Restaurante Maroma

Restaurante Maroma

¡Oye, escucha! Si estás por Rivas-Vaciamadrid, tienes que conocer Restaurante Maroma en la Calle Aurelio Alvarez, 14T. Es un lugar que mezcla lo mejor de la cocina española tradicional con un toque moderno que te va a flipar. Su filosofía va más allá de solo servir comida, quieren que tú, como cliente, te sientas realmente conectado con lo que comes. ¡Aquí la gastronomía se hace parte de ti! Además, tienen un montón de reseñas positivas que lo respaldan. Más de 4.3 de 5 en Restaurant Guru, ¿te lo puedes creer?

En Maroma no solo te sientas a comer, sino que también puedes disfrutar de cocina ininterrumpida, así que nunca es mal momento para deleitarte con sus platos. Perfecto para grupos, bodas o cualquier celebración. Sus terrazas amplias y un ambiente encantador hacen que sea el lugar ideal para una cena especial. Y, si aún no estás convencido, siempre tienen sugerencias fuera de carta que cambian a menudo. ¡Échale un vistazo y reserva ya tu mesa!

Restaurante Maroma

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 4.069 Reseñas
Dirección: Calle Aurelio Alvarez, 14T, 28521 Rivas-Vaciamadrid, Madrid
Teléfono: 911 01 46 14

Horarios Restaurante Maroma

DíaHora
lunes9:00–24:00
martes9:00–24:00
miércoles9:00–24:00
jueves9:00–24:00
viernes9:00–24:00
sábado9:00–1:00
domingo9:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Maroma

Dónde se encuentra el Restaurante Maroma

Si estás buscando un buen rato entre buena comida y un ambiente chill, el Restaurante Maroma es el sitio al que tienes que ir. Está en Calle Aurelio Alvarez, 14T, 28521 Rivas-Vaciamadrid, y no vas a querer perdértelo. Fuimos mi pareja y yo una noche y, la verdad, nos lo pasamos genial en la terraza. Atención de 10: el personal era súper encantador y rápidos en lo que hacían. La comida, un espectáculo, salvo las almejas en salsa verde que, la verdad, les faltaba un poco de sabor, pero el resto estuvo top. En cuanto a la cena, suele rondar entre 30-40€ por persona y sinceramente, vale cada euro. Ambiente tranquilo y sin mucho ruido, ideal para disfrutar.

Tuve otra experiencia que me dejó algo mixto. Todo el mundo hablaba maravillas del Maroma, así que decidí ir un día a cenar. La terraza está bien aprovechada, pero las mesas están un poco juntas. Eso sí, tienen aspersores para refrescarte, que se agradecen en verano. La comida no estuvo mal, pero tampoco es para hacer grandes fiestas. Se podría decir que fue un 3/5 en comida, ambiente y servicio. En fin, no todo puede ser perfecto, ¿no?

Aún así, no todo son malas opiniones. Un amigo fue y quedó encantado desde el primer contacto. Tenían mesa reservada a las 22:45 y les dejaron entrar a las 22:00, un detallazo. Luego, cuando llegaron los platos, se deslumbraron. Calidad de la comida, presentación y un servicio excepcional. Mencionaron a un camarero llamado Litu, que les atendió de lujo y les ayudó en cada paso. Con eso, planean repetir sin dudarlo.

Finalmente, para cerrar el tema, si lo que buscas es comer pescadito del bueno, este sitio es muy recomendable. Las croquetas de sepia, chopitos y brioches son un must que no te puedes perder. Aquí, la atención es siempre de 10. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Maroma

Hablando del Restaurante Maroma, la experiencia ha sido para olvidarla, y no de la buena manera. Te cuento, el pasado domingo 25 de mayo a las 19:30 estuvimos cuatro colegas en la terraza, aprovechando que el tiempo estaba de lujo. Pedimos cuatro refrescos, y ahí comenzó nuestro calvario. El camarero, un tipo que parecía haber salido de un mal día, nos dijo que ya vendría a tomar nota. Spoiler alert: nunca vino. Pasó una hora y ya estábamos con las copas vacías, mientras que los camareros mostraban más interés en hacerse selfies que en atendernos. ¿Dónde quedó el servicio, gente? Tuve buenas referencias de este sitio, pero con un personal así, no vuelvo ni loco. Para rematar, tuvimos que ir a pedir la cuenta, porque ni se dignaban a acercarse. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1, así están las cosas.

