Hotel Prado Real

Hotel Prado Real

¿Estás buscando un lugar donde quedarte en Soto del Real? Mira, el Hotel Prado Real es tu opción. Este hotel de 3 estrellas está en el centro, así que no te vas a perder. Además, justo al lado tienes una zona arbolada perfecta para llevar a tu mascota a pasear. Las habitaciones son amplias y cómodas, con un cuarto de baño grande que te va a encantar. Si te despiertas con hambre, puedes disfrutar de un desayuno en la cafetería que, por cierto, no te va a dejar temblando la billetera.

Y no te preocupes, aquí no solo tienes comodidad, sino también un montón de cosas para hacer. Puedes tirarte a la piscina y relajarte en el bar después de un día de aventuras al aire libre. La recepción está abierta 24 horas, así que si llegas tarde, no hay drama. Además, si vienes en coche, hay aparcamiento público gratuito cerca. El acceso a Wi-Fi es gratis, y con 50 habitaciones bien equipadas, ¡estás listo para disfrutar de tu estancia y explorar la Sierra Norte!

Hotel Prado Real

·Hotel de 3 estrellas
Valoración media: 3,4
Opiniones: 840 Reseñas
Dirección: C. del Prado, 15, 28791 Soto del Real, Madrid
Teléfono: 918 47 86 98

Mapa Ubicación Hotel Prado Real

Dónde se encuentra el Hotel Prado Real

Si estás pensando en el Hotel Prado Real, déjame decirte que es un lugar que necesita un buen tuneo. Está en C. del Prado, 15, 28791 Soto del Real, Madrid, pero, sinceramente, la vibe del hotel es un poco anticuada. Es un 3 estrellas que se siente más bien como de hace un par de décadas. La limpieza está bien, eso es un plus, pero el aire acondicionado... ¡ay, amigo! Se apaga cuando le da la gana y a veces hay que estar dándole al botón hasta que ya no quiere funcionar más. Nos acabaron cambiando de habitación por eso. Y la piscina, uff, parece que le ha faltado un poco de cariño.

Vale, hablemos de las habitaciones. El espacio necesita más opciones. Si eres de los que necesita más de una almohada, ya lo estás llevando mal. Y si piensas en un viaje con amigos o en pareja, ya sabes que aquí no hay ascensor, así que prepárate para subir un par de tramos de escaleras. Incluso hay un suplemento de 10€/día si quieres llevar a tu perrete, así que cuidado con eso, que se puede encarecer el asunto.

El precio es un poco elevado para lo que ofrecen. La recepcionista de la mañana, la verdad, te atiende como si le estuvieras molestando. Pero, por otro lado, hay que dar un aplauso a Ome y Brayan, que en la cafetería aceptan a los clientes con una sonrisa, ¡y eso se agradece! Hablando de la comida, a nosotros nos encantó el solomillo que nos recomendaron, estaba de rechupete. En verano, el ambiente es tranquilo, y si llevas a tu perro, te dejan disfrutar con él en algunas zonas y hasta en la piscina.

Y para contestar a la pregunta del millón, el Hotel Prado Real está en C. del Prado, 15, Soto del Real, Madrid. Literalmente justo al lado del centro del pueblo y a un paso del parque del río. Así que, si buscas algo más chill y cerca de la naturaleza, quizás lo pienses dos veces antes de reservar aquí, ¿no?

Qué tipo de hotel es el Prado Real

Mira, hablemos del Hotel Prado Real porque menuda experiencia. Una noche en ese lugar y ya tengo ganas de olvidarlo. Te cuento: me dio un dúplex destartalado con una barandilla que parecía que se iba a romper a la mínima. No exagero, la cama de mi perro es mejor que eso. Pedimos que nos pusieran lejos del ruido, pero a la una de la mañana tenemos a tres sudamericanos al lado, borrachos y metiendo unos golpes que no veas. Cuando bajamos a pedir un cambio, el recepcionista, que parecía más bien el camarero del bar de la plaza, se negaba a cambiar nuestra habitación. Eso sí, tuvimos que hacer un poco de ruido y amenazar con despertar a todo el hotel a gritos. Al final conseguimos el cambio, pero ni una disculpa. Un desastre.

Y no es solo que las habitaciones sean feas, viejas y rotas, sino que la atención del personal brilla por su ausencia. Paco, el otro recepcionista, era desagradable a más no poder. La seguridad también deja mucho que desear, y si no planeas hacer un tour por La Tahona o el monte, prepárate para no encontrar nada. La comida es cara y mala, un triste trozo de pan con aceite te lo cobran a 5€. Además, el personal se hace el loco ante problemas graves. ¿Dónde están los gerentes de este hotel?

