienes la terraza abierta y en invierno una parte acristalada, así que siempre hay buenas vistas para disfrutar de la comida. Así que, si estás en la zona, no dudes en darte una vuelta por ahí, ¡te va a encantar!

Qué características hacen que el restaurante tenga un "toque especial"

Así que, mira, hablemos del Restaurante Lavanda que está en Robledo de Chavela. Hay opiniones para todos los gustos, pero aquí la cosa se pinta de colores. En una visita, fueron a comer y comentaron que, a pesar de tener un servicio impecable, la relación calidad-precio no era lo mejor. Un menú que no te deja satisfecho y que te deja con las ganas de más. Y eso, cuando pides un brownie con helado y te dicen que no hay, se siente como un epic fail. Así que, si eres de los que gusta de llenarse bien, tal vez quieras pensar en otra opción.

Pero, oye, también hay a quienes les ha encantado. Tras una buena mañana en el campo recogiendo setas, llegaron al Lavanda y se encontraron con un ambiente envidiable, unos platos de descubrimiento de temporada que les dejaron con buen sabor. Decían que esas verdinas con langostinos son de otro mundo y que las vistas desde el restaurante son una maravilla. Imagínate comiendo bien mientras el paisaje se despliega frente a ti, sería un planazo, ¿no?

Luego están los que probaban el menú degustación, que les pareció correcto en precio, aunque no tanto en la calidad y presentación. El servicio era amable, pero no tan atento como uno esperaría, lo que les dejó un poco decepcionados, ya que no cambiaron los cubiertos entre platos. Sin embargo, si calculas bien, el precio rondaba los 60-70 €, y al menos el ambiente era agradable.

Y para rematar, aquellos que se alojaron en el hotel Los Cinco Enebros dieron en el clavo al comer en Lavanda. Con una carta completa y sabrosa que incluye de todo, desde croquetas de jamón hasta hamburguesas de angus. Dicen que la hamburguesa era de lo mejor y que todo está bien cuidado y presentado. El trato del personal era excelente, así que eso ya suma puntos. Un lugar que se siente limpio, bien decorado, con un jardín bonito, y donde la comida destaca, es todo un descubrimiento.

Entonces, en cuanto al "toque especial" del Lavanda, creo que se trata de la combinación de un buen ambiente, una cuidada presentación de los platos, y ese trato amable que te hace sentir bien. Pero, desde luego, hay que ajustar expectativas con ciertos platos y precios. Por lo menos, saben mantener un nivel de calidad que se nota, aunque no siempre esté al 100%.

Qué tipo de cocina se puede disfrutar en el Restaurante Lavanda

Te cuento, ¿qué pasó en la cena de Nochevieja 2024 en el Restaurante Lavanda? Un auténtico desastre, la verdad. Estábamos esperándolo con ansias y al final nos encontramos con un menú precocinado que costaba 110 euros por persona. ¡Un robo! La comida escasa, fría y el vino blanco estaba pasado... Si al menos el pan fuera decente, pero era de una barra cortado a lo cutre. No sé tú, pero yo me siento engañado cuando pago por una experiencia y me dan lo que nos dieron. La puntuación quedó en 1 estrella. Comida: 1, Servicio: 3, Ambiente: 3. Así no.

El año anterior, cenamos también allí y, de nuevo, una decepción monumental. El vino malo, el pan de baguette cortado como si fuera un almuerzo cualquiera, y la cena otra vez escasísima. Con lo que pagamos, realmente se lucieron para ser una cena especial. Evaluación: Comida: 1, Servicio: 2, Ambiente: 2. A ese precio, esperábamos un festín, no un menú de 10 euros servido a lo loco.

Ahora, no todo ha sido un lío. He oído que hay buenas experiencias en Lavanda. La ubicación es preciosa y la atención de los camareros se lleva un 10. Es cómodo y amplio, con buenas opciones si piensas quedarte en el hotel. Lo mejor: la calidad de los productos. Algunos han disfrutado platos como zamburiñas, croquetas de carabineros y buenas carnes. Desde luego, esos crujientes 50-60 euros por persona valen la pena si lo que buscas son sabores y servicio top. Te dejan con ganas de volver.

Hablando de la cocina que se puede disfrutar en el Restaurante Lavanda, sin duda te esperas un enfoque mediterráneo. Platos frescos, bien elaborados, con un toque de calidad que resalta los ingredientes. Pero vamos, si vas, asegúrate de evitar los menús de celebraciones a lo loco, porque la calidad parece haber bajado en esos casos.