Y si eso fuera poco, me entero de un drama aún más grande que ocurrió el 5 de agosto de 2025. Una pareja llega al restaurante a las 23:00h y, tras aceptarles, comienzan a cenar. Todo pinta bien hasta que el camarero lleva el último plato y les dice que no les traerá más bebida porque cierran a las 12. Insisten, pero el tío se pone a discutir y de repente la situación se vuelve una película de terror. Los empleados salen a increpar a los clientes, con amenazas y grabaciones sin permiso. ¿En serio? Nada de lo que vivieron debería pasar en un sitio que llama restaurante. Los demás comensales, que estaban de testigos, también se metieron en un lío por que les cobraron de más. Insultos, peleas, y casi llega la policía. What a mess. No terminamos de cenar y pagamos cerca de 100€ por un trato que merece cero estrellas.

Ahora, sobre la cocina que ofrece el Restaurante Maroma, parece que intentan hacer un poco de todo bajo un concepto de "Menú para no pensar" y entrantes. Pero con ese ambiente y servicio, ¿a quién le importa? Al final, lo que menos importa es la comida si el trato deja tanto que desear.

Cuál es la filosofía del Restaurante Maroma respecto a la experiencia del cliente

Te cuento que el Restaurante Maroma, en Calle Aurelio Alvarez, 14T, ha sido un tema de conversación entre mis amigos últimamente. Algunos dicen que vale la pena y otros no lo están tan convencidos. La verdad, he visto opiniones de todo tipo. Por un lado, hay quienes destacan que es un lugar tranquilo, agradable y perfecto para comer con amigos o la familia, ideal si buscas algo relajado. Pero, en lo que respecta a la comida, la cosa cambia. Muchos han mencionado que hay demasiados platos en la carta, por lo que te pierdes y al final, el producto no es nada del otro mundo, más bien correcto sin más.

En cuanto a la comida, la cosa se pone rara. Me ha tocado escuchar que el pulpo sabía a nada, los calamares no tienen gracia y el atún… bueno, muy plano. Incluso hay raciones que son excesivamente pequeñas para los precios que manejan, que están entre 30 y 40 euros por persona. O sea, no se trata de ir a comer a cualquier lado con precios altos y salir con hambre. Si lo que buscas es algo espectacular, no puedo recomendarlo. El servicio está bien, más o menos, ya que hay quienes dicen que la atención es regular.

Ahora, lo flipante llega con los que han tenido un par de experiencias distintas. Al parecer, las frituras son deliciosas y han elogiado la atención como muy buena. Postres, como la tarta de queso y pistacho, también se llevan buenas críticas. Pero claro, no todo el mundo lleva la misma suerte, y hay quienes se quejan de que los platos no son para tirar cohetes. Así que, si vas, mejor asegúrate de reservar porque suelen llenarse. Y no te olvides del aparcamiento, hay muchas plazas libres cerca.

Si te preguntas sobre la filosofía del Restaurante Maroma respecto a la experiencia del cliente, parece que buscan ser un lugar cómodo y accesible, donde la atención sea personalizada y familiar, aunque la comida no siempre les acompaña.

Qué calificación tiene el Restaurante Maroma en Restaurant Guru

Vale, sigamos hablando de Maroma. Simplemente, este lugar es una joya en Rivas. Ayer cenamos ahí y, la verdad, tengo que decir que la palabra ESPECTACULAR no le hace justicia. Desde que entras, sientes esa vibra única, con una decoración que impresiona y un ambiente que invita a relajarte y disfrutar. Y ni hablemos del trato, los camareros son súper cercanos, siempre con una sonrisa en la cara, listos para ayudarte a escoger entre un menú que parece sacado de un restaurante estrella Michelin.

Como no sabía por dónde empezar, decidí dejarme asesorar por ellos y acerte a tope. Nos tiramos por una selección increíble que incluyó un salmorejo de la casa que estaba de locura, un tataki de salmón con ensalada Thai que me dejó con ganas de más, y esos boletus salteados en ajimoji con jamón que son un vicio. ¡Sin olvidar las zamburiñas a la plancha! Cada bocado era mejor que el anterior, ¿vale? Y, claro, para cerrar, la tarta de queso con pistachos fue la guinda del pastel. Sin duda, volveremos. La comida: 5 estrellas, el servicio: 5 estrellas, el ambiente: 5 estrellas. ¡Acierto total!

