Dolores y Lola

Dolores y Lola

Si estás buscando un lugar donde comer como en casa en pleno Malasaña, tienes que conocer Dolores y Lola. Este bar-restaurante en Calle de Monteleón, 17 se ha currado una carta de cocina tradicional española que te hará recordar esos sabores que tanto te gustan. La filosofía aquí es clara: homemade food, con ingredientes frescos y recetas que saben a nostalgia. ¡Olvídate de lo pretencioso, este sitio es todo amor en cada plato!

Lo mejor de todo es que el ambiente es súper acogedor y el trato es personalizado, como si fueras de la familia. Con una puntuación de 4.6 de 5 en Restaurant Guru, no es de extrañar que ya tenga sus 1142 reseñas. Así que, si quieres disfrutar de una comida rica y con un toque moderno, ya sabes: Dolores y Lola te espera. ¿Necesitas hacer una reserva? ¡No te olvides de llamar al 910024933 o escribirles a info@doloresylola.com!

Dolores y Lola

Bar restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 819 Reseñas
Dirección: Calle de Monteleón, 17, Centro, 28004 Madrid
Teléfono: 910 02 49 33

Horarios Dolores y Lola

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:00–17:00, 20:00–24:00
jueves13:00–17:00, 20:00–24:00
viernes13:00–17:00, 20:00–0:30
sábado13:00–17:00, 20:00–0:30
domingo13:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Dolores y Lola

Dónde se encuentra el bar-restaurante Dolores y Lola

Si andas por el centro de Madrid, tienes que hacerte un hueco para probar Dolores y Lola en la Calle de Monteleón, 17. Lo tenía anotado como un sitio a probar, aunque no me acuerdo si lo vi en algún blog o alguien me lo recomendó, pero ¡vaya acierto! Es un lugar pequeño y acogedor, con una decoración sencilla que te hace sentir en casa. La comida que sirven está buenísima, y los boquerones me sorprendieron un montón, ¡que marinado! La ensaladilla también estaba de lujo. Las porciones son generosas, así que puedes pedir varios platos para compartir. Recomendado 100%.

He ido varias veces ya y la última cena fue excelente. Los pimientos estaban riquísimos y las croquetas de cocido madrileño son, sin duda, las mejores que he probado nunca. Y ni hablar de la mousse de chocolate con perlas de aceite y sal, ¡una locura! El precio ronda entre 70 y 80 € por persona, pero vale cada centavo. En general, la comida un 5, el servicio un 4 y el ambiente un 4 también.

Otra vez, me gustó mucho el sitio y todos los platos estaban muy buenos. Aunque, la verdad, sentí que tardaron un poco en servir entre plato y plato. La cena se nos fue a tres horas, pero el precio era bueno y la amabilidad del personal sumaba. Cene allí y, siendo realista, me gasté una media de 30 a 40 € por persona.

Si buscas un plan relajado y rico, este sitio es tu opción. Desde que llegas, la atención es súper amable. La comida es otro nivel, desde la burrata hasta la tarta de queso, ¡un deleite total! El local es pequeño, así que reserva antes de ir. Las raciones son grandes, menos algunas que son más de picoteo, pero la calidad es top, y saldrás encantado. Y si tienes espacio, no te olvides de pedir la maceta de postre, ¡es enorme y deliciosa!

Así que ya sabes, si quieres un buen rato y buena comida, Dolores y Lola está en Calle de Monteleón, 17. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la especialidad culinaria de Dolores y Lola

Te cuento que Dolores y Lola en Calle de Monteleón, 17 es una joyita en el centro de Madrid. Es un restaurante pequeño e íntimo, perfecto para una comida o cena relajada. Aquí la atención es todo un rollo, el trato es cercano y te hacen sentir como en casa. La comida, ¡madre mía!, la sirven con un mimo que se nota. Todo lo que hemos probado ha estado brutal, pero un par de platos destacan mucho, como los saquitos de morcilla con cebolla caramelizada y la tarta de queso con frutos rojos. En cuanto a precios, te gastas alrededor de 30-40 € por persona y sales bien servido.