Ahora bien, hay otras opiniones. Algunos dicen que el lugar tiene buenas vistas, y viven experiencias de 5 estrellas con habitaciones amplias y limpias. La piscina parece refrescante, y aunque el aire acondicionado y la nevera son un poco ruidosos, el trato es amable. Pero si te hablo del Hotel Prado Real, en general, parece ser más un lugar para desconectar y tener paz, que un hotel de calidad. Al final, si buscas un sitio agradable para unas vacaciones en grupo con los amigos, este no va a ser el lugar, la verdad. Así que si me preguntas qué tipo de hotel es el Prado Real, te diría que es una mezcla de frustración y vistas bonitas, y nunca más quiero volver ahí.

El Hotel Prado Real acepta mascotas

Mira, si te ves obligado a quedarte en el Hotel Prado Real en Soto del Real, ya te aviso que te vas a encontrar con un hotel de 3 estrellas que, siendo sinceros, está un poco descuidado. Las puertas de las habitaciones tienen colores raros y, aunque es un sitio normalito, te vas a llevar sorpresas no tan agradables. El baño… bueno, puede que te encuentres con alguna hormiga correteando y que la limpieza no sea lo mejor del mundo. Ah, y si necesitas el aire acondicionado, prepárate para desenchufar la televisión. Un poco caos, ¿no?

Ahora, si buscas un sitio tranquilo para la noche, al menos puedo decir que no tendrás que preocuparte por ruidos. Es un barrio bastante calmado, y tal vez esto se deba a que estamos hablando de un día de semana. Pero, eso sí, tendrás que lidiar con habitaciones que parecen sacadas de una peli de terror, con marcas de cigarrillos en la mesita y sin ni un escritorio donde poder trabajar. La viabilidad peatonal está bien, el pueblo es accesible, así que si no quieres usar el coche, bien por ti.

Por otro lado, si te decides por el Hotel Prado Real y esperas un servicio decente, puede que no te sorprendan para bien. En ocasiones, parece que el personal está más desganado que tus ganas de estar allí. Prepara tus nervios porque en la piscina, la cosa se pone fea. A ver, te cuento que hay pelitos, trastos, y dudo que hagan algo con el cloro… el espacio es un tanto deprimente, así que si tienes pensado darte un baño, mira antes de meterte.

Para rematar, si te preguntas si el hotel acepta mascotas, no he encontrado info concreta sobre eso, así que es mejor que llames directamente y preguntes. Puede ser una buena idea saberlo antes de que tu perro te dé problemas al llegar. Al final, hay mejores opciones en los alrededores, como Manzanares el Real, que están a un corto trayecto y seguro que las condiciones son mil veces mejores.

Cómo son las habitaciones del Hotel Prado Real

Mira, el Hotel Prado Real es uno de esos lugares donde no esperas lujo, pero tampoco es una pesadilla, ¿sabes? Hicimos una escapada para desconectar un poco de Madrid y la verdad, fue un acierto. El precio es bueno y las habitaciones, aunque algo antiguas, están bien limpias. Si viajas con familia o amigos, hay espacio para todos y la viabilidad peatonal es un plus, puedes moverte fácil en transporte público. Ubicación 3 estrellas se siente un poco justa, pero con los lugares para comer y cenar a la mano, no te vas a morir de hambre.

Y hablando de comida, lo que probamos en el restaurante junto a la piscina estaba espectacular. Esa sepia y los tequeños se llevaron el premio. Los camareros fueron majos y atentos, lo que siempre se agradece. Si buscas un sitio más romántico y tranquilo, este es el rollo. Además, es un hotel que no se pasa de precio, que ya es decir.

Ahora bien, no todo es color de rosa. He oído de algunos que se toparon con habitaciones con problemas serios: frío, ruidos… y eso no es plan. Pero si te toca una de esas antiguas pero limpias, está bien para descansar hasta que año nuevo o hasta cuando puedas escaparte al campo otra vez.

Entonces, ¿cómo son las habitaciones del Hotel Prado Real? Correctas, limpias, pero antiguas. Algunas se quejan del frío y de los ruidos, así que es un poco suerte del día. Así que ya sabes, si buscas algo sencillo para relajarte sin romper el banco, puede que te sirva. ¡Dale una oportunidad!