La variedad de la carta es brutal. Me contaron que los huevos rotos con bogavante son un must, y lo mejor es que tienen un montón de opciones para celiacos, ¡incluso adaptan las frituras! El servicio es amable y el lugar es amplio, perfecto para disfrutar sin prisas. Yo pagué entre 20 y 30 € por persona, y salí contento. Comida: 4 estrellas, servicio: 4 estrellas, ambiente: 4 estrellas.

Eso sí, no todo es perfecto en la vida. Oímos de alguna queja sobre el trato que recibieron en un momento, donde aseguran que no cumplían con lo que acordaron por teléfono. Eso y un aire acondicionado que no parecía estar funcionando durante la ola de calor... me parece muy mal. Aunque la comida era buena, ese tipo de cosas pueden arruinar la experiencia. Así que, sin duda, mejor que lo tengan en cuenta. En cuanto a la pregunta sobre su calificación en Restaurant Guru, basándonos en toda la info que hemos visto, creo que le darían la máxima puntuación. ¡Maroma se lo merece!

Qué características hacen que el Restaurante Maroma sea ideal para grupos o celebraciones

Mira, te cuento sobre el Restaurante Maroma. Nos decidimos por reservar en la terraza, que era lo único que quedaba. No te creas que fue mal movimiento, porque la terraza está muy bien. Es cerrada y la climatización es top, así que no pasamos frío. Lo único que petamos fue que no tienen trona, así que si vas con peques, ya sabes. Pedimos el menú para no pensar mucho y la verdad, estaba bastante bueno, aunque el precio se notó un pelín alto, pero dentro de lo que uno esperaría. En general, la experiencia fue buena. Te dejo las fotos de los platos y la cuenta, ya que venía con las expectativas altas, pero no me quedé con ganas de repetir.

Te juro que la comida es de 5 estrellas. Variedad para aburrir y el sitio es acogedor, tanto la terraza como el salón. Los camareros son la mejor parte, siempre amables y pendientes de todo, ¡y siempre con una sonrisa! A Luz, una camarera que tuvimos, le agradecemos especialmente por cuidar cada detalle para que estuviésemos cómodos. Comimos de lujo y el ambiente también se sentía bien chido.

Eso sí, entre platos tardaron un poco, como si en la cocina tuvieran que pesarlos uno a uno. Pero lo que probamos, todo brutal. No olvides pedir las zamburiñas al estilo Cudillero, que son un espectáculo. Aparte, me gustaron las frituras y el atún, ¡estaba de miedo! El restaurante tiene un toque marinero muy bonito, y aunque el interior es pequeño y algo ruidoso cuando se llena, la terraza es un respiro.

Y hablando de si se puede ir con grupos o para celebraciones, es ideal porque tienen una gran carta y te permiten pedir medias raciones. Así, puedes probar más platos sin meter la pata. Además, el trato es siempre rápido y amable, y el ambiente acompaña. Un par de cositas a mejorar, como los baños, pero vamos, que en general es muy recomendable. Eso sí, ¡mejor reservar antes de que se llene!

Ofrece el Restaurante Maroma cocina ininterrumpida

Hombre, el Restaurante Maroma en Calle Aurelio Alvarez, 14T es un sitio que hasta hace poco era un lugar de diez, pero, ya sabes, todo cambia. Antes nos encantaba ir, pero parece que han bajado un poquito la calidad. Las tortillas de camarón siguen manteniendo ese sabor rico, pero te diré que las raciones están más escasas que antes. Aunque las croquetas de jamón siguen siendo un bombón, ¡no puedes perderte eso!

Por otro lado, el tartar de atún es muy bueno también, pero hay tantas fibras que es como intentar partir una cuerda, y los chanquetes que probamos estaban buenos, pero poco sabrosos y demasiado grandes. La pluma llegó con tantas grasas que hasta me dio un poco de grima, y lo de la cerveza… ni te cuento, ¡tanto la caña como el tercio estaban más calientes que fuera en pleno agosto! Pero no todo es negativo, la tarta de queso azul que pedimos estaba estupenda, eso sí. El servicio, en general, fue bueno, así que la relación calidad-precio se queda correcta entre 20-30€ por persona.