Qué platos destacan en el menú del Restaurante Lavanda

Mira, te tengo que contar lo de Restaurante Lavanda en Robledo de Chavela. 5 estrellas y con razón. La comida es exquisita, del tipo que no necesitas que le metan florituras ni tonterías. Te lanzo un dato: en el menú degustación no pudimos acabarnos todos los platos porque eran una locura. Tienen un camarero que es un encanto, súper solícito y agradable. Y el sitio en sí, con vistas maravillosas a la montaña, ya es un gran plus. Si la comida y el servicio no fueran tan buenos, probablemente diría que eso es lo mejor del lugar.

El ambiente es impresionante, más tranquilo no puede ser. Ideal para relajarte y disfrutar de unas buenas viandas. Yo te recomiendo probar las verdinas con langostinos, las croquetas de carabineros y los chipirones. Y ni hablar del cachopo, que está para morirse. Si te da por ir, no olvides dejar espacio para la tarta de manzana, que tiene su propio encanto.

Por otro lado, hay que decir que, aunque el sitio es una belleza, hay quienes dicen que los platillos pueden ser un poco escasos. Los entrantes son pequeños para los precios que manejan, y hay cosas como la ensalada césar que cuesta 18€ y no es un bol abundante. Eso sí, el personal es un diez, siempre atento. Así que si vas por el buen rollo y llenarte, muchas veces vas a salir con ganas de más. ¡Esa no falla!

Los precios del Restaurante Lavanda son accesibles

Si estás pensando en el Restaurante Lavanda, prepárate para una experiencia que puede ser de altibajos. La comida, por lo general, está bien elaborada y el menú tiene sus cosas ricas. Sin embargo, la música en la barra puede ser un poco molesta. A mí me pareció que los precios son un tanto caros, así que asegúrate de que tu bolsillo esté preparado. La última vez que fui, me gasté entre 40 y 50 € por persona, y eso es en la cena, así que no es precisamente un chollo.

Hablando de la experiencia, me parece que la atención es decente. Aunque no siempre es fácil, ya que tuve un problema con una reserva. Habíamos ido con ganas de probar el lingote de cochinillo, pero al final nos dijeron que no estaba en el menú degustación. Y vaya lío, porque para colmo, el camarero no fue muy amable al explicarnos. ¿Cien kilómetros para encontrarte con eso? Menuda faena, ¿no? Al final, tuvimos que pedir a la carta. Ahí sí que me dejó mal sabor de boca.

Por otro lado, celebramos el Día de la Madre ahí un año, y fue totalmente lo opuesto. La comida estaba deliciosa y el lugar, increíble. Sin dudas, servir ese risotto negro fue un acierto total. Así que sí, el Lavanda puede ser un sitio muy especial para aquellos momentos que merecen ser celebrados. Si vas, no dudes en pedir el menú degustación, ¡te va a encantar!

Ahora bien, sobre la pregunta de si los precios del Restaurante Lavanda son accesibles, depende del punto de vista. Si te gusta comer bien y no te importa pagar un poco más por la experiencia, puede que valga la pena. No es el lugar más barato del mundo, pero si quieres disfrutar de buena comida y un ambiente decente, podría ser una opción que no te decepcione. ¡Así que ya sabes, infórmate bien antes de ir!

Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Lavanda

Desde luego, si estás pensando en el Restaurante Lavanda, estás en la dirección correcta. Es un lugar que se lleva 5 estrellas y las merece todas. La comida es de primera, con ingredientes frescos que se notan en cada plato. Comí allí y la presentación es impresionante, te dan ganas de sacar una foto de cada plato. Las vistas a la sierra Oeste de Madrid y al propio pueblo son simplemente chulas. No es barato, pero lo que comes realmente vale lo que pagas, así que si te pones en plan cena, cuenta con 30-40€ por persona. La atención es buena, siempre con una sonrisa y dispuestos a lo que necesites.

Claro, no todo es oro. También hay opiniones de aquellos que se llevaron una decepción tremenda. Hay quien dice que la atención aquí es un desastre total, que el personal parece que te ignora y que la comida no vale la pena. Por ahí hay una reseña que se atreve a darles 1 estrella, mencionando que parece que les importa un pepino el cliente. Eso, desde luego, es algo que no tienes que pasar por alto.