Fuimos cinco personas (y un perro , ojo al dato) y la experiencia fue de 10. Las croquetas caseras estaban de locura, la tortilla perfecta y las albóndigas con ternera trufada y boletus, un verdadero festín. Y ni qué decir de la mousse de chocolate de postre, ¡un lujo! El trato del personal suma puntos, y que sea pet friendly será siempre un plus. Nos quedó la espina de probar el cachopo y algunas cositas más de esa carta que pinta muy bien, así que seguro volvemos.

Para una cenita con amigos, el servicio fue exquisito. Nos ayudaron a elegir los platos y las cantidades ideales. Eso sí, algunos platos podrían mejorar en la cocción, porque se notó que estaban un pelín secos. El ambiente está bien, con una decoración minimalista que mola, aunque la barra es algo pequeña. Globalmente, es un sitio muy recomendable.

La comida aquí es un 5 estrellas en todas las categorías, y ni hablar del servicio y el ambiente. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina se ofrece en Dolores y Lola

En serio, si no has estado en Dolores y Lola en Calle de Monteleón, 17, te estás perdiendo algo increíble. Desde que entras, te envuelve un ambiente acogedor y bonito. La limpieza es impecable y el encanto del lugar te hace sentir como en casa. Y no te preocupes, que no tienes que esperar nada, aquí todo fluye. La sonrisa de los que te atienden hace que no quieras salir nunca.

Hablemos de la comida, porque es espectacular. Tienen un menú que combina lo tradicional con un toque moderno. Las croquetas de cocido y los saquitos de morcilla con cebolla caramelizada son de otro mundo, pero eso no es todo. Si pides bacalao, prepárate porque lo vas a recordar por tiempo. Y pegan un toque genial con la presentación, ¡es que hasta los platos son bonitos! Para rematar, la tarta de queso es obligatoria. Y si eres amante del chocolate, tienes que probar la mousse de chocolate con sal escamada. Es una experiencia que te dejará sin palabras.

El trato del personal es de 10, siempre amables y atentos, otra razón más para volver. Además, puedes pedir medias raciones, así que tienes la excusa perfecta para probar más platos. Y lo mejor de todo es que si tienes mascota, ¡puedes llevarla contigo! Un sitio ideal para disfrutar de un ambiente tranquilo y agradable, y lo que es más, todo por un precio de 20-30 € por persona. Para mí, esto es un 5 estrellas en toda regla.

Así que, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Dolores y Lola? Pues una mezcla de entremeses y platos tradicionales con sabor madrileño. Aquí te sientes como en casa, con comida que hace que cada visita sea una celebración. ¡Hay que volver sin duda!

Cuál es la filosofía del restaurante en cuanto a la comida

Si no conoces Dolores y Lola, estás tardando. Este bar restaurante en Calle de Monteleón, 17 es un coqueto local donde hacer una parada y disfrutar de una comida hecha con esmero y cariño. Te lo digo de verdad, probamos unos saquitos de morcilla, rabas y una tortilla de chalotas de chuparse los dedos. Cada bocado estaba delicioso, y el precio, entre 20 y 30 € por persona, más que razonable. Y ni hablar del servicio: 5 estrellas por eso, realmente no se puede pedir más. ¿Se puede volver a probar otras cosas de la carta? Claro que sí.

Aparte de lo que ya mencioné, pedimos arroz caldoso que fue un acierto total. Imagina un plato bien cargadito de sabor. También las croquetas de cocido madrileño y el solomillo, ¡buf, estaba todo riquísimo! El servicio, por cierto, es inmejorable. No es solo un sitio a experimentar, es un sitio de 10 al que definitivamente querrás volver.

La atención fue estupenda, y además la comida es muy tradicional y sabrosa. Compramos para compartir: unas croquetas, papas arrugadas con mojo y un solomillo que no solo llenó nuestras barrigas sino también nuestras almas. No olvides el vino, ¡estaba muy rico! Ah, y si eres fan del dulce, la maceta es un postre que no puedes dejar de probar. ¡Es una combinación de helado y oreos que ni te imaginas!