En otra visita, cenamos y el servicio fue rapidísimo. Aunque las tortillas de camarón se sentían un poco reinventadas, el resto del menú estuvo muy decente. Lo que más nos gustó fueron las zamburiñas, son un must. Es cierto que el local es un poco pequeño y las mesas son un tanto incómodas, pero para una cena rápida está bien. El precio subió un poco, más de 30€, así que si te lo piensas, ve preparado.

Otra vez que estuve con mi mujer, todo fue perfecto. Las raciones te dejan elegir entre media o entera, y el bienmesabe estaba brutal, los calamares fritos fueron un acierto, y esos caracoles estaban para llorar de buenos. La tarta de la abuela que pedimos al final fue un toque dulce que se agradece. Preparamos todo y salió a unos 20-30€. La comida y el servicio, un 5 de 5. Ten claro que aquí el pulpo a la parrilla, los chanquetes, y la sepia a la plancha son platos a los que hay que hincarle el diente.

Y para terminar, el Maroma no cuenta con cocina ininterrumpida. Así que si se te ocurre ir, asegúrate de no llegar tarde, ¡porque no quieren dejarte con hambre!

Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Maroma

Hablando del Restaurante Maroma, tengo que decir que es una maravilla de sitio. Tío, si buscas un lugar chido para comer, esto es lo tuyo. Jonny nos ha atendido de lujo, super cercano y siempre al tanto. La comida es espectacular, todo riquísimo. A pesar de que no teníamos reserva, hicieron lo imposible para acomodarnos rápido. El vermut de naranja fue un acierto total, y eso que soy un poco exigente con mis tragos. Sin duda, volvemos.

Lo que se come aquí es de otro nivel. Platos súper originales y bien elaborados. Ivan, el encargado, es un crack y tiene un equipo que te trata como en casa. Precios económicos por la calidad que ofrecen, así que no hay que pensárselo demasiado. Si tienes ganas de algo fresco y sabroso, ¡métete aquí! Las medias raciones están de super lujo para picar un poco de todo.

Ojo, también hay que tener en cuenta que reservar en la terraza es una buena idea porque dentro no hay mucha ventilación y te puedes sentir agobiado. En mi experiencia, los berberechos estaban de miedo, y a algunos les ha encantado el tartar de atún rojo y la ensaladilla rusa con espuma de mayonesa. Eso sí, cuidado con el precio de la tarta, que aunque está buena, la ración es algo pequeña para los 7,30 que piden.

Ahora, si vas a comer en el Maroma se supone que deberías hacer reserva. La organización a veces puede dar problemas, como cuando hay un segundo turno que no avisan. Es un rollo esperar, sobre todo si van a llevarte una hora. Pero la comida es buena y el ambiente es genial, así que tal vez valga la pena arriesgarse. Pero, en general, para asegurarte de no quedarte en la puerta, es mejor reservar.

El Restaurante Maroma tiene opciones para comer al aire libre

Te cuento, el Restaurante Maroma en Calle Aurelio Alvarez, 14T, Rivas-Vaciamadrid es un sitio que vale la pena probar. Nos lanzamos a tapear y pedimos media ración de croquetas de ibérico. Estaban bien, pero les faltó un poco de cremosidad, la verdad. Luego, la pluma ibérica fue un acierto, la tenían en su punto perfecto. Ah, y no te olvides del pan bao con rabo de toro y cebolla morada, ¡eso estaba de escándalo! A pesar de que no teníamos reserva y se tenía un lío con la lista, la atención fue magnífica. Nos consiguieron mesa sin problemas. Para unos platos así y el buen servicio, no está mal que se vaya entre 20-30 € por persona, ¿no?

Pero ojo, que no todo es oro. Hay opiniones que cuentan una historia distinta. Un cliente comentaba sobre su mal rollo por el trato. Dicen que las camareras parecían más que nada frustradas, bufando y con una actitud que no mola nada. Entiendo que a veces el trabajo no es fácil y quizás no les están pagando lo que deberían, pero el trato al cliente tiene que ser, como mínimo, decente. Si tú estás pagando, te esperan a que te traten con respeto, ¡es de cajón! Este tipo de experiencias pueden bajar la tarde, y esa persona jura que no volverá.