El hotel ofrece desayuno

A ver, si estás pensando en el Hotel Prado Real en Soto del Real, voy a serte sincero. Este hotel es un 3 estrellas que ya se nota que está viejito. La habitación dúplex se siente más como un mal diseño de un dentista que como un lugar cómodo. Abajo es un desastre: un sofá incómodo, un mueble de cocina sin un solo vaso y un banco de madera que a la mínima te despacha al suelo. Ah, y la tele está arriba, así que no sirve de nada si quieres estar relajado abajo. Las camas y almohadas son un rollo también. La ducha del vecino suena como si estuvieran en tu habitación, un desastre en general.

Ahora, hay quienes dicen que las mejores cosas son las desayunos del sábado, que estaban bastante ricos, así que eso cuenta como un punto a favor. Pero, vamos, que para una escapada con las amigas o una pareja, no sé si volvería. La ubicación está bien, sí, pero no compensa lo demás. Si buscas un hotel para reponerte así de una escapada, mejor mira otras opciones.

El hotel ofrece desayuno, aunque con la crítica que he leído, no parece la mejor opción. La comida y el desayuno son bastante caros y no suelen tener variedad, así que no esperes encontrar un buffet impresionante. En general, si hay algo positivo son las vistas, pero no se puede vivir solo de eso. Así que si esperas un lugar de lujo a precio de tres estrellas, evita el Prado Real y busca por otro lado.

Es gratuito

Mira, si me preguntas sobre el Hotel Prado Real, tengo que ser honesto: no sé cómo le dan esas 3 estrellas. Las habitaciones están fatal, la comida no tiene nada de especial, y lo peor es que no hay acceso para minusválidos. Es un juego de luces en un hotel que lo que hace es sacar el máximo rendimiento dejando de lado lo que realmente importa.

La verdad es que, a pesar de ser un hotel de 3 estrellas, se siente muy justo para lo que deberían ofrecer. Es obvio que no estamos hablando de un 4 o 5 estrellas, así que no podemos exigir demasiado, pero un poco de mejoría en las habitaciones y en el servicio podría ser lo mínimo. Y ni hablar del restaurante, que te hace perder puntos a lo loco: muy poca oferta y un personal lentísimo. En mi viaje en grupo el año pasado pensé que era una opción aceptable, pero este año me he dado cuenta de que de bueno no le queda mucho.

Pero tampoco todo es tan malo, porque hay cosas rescatables. Pasé un par de días y, aunque las habitaciones no sean un lujo, al menos están limpias y tienen aire acondicionado, así que pasas la noche sin sudar como un pollo. El restaurante está justo al lado y también hay una piscina, que aunque es pequeña, es bien agradable y también, lo reconozco, muy limpia. Eso sí, me quedé con ganas de más variedad en el menú. La atención personal, por otro lado, se salva con gente como Susana, que se nota que cuida a los clientes como si fueran de su familia.

Por si te lo estabas preguntando, la relación calidad-precio es bastante mala. Todo está bastante viejo y, sinceramente, parece que han soltado algunas manos de pintura a las habitaciones y poco más. Si te toca quedarte aquí por algo, como una boda o lo que sea, yo te diría que te prepares. Y sobre si es gratuito, pues la respuesta es: no, tendrás que rascarte el bolsillo, aunque lo que vale no lo vale, la verdad.

Hay opciones de comida en el hotel

La verdad, el Hotel Prado Real no es la joya de la corona, pero oye, al menos está en una zona tranquila. Si buscas descansar un poco y no te importa que el hotel tenga un aire de “ya viví mejores días”, este sitio lo hace más o menos bien. Las instalaciones son antiguas y un poco cutres, pero al menos puedes dormir en paz. Un poco de aire fresco del campo y la montaña está bien, aunque subir las escaleras para llegar al servicio puede ser un verdadero deporte extremo. ¡Qué horror! Además, si el grifo de la habitación de al lado empieza a sonar, se te quitan las ganas de meditar.

El servicio, hablando de eso, es otro tema complicado. La recepcionista del mediodía, ¡madre mía! Mejor no cruzarte con ella, ya que te habla a gritos y parece que le has robado la merienda. Ni una sonrisa, ni un “¿qué tal?” que se le escape. Y no hablemos del desayuno. ¡Qué decepción! Una tostada de pan Bimbo y un café carísimo que no vale la pena. Si hay algo que te duela más que el precio, es la escasa variedad. Te quedas con hambre, de verdad. Lo mejor es que vayas solo si es por una noche, porque dos ya son demasiadas.