Pero no te quedes solo con lo negativo. Muchos destacan que el sitio es un hotel, así que algo de atención al detalle deberían tener. Aun así, la decoración está bastante cuidada, y hay quien dice que si te toca una mesa cerca del mirador, la experiencia mejora mucho. Eso sí, el servicio puede ser un poco más flojo de lo que esperas para lo que pagas, ya que suelen dejarte migas y demás en la mesa, lo que hace que algunos piensen que el lugar debería mejorar un poco en ese apartado.

Ahora, sobre las reservas. Si piensas comer allí, lo mejor es que hagas una reserva. Aunque no siempre está a reventar, es un sitio popular por las vistas y la comida, así que no querrás quedarte sin mesa, ¿verdad? Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena cena con buenas vistas, pilla esa reserva y prepárate para disfrutar.

El Restaurante Lavanda tiene vistas panorámicas

Y ya te digo, si estás buscando un planazo, el Restaurante Lavanda es la bomba. Las vistas son impresionantes desde la terraza, un espectáculo que te deja con la boca abierta. Comer o cenar ahí es lo mejor que puedes hacer, el ambiente es súper agradable y se nota que cuidan cada detalle. ¡Y que no se me olvide! La comida es pura magia. Prueba el bacalao, que se lleva la palma, en serio, no te arrepentirás.

La atención del servicio es altamente recomendable. Cada camarero que nos atendió fue amable y rápido, te hacen sentir en casa. Aunque, entre nosotros, en la última visita extrañé un poco al antiguo maitre, Jesús, que tenía ese toque especial. Pero, ¿qué se le va a hacer? El nuevo equipo se lo curra y las vistas desde el mirador son una pasada. Eso sí, los precios son un pelín altos, pero si lo que quieres es calidad, es la inversión que hay que hacer.

Hablando del menú, el degustación a 40 euros vale la pena. Aunque a mí me pareció que las raciones eran un poco grandes. Pero, ¡qué se le va a hacer! Al final, el sabor y la presentación son los que cuentan. Para rematar, si eres de los que disfruta de los postres, el brownie está de rechupete, un capricho que no te puedes perder.

Ahora, se dice que antes Lavanda estaba a un nivel más alto, y recientemente ha habido comentarios de que la calidad ha bajado un poco. Pero ojo, yo creo que las vistas siguen siendo espectaculares y el servicio se mantiene en un buen nivel. Así que, si te preguntas si el Restaurante Lavanda tiene vistas panorámicas, la respuesta es sí, y son una maravilla que vale la pena disfrutar.

El Restaurante Lavanda ofrece un ambiente relajante

Así que, después de haber comido en el Restaurante Lavanda, te cuento que la experiencia puede ser de dos mundos, según para quién. Cuando voy a ver al cocinero Alejandro Quintanar, siempre pienso: “Este tío sí sabe lo que hace”. Cinco estrellas son pocas por la forma en que lleva la comida al siguiente nivel. Cada bocado te regala una explosión de sabores que hace que mi paladar baile. Si te gusta apreciar la cocina, vas a flipar con la atención al detalle. No solo se trata de llenar el estómago, sino de disfrutar cada plato, textura, aroma y visual, en Lavanda eso está a la orden del día. Es como si te dijeran: "Oye, esto que comes es algo especial". ¡Gracias, amigo!

Pero, ¡ay, amigo! No todo es perfecto. Escuché a alguien comentar sobre su experiencia y, la verdad, no me lo podía creer. Dijo que pagó un precio desorbitado, casi 26 €, por un bacalao "Skrei noruego" que, después de probarlo, le pareció un chiste malo. ¿Cómo te van a cobrar tanto y servirte solo 100 gramos de pescado frío y escaso? Y encima, ¡sin precio en la carta! Eso suena a trampa, ¿no? Del plato correctamente elaborado, nada de nada. Menos mal que sus compas tuvieron más suerte con lo que pidieron, porque esa ración era un desastre.

¿Y el ambiente? Bueno, el Restaurante Lavanda tiene ese rollo tan chill. Las vistas son espectaculares, y el servicio está al tanto de todo, así que ahí no te vas a sentir incómodo. Es decir, sí, hay un toque relajante, aunque la experiencia puede variar según lo que pidas. Si te atreves, anota eso en la lista de pros y contras. Pero ya sabes, al menos te vas con ganas de volver, porque no todo es blanco o negro en el mundo de la comida.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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