Este lugar es ideal para ir con amigas o en pareja, es muy acogedor y la comida, como siempre digo, tiene un rollo súper casero. Lo divertido es que puedes hacer reservas y cerrar menús adaptados a tu gusto en precios que rondan entre 25 y 35€ por persona. Todo suena a una experiencia más que satisfactoria y con precios muy justos. Repetiremos!

En cuanto a su filosofía, lo que destaca es que apuestan por la comida casera y tradicional. Aquí te encuentras con platos que huelen a hogar, elaborados con ingredientes frescos y mucho cariño. Están claramente comprometidos en ofrecerte un viaje de sabores auténticos que te dejan con ganas de más. En pocas palabras, este no es solo un restaurante, es un lugar donde realmente se siente la pasión por la comida.

Qué aspecto destaca en la elaboración de los platos de Dolores y Lola

Así que tienes que probar Dolores y Lola, en la Calle de Monteleón, 17. Este bar restaurante es un auténtico hallazgo. Te lo digo porque no solo la comida está de rechupete, sino que el ambiente es super acogedor. Es ideal para ir con amigos, familia o en pareja, y lo mejor, ¡puedes llevar a tu perro! La relación calidad-precio es inmejorable, así que no hay excusa para no ir.

Hablando de la comida, es tradicional pero con un toque diferente que realmente destaca. Las croquetas de cocido son un must, si no las pruebas, estás perdiéndote de algo increíble. Y ni hablar de los postres, que están al nivel de los platos principales, 100% recomendables. He ido varias veces y siempre salgo contento, con un plato lleno y una sonrisa en la cara. Te lo puedo asegurar: la experiencia es de 5 estrellas.

La última vez que estuve, el ambiente era tranquilo, lo cual se agradece, sobre todo si vas con un bebé, como en mi caso. El camarero fue un crack, siempre atento y con buenas recomendaciones. Me encantaron los quesos, las albóndigas y el bacalao, además de un vinito que pedimos, todo a un precio que no te dejará temblando, especialmente al estar en Madrid.

Lo que realmente destaca en la elaboración de los platos de Dolores y Lola es la calidad de los ingredientes y la originalidad de la carta. Cada bocado trae un sabor que te hace querer volver. Así que sí, si buscas un lugar donde comer bien y disfrutar de un buen rato, no lo dudes. ¡Nos vemos ahí!

Cómo es el ambiente dentro del restaurante

Ya os digo, Dolores y Lola en la Calle de Monteleón, 17, se está ganando a pulso unas 5 estrellas. La vez que cenamos allí, no os lo perdáis, probamos las croquetas de cocido y, ni exagero, fue una experiencia increíble. Además, nos lanzamos a las gyozas, los torreznos, un cachopo, y para cerrar la noche, el mousse de chocolate. Todo estaba riquísimo, en serio, ¡repetiremos sin dudarlo! El precio por persona se queda entre 20-30 €, lo cual está súper bien por la calidad de la comida y el trato. Agradecer a todo el equipo, ¡mil gracias por la atención!

El local es un poco pequeñito, así que caben 4 o 5 mesas, pero tiene un rollo moderno y de buen gusto que lo hace muy acogedor. La carta no es que sea muy amplia, con unos 4-5 platos principales y 8-10 entrantes, pero los van variando. Además, los precios son razonables y aquí la comida es casera, del style mediterráneo que tanto mola. La carta de vinos no es muy extensa, pero a algunos eso les viene de perlas. Y ojo, los camareros son simpatiquísimos y muy amables, se nota que les gusta lo que hacen.

Un sitio completamente recomendable para una cenita. El ambiente es súper acogedor, se siente uno a gusto, y como no hay muchas mesas, es como estar en casa de un amigo. El trato es genial y la comida, casera hasta decir basta. Pedimos la ensaladilla rusa con mermelada de piquillo, las croquetas de cocido, y la tortilla de alcachofas. De platos fuertes, no defraudaron: el solomillo de cerdo ibérico fue un espectáculo y las albóndigas de ternera trufada dejan huella. ¡Ah! Y no os olvidéis de la tarta de queso, que está para flipar. La verdad, nos quedamos con ganas de probar más, y a este paso, creo que nos volveremos asiduos.