Una amiga se llevó una sorpresa cuando llegó y su habitación NO tenía llave. ¡¿Enserio?! Les explicaron que cambiarían de habitación, pero luego tuvieron que esperar y con dos peques, eso fue un show. ¿Y esas habitaciones? Más de lo mismo, viejas y sin lujos. La mezcla de cuatro camas en una habitación cuádruple se veía a la legua que era un desastre. Un hotel de tres estrellas... más bien de tres puntas de estrellas, si me preguntas. Para nada recomendable.

¿Comida en el hotel? Bueno, no te hagas ilusiones. Las opciones son pocas y lo que hay es más bien básico. No puedes esperar un banquete. Así que si quieres algo decente para comer, quizás mejor busques en el pueblo o en algún restaurante cercano. En fin, si te animas, ve con las expectativas bajitas y quizás no te decepciones tanto. Pero no digas que no te advertí.

El Hotel Prado Real cuenta con piscina

Y bueno, ya que estamos hablando del Hotel Prado Real, te suelto lo que hay. Para ser un hotel de 3 estrellas, la verdad es que deja mucho que desear. Las habitaciones están un poco dejadas, y se escucha todo, incluso lo que pasa en el bar. Eso sí, el personal es un 10, siempre con una sonrisa y buena onda, como si estuvieras en casa. Pero no hay mesillas al lado de la cama y los enchufes están tan lejos que es un estrés. Y si te fijas en la manta de reserva… un poco manchada, ¿no?

La cama, por suerte, es bastante cómoda, pero el resto, uff. El desayuno no es nada del otro mundo, y la ducha es de bañera con cortina, en muy mal estado. En general, un lugar deteriorado. Además, preparate para subir escaleras para ver la tele. Todo un lío. Si venís en grupo, como yo, la cosa se pone tela de incómoda.

Y ya si hablamos del precio, está un poco caro para lo que ofrecen. El servicio de bar estaba un poco escaso de opciones y no esperes mucho de la comida, que la sirven sin cubiertos ni servilletas. Se quedan mirándote raro si lo pides, como si no pudieras creer lo que estás viendo. Y bueno, lo único que tal es la ubicación, porque de ahí en fuera, ¿quién quiere un hotel que se siente como una cápsula del tiempo?

Y para rematar la pregunta del millón: ¿El Hotel Prado Real cuenta con piscina? La respuesta es que sí, pero está en otro edificio y es pequeña y sucia. Así que no te emociones mucho. La verdad, no vale la pena lo que cobran. Si necesitas un lugar tranquilo, tal vez, pero si buscas algo decente, mejor mirar para otro lado.

Se puede disfrutar de una bebida en el hotel

Mira, si vas al Hotel Prado Real, prepárate, porque no es lo que te imaginas. Te van a dar tres estrellas, pero créeme que esto no pasa de ser un hostal cutre. El olor a cerrado te da la bienvenida a la habitación, que es más pequeña que un camarote de barco. Las almohadas son tan finas que es casi como dormir sin ellas. Y si piensas que el servicio va a ser amable, olvídalo, a excepción del chico que atendía esa mañana, el resto son tan educados como un perro rabioso. La cortina de la habitación estaba cerrada porque si no, te cria la gente que salía del bar. No vuelvo ni loco.

Ahora hablemos de los colchones, que son de 90, blandos y, en serio, una tortura. Dormir ahí es pura misión imposible. Y no esperes conectar a WiFi, porque eso del internet aquí es un mito, como los unicornios. Además, el ambiente entra con un tufo a tabaco que no hay por dónde salvarlo. Si te da hambre, no esperes el snack que te salve, porque las máquinas de comida son un sueño no realizado. Pero, bueno, el pueblo es tranquilo y el precio es de risa, 30 euros la noche, que al menos no se te va el sueldo en una noche.

Sobre el hotel, si eres del tipo que se queja de todo como yo, vas a flipar. Pagar 60 euros por una habitación viejísima da dolor de corazón. El calefactor del baño es un recuerdo del pasado, oxidado y todo. Escuchar lo que ocurre en el bar justo al lado de tu cuarto no ayuda en nada a la experiencia. Nunca lo recomendaría, y la puntuación no puede ser menor de uno porque el sistema no lo permite. Ni hablar de volver.

Y sí, en cuanto a disfrutar de una bebida en el hotel, la respuesta es... quizás, pero no es el lugar ideal. Tienes que lidiar con la gente saliendo del bar, y la atención seguramente no será la mejor. Así que, si quieres una buena experiencia de bar, mejor sal a buscarte algo en el pueblo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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