Pero si la cosa se da bien, Maroma tiene buenas opciones en el menú. Ayer cenamos con un grupo de siete, y pedimos un plato diferente cada uno para compartir. Todo estaba riquísimo. De postre, la tarta de queso con base de galleta Lotus fue un sueño. Y el camarero que nos atendió, un amor, de esos que hacen la noche aún más agradable. En total, nos salió a unos 30 € por cabeza, y eso que cada uno se puso las botas con 3 bebidas incluidas.

Y sí, para los que disfrutan de comer al aire libre, el Restaurante Maroma tiene opciones para disfrutar del aire en su terraza. Ideal para un buen rato con amigos en un buen ambiente. Así que si buscas un sitio que se adapte a cualquier momento del día, ¡aquí lo tienes!

Con qué frecuencia cambian las sugerencias fuera de carta en Maroma

Así que, si todavía no has estado en Restaurante Maroma, estás perdiendo el tiempo, te lo digo de verdad. El sitio tiene 4 estrellas y merece su fama. La comida es un espectáculo y lo mejor es que siempre tienen cosas fuera de la carta que te flipan. Las raciones son justas, así que no te esperes a quedarte lleno, pero el precio está en el rango de 20-30 € por persona, un pelín por encima de la media, pero vale totalmente la pena. El servicio es brutal, he ido varias veces con la familia y los amigos, y siempre súper atentos. A mi mujer le encanta, así que ya sabéis, ¡la cosa va en serio!

Ahora, hablemos de la comida. Tienen unos toques de Andalucía que son la bomba. El choco frito gaditano y los boquerones en adobo son imprescindibles. Y si te mola el rabo de toro, el taco que ponen ahí es otra delicia. Este sitio es recomendable 100%. Relación calidad-precio es de las mejores que he encontrado, así que apúntate eso.

Y, mira, la primera vez que fui, quedé impactado y ya no hay vuelta atrás. Local pequeñito, pero acogedor, nada de sentirte como sardina en lata. Desde el primer momento, la atención es top. Te aconsejan genial, y la comida… ¡madre mía! Las coquinas que pedimos, estaban perfectas, ni un grano de arena. Y el pulpo y la tortillita de camarones son un combo ganador. No te olvides de dejar espacio para los postres, la tarta de la abuela y la torrija son de otro nivel. Además, ¡tienen cocina abierta todo el día para los que madrugan!

Ah, y algo importante: las sugerencias de fuera de carta van cambiando bastante a menudo, así que siempre hay algo nuevo por descubrir. Si no los has probado, ni te lo pienses, ¡vete a Maroma ya!

Qué tipo de platos se pueden esperar en el menú del Restaurante Maroma

Y bueno, si todavía no has probado el Restaurante Maroma, tienes que darte una vuelta por ahí. Está en Calle Aurelio Álvarez, 14T, en Rivas-Vaciamadrid, y te prometo que no te vas a arrepentir. La cosa es que, de entrada, tiene una terraza cubierta que es una maravilla y otra zona de mesas donde te sientes cómodo. El ambiente es bien chido, así que si quieres un buen plan para cenar con amigos, este es el lugar.

La carta es amplia y variada, sin líos. Podés pedir raciones, así que si no estuviste comiendo desde el mediodía, aquí te puedes hinchar a gusto. La comida está bastante buena y bien cocinada, perfecta para esos días en que necesitas un buen sabor. El servicio también es un punto a favor, el personal es rápido y amable, y si dudas de qué pedir, no dudes en preguntar. Tienen platos del día que suelen ser una buena elección.

Por cierto, si solo pruebas las croquetas, ya vives bien, porque son bien grandes y están súper ricas. El lugar tiene una decoración que le da un toque especial, y te hace sentir a gusto, aunque esté lleno de gente. Y nada de problemas con la limpieza, los baños están en buenas condiciones y eso se agradece, ¿verdad?

En cuanto a lo que puedes esperar de su menú, hay focando en pescados y mariscos, así que si eres amante de eso, estás de suerte. Pero tampoco te preocupes, hay opciones para todos los gustos. Así que, ya sabes, si buscas un buen plan para salir a comer o cenar, Maroma puede ser tu próximo destino. ¡No lo dejes pasar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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