Para que veáis, este sitio lleva abierto dos años y yo me enteré por Twitter, ¡menuda faena! Fui a probar las croquetas y, efectivamente, son una delicia. No solo eso, la ensalada de pollo y el pan estaban para chuparse los dedos. El ambiente es pequeño pero muy cercano, en cuanto te sientas, ya te sientes en casa. Por si acaso, yo recomendaba reservar, porque no siempre hay sitio. Para la próxima, el cachopo no se me escapa. Y recordad, solo aceptan tarjetas para los pagos. ¡Nos vemos en Dolores y Lola!

Qué tipo de atención pueden esperar los clientes en Dolores y Lola

Si estás buscando un rinconcito en Madrid donde tapear a lo grande, Dolores y Lola en la Calle de Monteleón, 17, es pura magia. A mí, este sitio me tiene enamorado. Las croquetas y los huevos rotos son un must, no hay mejor lugar en la ciudad para disfrutarlos. Y hablando de precios, no se descontrolan: unos 12-15€ por persona y sales más que satisfecho. Así que ya sabes, si te apetece una cena sin reventar, aquí tienes la solución.

El trato es super amable. Una vez llevé a mi perro y, sin pensarlo, nos prepararon una mesa más cómoda para él. ¡Incluso le dieron una chuche! Eso dice mucho de la gente que trabaja allí, de verdad. Si vas con tu mejor amigo de cuatro patas, este lugar no te fallará y la comida riquísima. Totalmente recomendable para disfrutar de una buena cena en compañía. Además, el ambiente es bastante acogedor, lo que le añade un plus al plan.

Por cierto, hablando de la comida, no puedes dejar pasar el menú del día. A veces, lo bueno no tiene que ser caro. Recuerdo una cena con amigos donde pedimos de todo: 4 entrantes, 1 plato principal y 6 bebidas y la cuenta salió a 70€. Los saquitos de morcilla fueron la estrella de la noche, pero en general, todo estaba buenísimo. Las croquetas de cocido madrileño también son para quitarse el sombrero, ¡no te las pierdas!

En cuanto a la atención al cliente, en Dolores y Lola puedes esperar un trato muy cercano y amigable. La gente aquí realmente se preocupa por hacerte sentir bien. Te dejan llevar al perro, te atienden con una sonrisa, ¡y hasta te cuentan un par de anécdotas! Así que si buscas buen rollo y buen comer, este sitio no te va a decepcionar. ¡A disfrutar!

Cuál es la puntuación que Dolores y Lola tiene en Restaurant Guru

Mira, si estás buscando un plan chido en Calle de Monteleón, 17, tienes que hacerte un favor y pasar por Dolores y Lola. Este bar restaurante es un auténtico oasis de paz en medio del ajetreo de Malasaña. La atención es de 10 y el ambiente tiene un encanto que te hace sentir como en casa. Y no me hables de la comida, porque es que está buenísima. Las croquetas de cocido madrileño que tienen son una locura, de esas que te dejan pensando en la vida. Y si quieres más, pide el pollo al curry. Te juro que no te vas a arrepentir.

Y bueno, si eres un fanático de las tartas de queso, esto es un must. La tarta que tienen es un espectáculo. Salí de allí con la barriga feliz y el corazón contento. Un consejo: si te animas a pedir algo, ve a por la maceta de helado y oreo, pero ojo, que es bien contundente, ideal para compartir entre colegas.

Y si vas con tu perro, olvídate del drama, porque aquí son super dog friendly. Puedes disfrutar de una buena cena con tu mascota al lado, ¿qué más se puede pedir? Además, tienen menú del Día, así que si quieres algo más casual, ahí tienes otra opción.

Así que, ya sabéis, no hay excusas para no pasar por allí. ¡A disfrutar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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